Los personajes son de Stephenie Meyer. La historia es mía.

SUMMARY: Bella por ayudar a su amiga Ángela se ofrece para ser comprada en una subasta para los niños con cancer en la fundación Cullen. no esperaba que Edward Cullen fuera su comprador. Ahora tenía que cumplir su pare de el trato.

IRRESISTIBLEMENTE INHUMANO

LA SUBASTA

- Bella por favor haz lo por mí. Me falta una participante y mis jefes me van a despedir si no cumplo con el proyecto.
- Ángela... ni siquiera se lo que tengo que hacer. No tengo nada que ponerme, no conozco a nadie y no me gustan las fiestas.
- Iremos a comprar un vestido espectacular al centro comercial. Por favor Bella si no lo hacer por mí haz lo por los niños. Contra más dinero recaudemos más dinero habrá para ellos.
Ángela trabajaba en la fundación Cullen. Estaba organizando una subasta para recaudar fondos para los niños con cáncer. El gesto era muy bonito pero ¿ cómo iba a ser comprada por alguien? - Bella si me haces este favor haré lo que quieras. Seré tu esclava un mes... por favor.
- Está bien. Explicame que es lo que tengo que hacer.
Saltó a mi cuello.
- ¡ Gracias Bella! Eres la mejor.
- Vale , vale pero no me asfixies, sino no podré ir. - Perdona. Primero iremos a por un vestido. En la fiesta te subastaran y tendrás que bailar un baile con el ganador y cenar con él el día que acordéis.
- ¿ Quienes son los que pagan o compran o como se diga...
- Son los que donan dinero. Esas personas son dueños de grandes empresas con mucho dinero y para ellos donar esas cantidades no les afecta, es calderilla para ellos.
- ¿ Cuanto suelen donar?Y ¿ Cuanto pagan por las chicas que compran?
- Lo dices así y suena mal. Parece que compraran esclavas o algo así.
- Me resulta raro.
- Es mucho más inocente que todo eso. Lo de el baile y la cena es como algo simbólico. Las cantidades varían. Empiezan con un mínimo y van pujando ...quizá unos diez mil dólares máximo.
- Vaya, pagar por una cena con alguien que no conoces.
Las dos nos reímos.
- Dios mío donde me he metido.
- El acto benéfico es este viernes como ya sabes.
- Ángela me debes una muy gorda.
Era miércoles por la noche y el día siguiente lo pasamos metidas en el centro comercial buscando el vestido perfecto para mí. Ya le dije que aunque me pusiera lo más espectacular de el mundo se me seguiría viento igual de insignificante.
- Bella , no te ves en realidad. Eres muy guapa.
- No me hagas la pelota , ya he aceptado ir.
Después de almorzar y después de patear cada rincón de cada tienda el el centro comercial completo, encontramos el vestido.
Un vestido de gasa amarillo , palabra de honor , entallado hasta los tobillos y una abertura lateral hasta la cintura. Extremadamente elegante y sexy.
Agotadas nos fuimos a casa.
El día llegó. Ángela estaba muy nerviosa y sólo gritaba y lloraba y no necesariamente en ese orden. Su teléfono no paraba de sonar y ella tuvo que marcharse antes que yo , pues al ser una de las organizadoras tenía que estar allí para controlarlo todo.
- Recuerda Bella, no puedes llegar tarde. A las ocho en punto te quiero ver allí.
Me abrazó y me dio un beso.
- Gracias por hacer esto por mí, se cuánto te cuesta.
- No te preocupes Ángela , estaré bien. A las ocho en punto me verás aparecer.
- Gracias .
Se fue y yo terminé de arreglarme.
Sobre las siete y media llamé a un taxi. No quería llevar mi coche para después venirme con Ángela. Una vez montada en el taxi y casi llegando a mi destino llamé a mi amiga para decirle que estaba llegando a la fiesta y fuera en mi ayuda. Pagué al taxista , bajé y comencé a caminar hacía la puerta lo más decente posible que podía para no caerme con los tacones de quince centímetros que llevaba. ¿ A quién se le ocurre ponerse una trampa mortal así? Iba a hacer el ridículo delante de toda gente adinerada de Seattle.
Entré.
- Bella estás alucinante.
- Gracias , pero cero que no voy a poder hacerlo. Me tiemblan las piernas y me voy a caer con estos tacones.
- Bella tranquila por favor. Ven tomate una copa de champagne y voy a ir presentándote.
Me guío por todo el salón. Hasta llegar a una barra y pedir dos copas de champagne francés de más caro.
Estaba todo exquisitamente decorado. La iluminación, la orquesta, las mesas, todo...
- Ángela has hecho un trabajo excelente. Esta todo perfecto.
- Gracias , espero que todo el mundo piense como tú sobre todo los Cullen.
- Seguro que sí.
- Ven voy a comenzar a presentarte.
Me dirijió hacía un grupo.
- Buenas noches – dijo Ángela-. Me gustaría presentarles a mi amiga Isabella Swan- me señaló con su mano. Estaba muy nerviosa y me sudaban las manos , comencé a secarlas con el vestido, no quería estrechas mi mano y mojar a los demás.
- Él es el señor Jacob Black. Es dueño de la empresa de construcción Quilute.
- Encantada.
- El placer es todo mío Isabella.
- Él es el señor Jasper Hale. Un psiquiatra de renombre y dueño de varios centros de estudios de la cabeza y la mente.
- ¡ Qué interesante!
- Gracias- sonrió.
- Es el prometido de Alice Cullen una de las fundadoras de la fundación Cullen.
- Encantada señor Hale.
- Llámame Jarper por favor.
- Claro .
- Un gusto en saludarlos – dijo Ángela-. Voy a presentarla a más personas.
Tiró de mí ganándome las risitas de el señor Black y poniéndome las mejillas como tomates. Recorrimos otro trayecto y paramos en otro grupo que no me gustó tanto. Parecían vestidos de época. Demasiados remilgados para mi gusto.
- Buenas noches señores-saludó Ángela-, me gustaría presentarle a Isabella Swan, él es Aro Vulturi y él su asistente Demetri.
- Encantada – dije y les ofrecí mi mano para estrecharla.
- El gusto es mío señorita Isabella – dijo dándome un beso en la mano-. ¿Va a presentarse para la subasta?
- Eso creo...
- Que bien , pues pujaré por usted. Es usted muy hermosa y seguro que es una magnífica compañía.
- Gracias- no sabía que más decirle.
En ese momento entraron por la puerta varias personas y todos se voltearon para mirarlos embobados. Noté como Aro Vulturi apretaba los puños y maldecía por lo bajo.
- Ya han llegado- afirmó Ángela-. Señores nos vemos en otro momento tenemos que seguir.
- Por supuesto señoritas y no olvide mi propuesta de pujar por usted señorita Isabella.
- Claro que no- le sonreí falsamente. Ese hombre me daba escalofríos.
Caminamos hacía esas personas pero tiré de Ángela un momento haciendo que se volteara.
- ¿ Que te pasa?- me preguntó.
- Por favor , haz algo para que ese hombre no gane la puja sobre mí... me da miedo.
- Sí a mí también. Tranquila . Ahora te voy a presentar a mi jefe y a su familia. Los Cullen . Son los más respetados y envidiados por todos. Ellos son los dueños de la fundación y los que más cantidad de dinero donan. Ahora respira hondo y no te impresiones al verlos.
Volvió a tirar de mí como a una niña pequeña y volvimos a recorrer por enésima vez el salón. Por qué diría que no me impresionara. Caminamos o yo intenté caminar sin romperme un tobillo. Pero entonces lo entendí. Eran extremadamente atractivos y sobre ellos había una almósfera que los envolvía. Llegamos a ellos. Ángela iba con una sonrisa. Una chica con tez blanca y el pelo negro saltó a nuestro encuentro con una gran sonrisa.
- Ángela está todo magnifico , has hecho un trabajo formidable. Espero que te hayan ayudado los contactos que te di.
- Si Alice fueron de gran ayuda. Mira ella es mi amiga Isabella Swan y unas de las participantes de la subasta. - Encantada Isabella soy Alice Cullen.
- Igualmente- le contesté.
- Ellos son el señor Cullen senior y su esposa.
- Por favor llámame Carlisle.
- Y a mí Esme.
- Gracias -les contesté-, pueden llamarme Bella.
- Bien vamos a seguir le voy a presentar a sus hijos.
- Muy bien- se rieron -, suerte.
Mientras caminábamos intenté asimilar por que me habían insinuado " suerte".
- Buenas noches señores Cullen- saludó. Ellos se volvieron-.
- Hola Ángela – saludó el más grande dándole un tremendo abrazó. Era enorme. Igual que Alice su piel era blanca , su pelo negro y sus ojos negros brillantes. Mientras que se abrazaban el otro hombre no me quitaba la mirada de encima. No podía mirarlo directamente pero por lo poco que había visto me parecía que era la persona más atractiva que había visto en mi vida.
- Ellos son Emmet Cullen y Edward Cullen – señaló a cada uno con su nombre-. Ella es Isabella Swan una amiga. Emmet es dueño de todos los centros de tratamientos para el cuerpo de Seattle.
- Encantada señor...- no pude terminar cuando me cogió en volandas y me dio un abrazo que me dejó sin respiración. Tuve que agarrarme a Ángela para no caerme cuando me soltó. Él no paraba de reír. Ahora entendía lo de suerte.
- Está comprometido con la señorita Rosalie Hale , hermana de Jasper Hale.
Recordé el chico rubio de antes.
- ¿Ella no se encuentra aquí?- le pregunté.
- No ella es modelo y ahora mismo está de viaje en Holanda.
- Vaya.
- Edward es el dueño de la multinacional Cullen corporation- Ángela siguió con las presentaciones-, y tiene varias multinacionales por todo el mundo.
- Encantada señor Cullen-le ofrecí mi mano. Este no paraba de mirarme a los ojos directamente y me estaba avergonzando. Era muy guapo. Era rubio cobrizo.
Sus cabellos parecía que se estuvieran peleando entre si y sus ojos eran hermosos. Dos esmeraldas.
- El gusto es mío Isabella- nos dimos las manos y tu tacto me estremeció. Miles de vatios recorrió mi cuerpo desde mi mano hasta mi columna.
Wow , vaya voz. Firme , aterciopelada.
- Bella por favor – le sugerí.
- Por supuesto. Te pido disculpas por mi hermano ...él es muy impulsivo.
- No tiene importancia. Ha sido original.
- Todo el mundo no es tan estirado como tu hermanito- contraataco Emmet.
- Ella va a participar en la subasta-les informó.
- Vaya que interesante- dijo Edward.
- Ya tiene a varios pretendientes detrás-anunció mi amiga.
- Lo siento Bella , no puedo pujar o me quedo sin bolas cuando Rosalie vuelva.
Sonreí.
- Tranquilo me las apañaré.
- Bella- me llamó la atención Ángela- todas las chicas esperan que Edward Cullen puje por ellas- me explicó.
- Es el soltero de oro que queda de los Cullen.
Edward bufó.
- Si ya veo como todas las mujeres miran hacía él. ¿ Todas esas son para la subasta?- le pregunté a Ángela.
- Sí y ahí es donde te pondrás dentro de unos minutos.
- ¿Nunca has estado en una fiesta así?- me preguntó Emmet.
- No .
- Me está haciendo un favor- repuso Ángela-. Me faltaba una participante y me hizo el favor.
- Pues suerte espero que saques mucho dinero para los niños.
- Por eso lo estoy haciendo. Estás cosas no me gustan-dije.
- Bella ya llegó la hora. Te dejaré para último lugar.
- Encantada de haberlos conocido. Adiós.
- Adios Bella- se despidió Edward.
- Nos vemos luego Bella- dijo Emmet.
Me coloqué en la fila con todas mirándome con odio . Si fueras por ellas me llevarían hasta la salida después de haberme visto hablar con Edward Cullen. En realidad entendía que que quisieran cenar con él. Pero hasta el punto de humillarse así... yo prefería mi casa y mis libros antes que toda esta parafernalia.
Comenzó la subasta. Se escuchaba a Ángela por los altavocez.
- La primera chica se llama Jessica , empezamos por mil dólares. Venga animaros. Los solteros...
Mil quinientos...
Dos mil...
Dos mil quinientos...
- A la una, alas dos, a las tres. Vendida por dos mil quinientos a el señor Elezar.
Aplausos.
- Ahora la señorita Jane...
Todas fueron pasando. Al menos fueron diez chicas. La media fue de unos cinco mil menos Tania que la subastaron por doce mil. Yo ni siquiera pasaría de los mil de salida.
- Y ahora en último lugar Isabella Swan. Es su primera vez así que portaos bien con ella.
Dios todos me miraban . Yo allí sobre el escenario. Ángela me debía una muy grande.
- Empezamos por mil dólares.
- Dos mil- Aro.
- Tres mil – Jacob.
- Cuatro mil- James.
- Diez mil – Cayo.
Y siguió así. Cada vez subía más y yo estaba alucinada. ¿Como podían pagar tanto por mí?
- veinte mil- Aro.
- Cincuenta mil- Jacob.
- Cien mil- Riley.
- ¡ Madre mía! - gritó Ángela por el micrófono.
Se fueron apartando algunos concursantes por llamarlos de alguna manera , pues la suma de dinero era ya considerable.
- Ciento cincuenta mil- Aro.
- Dos cientos -Jacob.
Ahora sólo quedaban estos dos. Sólo rezaba para que no ganara Aro. Me daban escalofríos sólo de pensarlo.
- Tres cientos mil -Aro.
Mierda ese hombre no daba su brazo a torcer.
Escuchaba a algunas chicas diciendo que tenía yo para que se volvieran locos pujando esas cantidades de dinero. Pero estaban en lo cierto ¿ Qué querían de mí? Yo estaba aquí de rebote. Ni siquiera quería estar aquí.
- Cuatrocientos mil -Jacob.
- Un millón de dólares.
Todos lanzaron gritos. Esa voz ….
- A la una, a las dos , a las tres. Vendida por un millón de dólares a Edward Cullen.
Todos comenzaron a aplaudir.
- Es la primera vez que se saca tanto dinero en esta noche. Gracias Isabella y Edward Cullen, nuestro benefactor. Todas las candidatas podeís ir con vuestras respectivas parejas para el baile.
Ángela me paró sugetándome de el brazo.
- ¡Dios Bella! Un millón y Edward. Disfruta. Ve a bailar con él. Vas a ser la mujer más envidiada de la noche.
- Yo... no sé por qué. Estoy aturdida.
¿ Por qué me había comprado él? ¿ Por qué esa cantidad tan excesiva?
Cuando bajé por las escaleras Edward ya me estaba esperando.

Este es el primer capítulo de esta historia. Espero que os guste.
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