Hola a todos. Primero, siento no haber publicado por algún tiempo, pero me he ido de vacaciones y no he tenido tiempo de escribir. Segundo, prometo que haré los capítulos más largos, pero tenéis que saber que seguramente tardaré más en publicar. Y tercero, espero que os guste.


Prólogo

El portal

La noche dejaba ver las tres hermosas lunas en la torre de hechicería de Kazlunn. Y desde una de las ventanas, un mago observaba el mar, iluminado por la luz de Erea, Ilea y Ayea, las tres lunas que cada noche iluminaban Idhún.

El mago estaba preocupado. Hacía ya un tiempo que, por error, había escuchado algo sobre una profecía que anunciaba el caos. Y él sabía que era cierto, por lo menos, en cierto modo. Todas las profecías tenían algo de cierto, eso era lo que él pensaba. Kalim sabía qué era lo que había que salvar: los unicornios. Él sabía que si los unicornios se extinguieran por culpa de ese caos, la magia se extinguiría para siempre. Y no podía dejar que eso pasara. Por lo que había decidido que haría todo lo posible por salvar aunque sea un unicornio.

El mago descendió las escaleras y salió al exterior. Cerró los ojos y se concentró en transportarse hasta Alis Lithban. Pocos segundos después se encontraba en aquel hermoso bosque lleno de vida. Kalim sentía la magia en el ambiente, por lo que sintió que sería capaz de conseguir lo que se proponía. Sabía que era casi imposible encontrarse con un unicornio, pues ellos sólo dejaban verse cuando querían. Pero bueno, ya le pasó la otra vez. Y ahora tenía un nuevo recurso.

Hacía un par de años había conocido a un mago muy poderoso, del que ni siquiera recordaba el nombre, pero recordaba lo que era importante acerca de él. Aquel hombre le había enseñado a extender sus sentidos mediante un conjuro bastante sencillo, con el que podría encontrar lo que quisiera. Incluso un unicornio.

A pesar de que Kalim nunca lo hubiera usado para encontrar a alguna de aquellas mágicas criaturas, sí que le había servido para encontrar otras especies muy sigilosas. No fallaba. Kalim esperaba que no fuera muy complicado encontrar un unicornio.

El mago pronunció algunas palabras arcanas, y poco después era capaz de escuchar y de sentir todo lo que había en aquel vivo bosque. También notaba a los unicornios, aunque parecía que ellos formaban una barrera alrededor de ellos, para no dejar que Kalim los encontrara. Pero el mago no buscaba a un unicornio adulto, que ya sabía controlarse, sino a uno joven, al que le quedara mucha vida por delante. Y uno al que pudiera ayudar, porque dudaba poder ayudar a uno adulto.

Estuvo alrededor de una hora buscando a un unicornio joven, hasta que lo encontró, no muy lejos de donde estaba él, por lo que se transportó hasta allá. Aún sabiendo dónde estaba, se le hizo complicado encontrarlo, pero cuando lo hizo, estuvo a punto de soltar un grito de alegría. Pero se contuvo. Sabía que si gritaba el unicornio se asustaría y escaparía, por lo que se acercó hacia él sigilosamente y se transportó con él hacia la torre de Kazlunn.


Kalim tenía todo preparado. Lo tenía preparado desde hacía días. El hexágono de poder estaba frente a él, y llevaba mucho tiempo aprendiendo las palabras que abrirían el portal. Pero no era un portal cualquiera. Era un portal muy pequeño, que a duras penas aguantaría abierto más de un par de minutos. Pero eso era lo que Kalim quería. No podía dejar que nadie más pasara por aquel portal.

Teniendo a aquel pequeño unicornio al lado suyo, preparado para que los dos pasaran por aquel portal, Kalim pronunció las palabras que abrirían el portal interdimensional. Cuando el portal se abrió, Kalim sólo tuvo tiempo de pensar en que echaría de menos aquel lugar, y no se refería a la torre de Kazlunn, sino a Idhún en general. Los dos, unicornio y mago, se iban a la Tierra.


¿Qué os ha parecido la idea? Que sepáis que aunque los personajes principales vayan a ser Kirtash y algunos creados por mí, también aparecerán más personajes originales.

Besos