Disclaimer: Harry Potter pertenece a JK Rowling y la historia original a xxSammySabotagexx. Queda prohibida la distribución de esta traducción.

Capitulo dedicado a LondonHearts010 que esta desaparecida! Te extraño amiga! :)

Capitulo 12: Rechazo.

Hermione sintió los labios de Draco sobre los suyos en un momento. Era un beso brusco; uno lleno de pasión y necesidad. Antes de que pudiera separarse de él y darle una bofetada, su cuerpo se rindió ante la tentación; enganchándose con él. ¿Qué podía decir? ¡Vaya que el chico sabía besar! Cada parte de su cuerpo se regocijaba en alegría, incluso sus labios ardían ante el contacto. Hermione respondió el beso y presionó su cuerpo contra el de él. Aún podía sentir las frías gotas de la lluvia cayendo sobre su rostro y sus ojos cerrados, pero su mente no registraba eso. De hecho, su mente no registraba nada más que cada contorno del cuerpo de Draco.

Hermione sintió a sus pies caminar hacia atrás, y también sintió una de las manos de Draco sobre su espalda mientras la otra estaba posada sobre su húmedo cabello. Su espalda se golpeó contra el tronco de un árbol mientras Draco deslizaba su lengua en su boca. Mientras el calor del primer beso se intensificaba, no pudo evitar dejar salir los gemidos que vibraban en su garganta. Sus uñas se clavaron en su espalda al tiempo que él se movía de su boca a su cuello, mordisqueando los puntos más sensibles. Gran parte de su cuerpo estaba reaccionando, irradiando calor, y no sintió ni el más mínimo frío. De hecho –en todo caso- estaba comenzando a sentirse algo abochornada.

Mientras Draco comenzaba a guiar su lengua hacia su clavícula, de pronto se alejó, mirando profundamente sus cálidos ojos. Por un momento, Draco no dijo nada, sólo la miró con los labios hinchados y el rostro algo abochornado. Era casi como si recién hubiera despertado de un sueño. La mente de Hermione regresó lentamente a ella, pero no lo suficiente como para gritarle por su estupidez. Todo lo que podía hacer era deslizar sus manos sobre los brazos de Draco, con una sonrisa torcida sobre su rostro. Draco, aún mirándola con sorpresa, nunca movió sus manos de su posición actual.

—¿Granger? —preguntó con voz ronca.

—¿Hmm? —replicó Hermione mientras sus labios alcanzaban su mandíbula. Estaba disfrutando demasiado besarlo como para detenerse.

—¿Qué estamos haciendo? —su voz vibró en su cuello, causando que Hermione lo pellizcara juguetonamente.

Ella le dio una risa provocativa.

—Nos estamos besando, Malfoy. Pensé que ya sabías eso, dado que lo haces muy bien.

Fue entonces cuando Hermione hizo algo que probablemente no debió. Instintivamente, deslizó su lengua a lo largo de su oreja. Un gemido se escapó del pecho de Draco antes de que perdiera el control. Antes de lo que Hermione hubiera pensado, se acercó hacia ella y capturó sus labios de nuevo, levantándola por las caderas así que ella envolvió sus piernas alrededor de su cintura. Este beso era bastante parecido al primero; lleno de fuego. Un fuego tan ardiente, que Hermione sentía como ardía desde lo más profundo de su ser. Así que, ¿esto era como se sentían los comienzos del amor? No pudo evitar sentirse algo mareada debido al vértigo. Después de todo, no estaba del todo contenta con que su primer amor fuera con un Slytherin.

Continuaron besándose, con Draco deslizando sus manos fuera y dentro de su blusa. Y fue cuando él comenzó a deslizar sus dedos por su espina dorsal que Hermione comenzó temblar. Su cuerpo se sentía como si hubiera corrido un maratón -aunque en un sentido bastante placentero. Aferrando aún más sus piernas sobre su cintura, envolvió sus brazos sobre su cuello, como si su vida dependiera de ello. Ninguno de los otros chicos que la habían besado con anterioridad lo habían hecho de esta manera. No lo hizo Ron, no lo hizo Krum y no lo hizo Cormac; todos esos se habían sentido algo húmedos. Y este beso con Draco Malfoy no era para nada húmedo.

Era el cielo.

Al escuchar sus gemidos, Draco sintió a su mente regresar a él lentamente. De pronto, todo lo que ella le había dicho antes cobró perfecto sentido. Estaba enamorado de ella. Por mucho que lo odiara, no podía avergonzarse de ello. Por el amor de Merlín, nunca creyó que el amor en verdad existiera. Ahora que lo creía, no estaba muy seguro de poder dejarlo ir. Además, una cosa estaba segura. El no quería solo unos cuantos rápidos besos bajo la lluvia.

Tomando toda la fuerza de voluntad que le quedaba, dio un paso atrás y dejó que Hermione bajara lentamente los pies hasta el suelo aunque sus manos seguían en su cuello. Romper el beso fue aún más difícil. ¡Sus labios eran como una maldita droga!

—¡Granger, no…! Hermione tenemos que detenernos!

Hermione oyó sus palabras, pero no escuchó. Mientras él estaba hablando, ella continuó dejando pequeños besos por todo su cuello. Era adicta a la manera en que se estaba sintiendo. La alegría que estaba sintiendo era algo que simplemente no quería dejar ir. Había pasado tanto tiempo desde que se había sentido así por última vez… Hermione temía que si se detenían ahora, esa alegría no regresaría. Ella la necesitaba; la deseaba.

—¡Hermione, no!

Draco se liberó de ella, su cuerpo temblando debido a la necesidad. Sosteniéndola a la distancia de su brazo, trató de hablar con ella sin mirarla a los ojos. Sus ojos estaban tan llenos de deseo, que no creía que podría controlarse si lo hacía.

Hermione frunció los labios ligeramente.

—¿Por qué nos detuvimos?

Draco alzó una ceja. ¿Ella no podría ser tan testaruda, o sí?

—¡Maldición, Granger! ¿Acaso no te diste cuenta de qué estaba pasando?

Hermione asintió.

—Por supuesto.

Ahora Draco estaba bastante confundido.

—¿Entonces porque dejaste que continuara?

—¿Por qué haría algo así? —dijo Hermione con sus ojos fijos en los labios de Draco.

—Granger, nos vemos recargados en un árbol a la vista de todos. ¿Eso no te molesta? Su voz estaba llena de sorpresa.

Suspirando, Hermione cruzó los brazos. El sentimiento se había ido, dejando un amargo sentimiento de rechazo.

—No, no me molesta. Ahora que me estás haciendo sentir como una completa idiota, sí lo hace.

Draco dejó salir una risa burlona.

—Sí, claro. Te conozco, Granger. Sé que eres virgen; el mismo hecho de que estuvieras a punto de perderla en un lugar como este es absurdo.

El rechazo se hizo más grande, consumiéndola con una ciega ira.

—Bueno, ¡pues lamento que me veas de esa manera, Malfoy!

Draco dio un paso hacia atrás, levantando sus manos en rendición.

—No quise decir eso, Granger. ¡Maldición, cálmate!

Hermione no se calmó. Parecía que toda la sangre se le había subido a la cabeza, causando que se viera roja.

—¿Por qué de repente estás tan ansioso de rechazarme, Malfoy?

Draco abrió los ojos debido a la sorpresa. Él nunca la había rechazado; de hecho, solo había estado tratando de hacer algo caballeroso en su vida.

—¡No te estoy rechazando!

Ella no lo escuchó. Estaba demasiado ocupada escuchando las palpitaciones en sus orejas.

—¡Oh, lo sé! ¿Es porque tengo cáncer, verdad?

—¿Qué? —Draco dio un paso hacia delante—. No, Her…

Hermione quitó su mano de su brazo.

—No soy lo suficientemente buena porque algo no está bien conmigo. No soy perfecta, ¡así que no me quieres! ¿Es eso, no es así?

Malfoy negaba enérgicamente con los ojos abiertos por la sorpresa. No tenía ni una maldita idea de dónde venía todo eso.

—No Granger, estás sobre reaccionando…

Hermione, cegada por la ira, lo abofeteó tan fuerte en la cara que estuvo a punto de dejar su mano marcada en la pálida piel de Draco. Temblaba tan fuerte que incluso podía sentirlo hasta en los huesos. El rostro de Draco se había volteado, dejando ver un atisbo de lágrimas en sus ojos. Él no se podía mover, su corazón aún agitado debido a los besos.

—¿Sobre reaccionando, no? ¿Acaso no estoy actuando lo bastante bien para ti? ¡Bueno, pues perdóname, Malfoy! ¡Yo no soy ninguna puta a la que puedes usar y después botar cuando quieras! ¡Y en serio lamento que esté muriendo, por lo tanto, no soy lo suficientemente buena para tu amor! —su voz sonaba chillona, con las lágrimas rodando por sus mejillas.

Draco la vio alejarse con un zumbido en la oreja y una mejilla ardiendo. Curiosamente, no estaba molesto por lo que ella hizo. En todo caso, se sentía orgulloso. ¡Maldición! ¡De hecho estaba completamente orgulloso de que Hermione lo hubiera golpeado –de nuevo! No fue el hecho de que ella lo golpeara, sino la pasión en sus ojos. Él no había visto esa pasión desde la guerra. Notando que la lluvia se había detenido, Draco sacudió la cabeza y regresó a las mazmorras con una mano en su mejilla.

Merlín, necesitaba una ducha fría.


'¡Cómo se atreve ese patético hurón a hacerme eso! ¡Tal vez esté muriendo, pero aun tengo un maldito corazón! ¡Y aún se puede romper!' Hermione comenzó a regresar a su sala común, sus rodillas temblaban ligeramente, con sus zapatos mojados chirriando mientras caminaba.

Levantó las cobijas, casi sin aliento, y se dejó caer en el colchón sin secarse. Los suaves sonidos de las demás chicas al dormir llenaban la habitación, junto con los ligeros ronquidos de Ginny. Sus ronquidos no eran como los de Ron –gracias a Merlín-, incluso eran confortantes. Cinco minutos después, a Hermione se le hizo difícil respirar sobre su estómago, por lo que se volteó. El sol estaba comenzando a salir en el horizonte, iluminando el dormitorio. Después de todo lo que había sucedido, Hermione no podía sentir la misma alegría que cada mañana. De hecho, solo se sentía fría e indeseada.

Con la visión borrosa y sensación de náusea, Hermione comenzó a conciliar el sueño. Sin embargo, antes de que se quedara dormida, vio la luz en forma de corazón en el techo fijo en ella.


Dos días después…

—No lo olviden, estos viajes a Hogsmeade son un privilegio. La mayoría, si no es que todos, ya son mayores de edad, aún siguen representando a la escuela. Si hacen algo que los haga ver como un montón de animales, entonces pareceremos un zoológico en lugar de una respetable escuela. ¡Eso no es aceptable, por lo que espero que todos se comporten!

Hermione estaba con sus amigos, escuchando el usual discurso de McGonagall sobre Hogsmeade. Normalmente los magos y brujas mayores de edad podían ir cuando quisieran. Pero para que pudieran ir, tenían que hacer una petición escrita a su jefe de casa. Un hecho que Hermione y el resto de sus compañeros consideraba ridículo.

—Por Merlín —Ginny se giró hacia Hermione, Harry y Ron—. ¿No creen que después de todos estos años el discurso sería diferente?

Harry rió, pasando un brazo alrededor de su cuello.

—Estoy de acuerdo, Gin. Creo que ahora he escuchado ese discurso cuatro veces.

Ron rió, mirando continuamente a Hermione por la esquina del ojo. Había notado cuán mal se veía Hermione hoy. Cualquier cosa que le estuviera pasando, estaba progresando peligrosamente y él realmente no quería que Hermione fuera.

—¿Hey, Mione?

Saliéndose de sus pensamientos, Hermione lo miró.

—¿Sí, Ronald?

Ron movió los pies desesperadamente, sin querer pelear con ella realmente.

—¿No crees que deberías saltarte este viaje a Hogsmeade?

Hermione lo miró confundida.

—¿Qué quieres decir?

Harry miraba de Ron a Hermione. Él también había notado cuán enferma y débil se veía hoy, pero estaba sorprendido de que Ron lo hubiera notado también. Tal vez su amigo no era tan tonto como pensaban. Además, no era necesario ser muy inteligente para notar cuán enferma estaba Hermione.

—Tiene razón, Mione. No te ves muy bien hoy.

Hermione frunció el ceño.

—Me siento bien, gracias.

Ginny recargó su cabeza en el brazo de su mejor amiga.

—Tal vez ellos tienen razón, cariño. Deberías quedarte aquí y dormir un poco…

—¡Dije que estaba bien, Gin! —gritó Hermione, de repente sintiéndose culpable ante la expresión de su amiga—. Verán, sé que están preocupados, pero confíen en mí. Me siento bien. Nunca me había sentido mejor.

Todos podían ver que estaba mintiendo y ella también. Pero la dejarían ir de todas maneras. Era obvio que pelear le quitaba mucha energía y ellos no querían que se pusiera peor de lo que ya estaba. Hermione suspiró mientras comenzaban a caminar hacia la aldea. Todo lo que dijeron era verdad. Había despertado esa mañana sintiéndose peor que ninguna otra ocasión y eso la asustó. Los doctores y los sanadores habían dicho que si al despertar apenas se podía mover entonces había motivos para preocuparse. Bueno, cuando despertó aquella mañana, apenas podía moverse y, mucho menos, ir al baño.

Hermione sabía que su cáncer estaba muy avanzado. Sin embargo, no podía decirle eso a nadie. En el momento en que lo hiciera sería enviada automáticamente a San Mungo a la primera oportunidad que les presentara. Y no podía dejar que eso pasara; no cuando sentía que su propósito aún no estaba completo. Así que se obligó a salir de la cama y a cambiarse para el viaje. Hermione simplemente no lo entendía. Dos días antes se había sentido perfectamente bien. Ayer tal vez se había sentido algo extraña, pero no había sido nada grave. Hoy, por otro lado, el dolor la estaba matando.

No había palabras para describirlo.

Así que aquí estaba. Se estaba forzando a sí misma a ir Hogsmeade con sus amigos. En todo caso, quería ver la pequeña y pintoresca aldea una vez más; además de que también quería que ver a sus amigos pasándosela verdaderamente bien. Además, en verdad quería ver a Draco. Después de haberle gritado dos días antes, él había estado constantemente en su mente. Durante clases no la miraba; solo escribía en ese maldito libro que siempre llevaba con él. Ella no sabía lo que él estaba haciendo y eso no le gustaba. Ella quería su atención, tanto como una disculpa. ¡Maldición!

Para cuando llegaron a la aldea, Hermione sentía náuseas y comenzaba a sentir la visión borrosa; el costado comenzaba a dolerle de nuevo.

—Hey —llamó a sus amigos—. ¿Por qué no van a Zonko? Voy a la librería, ¿okay?

Ginny se giró, soltando la mano de Harry.

—¿Quieres que te acompañe?

Hermione negó con la cabeza. No quería que Ginny la viera así.

—No, estaré bien. Sólo me sentaré a leer un poco y después los veré en las Tres Escobas.

Ron asintió y tomó a Harry por el brazo y lo jaló. Si Hermione decía que iba a estar bien, entonces ella iba a estar bien. Harry, siendo arrastrado por Ron, tomó la mano de Ginny y despidió agitando la mano. Mientras tanto, no pudo evitar pensar que algo no andaba bien. Realmente no quería dejar sola a su enferma amiga. Ginny solo los siguió, mirando hacia atrás cada tres segundos para estar segura de que Hermione estuviera bien.

Una vez que estuvieron fuera de vista, Hermione presionó con fuerza el costado de su cuerpo y se forzó a sí misma a caminar hacia los tres escalones que estaban frente a la puerta de la librería. Las manos le temblaban cuando giró la perilla, arrastrando los pies hacia el estante más cercano. El sudor brillaba en su frente para cuando comenzó a revisar los títulos de este; sin realmente verlos debido a su visión borrosa. Sólo tenía que leer, así que lo hizo. El dolor se estaba expandiendo, ahora tomando todo el lado de su cuerpo, así como el tórax. Sacando un libro al azar del estante, lo abrió a la mitad e intentó leerlo, sólo para dejarlo caer en el suelo al momento en que sintió otra oleada de dolor. Jadeante, se inclinó e intentó respirar.

Una voz –una que reconoció como la del dueña de la tienda- se escuchó a su izquierda.

—Hermione, querida, ¿te sientes bien? ¿Necesitas ayuda?

—No, Madame —susurró Hermione, negando con la cabeza, mientras trataba de mantener la vista enfocada—. Sólo necesito un poco de aire, disculpe.

Hermione azotó la puerta, casi cayendo por las escaleras mientras bajaba. Mirando hacia su alrededor, miró algunas caras y a los edificios que había detrás. Estaban borrosos y se movían en un ángulo extraño. Los sonidos de las voces a su alrededor no tenían ningún sentido para ella. El dolor la golpeó de nuevo, causando que se tambaleara contra la fría madera de la tienda. Su cuerpo estaba húmedo debido al sudor. El líquido cayendo de su frente hasta sus ojos, con el cabello pegado en su rostro y en el cuello. Otra oleada de dolor la golpeó, se dirigió hacia el camino mientras su estómago se agitaba violentamente. Hermione supo que estaba enferma incluso antes de que lo estuviera.

Cuando el dolor la golpeó de nuevo, su cuerpo perdió la batalla y su estómago se contrajo, vomitando lo poco que había desayunado. Las lágrimas caían por sus mejillas y su sistema nervioso se dio por vencido, dejándola sola y débil. Cayendo de rodillas, Hermione continuaba con las náuseas y vomitando hasta que su estómago quedó vacío. Mientras su cuerpo temblaba con cada arcada, su mente comenzó a ponerse en negro. Poco a poco cayendo en la inconsciencia, escuchó una voz.

Una voz que encontró, estaba encerrada en un círculo de luz con el rostro más hermoso del mundo.


Bueno, definitivamente no fueron dos semanas. Tenía planeado subirlo el martes, pero mi beta tuvo unos contratiempos... y decidi esperarla... en lo personal odio los fics con muchas faltas de ortografia, y sinceramente el capitulo los tenia!

Les tengo una BUENA NOTICIA, la semana pasada les había dicho que no tenía capitulos traducidos, pero cuando terminé este me puse a traducir y no pare hasta que terminé el fic! Así es, oficialemente he terminado la traducción! Así que ya nada más ire publicando un capitulo cada semana.

Otra cosa, Solo quedan CUATRO capitulos más... El final esta cerca, y me gustaría saber sus suposiciones... Cómo creen que terminará el fic? En serio, me gustaría saberlo. Los reviews los respondí el lunes, pero nada mas me falto uno, así que lo responderé aquí:

Lorena: Primero que nada, lamento mucho la pérdida que sufriste. Sé que diras, ¿Que puede saber una chica de tan sólo 17 años? Bueno, siendo sincera no sé mucho... pero fue algo que en mi familia se vivió mucho, lamentablemente. Mi abuela perdió tres hijos. Imagina, si el dolor de perder uno, es indescriptible... ahora imáginalo con tres hijos... eran tan pequeños! Pero la vida continua, y solo nos queda seguir adelante y velar por aquellos que aún están con nosotros! Muchísimas gracias por leer, tu review... fue muy emotivo para mi. Sobre la película, sé que suena algo extremo, pero como dice la frase: Ante situaciones desesperadas, medidas desesperadas... Y yo lo he visto con mi mamá, ustedes por nosotros hacen todo! Y es por eso, que nosotros como hijos estamos orgullosos de ustedes! Tal vez en la película la señora exageró un poquito con las "medidas desesperadas", pero como ya dije, los padres son capaces de todo con tal de que sus hijos estén bien. De nuevo muchas gracias y espero seguir teniendo el gusto de ver tus reviews. Una cosa, es solo curiosidad, cuantos años tienes? Hhaha sé que a una mujer no sé le pregunta eso, pero me picó el bichito de la curiosidad hahah! Cuidate :)

Eso fue todo chicas, espero y les haya gustado!

Nos leemos el martes...

xsxbx