Disclaimer: Clare, Cassandra.

Summary: Era una necesidad de mirar al futuro y saber que Jace estaría ahí.

Fandom: The Mortal Instruments

Claim: Jace/Alec. Alec. Jace.

Nota: Para Dany, que es un amor de persona y que recientemente cumplió añitos y por eso es más hermosa y así. Que te amo y esas cosas lindas. Que eres el Jonathan de mi Jace, ajá, sí, algo así.

Nota 2: Sí, tengo una obsesión con la relación como parabatai.


Nunca suficiente

—Parabatai —dijo Jace con voz dulce.

Par a tai —repitió Jeremiah.

—Bueno, es un intento —habló Alec y Jace no pudo evitar dirigir la mirada hacia él y olvidarse de Jeremiah en ese momento, porque cuando Alec hablaba, sólo Alec existía. Había sido así desde que se habían conocido, pero luego Jace había cometido el error de pensar que las cosas habían cambiado, cuando lo cierto era que sus sentimientos hacia Alec no habían hecho más que crecer.

Jeremiah interrumpió los pensamientos de Jace con un eructo. Luego, se abrió la puerta del Instituto, entró Isabelle, tomó a su hijo en brazos y se marchó al despacho dando las gracias a sus hermanos.

—Lindo, ¿no?

—¿Jery?

—Ajá.

—¿Estás insinuando que quieres un hijo, Alexander? Porque no creo que tú y yo…

—No. Digo, sé que no podemos. Más bien… pensé que tú querías. Un hijo con tus habilidades, tu sangre… sería el mejor cazador de sombras.

—No creo que pudiese ser un buen padre.

—Jace…

Alec ya presentía que el tema se desviaría hacia Valentine. Eran siete años de escuchar a Jace odiarse por ser el "hijo" de Valentine.

—Lo siento —dijo Jace, que tenía siete años de conocer el tono que Alec usaba cuando no quería escuchar que se nombrara a Valentine.

—Podríamos adoptar.

—Los cazadores de sombra no son dados en adopción.

—Pero hay niños… de padres que no quieren ser nephlim, o…

—Mueren —dijo Jace, pensando en su madre, y luego en Will, en la historia que le habían contado sobre uno de sus ancestros, que huyó para ser cazador de sombras.

Jace se inclinó hacia delante y Alec aprovechó para pasar los dedos por su cuello, enredándolos en los mechones rubios.

—Te amo, Alec. No me abandones.

Y Alec no quiso responder, porque ¿cómo respondía a lo que él mismo había querido decir tantas veces? Porque llevaban tiempo juntos y Clary y Magnus ya no atormentaban su presente, pero seguía teniendo la sensación de que un día Jace no despertaría a su lado, o que encontraría una nota en la que pedía perdón. Le seguía pareciendo que Jace podía abandonarlo por un hada, una bruja o una cazadora de sombras. No eran celos. Por el Ángel, no. Era una necesidad de mirar al futuro y saber que Jace estaría en él, como su amigo o su novio. Pero más aún, necesitaba saber que siempre estaría combatiendo a su lado. Por eso lo besó en aquella runa que los unía, a falta de una de matrimonio, siempre tendrían la de parabatai. Jace trató de sonreír, pero no pudo, porque lo invadía el dolor. Estaba seguro de que Alec lo abandonaría algún día, porque él nunca mereció a Alec.


Esta es la historia de cómo nunca superaré esta OTP

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