Los personajes de O-Parts Hunter no me pertenecen.

Tercer ojo.

Se miro nuevamente en el espejo y dio su propio reflejo, triste y deprimido, con sus dedos toco el espejo, acariciándose la frente, la marca del tercer ojo, apretó los labios, quería llorar, pero no podía, estaba segura que Jio la escucharía y eso era algo que ella no quería.

Se aparto tímidamente del gran espejo y aspirando aire salió por la puerta, limpio sus mejillas limpias, pensando que tal vez estaban ahí las lágrimas, pero no noto nada, sonrió y avanzo rápidamente.

Le miro, parpadeo y volvió a repetir la acción por tercera vez, alzo una ceja, luego bajo el ceño, frunció los labios y se cruzo de brazos.

―¿Mei? ―pregunto con voz neutra, seriamente pensó ella, la ciclope le sonrió.

―¿Si Jio-sama?

Ella vio como él negaba con la cabeza, tristemente le miro y luego le toco la frente cubierta por una banda blanca, que dejaba tapada la marca del tercer ojo. Sus ojos le penetraron y ella dio paso atrás.

Sintió sus dedos desanudar el nudo de la banda, bajando lentamente él aparto la tela y le acaricio la frente, suavemente, pasando la yema de los dedos por su piel suave.

―Mei, escúchame Mei, no intentes tapar esta marca, porque esta marca eres tú.

Mei negó. Eso no era cierto, esa marca era horrible, era horrible, por lo cual personas iban a por su pueblo, solo por ese ojo, apretó los labios y negó nuevamente, y sintió al mismo instante como su cara era alzada ligeramente por las manos de Jio.

―Escucha Mei, la marca no se borrara por más que la cubras, es parte de ti, tú eres parte de ella.

―… es horrible…―musito lentamente, separando los labios, bajando las pestañas.

Jio le apretó el rostro, y sonrió.

―Si tu marca es horrible la mía es horripilante. ―susurro, mostrando su mano, Mei le miro y negó.

―Jio-sama no es horrible.

Jio Freed volvió a acariciar la marca, apenas tres rayitas que pasarían desapercibida por muchos que no supieran sobre los ciclopes.

―No cubras tu tercer ojo Mei, porque así no te reconoceré.

Sintió su rostro caliente, alzo los ojos con sorpresa.

Él le sonrió y bajo las manos hasta posarle en sus hombros delgados y frágiles.

―¡Vamos Mei, anima esa cara!

Mei afloro una sonrisa, luego una leve carcajada y al final solo pudo sostenerse gracias a la mano de Jio, rio con alegría.

No importaba si los demás le daban de lado por ese tercer ojo, que le miraban con ligero asco o repudio en sus miradas, aunque en su pueblo eso no pasaba porque todos los tenían, pero Jio no lo tenía y entendía, lo hacía.

Le abrazo fuertemente, enterrando su rostro en su pecho, murmurando su nombre. Si, aquel nombre, aquel nombre. El nombre del hombre que amaba con locura y esperaba que algún día le correspondiera.

N/A. Acabo de terminarlo, empecé ayer y lo termine hoy y no pudo deshacerme del gusanillo de hacer una historia referente a esta hermosa mujer ciclope, sí, que sí, chiquilla y algo gritona pero joder, me encanto y más con Jio. xD

Mi primer intento de pareja y espero que no sea el último.