Disclaimer: Este fic es una traducción de la historia original escrita por Aurette, Practical Solutions. Todos los personajes reconocibles pertenecen a JKRowling y el argumento original a Aurette. Solo JK ha hecho $$$$ con estos personajes.

Dicho esto...a lo nuestro.

Soluciones Prácticas.

1

Severus Snape dejó a los internos a cargo de los experimentos y se refugió en la tranquilidad de su oficina. Abrió la puerta y la azotó una vez entró en la habitación. Suspirando, cerró los ojos, disfrutando del permanente hechizo silenciador que había puesto allí.

Abrió los ojos nuevamente cuando un desagradable aroma le llegó a la nariz. Sobre el escritorio de Granger, había, otra vez, un florero lleno de olorosas lilas blancas. Pensó en desvanecerlas, pero decidió que eso no sería prudente. En lugar de eso, puso un hechizo contenedor alrededor de las dichosas flores y luego limpió el aire.

Con los senos nasales despejados, dejó caer un manojo de reportes sobre su escritorio, listo para atacar el presupuesto del mes. O algo por el estilo.

Treinta minutos mas tarde, Granger entró en la habitación por una puerta opuesta a la de él, y con un malhumorado movimiento de su varita, desvaneció las molestas lilas blancas.

Severus pensó que había visto mas bríos de los habituales en el movimiento de la muñeca de la castaña.

"Tan mal fue?" Preguntó él, sin dejar de mirar los papeles frente a sus ojos.

Ella se sentó frente a su propio escritorio, frente al de Severus, y lo miró.

"Peor." Hermione dejó sus reportes, perfectamente clasificados y atrapó una pluma. "Me pidió que me casara con él."

Severus alzó una ceja sin siquiera molestarse en levantar la mirada. "Y ahora con quién saliste? Y no era la primera cita?"

"Simon Adorné, del departamento de Registros."

"Ese simio con bigotes? En serio Granger, en qué estabas pensando? Hasta un ciego podía ver que el tipo está desesperado después que su esposa lo dejó! Solo está buscando una madre substituta."

"Si, bueno, no sabía que su esposa lo había dejado. De hecho, no sé nada de él. Todo lo que vi, fueron lo anchos que eran sus hombros bajo la túnica. Además, pensé que el bigote tenía posibilidades..."

"Estás desesperada, Granger."

"No. Hace un año estaba desesperada. Ahora me estoy volviendo oficialmente loca. De verdad es tan duro?"

"El mío? En este momento, no. Los reportes de presupuesto no me calientan."

Ella se rió y se puso a trabajar en sus propios reportes.

2

Almorzaron en sus escritorios, quejándose sin parar de los imbéciles que tenía a su cargo. Snape estaba a cargo del Departamento de Pociones y Patentes. Granger estaba al frente del Departamento de Investigaciones Forenses de los Aurores.

Hacía un año, ambos se habían cansado de tener que ir y venir de una oficina a otra para consultarse cosas y habían decidido que era más práctico poner ambos escritorios en la misma oficina, que se encontraba justo en medio de los laboratorios que cada uno ocupado. En aquél momento, había parecido la decisión más sensata y los resultados habían sido mas que satisfactorios.

Ambos habían estado comentando lo idiotas que eran sus empleados desde entonces.

Hermione limpió el desorden que había dejado de su almuerzo.

"Te vas a comer esos pepinillos?" Preguntó él, estirando la mano, tratando de alcanzar lo que quería, antes que ella pudiera cerrar el envase en donde guardaba la comida.

"Quédatelos. Tenía ganas de comer esto en la mañana, pero ahora que lo pienso mejor, creo que debería dejar de usar tanta sal."

"Por?"

"Mis tobillos se han estado hinchando."

"Necesitas hacer ejercicio. Estar de pie frente al caldero todo el día es tan malo como estar sentada todo el día."

"Si tuviera tiempo para hacer ejercicio, lo usaría para hacer cosas más importantes, así que me limitaré a tomar menos sal, gracias."

Severus se comió el último pickle. "Puedes intentar aparecerte un poco mas lejos de casa y caminar el resto del camino. También puedes levantar los tobillos más altos que el corazón cuando duermes para facilitar la desinflamación."

Ella hizo un ruido de fastidio. "He estado tratando de encontrar la manera de poner mis todillos más altos que la cabeza, no aumentes la presión, quieres?"

"Los tobillos inflamados no te ayudarán a encontrar un hombre."

"De verdad? A los hombres les importan los tobillos? Y yo que creí que nunca miraban mas debajo de los pechos."

Él revoleó los ojos cuando se dio cuenta que hablaba en serio. "Largo de aquí Granger."

3

Tres semanas mas pasaron y otra vez, había flores sobre el escritorio de Granger.

Snape y Granger levantaron la vista al unísono cuando Brunardo, el asistente que ambos compartían, abrió la tercera puerta de la oficina y caminó, no, zapateó, hasta el escritorio de ella con un enorme ramo de fresias, gladiolos y las odiadas lilas, entre los brazos. El hombre puso el arreglo floral sobre la mesa con una maldición entre los dientes. Se dio la vuelta y salió zapateando como había entrado, cerrando la puerta con mas fuerza de lo debido.

"No vayas ahí." Murmuró Snape.

"Que no vaya a dónde?" Preguntó Granger, rebuscando entre las flores, queriendo encontrar una tarjeta.

"Le estabas mirando el trasero a Bruno."

"Nunca había notado lo firme que lo tiene. Y se llama Brunardo." Retrucó ella, arrugando la nariz y arrastrado la erre del nombre, mientras desvanecía las flores. "Y gana puntos por el acento."

"Creo que no juega en ese equipo, Hermione. Creo que yo tendría mas chance de anotar con él."

Ella lo miró sorprendida. "Tú juegas en su equipo? No sabía..."

"No, no juego en su equipo. Solo intentaba demostrarte la futilidad de cualquier acción que planearas dado el brillo en tus ojos. No harías mas que asustarlo y quedarías expuesta a una acusación de acoso sexual."

"Bueno, sería mi turno de asustar a un asistente. Tú hiciste correr de miedo a los últimos tres."
"Cierto, pero no los asusté a fuerza de meterles mi depravada mano en la ropa interior. Eran unos incompetentes." Lanzó la pluma sobre el escritorio y se reacomodó sobre su butaca. "Además, Kingsley dijo que debíamos conservarlo por un año al menos o tendríamos que archivar nosotros mismos. Odio archivar! Bruno se queda y tu mantendrás los ojos lejos de su trasero." Luego señaló la cartita que venía con las flores. "Y ahora quién es?"

"Jonathan Whimple. Tenía tantas esperanzas con él!"

"Y qué salió mal?"

Ella suspiró cansadamente y le lanzó la nota, lo observó leer, mientras recitaba mentalmente algunas porciones de la carta.

Mi queridísima Hermione:

'Sé que no ha pasado mucho desde que nos vimos en el pub, pero es que necesito decirte que estoy viviendo una mentira. Sé que te dije que no estaba interesado en nada mas, pero no puedo sacarte de mis pensamientos. Debo ser honesto. Siento que me estoy volviendo loco por ti, mi pequeña diosa. Casi me dejo en evidencia la otra noche y arruino todo. Estaba tan cerca de llevarte a la cama sin considerar nada mas. Pero me contuve y ese mero hecho habla de lo mucho que te respeto y admiro. Con cualquier otra mujer, hubiera tomado placer de sus encantos en cuanto tuviera la oportunidad, sin molestarme en reparar en su honor. Pero contigo, mi paloma, todo es diferente. Quiero cortejarte como es debido y como prueba de ello, quisiera invitarte a cenar este fin de semana. Me gustaría que conocieras a mi madre.'

Esperaré por tu respuesta conteniendo el aliento,

Jonathan.

Los agudos ángulos del rostro de Snape se distorsionaban cada vez mas, mostrando la repulsión que crecía con cada palabra que leía. Al final, lanzó la nota hacia el escritorio de Granger, sosteniéndola con dos dedos, como si tuviera ántrax.

"Cómo carajos encuentras a estos cretinos? Y qué mierdas les haces?"

Ella sacudió la cabeza de lado a lado, desvaneciendo las flores. "No tengo idea. Soy una magneto de cretinos. Yo solo quiero tener sexo, por qué tiene que ser tan difícil? No quiero una relación. Llevan mucho trabajo y me distraen demasiado. Tengo una carrera por la que preocuparme. No tengo tiempo para andar haciendo arrumacos y sacrificios. Yo solo quiero sexo, quiero que un tipo me coja! Cada vez que salgo a beber unas copas con mis amigas, ellas siempre encuentran a alguien dispuesto a hacerles las cosas mas fabulosas y geniales, sin siquiera molestarse es saber cómo se llaman. Lo único que yo atraigo son estos imbéciles que me quieren 'respetar'. Ocasionalmente, aparece alguno con quien se tiene buen sexo, pero inmediatamente después de coger, tengo la propuesta de matrimonio frente a los ojos."

"Cómo carajos te vistes para salir? Seguro que te pones un cardigan de color rosa y collar de perlitas, no?"

Ella sostuvo la nota con dos dedos y comenzó a sacudirla de aquí para allá. "El viernes pasado, salí con Lavender Brown y Cho Chang, así que me vestí como una auténtica puta. Incluso alisé mi cabello. Tienes una idea de lo largo que es cuando está recto?" Preguntó tomándose un mechón de cabello. "Me llega hasta el trasero! Me puse kilos de maquillaje, unas botas altísimas, una minifalda de PVC, diminuta, y no me puse bragas! PVC! No cuero! Lo único que me faltaba, era un cartel que gritara 'LO HAGO GRATIS!" Y todo lo que obtengo es un 'quiero que conozcas a mi mami'?"

Las cejas de Snape se alzaron hasta el cabello, pero luego recobró el ceño fruncido. "Tal vez puedas guardarte algunos detalles para la próxima, si?"

Ella parpadeó un par de veces. De pronto, su mente le avisó lo muy sonrojado que estaba él. Hermione se agarró de un clavo ardiendo, y sonrió con malicia, contemplando a Severus como un niño al que le dan un juguete nuevo.

"Por qué? Acaso te excité?"

"Tú? No. Pero la pequeña faldita de PVC y sin bragas, si. Soy un hombre simple, Granger. Umbridge me excitaría en ese atuendo."

Ella abrió la boca para perseguirlo a través de esa línea de conversación, pero en ese instante, la oficina se sacudió. Los papeles volaron de los escritorios y cayó polvo del cielo raso.

Snape cerró los ojos.

"Creo que fue uno de los tuyos." Dijo ella, señalando el humo que salía de debajo de la puerta del laboratorio de él.

"MIERDA!" Masculló él, levantándose de su escritorio. Abrió la puerta de un golpe y entró al trote, maldiciendo al grupo de incompetentes que tenía como subordinados, mientras la mente de Hermione encontraba nuevas posibilidades, al tiempo que observaba el trasero de Severus desaparecer en medio del humo.

4

Le tomó a Hermione dos semanas el poder encontrar la valentía para actuar sobre su 'loca idea que resolvería todos sus problemas'.

"Cuándo fue la última vez que tuviste sexo, Snape?"

"Hace cuatro años, tres meses y dieciséis días."

"Mierda! Eso fue unos meses después de la Batalla Final, no?"

"Unos seis meses. Ese fue el tiempo que se requirió para que la gente se diera cuenta de que, a pesar de haber estado fingiendo ser malvado, no estaba fingiendo ser un bastardo.. Hasta entonces, tomé ventaja de las mujeres fáciles y sin cerebro que querían sexo con un anti-héroe, sea lo que sea que eso significa."

"Bien por ti!"

Severus puso sus reportes a un lado y abrió el cajón en donde guardaba la vianda con su comida. Ella apartó las cosas de su escritorio e hizo lo mismo que él.

"Por qué no ha pasado nada mas desde entonces?" Preguntó ella, desenvolviendo un sándwich de ensalada de huevo.

"Mayormente, por las mismas razones que tú. No puedo darme el lujo de cortejar a alguien y mi mano derecha hace bien su trabajo y no se queja si no presto atención a sus sentimientos. A diferencia de ti, no estoy tan desesperado como para vadear las aguas de fallas genéticas de esas personas, en busca de una compañera que quiera solo tener sexo conmigo, sin tener una relación mas profunda. Me siento perfectamente cómodo con la soledad."

Ella sonrió como un tiburón.

" Qué dirías de un acuerdo?" Comenzó a decir ella, carraspeando."Entre nosotros?"

Él alzó la cabeza de inmediato y dejó de masticar. Se quedó mirándola con las mejillas llenas de salchichas y ensalada. Como tenía la boca llena, solo alzó una ceja.

"De verdad, es una solución práctica. Ninguno de los dos quiere tener una relación y nos entendemos bien, no? No soy una mujer del tipo celosa o posesiva. Si encuentras a alguien en el camino, no me voy a echar a llorar, tratando de conservarte. Será como un acuerdo de negocios, con alivio físico en el medio. Qué piensas?"

Él comenzó a masticar nuevamente, mientras pensaba la idea. Ella supuso, a juzgar por la expresión en el rostro de Severus, la idea le parecía tan extraña como la salchicha de hígado que estaba comiendo.

"Y si comienza a afectar nuestro trabajo?" Preguntó él, limpiándose los labios con una servilleta.

"Por qué habría de ser así? Los dos sabemos lo muy importante que es el trabajo para el otro. Creo que conocemos bien nuestros propios límites. Nos respetamos. No es mejor eso que todas esas tonterías emocionales?"

Severus puso la cabeza de lado. "Podría funcionar. Voy a tener que pensar en esto."

Ella suspiró resignada, dejando caer la cabeza. "Por cuanto tiempo?"

"Por dios Granger! Muestra un poco de autocontrol! La idea de tener sexo conmigo no puede ser tan atractiva!"

"Mis bragas ya están totalmente empapadas."

Las cejas de Snape se dispararon hacia arriba y su manzana de Adán, se movía erráticamente mientras tragaba saliva. "Al menos dame tiempo hasta el final del día. Si acepto, no habrá sexo en las horas laborales, está claro?"

"Absolutamente." Dijo ella, mintiendo a través de dientes apretados.

5

Severus estaba sentado frente a su escritorio, trabajando en una planilla de inventarios, cuando ella entró en la oficina.

"La jornada ya terminó. Has tomado una decisión?" Preguntó Hermione, dejando varias carpetas en la bandeja de Brunardo para que las archivara en la mañana.

"Así es." Respondió él sin levantar la vista de su trabajo. "Tus bragas siguen mojadas?"

"Probablemente. No estoy segura. Me las quité hace como dos horas. Supongo que tuvieron suficiente tiempo para secarse, pero no apostaría sobre eso."

"Qué sensato plan." Se burló Snape. "Tu departamento usó polvo de tungsteno el mes pasado?"

"Creo que si. Déjame ver. Me vas a coger?"

"Si, tan pronto como encuentre los ingredientes que faltan."

Hermione gritó de emoción e inició una danza en círculos para luego ponerse a revisar la lista de insumos utilizados por su departamento.

"Usamos veinte onzas el cinco del mes. Fue para el caso Dealy, recuerdas? El que te conté, que mi equipo demostró que fue envenenamiento magnético?"

"Oh, si. Ese sí que fue un buen trabajo."

"Gracias. Responde eso a tus preguntas? Podemos empezar? Estoy mojada otra vez."

"Casi." Dijo él, separándose del escritorio, pero todavía con los expedientes en la mano. "Ven, sube aquí. Ya casi termino."

Ella danzó un poco mas y fue a sentarse sobre el escritorio de Severus, balanceándose con excitación.

"Faltan tres botellas de tintura de aconita." Comentó él con malhumor.

"No vino uno de los Innombrables a llevarse algunas, hace unas semanas?"

"Si? Esos bastardos! Nunca anotan nada!"

"Creo que se quieren hacer los misteriosos..."

"No es como si nadie supiera quiénes son! Esos imbéciles. En la mañana iré a averiguar esas cuestiones."

Severus dejó a un lado la carpeta que tenía en la mano y acercó su silla hacia el escritorio nuevamente. Tomó la orilla de la túnica de Hermione y la levantó casi hasta el punto de taparle la cara.

"Aguarda! No me vas a besar un poco primero?"

"No en la cara." Retrucó Snape, deslizando sus suaves manos sobre los muslos de ella. "Para qué, de todos modos. Si quieres besos, búscate un novio, no? Ahora, abre las piernas."

Ella emitió un feliz gemido y abrió las piernas ampliamente, dejando caer la cabeza hacia atrás y cerrando los ojos.

"Cuántos orgasmos quieres tener?" Preguntó él, poniéndose las piernas de ella sobre los hombros. Ella alzó la cabeza de golpe. "Cuántos puedes tú?"

"Yo? Uno. Además, hace un rato me masturbé en el baño, así aguanto mas de tres minutos contigo. Tú? No sé. Cuál es tu record?"

"Con un compañero? Uno."

"Bah! Una sorpresita no te caería nada mal." Respondió él, con el rostro ya entre las piernas de ella.

Ella hizo un gesto totalmente idiota y volvió a acomodarse sobre los codos y la cabeza hacia atrás. "Me encantan las sorpresas." Dijo ella, en medio de suspiros entrecortados.

Severus deslizó los nudillos sobre el suave vello púbico y Hermione pudo sentir la calidez de su respiración cuando emitió un suave suspiro.

Él se acercó mas y mas, hasta que apoyó la lengua sobre la vulva de ella y la lamió de punta a punta, para después usar sus dedos para abrir los labios mayores y comenzar con la tarea mas fina.

"Me lleva el diablo Granger!" Murmuró Snape. "De haber sabido que tenías un sabor tan dulce, mujer, te hubiese hecho esto hace meses y nos hubiéramos ahorrado, ambos, esas condenadas flores!"

"Menos charla y mas acción." Siseó ella.

Él asintió y se puso serio.

La lengua de Severus estaba en todos lados, así como su ridícula nariz. Pasados los primeros minutos, Hermione estaba bien segura que la nariz de ese hombre debía ser declarada tesoro nacional. Podía lamerla sin dejar de prestar atención a su clítoris y nunca perder el ritmo. La nariz tomaba el lugar de la lengua y ella seguía avanzando, danzando, hacia el Nirvana. Para cuando metió sus largos y diestros dedos, Hermione ya era una masa de gemidos.

"Oh, Dios, Snape! Eres tan bueno en esto!"

"Lo sé." Respondió él, con la boca todavía pegada a su vulva.

Ella quiso reírse de su arrogancia, pero le salió algo así como, "Mierda! Si! Justo ahí! Justo ahí!"

Él mantuvo los dedos moviéndose dentro de ella mientras seguía succionando el clítoris. Ella exhaló un gran gemido, algunas frases gramaticalmente incorrectas y la promesa de ser una muy buena niña por el resto de sus vidas si volvía a hacer eso.

Y él lo hizo.

La segunda vez que se vino, casi lo estrangula con las piernas.

Cuando Hermione se dio cuenta del porqué de los desesperados movimientos de Severus, descruzó los tobillos y lo dejó respirar.

De pronto, Severus se puso de pie de un salto y comenzó a desabrochar su cinturón. Ella quiso asistirlo, pero él no se lo permitió, presionándola contra la mesa con una mano sobre uno de sus pechos.

Al final, se las arregló para sacar su duro miembro de los pantalones y los ojos de Hermione se abrieron de par en par al verlo. Él le sonrió y luego volvió a lo suyo y guió su pene hasta la abertura. Embistió de una sola vez y sus ojos se pusieron en blanco. Obviamente, Severus no había esperado tener que abrirse paso dentro de ella.

"Lo tienes tan grande!" Exhaló ella contenta.

"Mierda, Granger! No tenía idea de que estuvieras tan apretada!" La voz de Snape había perdido la usual calma que la distinguía. Ahora sonaba como un gemido rasposo.

"Y qué esperabas? Solo he tenido sexo ocho veces. No lo hice lo suficiente para que estirara mas!"

Él se estremeció un poco e hizo un ruido de lo mas raro, hasta que finalmente, se sumergió hasta el fondo. Se detuvo y la miró. "Solo ocho?"

"No me estabas escuchando cada vez que me quejaba, durante todo el año pasado?"

"la verdad? La mitad de las veces, no estoy seguro. No siempre estoy escuchándote."

"Desgraciado!"

"De verdad crees que soy la clase de persona que presta atención a esa clase de estupideces?

Ella le mostró la lengua y apretó los músculos vaginales.

Él aulló. O algo así...

Severus se retiró y volvió a acometer, y ella gimió llena de felicidad, dejándose caer sobre el escritorio nuevamente. "Dios! Eso es genial! Hazlo de nuevo, te perdono!"

Y él le dio gusto.

Pasó los brazos por debajo de las rodillas de ella y atrapó los muslos con sus manos, mientras la cogía como si su vida dependiera de ello.

Hermione estaba al borde del delirio. Sin lugar a dudas, Severus era el mejor amante que había tenido jamás. Con solo cuatro para comparar, no era difícil distinguir cuál era cuál. Sus instintos le indicaban que Snape tenía que estar por encima del promedio, para los estándares de cualquiera.

Ella lo miró. Tenía la barbilla pegada al pecho y el cabello negro le ocultaba la cara. El pecho se inflaba como el de un corredor de maratones mientras la penetraba. Dios! Qué delicia! Snape. En el trabajo. Sobre un escritorio. El solo pensarlo hizo que sintiera mariposas en el estómago.

De repente, Hermione se sintió entrar en pánico, insegura de que él estuviera disfrutando, e insegura que el hombre quisiera repetir la experiencia. Estaba demasiado callado.

Aún sabiendo que sonaba como una idiota, tuvo que preguntar. "Te gusta?"

Snape alzó la cabeza y el cabello se apartó de su rostro, revelando la expresión al tiempo que gemía a modo de respuesta,

Por todos los dioses! Severus Snape había perdido la razón! Tenía la boca abierta y el rostro tenso. Y sus ojos...sus ojos emanaban lujuria.

Ella sintió que el estómago se le llenaba de mariposas otra vez y que alcanzaba un orgasmo tan intenso, tan dulce, tan increíble. Emitió un gemido y se encontró a sí misma, incapaz de dejar de mirar a los ojos de él, que estaban muy abiertos y su boca describía una 'o' silenciosa, cargada de placer.

Severus la penetró tan profundo como pudo y echó la cabeza hacia atrás, dejando escapar un gruñido sin aliento al venirse. Ella lo sintió pulsando dentro de su cuerpo y sus músculos respondieron felices a las sensaciones que recibían.

Él tembló un poco por la fuerza de su orgasmo y con suavidad, se retiró de ella, dejándose caer en su silla, con las piernas de Hermione todavía sobre sus brazos.

Ella se incorporó, sintiendo que el líquido caliente se escapaba de su cuerpo y él estiraba una mano para deslizar un largo dedo sobre la empapada vulva de ella, sonriendo con un gesto decadente y cansado como el demonio mismo.

Ella lo miró y comenzó a catalogar las partes del todo. El mojado y brillante miembro, todavía impresionante aún cuando ya comenzaba a decaer, las grandes rodillas, seguidas de las piernas pobladas de un vello negro y los pantalones, todavía alrededor de los tobillos. El grasoso cabello, con algunas chispas de caspa aquí y allá, y esa nariz que se vería grande en el rostro de Hagrid.

Era remarcablemente poco atractivo.

Era perfecto.

Y ella estaba absolutamente satisfecha.

"Así que," dijo ella, quitando sus pies del regazo de Severus y reacomodando su ropa. "Te parece un buen trato? Nos vemos de nuevo sobre el escritorio, mañana?"

Él se rió y asintió letárgicamente.

"Está bien."

Hermione se bajó de un salto del escritorio y Severus la atrapó rápidamente, cuando las piernas de la castaña amenazaron con dejarla caer.

"Sospecho que voy a pasar una buena cantidad de tiempo mirando tu cabeza...crees que pudieras hacer algo por tu cabello? No es algo que cancele el trato, pero sería lindo."

Él se puso de pie y ella se inclinó para acomodarle los pantalones sobre la cadera.

"Puedo hacer eso." Contestó Severus, acomodándose la camisa dentro del pantalón. "Si voy a pasar un montón de tiempo metiéndote el miembro, entonces tú podrías hacer algo por mi también y recortar la barba que has estado ocultando allí, de otro modo, me escaldarías el pene hasta la muerte."

"Hecho."

Ella se acercó un poco a él y lo besó en la mejilla, algo que parecía ser lo mas amable de hacer en aquél momento, y tomó su bolso. "Nos vemos mañana Snape."

Severus la saludó con la mano y se volvió a sentar. Ella le sonrió y se dirigió a la puerta con un andar chistoso.

N/T: Esta sí es una de esas historias que tanto les gustan, no? Llena de SEXO! Jajajajajaja Qué grupete de sexópatas somos, eh? Jajajajajajajajajaa

Bueno, estos reviews son de Tobías algunas y de Ojos del Color del Whiskey la otra.

Arwen Genevieve: Gracias por el apoyo joven! Me han molestado algunos tarados mas, pero no les presto atención, es solo que le dicen las mismas cosas o peores a muchos chicos y chicas que están ejercitando algo que les gusta y que es muy creativo, echándoles las moral por el piso, en lugar de alentarlos y aconsejarlos para que mejoren. Muchos autores y autoras podrían llegar a ser muy buenos con solo algunas pocas palabras de aliento. Las palabras, en mi opinión, marcan más que los golpes. No por nada se dice que la pluma es más fuerte que la espada…

Además, no debemos olvidar que FF, como muchas otras páginas, son lugares en donde todos podemos expresarnos libremente. Hasta donde sé, no hay muchos autores profesionales que publiquen acá…

Araceli: Amiga! Me alegra muchísimo que te haya gustado la historia. Espero que esta también te guste…ha visto, he vuelto a las andadas! LEMMONS FOR EVERYONE!

Va-gi-gi: JAajajajjajajjaa…tenés razón! Pobre Toby quedó relegado a un segundo plano, pero la autora me ha comentado que planea escribir una secuela de esta historia, contando los años de escuela de Tobías…habrá que esperar. Por cierto, tenés razón…pero francamente, creo que estoy totalmente desbarrancada…bwahahahaaaaaa

Amia Snape: Carmen! Muchas gracias por tus palabras. Gracias a la gente como vos, sigo traduciendo. Espero que esta historia te guste también. Es de las que tienen muchas partes picantes, vio?

Bien. La vigésima historia que traduzco, y debo decirles, nobleza obliga, que hubiera renunciado a esto hace rato si ustedes no me hubieran brindado el apoyo que se molestaron en prodigarme. Los autores y autoras, aunque yo solo soy traductora, debemos estar agradecidos aunque solo tengamos un review. Lo lindo de esto, es poder compartir con todos y poder llegar a los lectores. Y si recibimos muchos reviews, mejor, peor no hay que deprimirse si no se reciben, eh? Porque siempre hay alguien leyendo nuestras historias. Y eso es lo que hace que valga la pena seguir escribiendo. No dejen de expresar lo que tienen adentro. Si no les sale escribir, hay cientos de maneras distintas de hacerlo y lo importante, es que logren expresarse, de la manera que quieran, escribiendo, pintando, componiendo, cantando, actuando, dibujando o haciendo lo que mas les nazca hacer. Sean felices!

Y de nuevo, muchas, muchas gracias por acompañarme en esta locura en la que me he embarcado. Son geniales!

Muchos besos para todas y todos!

Rocío