Capitulo 2

*Declaimer ya mencionado al principio de esta historia, gracias, disfruten.

Seiya estaba esperando que Serena bajara, estaba más que nervioso por lo que acaba de ocurrir, recibir la llamada de Darien no estaba en los planes de ese día, mucho menos el fingir que no sabía nada de Serena, pero se había quedado más convencido que había hecho lo correcto al escuchar en la voz de su ahora ex mejor amigo la indiferencia al referirse a Serena y lo poco que le importaba saber sobre su paradero, por lo que prefirió callar lo que sabía, pero…- ¿Y si ella se entera?, no, no se enterara yo no diré nada porque solo la hare sufrir, en fin… lo hecho… hecho esta y ya no hay marcha atrás, luchare por su felicidad y si Darien fue capaz de engañar y defraudar a Serena es porque no lo merecía, ella necesita a un hombre que luche no solo por ella, si no junto a ella, pase lo que pase… -Así con estos pensamientos, esperaba ansioso la llegada de Serena, para anunciar el compromiso-

-Buenas noches... -saludo la bella joven al ir bajando por las escaleras arreglada de acuerdo a la ocasión, un vestido hasta cierto punto sencillo en color beige claro casi del tono de la piel le llegaba un poco abajo de las rodillas con algunos diminutos cristales en los tirantes, el cabello lacio lo llevaba suelto solo con el pequeño broche en forma de estrella aquel que Seiya le había dado el día de su cumpleaños decorando lo rubio de su cabello-

Seiya al verla bajar, tan hermosa y radiante como siempre, sus temores se disiparon un poco, sonriéndole al verla acercarse.

-Hola... -murmuró al estar más cerca de él- creo que los hice esperar... -sonrió algo apenada y nerviosa, en todo el tiempo que tenia de conocer a Seiya nunca lo había visto tan apuesto como esa noche-

Tomo su mano, dándole un beso en el dorso de esta- Para nada… -sonrió a la joven con alegría- Te ves hermosa Serena…

-Gracias... -se sonrojo ante ese gesto y por un momento estuvo a punto de devolverle el alago pero no se sintió capaz de hacerlo- bueno pues que esto comience... ¿estás listo? -dijo algo impaciente y nerviosa-

-Serena… -tomo su mano, para evitar que se dirigiera hacia los invitados- es que… -dijo algo apenado- hay algo que quiero decirte…

-Mmm… ¿ahora? -hizo un ligero gesto de preocupación observándolo fijamente- ¿no podrías esperar para más tarde?, ya sabes que a mi padre le gusta ser puntual y yo me tarde demasiado...

-Bueno es solo que quería decirte que te amo, te amo mucho y nada me haría más feliz que poder ser tu esposo cuanto antes…

-A ver... -lo tomo de la mano y lo dirigió a donde no hubiera tanta gente, en uno de los pasillos algo alejados- mmm ¿qué te pasa?, tienes un gesto extraño... no lo se... ¿impaciente?, puede ser, pero no, es algo mas... porque entonces no me hubieras dicho eso si estamos a punto de anunciar nuestro compromiso...

-No es eso, es solo que creo que es mucho tiempo, ¿no crees?, el dinero no es problema y los preparativos mucho menos, así que porque no adelantamos la boda… -dijo tratando de sonar más relajado-

-¿Adelantar... la boda? -no pudo evitar ponerse un poco tensa y sería se hizo un poco hacía atrás recargándose en la pared meditando la situación- ¿por qué?, ¿cuál es la prisa?

-Bueno, es que… -no podía decirle que temía que Darien regresara a buscarla, aunque esa probabilidad era mínima en comparación con la idea de que ella se llegara a arrepentir en cuanto lo viera- bueno ya te dije, no veo porque esperar tanto, si podemos casarnos en… un mes…

-Sí, pero... -aunque trataba de encontrar alguna razón lógica para negarse a esa petición no la había, bajo un poco la mirada- ¿un mes?, no te entiendo... ya habíamos quedado en una fecha... y ahora así tan de repente...

-Lo sé… -se acerco a ella tomadora de los brazos- es solo que estoy tan feliz de que por fin me hayas aceptado Serena, que no veo el día de por fin ser marido y mujer… quiero apoyarte y cuidarte y estar con los bebés cuanto antes, se que te parecerá extraño y precipitado, pero es que te quiero tanto Serena, que no sé, me cuesta tanto estar sin ti… -dijo en voz dulce, mientras acariciaba su mejilla y la veía fijamente-

-Has esperado mucho por mi ¿no es cierto? -sonrió ligeramente pasando su mano por su mejilla-

-Y no quiero perderte… -completo la frase que ella dijo-

-De acuerdo... entonces... en un mes será... -acaricio su mejilla con ternura-

-Gracias Serena… -la tomo entre sus brazos, mientras bajo su cara a la altura de la de ella besando su mejilla más que feliz de saber que más pronto de lo esperado, estaría junto a ella, eso no era garantía de que Darien no siguiera estando presente en sus vidas, pero ahora las probabilidades se reducirían poco a poco-

-Tendremos muchas cosas que hacer para ese día...

-Sí, pero así podremos hacerlo entre los dos, ¿no crees?, adelantare trabajo estos días para tener unos días libres y poder dedicarlo a los preparativos… -sonrió más que feliz solo de pensar en la boda-

-Bien, entre los dos podremos hacerlo... -sonrió separándose un poco- pero aun así no quiero que descuides el trabajo y que por adelantar lo hagas mal...

-No lo hare te lo prometo –levanto la mano en señal de promesa- al contrario, como lo hare pensando en ti, saldrá mejor que nunca…

-¿Estás seguro de que quieres hacer esto? -tal vez la pregunto sonó un tanto dudosa- aun puedes arrepentirte... -sonrió al final demostrándole que era en broma-

Sonrió ante su comentario- Claro… estoy muy, muy, muy seguro… no podría estarlo más…

-Me da gusto que lo estés... -tomo su mano aun faltándole algo de confianza- vamos... seguramente nos deben estar buscando...

-Si vamos –entrelazo sus dedos a los de ella, para ir hacia donde estaban todos, no sin antes acercarla para darle un pequeño pero dulce beso-

Aun le costaba trabajo acostumbrarse a su relación con Seiya, pero hacía su mayor esfuerzo, y esos actos que parecerían normales en cualquier pareja para ella siempre la sorprendían, así que correspondió a su suave beso.

-Vamos, no quiero que tu padre nos reprenda –le sonrió para después dirigirse hacia sonde estaban los invitados-

-No lo haría... mucho menos contigo... -dijo en tono de broma, pues era cierto que Seiya se había ganado la confianza y respeto de su padre- te aprecia tanto... que dudo que un día se enoje contigo...

-Claro, soy su consentido… -dijo muy seguro de ese hecho-

-Sí, lo eres pero aun así no te confíes... bueno... creo que eso lo debes saber mejor que yo...

-Si lo sé, aprecio mucho a tu padre y jamás haría algo que lo perjudicara de ningún modo o haría algo que dudara de su confianza, el ha sido como un padre para mi…

-Y él te aprecia mucho, y creo que haremos su sueño realidad... -sonrió ligeramente al referirse a su próxima boda- aunque será extraño... su casi hijo se casara con su hija... ¿no te parece raro?

-Pero gracias a dios no somos hermanos, si no estaría enamorado de mi hermana, aunque igual serias la mejor hermana del mundo –sonrió ante su comentario-

-¿Eso fue una broma?, ¿cómo que la mejor hermana del mundo? -se detuvo parándose frente a él-

-Eso es un alago hermosa… -acaricio su mejilla- pero no eres mi hermana, así que puedo amarte y ser feliz de convertirte en mi esposa…

-Qué bueno que no somos hermanos entonces... -sonrió- vamos... -volviendo a tomarlo de la mano para dirigirse a donde se encontraban todos los invitados-

X-X

Ya habían pasado dos semanas de la fiesta de compromiso entre Serena y Seiya, entre el arduo trabajo, los bebés y los preparativos de la boda apenas tenían tiempo libre para ellos, por lo que ambos se merecían un muy buen descanso, así decidieron pasar el día en un alejado pero lindo manantial donde había aguas termales, justo lo que necesitaban para relajarse y compartir un tiempo solos antes de convertirse en marido y mujer.

Al llegar ambos se fueron a los vestidores para prepararse a entrar al manantial, Seiya había sido el primero en estar listo, llevaba puesto su traje de baño que era una bermuda color roja, dejando ver su bien formado y atlético cuerpo así una vez listo se quedo parado fuera de los vestidores de mujer esperando a que Serena saliera.

Una linda joven entro al vestidor dirigiéndose a sus amigas las cuales estaban junto a Serena que se encontraba acomodando sus cosas sentadas en una de las bancas de vestidor- Magy… -saludo la joven a su amiga con una gran sonrisa- acabo de ver al hombre más lindo y sexy… y tiene una sonrisa encantadora… -dijo emocionada a su compañera-

-¿De verdad?, no es común encontrar un hombre así por estos lugares y sobre todo solos...

-Pues no sé si este solo, pero si esta seria genial –dijo mas entusiasmada ante la idea- vamos, ven date prisa, es el joven de bañador rojo, pero no seas tan indiscreta… ay aunque me gustaría verlo sonreír de nuevo –dijo risueña-

-Pues anda vamos... -dijo emocionada la chica saliendo con su amiga-

Serena se encontraba terminando de cambiarse y al escuchar el comentario sonrió, hacía tanto tiempo que no tenía una conversación de amigas como aquella que escuchaba, al salir observo momentáneamente a las chicas que ya habían salido y aun volteaban seguramente viendo al joven que tanto les había llamado la atención, sin darle mayor importancia continuo caminando hacia la salida, llevaba un lindo traje de baño de dos piezas en color negro resaltando en el color blanquecino de su piel.

Seiya, que estaba afuera esperándola algo apenado ya que acababa de ser alagado por un par de jovencitas con una coqueta sonrisa y un guiño que solo le causo una pequeña sonrisa, pero al ver salir a Serena tan hermosa con aquel traje de baño, quedo sorprendido ya que era la primera vez que la veía así… -Te vez muy linda… -dijo con una sonrisa, estirándole su mano para que ella la tomara- ¿lista?

-Gracias... si vamos... -tomo su mano con un ligero sonrojo en sus mejillas por el cumplido-

-Ay no viene acompañado… bueno tal vez sea su hermana o su prima o una amiga… -dijo a su amiga Magy en voz baja pero siendo alcanzada a escuchar por Serena-

Serena volteo al escuchar las voces hasta ese momento comprendió a quien se referían esas chicas, casi de forma molesta sujeto con más fuerza la mano de Seiya- ¿Te hice esperar mucho?

-No, casi acababa de salir –sonrió haciéndosele un poco extraño aquel ligero apretón ya que no solía ser muy afectuoso o cariñoso con Serena pues sabía que a ella aun le costaba serlo y no quería incomodarla por lo que solo cuando salían se limitaba en tomarla de la mano cuando mucho-

-Ah, y veo que tienes cierto encanto para las jovencitas... -sonrió ligeramente comenzando a caminar pasando a un lado de las chicas en cuestión de las cuales sintió la mirada hacia Seiya-

-¿Por qué lo dices? -dijo volteando a ver a su alrededor y cuando vio al par de jovencitas que estaban cerca de ellos, solo volteo apenado con Serena ya que evidentemente no le quitaban la vista de encima a ambos- no para nada…

-Mmm si tú lo dices... -dijo indiferente aun tomando la mano de Seiya con fuerza- aunque es algo muy evidente...

-Pues no lo creo, pero bueno, vamos… -dijo caminando un poco más aprisa con ella para alejarse de las jóvenes y llegar hasta el pequeño manantial, una vez ahí, Seiya entro primero para ayudarla a entrar, estirándole sus brazos para que los tomara de apoyo y no fuera a resbalar-

-¿De verdad no te importa? -pregunto al tomar sus brazos y bajar cuidadosamente resbalando un poco sin perder el equilibrio-

Al ver que estuvo a punto de resbalar, la tomo de la cintura cargándola para bajarla dentro del agua- ¿No me importa qué?

-Ser el centro de atención de las miradas... -sosteniéndose aun de él- de las chicas...

-No mucho… por que habrá de ser tan importarme, si te tengo a ti… -dijo con una sonrisa divertida por su comentario-

-Ah vaya... -sonrió ligeramente pero aun con algo de molestia, quizá algo nuevo para ella- ¿podrías bajarme?

-Ah claro… -dijo bajándola lentamente aun confundido-

-Gracias... -suspiró al estar ya de pie- ¿ni siquiera de esas chicas? -desviando la mirada hacia las jóvenes en cuestión, pero en ese momento un joven muy bien parecido no le quitaba la vista a Serena pensando que quizá lo observaba a él sonriéndole coquetamente-

Seiya estaba a punto de responderle volteando a ver si aun las jóvenes seguían ahí pues la mirada de Serena se había quedado quieta, viendo por el contrario aquel joven que le sonreía, muy descaradamente a su gusto- Mmm… ¿a ti te importa? –Viendo que ahora se cambiaban los papeles a su pesar-

-¿Eh? -sonrió ligeramente volteando a verlo- ¿importarme qué?

-Ser el centro de atención de las miradas de los jovencitos… -dijo esto últimamente con un tono entre burlón y celoso-

-Mmm ¿de cuáles?, yo no veo nada de eso... -dijo muy indiferente-

-Yo veo uno en particular –dijo haciendo un discreto movimiento de cabeza para indicarle a quien se refería-

-Ah... -sonrió ligeramente hundiéndose poco a poco en el agua- ¿y supongo que te molesta?

Recorrió con su vista aquel hermoso cuerpo que sin duda era mucho mejor de lo que pensaba, tratando de ser discreto- Pues digamos que hoy estoy de muy buen humor, aunque si me dan un poquito de celos… -dijo haciendo énfasis con la mano-

-¿Solo un poquito? -imitando el mismo movimiento con la mano y acercándose a él tomándolo de la mano para que también se sumergiera-

Se sumergió un poco mas acercándose a ella con una sonrisa, para Seiya era realmente delirante tenerla tan cerca y bajo esas circunstancia aun mas, realmente quería sacarse la idea de la mente de lo bien que se veía- Sí, bueno tu sabes… a nadie le gusta que le coqueteen a su prometida… -dijo tratando de enfocarse en el tema-

-Bueno, pero ¿no querrás que traiga un letrero que diga "Comprometida" o sí? -sonrió comenzando a relajarse aunque el tema era divertido, más porque ella ni cuenta se había dado de las miradas de ese joven-

Seiya respiro un poco más relajado al sentirla un poco más lejos, cosa que le parecía contradictorio pues bien solo tenía ganas de abrazarla y no dejarla ir, pero en ese momento solo pudo agradecer la corta distancia que había entre ellos, comenzando a seguirla lentamente- Bueno tal vez sea buena idea –sonrió- bueno aunque creo que los celos para ti serian un problema, eres una mujer bastante segura…

-¿Sería un problema, o No sería un problema? -lo observo con una sonrisa divertida-

Tan perplejo estaba por la situación que ya no sabía ni lo que decía, así solo le sonrió divertido- Digo, que para ti no lo serian ¿o sí?

-No lo se... -suspiró y cerró los ojos dejándose envolver por lo cálido del agua- nunca lo había pensado... nunca he sido celosa o envidiosa... cuando era niña siempre prestaba mis juguetes no sé si podría comparar de la misma manera... -sonrió-

Sonrió al escucharla- Digamos que en este momento yo soy como tu juguete favorito y que otras niñas lo deseen ¿está bien? -dijo divertido por la comparación que mas que molestarlo le daba mucha gracia-

-Supongo... -se encogió ligeramente de hombros- solo que esta vez no es un juguete es... -abrió los ojos para verlo- es una persona... y entonces ahí no estaría bien...

-Bueno, pues entonces creo que me podre un letrero de… "No soy un juguete"

-Es una buena idea... -sonrió al escucharlo- así como también fue una buena idea el venir a este lugar... es muy agradable... aunque haya otras "niñas" que quieran a este "juguete" -con su dedo índice oprimió un poco su hombro-

-Pero tú eres la única que puede hacer uso de este juguete… -dijo tocando su nariz con su dedo índice-

-Mmm ya veo... -sonrió y desvió la mirada aun no se sentía con plena confianza de estar así con él- pues gracias... supongo...

Sonrió para después regresar al comentario que había hecho- Tienes razón fue una buena idea venir, esto es justo lo que necesitábamos después de tanto trabajo en la empresa…

-Así es... -sonrió ligeramente- ¿ya habías venido a este lugar?

-Lo hice hace muchos años, pero ha cambiado mucho… sin duda ha mejorado ¿y tú?

-Mmm no… es la primera vez que vengo... es muy lindo... -observo a su alrededor admirando todo el lugar-

-Es raro encontrar un lugar así y me agrada aun mas por que no es muy concurrido –dijo mientras se hacia un poco más a la orilla para recargar su espalda, sin darse cuenta, choco ligeramente con una de las jóvenes de hacia un momento- Lo siento... –dijo Seiya amablemente, haciéndose a un lado sin darle mucha importancia-

Serena volteo al escuchar y se quedo un poco seria de ver a la chica que estaba al lado de Seiya- Ten cuidado...

La joven volteo a ver a Serena con una sonrisa poco amistosa para después cambiar completamente su semblante hacia Seiya con una sonrisa bastante sexi, disfrazada de ingenuidad- Lo siento de verdad… -dijo acercándose un poco más al guapo chico- es que no me di cuenta…

-No te preocupes, está bien… -dijo Seiya con una ligera sonrisa a la joven

-¿Interrumpo? -pregunto Serena acercándose a los dos-

-No… -Seiya estaba a punto de continuar pero fue interrumpido por la joven-

-Ay que descortés de mi parte… -dijo extendiéndole la mano a Seiya- mi nombre es Magy… mucho gusto… -dijo devorándoselo con la mirada a lo que Seiya solo respondió algo indiferente saludándola de mano- ella debe de ser tu hermana, ¿verdad? , mucho gusto

-Mucho gusto... –dijo al momento que extendió su mano para saludarla, estaba molesta- no, soy su futura esposa

-Si ella es Serena, mi prometida… -dijo Seiya muy orgulloso de ese hecho-

-Ah… lo siento… -sonrió fingidamente- es que la verdad cualquiera diría que son hermanos, ya sabes por su actitud… -dijo a Seiya volteando a ver a Serena, aun con aquella sonrisa fingida- pero bueno, muchas felicidades, que suerte tienes de tener un prometido, así… -dijo recorriendo al joven con la vista de pies a cabeza- con permiso…

-Gracias... -solo la observo fijamente esperando a que se alejara-

-Hasta luego… -Seiya se sintió algo raro, hacia mucho que no era víctima de tal acoso, pero lo que más le intrigaba era la reacción que podría generar en Serena, así que solo se limito a verla de reojo-

-¿A qué se refiere con mi actitud? -preguntó a Seiya en cuanto la chica se alejo-

-Pues no sé, tal vez… por que por lo general los comprometidos actúan mas… -dijo algo dudoso-

-¿Mas qué? -interesada en escuchar la respuesta lo observo fijamente-

Paso saliva pesadamente, no le gustaba hacer esos comentarios, pero después de todo ella había sido quien había preguntado, volteando alrededor, encontrando la manera para decirlo, cuando encontró a lo lejos una pareja de novio supuso, muy cariñosos, la joven lo tenía rodeado del cuello, mientras el solo le sonreía tomándola por la cintura- Pues tal vez mas, así… -dijo indicándole con la mirada a la pareja-

-Ah ya veo... -desvió la mirada alejándose a otro extremo del manantial- ¿entonces nos ven más como hermanos?

-Pues… no lo sé… -dijo siguiéndola-

Respiró profundamente algo pensativa- Mereces algo mejor que eso... -volteo a verlo quedando frente a él- ¿no crees?

-Lo único que mi corazón cree, es que te quiero a ti y que te voy a esperar hasta el día que tú estés lista para ser como lo sería cualquier pareja normal… creo que es bueno ser diferente… -dijo con optimismo-

-Tal vez... -se acerco a tomar sus manos y haciendo que la tomara de la cintura- Seiya... si te quiero besar... ¿eso estaría bien?

Se sorprendió un poco ante su actitud, pero inmediatamente correspondió, tomándola de la cintura y sonriéndole- Estaría bien… y si quisiera corresponderlo, ¿estaría bien?

-Eso es lo que hacen las parejas ¿no? -se acerco a su rostro rodeando su cuello algo nerviosa-

Ya no hizo falta respuesta, lentamente acerco sus labios a los de ella, comenzando a rosarlos en un pequeño pero lindo beso, por lo general estos no eran muy a menudo, pero cuando los había, los disfrutaba como si fueran el último.

Termino por rodear completamente su cuello acercándose más a él besándolo de la misma forma que él lo hacía, dulce y tímidamente.

En cada movimiento de sus labios quería demostrarle la calidez que había para ella, el apoyo que tendría de su parte y también todo aquel amor, lentamente, rodeando más su cintura con sus brazos, pero manteniendo el mismo beso tenue y cálido.

Serena continúo besándolo perdiéndose por ese instante en ese momento como si todo desapareciera y eso le asustaba pero a la vez era agradable y llego un punto en el que solo pensaba que eso era lo que necesitaba, por lo que siguió un poco más.

Por su parte, Seiya no quiso presionar mucho aquel momento ya era mucho el paso que Serena había dado y no quería presionarla más, así que solo continuo con aquella misma intensidad por unos momentos más, para después lentamente irlo pausando, hasta solo quedar juntos, recargando su frente en la suya aun con los ojos cerrados, sin decir nada.

-¿Esto estuvo mejor? -Pregunto aun en la misma posición sentía un ligero sonrojo en sus mejillas por lo que prefirió quedarse así un momento más para hacer que se le pasara-

-Gracias… -dijo en un ligero murmullo, sonriéndole, dándole un ligero y rápido beso, para después abrazarla, recargando su barbilla en su hombro-

-¿De qué? -pregunto correspondiendo al abrazo aun manteniendo los ojos cerrados solo enfocándose en sentir su presencia que la confortaba-

-Por estar aquí… por aceptarme… y por ese hermoso beso… -dijo sin separarse de ella, rodeándola aun con sus brazos-

-Entonces gracias por traerme a este lugar y hacer que olvidara todo... -cerró con más fuerza sus ojos dándole un ligero beso en su piel, pues era verdad al menos por ese instante había logrado hacer que pensara en él y solo en él-

-Me alegra que lo disfrutes… -dijo con una sonrisa sin querer separarse de ella-

-Seiya... ¿por que... estabas tan distraído?, ¿será que esas chicas te pusieron nervioso? -pregunto aun abrazándolo, no sabía porque pero no tenía ganas de soltarlo, tampoco entendía porque se había puesto así con esas chicas, solo sabía que sus miradas y frases le habían desagrado-

-Mmm… no… es solo que… -dijo recargando su mejilla sobre su hombro- hoy eres tu quien me está poniendo nervioso a mi…

-¿Yo?, ¿yo porque? -preguntó separándose de él para poder ver su rostro-

-No lo sé… -quiso hacerse en desentendido, finalmente como podría decirle que era por su apariencia tan linda y sexi, seguramente ella saldría corriendo de saberlo- solo digamos que hoy tienes ese efecto en mi más de lo normal…

-Es mi imaginación o te has puesto nervioso ante esa pregunta... -mirándolo fijamente, pues nunca antes se había puesto como en ese momento-

-No para nada… -dijo desviando su mirada y alejándose un poco de ella, realmente se sentía incomodo de no poder demostrar sus sentimientos sin saber que ella saldría corriendo como temía que lo hiciera-

Suspiró un poco confundida de que la dejara, por primera vez le hubiera gustado permanecer un poco más en ese abrazo- Si no me quieres decir está bien... -nuevamente poco a poco fue hundiéndose en el agua para que no viera en ella la decepción-

-Mmm… no es eso… -dijo incrédulo de la gran mentira que acababa de decir- es solo que es mejor disfrutar del día… es mas voy a traerte algo de tomar… -dijo con una sonrisa dirigiéndose a la orilla-

-Si quieres... -se encogió ligeramente de hombros observándolo un momento con atención al mismo tiempo se sonrojo y desvió la mirada para que él se diera cuenta de que lo estaba viendo-

No tardo en regresar con un par de limonadas, sentándose a la orilla, solo dejando las piernas dentro del agua, llamando a Serena para que se acercara- Solo tenían limonada, ¿está bien? –Dijo mientras quitaba un pequeño insecto que se había parado sobre su bien formado abdomen-

-Mmm está bien la limonada... -se acerco un poco a él nuevamente se detuvo a observarlo fijamente sonrojándose de darse cuenta hasta ese momento de que era la primera vez que lo veía así de esa forma, sabía perfectamente que era muy guapo pero nunca se detuvo a pensar en lo atractivo que era, sonrió ligeramente al recordar los comentarios de las chicas en el vestidor- ahora comprendo... –murmuró mas para ella-

-¿Comprendes qué? –Dijo volteando a verla, mientras tomaba ambos vasos, uno para dárselo a ella y otro para acercarlo a su boca-

-El comentario de esas chicas... -tomo el vaso que él le entregaba rozando su mano- tienen razón...

-¿En qué parecemos hermanos? –Dijo con una sonrisa-

-No... -sonrió bebiendo un poco de su vaso para luego observarlo fijamente- en que eres muy guapo...

Seiya se sonrojo visiblemente, sintiéndose más que apenado pues hacia mucho que no se sonrojaba de aquella manera- Gracias… -dijo como un niño tímido- tu, te ves… -busco la palabra para decirlo más sutilmente- muy se… sensacional, te vez muy linda…

-¿Sensacional? -Pregunto con una sonrisa tanto por la palabra como por su actitud- entonces deberé tomarlo como un cumplido...

Rio ante su propia actitud, para después corroborar sus palabras- Si, bueno siempre te vez hermosa, pero hoy estas más que linda y hermosa… y es sensacional estar contigo…

-¿De verdad eso es lo que quisiste decir?, porque no te creo nada... -aun manteniendo la sonrisa se acerco a él y se coloco a un lado-

No pudo evitar recorrerla nuevamente de pies a cabeza con la mirada, deteniéndose a contemplar su linda cintura al descubierto por aquel bikini- Bueno… es que nunca te había visto así… -dijo haciendo su mayor esfuerzo para desviar su mirada a otro lado y después verla de reojo- me pones algo, nervioso…

-¿Un simple traje de baño pone nervioso al gran Seiya Kou?, mmm vaya eso tendré que anotarlo en las cosas que no sabía de ti... -dijo un poco sería dando otro sorbo a la bebida- aunque para mí también es la primera vez que te veo así...

-Pero no es lo mismo… -sonrió dando un sorbo a su bebida-

-¿Qué tiene de diferente? -Volteo a verlo- para los dos es la primera vez que nos vemos así...

-Pues porque, porque yo no causo el mismo efecto en ti, mira tú estás tan tranquila –dijo volteando para quedar frente a ella viéndola con una sonrisa-

-¿Y tu como estas?, porque yo te veo tranquilo, a menos claro que me estés ocultando algo... -suspiró acariciando su mejilla suavemente- ¿cómo sabes que no causas el mismo efecto en mi?

Al sentir su mano sobre su mejilla, sintió como si el aire simplemente se esfumara del lugar, odiaba sentirse como un adolecente, pero Serena siempre causaba ese efecto en él- Nervioso, me pone algo nervioso el verte así, no sé como explicártelo… -dijo encogiéndose de hombros, tomándola por la cintura pero sin atraerla hacia él, solo inconscientemente sus dedos acariciaban sutilmente su piel-

-Seiya... ¿te gusto más de lo que llegaste a creer la primera vez que me viste? -pregunto mirándolo fijamente a los ojos, de alguna extraña manera deseaba saberlo- ¿es eso?

-Es más que eso -dijo en señal de afirmación- y me siento incomodo por sentirme tan atraído hacia ti, no quiero que salgas huyendo si te das cuenta…

-¿Crees que podría salir huyendo de este lugar con solo un traje de baño puesto? -Pregunto tratando de sonar divertida-

Rió ante su comentario- No, creo que no… además no te dejaría…

-¿Ah no?, ¿y cómo lo impedirías? –Dijo terminándose la bebida y dejando el vaso a un lado- porque tú también solo traes puesto un traje de baño...

-Aunque tuviera que pisar sobre fuego… -dijo esbozando una sonrisa y abrazándola-

-Un día no tendrás que ocultar lo que sientes hacía mi... –lo abrazo y murmuró a su oído como si aquello fuera una promesa-

-Entonces esperare paciente por ese día… -dijo aun sin soltarla-

-Te quiero... –dijo con sinceridad para después separarse de él dándole un suave beso en los labios-

Correspondió aquel suave beso, convirtiéndolo en una caricia para sus labios durante unos momentos, para después verla a sus hermosos ojos- Yo también te quiero…

-Aun después de esto... -de pronto se dibujo una sonrisa traviesa separándose por completo de él empujándolo al agua-

Ante aquel acto, lo tomo desprevenido, cayendo al agua, saliendo con una sonrisa- Ah... con que esas tenemos… -dijo tomándola entre sus brazos y cargándola, para después "avalentarla" al agua-

-No... -dijo al ser cargada, apenas si tuvo tiempo cerrar los ojos al sentir el impacto contra el agua, al salir respiró profundamente observándolo con una mirada traviesa comenzando a lanzarle agua- eres malo conmigo...

-Aun así me quieres… -dijo riendo mientras correspondía aquel ataque de agua, comenzando así un juego entre ambos-

X-X

La boda comenzó a la hora señalada, puntualidad era lo que caracterizaba a los Tsukino, Serena bajo tan linda como ella misma se lo permitía, con una vestido largo en color marfil, elegante de manga larga y un poco escotado pero en general discreto, los bebés ya se encontraban entre los invitados y eran cuidados por la niñera.

Así entre felicitaciones de los invitados se llevaba a cabo la boda, el momento de firmar se acercaba, el primero en hacerlo fue Seiya, que en cuanto lo hizo el padre de Serena estrecho su mano en señal de felicitación, la siguiente fue Serena que tomo el lapicero acercándose a firmar, quedándose un poco pensativa al leer el nombre de Seiya en el acta.

Seiya al ver que Serena, permaneció por un segundo contemplando la hoja que se suponía solo debía firmar sin más vacilaciones, dudo por un segundo si en verdad sería capaz de hacerlo, el miedo lo invadió y no pudo hacer más que suplicar a Dios que lo hiciera, que solo se dieran la oportunidad de ser felices juntos.

Serena volteo a ver a Seiya y en su rostro vio el temor que le invadía, así que respiro profundamente y volteo de nuevo a ver la hoja la cual dudo aun unos segundos en firmar, preguntándose si estaba haciendo lo correcto y ya sin más firmo, para luego acercarse a Seiya y regalarle una ligera sonrisa.

Suspiro aliviado después de verla firmar por fin, con una gran sonrisa, sonrisa que se paralizo por un segundo cuando su vista se fijo al fondo del lugar y pudo ver a Darien, había ido, no entendía para que pero ahí estaba parado contemplando la situación y un nuevo temor lo invadió a lo que solo reacciono, tomando a Serena suavemente y atraerla hacía él besándola en los labios para sellar así su unión matrimonial.

-Te amo Serena –dijo suavemente mientras tomaba su barbilla para hacer que ella fijara su vista en la de él con una sonrisa dulce-

-Te quiero... -murmuro un poco confundida tanto por la actitud de Seiya como por esas palabras que acababa de escuchar- Seiya... -ocultándolo tras una sonrisa-

Después de la ceremonia civil todo en la mansión Tsukino estaba listo para celebrar la unión matrimonial de Serena y Seiya, la decoración en el jardín era hermosa y muy elegante, todo, hasta el más mínimo detalle era blanco, elegante y reluciente, los invitados estaban listos, esperando la entrada de los novios que al hacerlo, los recibieron felizmente para después pasar a los saludos y felicitaciones mientras todos disfrutaban de un ambiente feliz y tranquilo con hermosas canciones y melodías de fondo que ambientaban el lugar.

Seiya quien en ningún momento había soltado la mano de Serena, más que cuando recibían los abrazos de felicitación por parte de los invitados para después volver a tomar sus manos entre las de él- Te ves magnifica, eres la novia más linda de todo el mundo –dijo a Serena en su oído de manera dulce-

-Gracias... -Respondió con una ligera sonrisa, pues era un poco irónico ya que a pesar de ya estar casados sentía que todo eso era un sueño, no podía atreverse a decir que una pesadilla pues en realidad no lo era, se sentía un poco extraña ante esa situación e incluso un poco cohibida ante Seiya- tu... también te ves muy guapo...

Seiya sonrió ante su comentario, mientras acaricio dulcemente su mejilla.

Mina, estaba impaciente por acercarse a felicitar a los recién casados, decidió esperar un poco a que ya estuvieran más solos antes de hacerlo, lentamente se acerco con una sonrisa en sus labios al ver lo linda que se veía su amiga y lo guapo y feliz que se encontraba Seiyak, una vez que estuvo frente a ellos no pudo evitar más que sonreír aun mas mientras abrazaba cariñosamente a su amiga- Serena…

-Mina... -correspondió con alegría al abrazo, pues hacía tiempo que no la veía desde que había regresado a su verdadero hogar- gracias por estar conmigo hoy...

-Como no iba a estar contigo, si es un día muy especial –sonrió a su amiga después de separarse un poco- sabes que siempre estaré contigo amiga… muchas felicidades Seiya –dijo amablemente Mina, mientras también le daba un abrazo a él, tal vez no tan efusivo como el de Serena pero sin duda sentía que ese hombre tenía mucho merito al decidir apoyar a Serena tan incondicionalmente- les deseo lo mejor, de todo corazón…

-Muchas gracias Mina –correspondió el abrazo- muchas gracias por venir, significa mucho para nosotros –mientras tomaba la mano de Serena en señal de apoyo-

-Sí, claro un día muy especial... -con una ligera sonrisa- ¿podría hablar contigo?, ya sabes de cosas de mujeres... -observando a Seiya- ¿nos podrías dejar solas por favor?

Sonrió ante el comentario- Claro, de hecho tengo que decirle algo a tu padre, con permiso Mina –se disculpo, antes de acercarse a darle un beso en la frente a Serena y salir de ahí-

Mina sonrió a Seiya al momento de disculparse, para después tomar la mano de Serena para caminar un poco hacia un área donde había menos invitados.

-¿Crees que hice lo correcto? -pregunto sin más y sin siquiera verla-

-Yo podría decirte que lo hiciste, pero aquí la única que puedes responderte eso, eres tú misma –dijo haciendo una ligera pausa untes de continuar- lo único que te puedo decir Serena es que es bueno que intentes ser feliz, tal vez Seiya no es tu amor profundo, pero es un buen hombre y te ama a ti y a los bebés…

-Lo sé, sé que me ama y que ama a los bebés, pero aun así tengo miedo de que esto no funcione y solo termine haciéndole daño... él no se merece que lo haga sufrir... siempre ha estado para mí cuando lo he necesitado, pero también estuvo cuando... –suspiro al recordar aquellos días en que creía que la felicidad sería eterna- Darien y yo estábamos juntos y eso le dolió y por consiguiente a mi también...

Suspiro algo preocupada- Lo sé… sé que es una situación muy difícil, pero a partir de ahora solo tienes que responderte una sola pregunta Serena… ¿estás dispuesta a luchar por que esto funcione, por llegar a sentir algo por él y dejar atrás el pasado?, Y mientras estés consciente de que esa respuesta es afirmativa, todo lo demás no debe preocuparte…

-Creo que eso es algo que tengo que hacer definitivamente... dejar el pasado atrás, pero... -suspiro mientras se cruzaba de brazos- será muy difícil sobre todo por los bebés... a cada segundo me recuerdan a Darien... son tan parecidos que no será nada fácil alejarlo de mis recuerdos...

-Si… tal vez la cuestión no es olvidar, si no superar, tus bebés son el regalo más hermoso que pudo darte la vida y ahora sabes que una parte de Darien siempre estará junto a ti, reflejado en tus lindos bebés, pero saber que habrá un día que los veas y no te duela el hecho de no tenerlo, si no que sea solo la prueba tangible del gran amor que alguna vez le tuviste y que tu vida está bien, eres feliz ... puedas vivir una vida tranquila…

-Sí, tienes razón... -suspiro y sonrió ligeramente al ver a Seiya con su padre- han pasado muchos meses en los que he pensando que no tardaría en aparecer pero eso nunca paso y lo mejor es darle la vuelta a la pagina porque sino entonces me volveré loca de la tristeza... -respiró profundamente- hoy he comenzado una nueva vida y tratare de dar lo mejor de mí para que esto funcione

-Eso me da mucho gusto –mostrando una sonrisa sincera- te mereces ser muy feliz…

-Pero bueno creo que ya es hora de volver a la fiesta... y otra vez gracias por estar conmigo hoy... –antes de volver a la fiesta le dio un abrazo para luego separarse- bueno por estar con nosotros...

-No tienes nada que agradecer, lo algo con gusto porque los aprecio, de verdad –sonrió, para después regresar con el resto de los invitados-

Seiya vio como Serena y Mina venían de regreso después de su plática de mujeres, lo cual en un principio le preocupo, pero al ver el semblante más tranquilo de Serena, se termino de tranquilizar por el resto de la fiesta, la cual transcurrió rápida y tranquilamente, al final después de haberse retirado ya gran parte de los invitados, Seiya creyó que era un momento oportuno para que los recién casados también se retiraran, por lo que Seiya tomo la mano de Serena y una vez que estuvieron junto con el Señor Tsukino, le insinuó a Serena que sería un buen momento para retirarse, a lo que su padre accedió también viendo más que feliz a su hija.

-Ya tengo ganas de estar con los bebés... -dijo con una ligera sonrisa- además estoy un poco cansada...

Seiya volteo a ver al Sr. Tsukino, para después ver a Serena- Bueno no crees que sería mejor que tu padre se quede con los bebés esta noche… -a lo que fue apoyado inmediatamente por el hombre-

-Claro hija, después de todo es tu noche de bodas y no tengo ningún problema en cuidar de ellos, al contrario…

-Ah pero... -un poco confundida pues no tenía pensando alejarse de los bebés en esa noche aunque fuera su noche de bodas- pensé que... nos quedaríamos aquí... no quisiera separarme de los bebés...

-Hija, es tu noche de bodas –sonrió el hombre, adelantándose a cualquier comentario de Seiya- es solo por hoy, no te preocupes, yo mismo cuidare de ellos junto la niñera…

-Bueno, lo que pasa es que reserve en un hotel de la ciudad y tu padre sugirió que sería mejor dejar a los bebés aquí para que duerman tranquilos en sus cunas, fue un día muy ajetreado para ellos también, están cansados…

-No sé, sería la primera vez que no estaré con ellos... -un poco dudosa observando primero a su padre y luego a Seiya- me siento mal de dejarlos solos...

-Hija, pero si no los vas a dejar con unos desconocidos, ni en la calle –sonrió su padre-

-Además solo es por hoy, es un día especial para los dos –tomando su mano, mientras le sonreía dulcemente-

Suspiro profundamente al no ver más remedio que irse con su ahora esposo a su noche de bodas, cosa que la ponía nerviosa e inquieta- De acuerdo... solo me despido de ellos y me cambio de ropa... ¿te parece? –Soltándose suavemente de la mano de Seiya-

-Está bien –sonrió feliz mente-

-No te preocupes hija, todo estará bien…

-Ahora vuelvo... -dio la media vuelta para alejarse rumbo a la casa para despedirse de sus bebés, al entrar a la habitación los contemplo dormir durante algunos minutos, acaricio sus mejillas y sonrió con ternura- espero que ustedes también me perdonen por mi ingenuidad... los amo... -dio un beso a cada uno y luego salió de la habitación para ir a la suya, busco lo necesario y luego la ropa que se llevaría, una falda azul marino, blusa en color beige, zapatillas en el mismo color y un abrigo oscuro, nada llamativo ni ostentoso, después de cambiarse salió en busca de su esposo, aun no se encontraba muy convencida de dejar solos a los bebés pero había sido tanta la insistencia que ya no pudo seguir negándose, así de nueva cuenta llego con Seiya y su padre- lamento la tardanza...

-No te preocupes –sonrió- si estas lista, podemos irnos

-Bueno, pues muchas felicidades a los casados y de verdad les deseo lo mejor –abrazo a su hija mientras decía esto, ara después abrazar a Seiya- hazla muy feliz y cuídala mucho…

-Lo haré, no se preocupe –sonrió para después tomar la mano de Serena y salir rumbo a su destino-

El camino rumbo al hotel fue de lo más tranquilo, la plática fue poca y de cosas triviales, detalles de la fiesta, al llegar a la habitación los nervios de Serena se fueron incrementando pues no estaba preparada para consumar su matrimonio de la manera normal y como cualquier pareja de enamorados estaría deseosa de hacer, su semblante era hasta cierto punto pálido, lo que no paso desapercibido por Seiya que una vez que iban en el ascensor, tomo su mano con suavidad, para relajarla un poco, cosa que puso más nerviosa aun a Serena.

Al llegar a la habitación, Seiya, pidió a Serena si podía cerrar los ojos, algo que aunque la chica dudo no le quedo más remedio que aceptar, una vez que los cerro pudo sentir como en menos de lo que pudo reaccionar ya estaba en los brazos de Seiya siendo cargada como era la tradición y entrando a la habitación, donde no dudo mas en abrir los ajos, encontrándose con una habitación iluminada con un sinfín de cálidas velas aromáticas y hermosos ramos de flores.

-Seiya... -asombrada tanto por el hecho de que la había cargado como por la habitación- no debiste... -un poco incomoda por la situación y por los nervios que se hacían cada vez más presentes y no quería que la traicionaran-

-Quería darte una sorpresa y tu regalo de bodas –abrazándola por la cintura ya que él estaba parado de tras de ella, mientras le hablaba suavemente a su oído- felicidades Señora Kou -abrazándola dulcemente con una mano, mientras que con la otra le mostraba una pequeña caja negra algo pequeña y rectangular-

-¿Mi regalo? -un poco confundida observo la pequeña caja, algo dudosa de tomarla- ¿qué es?

-Algo digno para la mujer que amo –dijo tomándola de nueva cuenta con ambas manos en su cintura después de que ella sostuvo la caja- ábrelo…

-Gracias... -sonrió ligeramente mientras abría la pequeña cajita encontrando una pulsera de diamantes y en el reverso estaban grabados sus nombres y la fecha de ese día, se quedo asombrada de ver esa joya- es hermosa, pero no debiste... -volteando un poco para verlo-

-Se verá aun mejor en tu muñeca que en la caja –tomando la pequeña caja para sacar la pulsera y colocársela- Gracias Serena, no sabes lo feliz que me haces en este momento, saber que por fin puedo nombrarte mi esposa, saber que serás mi motivo de abrir los ojos cada día y saber que serás tú la que estés a mi lado

-No tienes nada que agradecerme, al contrario soy yo la que te debo agradecer todo lo que has hecho por mi... -observando la pulsera, quizá aquel objeto significaba mucho más de lo que Seiya suponía- y gracias por esto, pero no creo que sea bueno que la use diario, es demasiada tentación... -sonrió-

-Está bien, como tú te sientas a gusto, solo quería que este día fuera especial para ti –sonrió acercándose lentamente para darle un beso-

-Y lo ha sido... -tomo su mano con suavidad- ha sido un día muy interesante...

Sonrió aun más feliz ante su comentario, acabando con la distancia que había entre sus labios besándola dulcemente.

Serena cerró los ojos tratando de corresponder lo más natural posible a ese beso, aun sujetando su mano y quizá con un poco mas de fuerza como si con eso ella pudiera conseguir la que le faltaba.

Seiya siguió besándola suavemente, mientras subíos sus manos para hacer que Serena abrazara su cuello y una vez que lo consiguió, la tomo por la cintura, atrayéndola más hacia él presionando un poco más sus manos sobre sus caderas.

Apretó con fuerza los ojos mientras él la hacía que lo abrazara, se sintió extraña, pero a la vez no tuvo el valor para separarse, cosa que paso por su mente, los besos de Seiya eran tiernos pero no lograban hacerla olvidar sus miedos y nervios.

Después de unos segundos Seiya rodeo completamente su cintura con sus brazos, haciendo que esto atrajera tanto a Serena que prácticamente estaban adheridos uno al otro en medio de aquel beso que lentamente se fue profundizando convirtiéndose en uno con más pasión.

Mientras lo abrazaba por el cuello sus manos se empuñaron, sus labios casi en automático correspondían a los besos de Seiya, quería poner su mente en blanco pero le era imposible, no supo cuanto tiempo paso en aquel beso, sabía que tenía que consumar su matrimonio con esa idea estaba mientras lo sentía.

En medio de aquellos besos que poco a poco fueron desbordando más pasión, Seiya prácticamente tenia a Serena a pocos centímetros del suelo, lo cual aprovecho para lentamente y casi de forma imperceptible conducirla hasta la enorme cama donde suavemente la acomodo de nuevo entre sus brazos sin romper ni un segundo el beso y recostarla sobre la cama, con tal suavidad y delicadeza como si fuera una fina pieza de cristal.

Fue hasta que estuvo en la cama que reacciono, Seiya era dulce en la forma en cómo la trataba, pero el temor una vez más se hizo presente, su respiración se agito por la falta de aire y lentamente hizo que se separaran, aun teniendo los ojos cerrados.

Lentamente se separo ante la petición de movimientos de ella, sin saber que era lo que le ocurría- ¿Pasa algo? -pregunto de manera tranquila-

-No, nada... -dijo lo más normal que pudo para no verse incomoda por la situación-

-Serena, te quiero más que a mi vida ¿no es así? –dijo en tono dulce, mientras acariciaba su mejilla suavemente-

Ella solo asintió mientras abría los ojos para verlo.

-Entonces a partir de ahora no te preocupes por nada Serena, yo voy a cuidar de ti, no dejare que nada te lastime, viviré solo para hacerte feliz –lentamente acerco sus labios hasta su cuello, comenzando a besarlo suavemente-

Volvió a cerrar los ojos volteando un poco el rostro, una parte de ella le decía que se detuviera que aun no podía pero otra le decía que tenía que hacerlo, que ahora él estaría en su vida para siempre, además de que era un hombre que merecía hacer el mayor de los esfuerzos para que su relación funcionara.

Así lentamente Seiya continuo besando cada milímetro de su cuello y de sus hombros mientras se deleitaba del dulce sabor de su piel y sus manos acariciaban su cintura.

Mientras tanto ella trato de relajarse ante las caricias y besos de Seiya, sentía como su corazón se aceleraba, su respiración se agitaba confundiéndola un poco sobre si eran los nervios o quizá algo mas, así que lo dejo continuar.

Lentamente, sus labios regresaron hasta apoderarse nuevamente de los suyos, mientras comenzaba a besarlos con más pasión y entrega, sintiendo como su cuerpo se estremecía en cada roce de sus labios, deseó tenerla cada vez más cerca de su cuerpo.

Serena no se atrevía a hacer algún movimiento, quizá la falta de confianza o temor, no lo sabía muy bien, ya que era la primera vez que Seiya la besaba de esa forma y no sabía qué hacer así que correspondió lentamente a sus besos.

Al sentir que sus besos eran lentamente correspondidos, pudo sentir como el corazón de ella se acelero repentinamente, eso incremento el deseo de tenerla, por fin solo ellos dos, marido y mujer como tantas veces lo había soñado, sus besos se profundizaron cada vez más, mientras acariciaba fervorosamente su cuerpo y mientras besaba su oído lentamente susurro en este- Me encanta sentir los latidos de tu corazón al mismo ritmo que los míos… te amo Serena… -Dijo suavemente con la voz entrecortada por el poco oxígeno en sus pulmones-

Conforme los besos y caricias aumentaban su mente se había olvidado por completo de donde estaba y con quien, pero volver a escuchar aquella voz la hizo volver a la realidad y sin detenerse a pesar un poco aquel nombre salió de sus labios- Darien... -instintivamente empujo a Seiya- no puedo... -dijo entre sollozos-

Al escuchar ese nombre salir de sus labios se quedo helado, más aun cuando Serena lo alejo de ella, más que decepción o enojo, sintió una profunda pena al ver a la mujer que tanto amaba de esa manera, era angustiante el dolor que reflejaba su rostro y no poder hacer nada, después de unos segundos se acerco para abrazarla, no con pasión como antes, sino con dulzura, tratando de pensar las palabras correctas para no incomodar mas esa difícil situación, era duro para el sentir su rechazo pero más duro seria ver su sufrimiento– Tranquila… está bien, todo está bien…. –dijo en voz suave tratando de controlar su respiración aun agitada-

-Perdóname... de verdad lo intente... -entre el llanto que comenzaba a hacerse más profundo simplemente dejándose abrazar- Seiya no te mereces esto... quizá fue un error... lo lamento...

-No por favor Serena, no te disculpes, no digas que fue un error intentar que seamos felices algún día- hizo una pequeña pausa mientras la consolaba mas abrazándola dulcemente, dejándola que se desahogara- sabes tal vez una parte de mi, temía y presentiría que esto pasaría, sé que no eres de las chicas que simplemente haga a un lado sus sentimientos para sentirse mejor de la noche a la mañana y es eso lo que me enamoro de ti… soy tu esposo, lo sé pero quiero que sepas que aquí estaré, pase lo que pase y te esperare hasta el día que tu estés lista para entregarte a este matrimonio completamente…

-Perdóname... no quise hacerte daño... -separándose un poco de él para ver su rostro- no quise que sintieras temor de esta noche... -se quedo callada un momento- no sé cuánto tiempo tarde para estar lista... de verdad que quiero hacerlo pero ahora no puedo...

Seiya tomo sus mejillas entre sus manos y su vista se fijo en ella dulce y profundamente- Esta bien… sabes tus palabras me tranquilizan un poco más, al menos se ahora que no soy un ser detestable para ti –sonrió sutilmente pero con algo de tristeza- sé que es duro para ti, ha sido duro todo este tiempo, pero también sé que ahora me tendrás a mí para ayudarte a aliviar ese dolor, podre cuidar de tu corazón para el día que tu estés lista…

Sonrió ligeramente acariciando su mejilla con suavidad, lo sabía era un hombre que valía demasiado- Sabes que yo no sería capaz de detestarte, eres una persona muy especial para mí y quería estar lista para esta noche pero... -bajo un poco la mirada- no quise que escucharas ese nombre, en especial no hoy...

-Está bien -sonrió para tratar de tranquilizarla- porque mejor no te cambias, mientras yo bajo por una botella de agua, debes estar cansada- dio un beso en su frente, antes de ponerse de pie y caminar hacia la puerta- te amo Serena, no me cansare de decírtelo cada día que este junto a ti y sabré esperarte –dijo en voz suave con la vista sobre la puerta y su mano puesta en la perilla-

-Gracias... –murmuro con tristeza, pues aunque quisiera no podía evitar que el dolor de lo que acababa de hacer se quedara clavado en su corazón-

En realidad no tenía intenciones de ir por una botella de agua, simplemente quería tomar un poco de aire fresco, pensar, sabía que amaba a Serena y ahora a los bebés más que nadie en ese mundo, pero era humano y como tal tenia sentimientos y le dolía, le dolía profundamente que por más que se esforzara por hacerla feliz menos lo conseguía, siempre estaba la sombra de aquel pasado perturbador, tenia tanto miedo perderla, perder a la mujer que amaba, temía verse débil y vulnerable ante ella, si el caía quien lucharía por su felicidad, una felicidad por la que ella en esos momentos le costaba pelear, simplemente no podía darse el lujo de fallar, así, después de unos minutos suspiro profundamente antes de tocar la puerta de la habitación.

Serena había permanecido un momento sentada en la cama, pensando en lo estúpida que se había visto, sintió nuevamente ganas de llorar, pero se contuvo, esa noche debía ser especial, sino como la de toda pareja de recién casado al menos quizá podría rescatar un poco de esa noche, después de mucho pensarlo se cambio de ropa poniéndose una linda bata, para nada provocativa, pues en realidad no tenía nada especial que usar para esa noche y esa bata era lo más cómodo que tenia, se volvió a sentar a esperar a que regresara Seiya, su mente era una revolución de pensamientos, temores e ideas, pero ninguna era lo suficientemente importante como para mantenerla ocupada, de pronto su pensamiento fue interrumpido por el llamado a su puerta- ¿Quien? -pregunto un poco desconcertada-

-¿Puedo pasar? –Pregunto tranquilamente, esperando respuesta-

-Seiya... -murmuro un poco sorprendida de que no hubiera entrado, al final de cuentas era la habitación de los dos- si, adelante...

-Veo que ya te cambiaste –sonrió tenuemente al entrar y verla, quería decirle que se veía realmente linda, pero no quería incomodarla, no después de lo que había ocurrido- traje un poco de agua, si gustas… -dijo ofreciéndole la botella- bien, iré al baño a cambiarme –a decir verdad se sintió un poco extraño por ese comentario pero que mas podía hacer o decir-

-Gracias... -tomo la botella, se sentía tan mal con él, apenada pero sobre todo con un sentimiento que no la dejaba tranquila- mmm... no tienes porque irte... prometo no ver... -sonrió ligeramente al decir esto-

Sonrió ante su comentario- Esta bien, solo será por hoy- dijo antes de entrar al baño y salir solo con un pantalón para dormir puesto, pues nunca acostumbraba a dormir con playera, dejando ver su bien formado cuerpo- espero que no te moleste, es más cómodo así… -se disculpo-

-No… por mi está bien... -sonrió ligeramente, mientras abría la botella de agua y bebía un poco- esto es extraño... -comento un poco sonrojada de verlo así, realmente era atractivo y se sentía un poco fuera de lugar-

-Vaya, fue un día con muchas emociones –bostezo profundamente, mientras se metía en la cama- además creo que la noche esta refrescando un poco ¿no crees?

-Si... -se movió un poco para que él se acostara- Seiya yo...

Volteo a verla, primero un poco temeroso de lo que fuera a decir, tal vez ni siquiera querría compartir una cama junto a él- ¿Pasa algo?

Serena se puso de pie y se acerco del lado derecho de la cama- ¿Podría dormir de esta lado?, es que no me gusta el lado izquierdo... -lo miro con una ligera sonrisa-

Sonrió ampliamente, casi pudo oír su risa ante el comentario- Claro, tu de este lado –dijo feliz mientras se recorría al otro y levantaba las sabanas para que ella pudiera entrar- ¿así está bien?

-Si gracias... -aun con la sonrisa se metió entre las sabanas, de verdad que la situación era un poco incomoda y extraña, se acomodo boca arriba observando el techo- podrías... bueno... quizá no es lo que tu habías pensando, pero... ¿podrías abrazarme?, claro si no te incomoda...

Seiya se conmovió profundamente ante su tono tímido, sonriendo nuevamente pero ahora con dulzura- Claro que si… -e inmediatamente se recostó, tomándola entre sus brazos en un cálido abrazo, mientras la recostaba sobre su pecho y sentía la calidez de su cuerpo tan cerca de él, inundándolo de una profunda felicidad mientras percibía su dulce aroma- así está bien, verdad –dijo deseando ser más un comentario que una pregunta-

-Sí, así está bien... -respiro profundamente sintiendo su fragancia cerrando los ojos mientras terminaba de acomodarse- lamento ser tan cobarde... sé que no quieres tocar el tema, pero de verdad espero ser algún día lo que tú necesitas...

-Sh… -susurro- el tenerte así es lo que necesitaba… solo eso, lo demás está bien, pero llegara cuando estés lista, ahora solo quiero dormir teniéndote en mis brazos y sentir tu calor al despertar –abrazándola más cálidamente-

-Te quiero Seiya... -murmuro para lentamente cerrar los ojos y comenzar a dormir, inexplicablemente ahora se sentía bien, quizá porque ya había aclarado ese punto, y en ese momento al estar así junto a él la tranquilizaba- gracias... -fue lo último que dijo-

-Yo también te quiero… -dijo casi en un murmullo y una sonrisa en su rostro, sintiendo como lentamente Serena caía dormida, para después el hacer lo mismo-

X-X

Por la mañana ya no quisieron hablar del tema, simplemente se alistaron para salir rumbo a la casa de los Tsukino, ya que ahí sería donde vivirían, así salieron rumbo a la casa, al llegar por fortuna el papá de Serena aun estaba dormido, rumbo a la habitación paso a ver a los bebés que dormían plácidamente así que no quiso despertarlos y salió ahora si a su habitación, al entrar se sorprendió un poco de encontrar en su armario todas las cosas de Seiya, pues no pensó que tan pronto hubieran acomodado las cosas ahí, fueron segundos en los que se quedo observando todo ese armario y no pudo evitar recordar como lucia tan diferente a como estaba acostumbrada con la ropa de Darien, sacudió la cabeza para desechar ese recuerdo lo más pronto que pudo.

-Los bebés están bien, ¿no es cierto? –Dijo entrando a su habitación con una maleta vacía, pues él había llegado directo a la habitación de Serena ya que la sirvienta le había dicho que todas sus cosas estaban listas ahí-

-Eh si... profundamente dormidos... -sonrió ligeramente para después desviar la mirada hacía lo que cargaba Seiya- ¿y esa maleta?

-Bueno, lo que pasa es que pusieron mis cosas en tu armario –señalando con su dedo su ropa amontonada- creo que es muy pequeño para tanta ropa, así que colocara mis cosas en el armario de la habitación gemela, así estarás más cómoda –comenzando a sacar sus cosas y colocándolas en la maleta-

-No…está bien... después de todo es justo que compartamos un armario... -deteniéndolo para que la viera- además, podemos sacar las cosas que no usemos y así habrá más espacio... -dijo tratando de darle una solución aunque en el fondo tenía un cierto miedo que no supo explicar-

Sonrió, acercándose a ella, tomando sus mejillas- No te preocupes, incluso, pensé que lo mejor sería dormir en esa habitación, así tú te sentirás más a gusto, como te lo dije, no pienso presionarte y esperare el día en que tu estés lista para compartir una cama conmigo…

-Seiya... -suspiro mientras bajaba la mirada- ¿estás consciente que pueden ser días o semanas? -respiro profundamente para luego verlo- sé que esto no será fácil, y comprenderé si quieres estar con alguien mas... eres hombre y tienes necesidades que yo... que yo aun no estoy lista para satisfacer... –dijo con cierta tristeza bajando la mirada-

Seiya la tomo de los hombros, haciendo que ella lo viera fijamente- No vuelvas a decirme eso… tu eres mi esposa, jamás te faltaría al respeto de esa manera, jamás podría estar con otra mujer que no fueras tu, estoy consciente de que esto podrá ser un proceso largo, pero tú vales todo eso y mas...

-Lo... lo siento... yo solo... -se encogió ligeramente de hombros, no tenía bien a bien porque razón había dicho todo eso- pero es que... quizá sea una espera larga...

-No importa, solo quiero saber algo, necesito saber si ¿realmente crees algún día poder corresponder aunque sea un poco mis sentimientos Serena?

-Yo... –subió un poco la mirada- eso espero... sé que te he agradecido más de una vez que estés a mi lado, pero tú has estado siempre apoyándome y eso me agrada, te quiero, quizá no como tú lo deseas, pero es un cariño sincero y por eso es que espero de verdad llegar a corresponder a tus sentimientos de la misma forma que tu eres conmigo... -sonrió ligeramente- todo este tiempo ha sido difícil y aun no termina, pero si sigues estando a mi lado como lo has estado hasta ahora todo será más fácil...

-Entonces –acercándose a sus labios quedando a escasos milímetros de ellos- entonces todo estará bien, yo estaré feliz esperándote y tú te sentirás más tranquila, de acuerdo… -para después darle un lindo beso-

-De acuerdo... -cerró ligeramente los ojos al sentir ese beso-

Después de ese pequeño pero profundo beso lleno de buenos deseos futuros y comprensión por parte de ambos, Seiya termino de acomodar sus cosas siendo ayudado por su esposa, para al terminar ir con los bebés y comenzar así lo que sería su nueva vida como esposo y esposa.

Continuara…

SxS

Bueno pues aquí dejamos el segundo capítulo, espero que les este gustando y no sean malitas dejen un pequeño comentario solo para saber que les parece, cuídense y gracias.

Atentamente

MoonStAr18 y Marie Choi Winchester Kou