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Dedicado a UchihaSasku por su cumpleaños :P


Manías

Itachi odiaba cuando todos los miembros de Akatsuki debían reunirse en la base. Ya era suficientemente tedioso tener que compartir su espacio vital con Kisame, como para encima, añadirle a su paciencia la tarea de tener que convivir durante días con otros ocho inútiles y sus extrañas manías.

Algunas podía tolerarlas, como los papelitos de Konan. Simplemente, se limitaba a ignorar sus muñequitas de origami colgadas en las ventanas. La obsesión de Zetsu por el aire puro ya era algo más molesta, y más cuando se empeñaba en mantener las ventanas abiertas, sobre todo, teniendo en cuenta que Pain parecía tener un enfermizo interés con hacer que lloviera continuamente. Pero cuando tenía a Hidan sacrificando cada momento a cualquier bicho que pillara para honrar a su dios, y llenándolo todo de sangre, era más difícil pasarlo por alto.

El hecho de que cualquier inofensivo adorno fuera una bomba nuclear en potencia, por obra y gracia de Deidara, tampoco le hacía ni pizca de gracia. Así como tener que soportar a Madara correteando como un tonto y poniendo vocecilla de estúpido para hacerse pasar por Tobi. En serio, esperaba que no fuera hereditario porque ese hombre tenía serios problemas psicológicos.

Dejando a un lado sus pensamientos, Itachi cerró los ojos un momento —Así, evitaba ver a Kakuzu hurgar en los bordes del sofá buscando monedas que hubieran podido quedar olvidadas allí—. E ignorando a Kisame, que se acercaba a él tras salir de lo que debía ser su enésimo baño del día, continuó con su cena. Malditos maniáticos.

—Eh, Itachi —saludó el espadachín con una sonrisa llena de dientes—. ¿No crees que eso ya tiene suficiente salsa de tomate?

—No —se limitó a contestar el Uchiha, sin dejar de añadirla en su plato ni mirar a su compañero.

—Es helado —recalcó Kisame en tono mordaz, como si pensara que tal vez no lo había notado, mientras dedicaba una mueca de asco al plato.

—¿Y? —cuestionó Itachi enarcando una ceja y mirándole, por fin.

—Nada, nada… —se apresuró a decir el Akatsuki moviendo las manos y riendo falsamente—. Creo que voy a ir a nadar un poco.

Como de costumbre, el Uchiha le ignoró.

Lo peor de las manías, pensó Itachi tomando una cucharada de su helado de limón prácticamente nadando en tomate, es que estos estúpidos ni siquiera se dan cuenta de que las tienen. Negando con paciencia, se estiró para lanzar con perfecta puntería los tres botes de salsa de tomate vacíos a la basura.


Hola! De nuevo martes…

Bueno, este es mi pequeño regalo para ti, llega un poquito tarde y no es un camaro como tú querías jajaja peeero es todo lo que mi pobre economía puede permitirse :P No trates de explotar a tu pobre madre más joven que tú. Espero que te haya gustado (va con todo mi amoooorr jeje).

Besos Ela.

PD: También quería agradecer a todos los reviews que me llegaron en estos drabbles y a los jueces del concurso "reto tu ingenio" (he vuelto a editar tratando de arreglar mis comas… espero no haberme pasado ahora :S)