Capítulo 4

1

Severus alzó un brazo, por reflejo, justo en el momento en el que ella se vino. Los muslos de Hermione se cerraron como un cepo alrededor del cuello de él, así que Severus usó la mano que por reflejo se había alzado, para abrirle las piernas nuevamente.

Cada vez que le daba sexo oral y trataba de darle mas de un orgasmo con su lengua, arriesgaba la vida. Pero valía la pena.

Después de diez meses de sexo casi a diario, ella todavía reaccionaba de la manera más asombrosa, tanto que cualquier otra persona no se atrevería a intentarlo una segunda vez. Ni hablar de una tercera.

Llevaban el asombroso récord de cinco veces de una vez. Once era la marca para todo un día. Algunas veces, Severus de verdad deseaba poder ser mujer por un día. Estaba seguro que se dedicaría a coger hasta la muerte.

Se limpió la cara y se arrastró sobre la cama. La tomó de la cintura y la puso boca abajo.

"Y arriba..." Ordenó él.

Ella se alzó sobre sus manos y rodillas letárgicamente. Él hizo un gesto y la penetró.

Merlín! Esa mujer tenía la vagina mas apretada que había encontrado jamás! Comenzó a moverse contra el cuerpo de la castaña, deslizando las manos sobre la cadera y luego subiendo por la cintura para poder llegar a acariciar los pechos. Una de las manos se arrastró sobre el tenso abdomen de ella.

Fue entonces cuando ocurrió.

Por un pequeñísimo instante, microsegundos apenas, se preguntó lo que se sentiría si Hermione tuviera el vientre distendido, lleno con el hijo de ambos.

Severus abrió los ojos enormemente y se detuvo. La miró, irracionalmente aterrado de haber dicho algo, que se le hubiera escapado alguna palabra, que de alguna manera, sus pensamientos se hubieran proyectado verbalmente.

Eso rompía el trato. Aún si no quería que así fuera.

Incluso siendo apenas un breve lapso de locura, ella podía saltar de la cama y huir de él, con la sola mención de tal pensamiento.

"Estás bien?" La voz de Hermione, cargada de preocupación, llegó a los oídos de Severus.

Él miró hacia abajo, horrorizado, al darse cuenta que su miembro había escapado de ella y que ahora comenzaba a ponerse fláccido.

"Yo..."

Ella se dio la vuelta sobre la cama y puso su mano sobre el ombligo de él. "Estás cansado?" Preguntó con voz queda.

Pero él solo escuchó la pregunta en un sentido mas bien metafísico, así que solo se quedó mirándola.

"Ven aquí." Le dijo ella con suavidad y abriendo los brazos hacia él. "Sé que has tenido mucho estrés en el trabajo. Ven aquí y descansemos, quieres?"

Él cerró los ojos y descendió entre los brazos de ella, incapaz de controlar el pánico que reptaba sobre él como una mortaja.

Ella lo envolvió con su propio cuerpo mientras él se apretaba contra ella y le besaba la cabeza.

Severus miró a su alrededor, observando las pertenencias de Hermione en todos lados. Un sostén colgado de la perilla de la puerta, estantes que él mismo había vaciado para darle lugar a los libros de ella...Sintió un temblor en el cuerpo al darse cuenta lo muy frágil que era todo.

Tantas reglas transgredidas...

"Está bien," dijo ella, abrazándolo mas fuerte. "Solo te debo uno...o más bien tres..."

Hermione atrapó las sábanas con los dedos de los pies y las atrajo hasta donde pudo alcanzarlas con la mano. Merlín! Qué habilidad tenía!

"Mejor?"

Él solo asintió, sin confiar en su voz.

"Necesitamos vacaciones, sabes? Tal vez irnos al campo, cerca de un lago, por el fin de semana. Me encantaría poder ir a algún destino más exótico, pero no puedo pagarlo. Siempre quise ir a Turquía o los Himalayas. Algún lugar con una historia más antigua que la nuestra, o algún lugar exótico, de esos que quedan del otro lado del mapa. Hay tantos lugares para ver! Lugares que ni siquiera imaginamos. Me gustaría ver cómo es la vida en otros lados...observarlo todo. Siempre me involucré tanto en mi trabajo...y nunca ahorré lo suficiente como para poder irme a disfrutar cuando quisiera."

Severus sintió que una burbuja enorme de insanidad crecía en su interior y que se escapó antes que pudiera hacerse del control de su propia mente.

"Ven a vivir conmigo."

El corazón le latía con furia dentro del pecho al sentirla quedarse totalmente inmóvil. La mano que Severus tenía sobre la espalda de Hermione, le indicaba que ni siquiera estaba respirando.

Entonces el pánico volvió a hacer acto de presencia y él comenzó a farfullar atropelladamente.

"La mayoría de tus cosas ya están aquí y solo te vas a casa una noche por semana. Te ayudaría a ahorrar un poco de dinero así podrías pagar un viaje a donde tú quisieras ir."

Severus cerró los ojos apretadamente mientras hablaba, maldiciéndose en su interior.

"O mejor no...era solo una idea, sabes? Como sea, sabes que? Estoy muy cansado, qué tal si dormimos, eh?"

La besó mecánicamente en la cabeza y se puso un brazo sobre los ojos, porque ponerlo sobre la boca para detener la verborrea era demasiado obvio.

El sonido de su respiración era lo único que se escuchaba en la quietud del lugar. Y él aguardaba a que la proverbial hacha le cayera en el cuello.

"Podría ahorrar mucho dinero." Comentó ella con suavidad mientras apagaba las velas con un movimiento de la mano.

Severus no estaba seguro de haberse quedado dormido o haberse desmayado de la impresión. Pero algo si fue seguro. En la mañana que siguió, la cogió como si no hubiera un mañana.

2

Los Hechizos calentadores eran maravillosos.

Hermione estaba sobre el regazo de Severus, inclinando el cuerpo hacia él, con su perfecto cuerpo como entregándose a las montañas alrededor de los dos, mientras él hundía lentamente su miembro en el trasero de ella. Estaba totalmente empapada y gloriosa y él succionaba el hombro de ella mientras la penetraba más profundamente.

Ella gimió con placer y dejó caer la cabeza sobre el hombro de él. Los diestros dedos de Severus fueron a buscar el clítoris de ella, provocando un intenso temblor en Hermione.

El paisaje del Himalaya a su alrededor era glorioso, como también lo era la vista hacia Gamshali. Allí, en la pequeña cabaña que habían rentado en la antiquísima comunidad mágica local, todas las preocupaciones, todos los sentimientos inexplicables, explorados y no explorados, que sentían el uno por el otro, desaparecieron para que los dos pudieran ser simplemente un hombre y una mujer, felices el uno con el otro.

Todo era perfecto. Ella era perfecta.

Aquél último año juntos había sido el mas perfecto de la vida de Severus.

Y él no quería que terminara.

En algún momento, ella comenzó a moverse por cuenta propia y a imprimirle su propia velocidad a los vaivenes sexuales. Él solo se limitó a dejarse llevar y sencillamente disfrutar de la belleza del momento.

3

Snape se quedó mirando la bandeja de archivos salientes de su escritorio.

"Qué mierdas le pasa a Bruno?"

Hermione se quitó la pluma que tenía en el cabello y comenzó a escribir notas furiosamente en el reporte que su asistente le había entregado hacía una hora.

"Se llama Brunardo y renunció la semana pasada."

"En serio? Por qué?"

"Creo que fue porque finalmente admitiste que hablas italiano. Siempre se veía aterrorizado cuando estabas cerca."

"Nunca dije nada hasta que dijo aquella cosa acerca de mi madre. Creo que eso demuestra plenamente de lo muy capaz que soy de controlarme."

"Creo que nunca se lo vio feliz de trabajar aquí. Dijo que regresaría a Italia."

"Bueno, peor para él. Quién se encargará de archivar?"

"Puse una nota en la cafetería y una mas en el Profeta, pero parece que nadie quiere venir a trabajar aquí, a nuestro antro de depravación."

"Y ellos qué saben de nuestra depravación. Siempre hemos sido cuidadosos...bueno, tal vez se nos escapó esa ocasión, en el callejón...pero eso fue hace como dos años atrás."

"Y aquella vez en la que estaba sobre tu regazo, en el Cabeza de Puerco. Creo que la gente sospechaba que estábamos cogiendo, pero no estoy segura."

"Valió la pena." Dijo él, todo orgulloso. "Y estaba demasiado oscuro en ese jodido rincón como para que alguien se diera cuenta."

Hermione alzó la mirada y lo observó puntualmente. "Todavía vale la pena, verdad? Nos acercamos a los dos años...y me estaba preguntando si sientes la necesidad de algún cambio del status quo."

Él la miró con una extraña expresión que ella no pudo interpretar. "Pues nooo...Creo que todavía es un arreglo mutuamente satisfactorio. Y tú? Te han entrado unas repentinas ganas de encontrar un novio de tu edad para sentar cabeza?"

"Nah! La verdad? Ni siquiera me molesto en buscar uno. NO he tenido la necesidad de tal cosa desde que estamos juntos. Para qué? Tu cubres todas mis necesidades. Eres un amante increíble, ahorramos dinero juntos y eres mi mejor amigo. Desde donde estoy parada, no veo ningún cambio en el horizonte. Solo quería asegurarme. No me gusta asumir nada sin pensar en lo que tú puedas querer."

Él le sonrió y ella sintió que el cuerpo entero le temblaba en respuesta a la sonrisa. "Así me gusta Granger."

Severus tomó sus expedientes y salió de la oficina. Un instante después, Hermione puso escuchar los melódicos acordes de las protestas sin fin de su amante.

De verdad, ese hombre odiaba archivar!

4

"Se queda."

"Se va."

"Se queda."

"Se va."

"Se queda."

"Se va."

"Dame una razón para que no pueda quedarse."

"Porque tiene unas tetas enormes."

"Qué?"

"Lo que oíste."

"Y eso qué tiene que ver? Estoy seguro que tiene los brazos lo suficientemente largos como para alcanzar los archiveros, aún con esas tetas enormes."

"Lo ves? Ya las miraste!"

"Y cómo diablos podría no verlas? Son asquerosamente gigantes!"

"No me hagas mirar de nuevo!"

"Granger, date cuenta que yo tampoco quiero mirarlas otra vez, pero eso no es excusa para despedirla! Es capaz, por lo que puedo decir hasta ahora, y además, he estado archivando mis porquerías por los últimos seis meses! SEIS MESES! Se queda!"

"A ti tampoco te gustan?"

"Jesucristo! No! Son tan obviamente falsas que me dan risa! Se supone que los pechos no deben desafiar las leyes de la física!"

"Bueno, si tú crees que puede con el trabajo..."

5

La primera vez que le guiñó un ojo, Severus pensó que lo había imaginado.

Para la tercera vez, comenzó a prestar atención y de inmediato se dio cuenta que solo lo hacía cuando estaban solos en la oficina.

Dos semanas y tres 'inocentes accidentes mamarios' después, Snape estaba mas que jodido.

Entonces...así era como terminaría todo...pensó él.

Era la primera vez que una mujer mostraba algún tipo de interés en él desde sus últimos encuentros poco de después de la guerra.

Granger no contaba. Ella había sido mas bien abierta sobre el hecho de establecer un arreglo conveniente, y durante los dos años y medio que había estado involucrados, ella siempre había sido la que reforzaba las reglas. Solo era sexo...con el beneficio de tener su amistad también.

Así que allí estaba él. Siendo acechado por una mujer por primera vez después de una eternidad.

Y se sentía deprimido como la mierda.

En algún lugar, allá afuera, había un hombre que se cruzaría con Granger y le guiñaría un ojo, y entonces, la burbuja se rompería. Y entonces, todo se terminaría. Y ella se sentaría, como él mismo lo hacía en aquél mismo instante, a cavilar y contemplar las deficiencias del arreglo que ambos tenían y entonces, la persona que les guiñaba un ojo ganaría.

No. Granger era demasiado distraída como para darse cuenta si un hombre le estaba guiñando un ojo.

Podría cruzárselo en la librería, que era lo mas probable. Una conversación inocente sobre algún interés en común, y de pronto, ella podía caer en la cuenta que se estaba perdiendo de...todo.

Severus suspiró con desgano.

La puerta de su oficina se abrió y la Srta. Parker entró trotando, montada en unos ridículamente altos tacones. Dejó caer varios expedientes en la bandeja de Granger y luego se inclinó dejando que Severus viera el abultado y profundo escote, y levantó los papeles que él le había dejado para archivar. La mujer le guiñó un ojo a Snape y se dio la vuelta para salir de la oficina, moviendo el trasero sugestivamente.

"Srta. Parker?"

La mujer se dio vuelta con una sonrisa que encandilaba. "Si, Sr. Snape?"

''Le pasa algo malo a su ojo?"

La sonrisa en la cara de la mujer se desintegró. "Disculpe?"

"Con su ojo, Srta. Parker. Parece que ha desarrollado un desagradable tic nervioso. Tal vez deba asistir al doctor para que se lo revise. O tal vez, solo necesite ejercicio. Le recomiendo que lea el manual de empleados y le preste especial atención a la sección de conducta de los empleados, regulaciones de relaciones entre empleados y lo que puede considerarse conducta sexual inapropiada."

La mujer de abundante pecho lo miró pasmada. "Qué quiere decir?"

"Lo que quiero decir, Srta. Parker, es que si me guiña el ojo solo una vez mas, usted y sus...'atributos', se verán saliendo de esta oficina mas rápido de lo que puede decir 'tetas', está claro?"

"Pero...yo nunca...!"

"Claro que no."

6

Hermione entró en su oficina y se quedó mirando la creciente pila de expedientes en su bandeja de salida.

"Pero qué carajos le pasa a Parker?"

"Renunció hace dos días."

"Por qué?"

"Tenía problemas con los ojos."

"Bueno, típico! Ahora te toca a ti poner el cartel en la cafetería y en el periódico."

"Hecho y hecho." Contestó él.

7

La Sra, Wiggins era de naturaleza dulce, ordenada, detallista y tenía una infinita cantidad de paciencia.

También tenía 82 años y el aspecto de un murciélago.

Snape y Granger la contrataron después de quince minutos de entrevista.

8

Celebraron cuatro años de su supuesta relación sin ataduras y basada en el sexo, observando a los flamencos vadear las rojas aguas de la Laguna Colorada, en Bolivia.

Fue entonces cuando Hermione casi lo arruina todo.

Lo tenía tomado de la mano, frotándole los dedos con fuerza, presa del irracional temor de que él pudiera escapar de ella.

"Severus?" Comenzó ella, luego de tomar una gran cantidad de aire para juntar coraje. "Eres feliz?"

Él se quedó quieto pero luego se volvió para mirarla. "Por qué no habría de serlo?"

Hermione se puso seria. Odiaba que le contestara las preguntas con mas preguntas.

Severus puso un dedo bajo el mentón de ella y le levantó la cabeza. "No eres tú feliz?" Preguntó él con suavidad.

"Bueno, si...quiero decir...lo soy...pero es que mi mente se ha estado moviendo en extrañas direcciones últimamente...en direcciones que podrían arruinarlo todo. No quiero que termine lo que tenemos tú y yo, pero tampoco puedo seguir ignorando lo que deseo. Creo que lo que quiero decir es que los que tenemos es maravilloso y conveniente y práctico, pero interfiere en cuanto al avance de la vida se refiere." Le apretó mas la mano a Severus. "Oh...no tiene ningún sentido lo que estoy diciendo..."

La mano de Severus logró zafarse de la de Hermione, muy a pesar de los esfuerzos de ella para sostenerla.

"Así que," comenzó a decir él en voz muy baja. "Ocurrió después de todo. Supongo que no puedo decir que fuera inesperado. Has estado muy apartada y callada últimamente. Estaría mintiendo si te dijera que no me decepciona...es que es difícil renunciar a las cosas que nos causan seguridad...está bien...lo entiendo. Fue bueno mientras duró..."

Ella se echó a llorar y él la abrazó.

Hermione se sentía como una idiota. Habían viajado hacia el otro lado del mundo para esto? Qué mierda estaba mal con ella? No podría haber mantenido la boca cerrada hasta que regresaran a Inglaterra?

"Entonces...quién es él?"

"Todavía no lo sé..."

"Perdón?"

Ella se apartó de los brazos de Severus. "Todavía no lo sé. Supongo que debo salir a buscarlo...es que representa tanto trabajo!"

"Granger...de qué carajos estás hablando?"

Hermione exhaló y lo miró a los ojos. "Quiero tener un bebé, así que supongo que debo comenzar a buscar un...compañero." Hizo un gesto de desagrado. Si la búsqueda de un compañero sexual aceptable había sido una faena de porquería, entonces, que le iba a deparar la búsqueda de un marido? Sintió calosfríos de solo pensarlo.

"Quieres tener un bebé." Repitió él con la voz neutra.

"Mhmm..."

"Pero no has encontrado a nadie con quien tenerlo?"

"No he BUSCADO a nadie todavía. Es que he estado muy ocupada mirando los bebés de las otras personas. Pensé en ti, por supuesto. Quiero decir, te das cuenta? Por Merlín! Solo piensa en el potencial genético! Pero sé que tú odias a los niños y bueno...también arruinaría este arreglo 'sin ataduras' que tenemos...Los bebés crean ataduras muy fuertes..."

"Si hubiera planeado mejor mi vida, te hubiera pedido que seas el donador y luego hubiera criado al bebé yo sola. Hubiera cortado tus beneficios enormemente, pero todavía habría tiempo para que no te sientas excluido. Pero no puedo unir equilibradamente la logística de ser madre soltera con el salario que tengo, y las demandas de mi trabajo, necesidad de calzados y una seria adicción a los libros. De verdad creo que debería haber ahorrado mas dinero del que logré guardar." Arrugó la nariz. "Necesito encontrar un tipo que me ayude. Eso arruinaría todo lo que tú y yo tenemos. Lo siento. Es solo que no quiero seguir postergando las cosas solo porque soy egoístamente feliz hoy, sabes?"

"Me consideraste como padre potencial?"

"Por supuesto que si. Fuiste el primero en el que pensé."

"Por qué nunca me preguntaste?"

"Porque sabía lo que ibas a responder! Mira, lo sé, fue estúpido! Pero no es tan estúpido si lo piensas bien. Podríamos tener hijos genios! Y eso sería una ventaja, no? Y sería tan práctico! Como todo lo que hemos tenido entre tú yo. Pero la idea de preguntarte algo así hacía que se me aflojaran las rodillas...porque...porque sabía que eso rompería nuestro trato." Hermione se quedó mirando la atónita expresión de Severus. "Supongo que eso es causal de finalización del acuerdo."

"Madre de dios, Granger! Uno de estos días, vas a terminar matándome!"

Acto seguido, la tomó del brazo y desaparecieron, con destino al hotel.

9

"NO entiendo..." Lloriqueó ella. "Estás enfadado conmigo o no? Nunca puedo distinguirlo contigo!"

"Por supuesto que no entiendes!" Ladró él. "Nunca entiendes nada que no sea a tu manera, no? Eres condenadamente incompetente en lo que son relaciones humanas!"

"Aaaaaahhhhhhhh...claaaarooo...MIRA QUIÉN HABLA! EL MUERTO SE RIE DEL DEGOLLADO!""

"No...mas bien ciegos guiándose el uno al otro..." Farfulló él.

"Aguarda." Dijo ella, tratando de volver al tema. "Okay, de acuerdo...me perdí...estamos enojados o no?"

"NO!" Ladró Severus.

Ella exhaló con tranquilidad y le sonrió con alivio. "Qué bueno. Odio que estés enojado conmigo. De verdad, no quiero perderte."

Severus revoleó los ojos. "Granger, no tienes que perderme. No, si no quieres. Si todo lo que quieres es un condenado bebé, yo puedo dártelo. Te daré diez bebés si es lo que quieres!"

"De verdad? Lo harías? Quiero decir...eso complicaría las cosas inmensamente y voy a necesitar que me ayudes a cuidarlo, sabes? De verdad, no puedo mantenerlo yo sola así que también voy a necesitar que me des una mano con eso. Pero si te fijas bien, es la solución mas práctica. Me salvaría de tener que vadear entre un montón de imbéciles genéticamente inepto, en busca de alguno medianamente aceptable y de sufrir los potenciales años por venir de pretender que la forma en la que mastica la comida no me molesta al punto de querer apuñalarlo con una cuchara. Y sabes que más? Creo que tú y yo, podríamos tener hijos como súper humanos! Y serían tan lindos! Además, los bebés son suaves y dulces y te aman!"

Al finalizar el discurso, Hermione ya no tenía mas aire así que se tuvo que detener para respirar. Severus sacudió la cabeza de lado a lado, mirándola como si le hubieran brotado cuernos.

"Por qué estás tan loca, eh?" Murmuró él.

Luego, la besó y la alzó entre sus brazos y la llevó hasta la cama, para comenzar las prácticas.

Dos meses después, los empleados de Snape comenzaron a quejarse de que el gesto de satisfacción que tenía en la cara, los asustaba y que era imposible trabajar así.

10

"Irving."

"De dónde sacaste ese nombre?"

"No sé...se me ocurrió..."

"Bueno, envíalo por el drenaje, quieres? Qué tal Heródotus?"

"Hablas en serio? Eww..Cuál era el nombre de tu padre?"

"No quiero que se llame así. Y el nombre del tuyo?"

"James."

"Ay no! Qué fiasco!"

"Qué tal...Severus Jr!"

"Qué tal si le damos al pobre niño una identidad propia? Ya será bastante castigo si llega a heredar mi nariz. Augustus?"

"Ese tiene posibilidades. Que hay de Marcus?"

"Me agrada."

En ese momento, la oficina se estremeció. Ambos alzaron la vista al tiempo que el polvo descendía del cielo raso.

Esta vez, fue Severus el que señaló el humo saliendo por debajo de la puerta del laboratorio de Hermione. "Esta vez fueron TUS tarados."

Ella se puso de pie con un suspiro cansado y se dirigió hacia la puerta humeante balanceándose.

11

Snape entró en su oficina y sacó el almuerzo del cajón. Luego arrastró su silla hasta el lado de Granger. Se sentó y le quitó los zapatos, los puso en su regazo. Le entregó un sándwich que ella abrió y comenzó a pellizcar mientras él masajeaba los inflamados tobillos.

"Julia?"

"Meh. Helena?"

"Nah. Eileen?"

"No."

"Qué tal el femenino de tu nombre? Cómo sería...? Severosa?"

"Oh, por favor!"

"Aurestrea?"

"Ese lo acabas de inventar, no?"

"Si, pero la verdad es que me gusta."

"Artemis?"

"Podría ser. Qué tal...Circe!"

"Ah si. Siempre quise que mi hija tuviera por nombre uno que la gente usa para maldecir cuando se golpea un dedo del pie. Qué tal si probamos algo distinto?"

"Como qué?"

"Patsy."

"No puedes estar hablando en serio."

"Yo siempre hablo en serio."

"Mentiroso...Oh, por favor, con cuidado...hoy me duelen mucho los dedos."

Severus levantó el pie de Hermione y besó los dedos. Luego sacó su varita y con un rápido movimiento, hizo aparecer una pila de cubos de hielo en la caja en la que antes había estado el sándwich. Tomó uno y se lo puso en la boca para después comenzar a succionar los dedos de ella.

"Si lo hiciera otra persona sería asqueroso, pero lo adoro cuando lo haces tú."

Él la miró y le dedicó una sonrisa sexy, antes de ponerse a succionar tres dedos al mismo tiempo.

La puerta que daba a la oficina de la Sra. Wiggings se abrió y apareció Harry, arrastrando una silla tras él.

"Bueno...ahora sí que lo he visto todo." Dijo el muchacho que vivió al ver a los otros dos.

Severus se enderezó de inmediato, mordiendo lo que quedaba de hielo en su boca y tragándolo.

"De nuevo olvidó el camino hacia la pequeña oficina de los Aurores, Potter? Oh, pero miren todos! Ahora ha traído algo que prueba que lo que va a decir le importa de verdad."

Hermione se echó a reír, pero le dio una palmada en el brazo. "Qué podemos hacer por ti, Harry? Estamos terminando de almorzar. Quieres un pepinillo?"

Severus le dedicó una de sus miradas patentadas y se robó uno de los pickles.

Harry se sentó y puso los pies sobre el escritorio de Severus, lo cual aumentó el disgusto en el rostro de su antiguo profesor.

"Los empleados de varios departamentos están planeando darles una fiesta de bebés sorpresa. Sabiendo lo mucho que ustedes dos detestan las sorpresas, pensé que sería bueno avisarles, pero también pedirles que pongan cara de sorprendidos cuando lleguen. No es algo exclusivo de mujeres, así que también puede ir usted Snape."

"Ni borracho iría! Y le puede decir a ese hato de idiotas que se metan su fiesta por el..."

"Aguarda un minuto." Interrumpió Hermione. "En esas fiestas te regalan cosas para el bebé y nosotros necesitamos algunas."

"Ah si?"

Harry se tragó una risa. "Ese es el punto." Dijo con un dejo de soberbia. "Todo el mundo sabe eso."

"Me veo como un experto en esas cuestiones, Potter?" Bramó Severus.

"No veo cómo podría...si embargo, parece haber encontrado la clave para calmar las molestias de los dedos inflamados, así que creo que en algunos meses, será un experto. Qué listo con eso de los cubos de hielo en la boca. Ginny se pondrá celosa."

Snape hizo un gesto que casi pasaba por una sonrisa.

"Bueno, entonces, cuando sería un buen momento para ustedes, en algún momento de las próximas tres semanas."

Hermione se puso a mirar el calendario que estaba sobre su escritorio. "Supongo que puedo arreglar verme asombrada el 23, que es un sábado, está bien? En dónde será?"

"En Grimmauld. Ginny quiere estar ahí. También espera ver a Molly, Lavender y Cho. De hecho, es posible que vean a todo el mundo allí, a todos excepto a Ron. Todavía está molesto porque la relación entre ustedes dos duró mas que todas las de él juntas."

La pseudo sonrisa de Severus alcanzó proporciones épicas.

Harry se puso de pie y tomó la silla que había traído. "Pueden hacer una lista de cosas que necesitan, así puedo comenzar a dejar 'pistas'."

"Ya puedo ver al Dios de la Sutileza usando sus poderes." Se burló Severus mientras tomaba otro cubo de hielo y se lo ponía en la boca.

Hermione se rió entre dientes.

Harry sacudió la cabeza y se encaminó hacia la puerta arrastrando la silla. "Ustedes dos están locos. Cuándo se van a casar?"

Snape casi se atraganta con el dichoso hielito.

"De verdad." Continuó Harry mirando a Severus directamente. "Así es mas fácil el papeleo cuando el niño empiece la escuela, saben?"

"Si, claro Harry." Dijo Hermione palmeando la espalda de Severus. "Gracias por esa información. Ahora todos debemos volver a trabajar."

Después que la puerta se cerrara, Severus escupió el endemoniado hielo y se volvió hacia Hermione y vio la creciente seriedad de su rostro.

"Es en serio? Lo de los papeles?"

Snape tomó la mentira de Harry como si de un clavo ardiente se tratara. "Claro que si. Pero seguramente ya sabías eso. Habrán muchas trabas burocráticas, de todas clases. Y con eso qué? Solo son papeles."

"Huh..."

Severus casi podía ver los engranajes moviéndose en la cabeza de ella, y mientras tanto, tomaba nota mental de no ser tan malvado con Potter por una semana, por lo menos. Como lo veía apenas una vez por semana, no podía ser tan difícil.

12

Severus yacía de lado, detrás de su esposa, deslizando la mano sobre la cadera de ella. Lamió una gota de sudor que corría sobre el hombro de su mujer mientras la penetraba lentamente por detrás. Le encantaba el séptimo mes. Parecía una fruta madura. Con el abdomen redondo y las curvas pronunciadas y sexies. Además, estaba excitada prácticamente todo el tiempo.

Hermione exhaló y él aceleró un poco el paso, tratando de mantener las manos alejadas de los fenomenales pechos, que ahora no tenía permitido tocar porque le dolían, so pena de muerte.

También se sentía diferente estar dentro de ella. Todavía era increíblemente estrecha, a pesar de todo, pero tenía una forma extraña ahora, de una manera que le causaba mucho placer a Severus.

Él dejó escapa un largo gemido cargado de placer al llegar al orgasmo, y entonces escuchó una voz que lo imitaba.

Se quedó helado.

De inmediato, atrapó las sábanas y se tapó él y a Hermione. Miró en dirección del sonido y se encontró con su hijo de 18 meses, de pie junto a la cama, mirándolo con sus enormes ojos oscuros. La sonrisa del niño era tan grande que sobresalía al chupete que tenía en la boca.

Marcus imitó a su papá otra vez, más fuerte esta vez, y sonrió, muy orgulloso de si mismo.

Snape hundió la cara en las almohadas mientras Hermione emitía una risa musical y lo reprendía por olvidar poner los hechizos de seguridad en la habitación del niño.

13

Hermione se esforzó por levantarse de su escritorio, tomó los expedientes que descansaban sobre la mesa y comenzó a caminar, balanceándose, hacia la oficina exterior.

Casi podía sentir la mirada de Severus en su piel, como quien percibe una presencia física contra el cuerpo.

Así había sido por varios días ya.

"Angela? Podrías ocuparte de estos? Hay algunos memos hasta arriba que necesito despachar el día de hoy. También, podrías recoger a los niños de la guardería y llevarlos a la oficina de Harry? Estaré fuera por el resto de la semana."

"Lo sabía!" Gritó Snape detrás de ella.

Ella casi saltó del susto, casi dando a luz allí mismo a su tercer hijo y ahorrándose el viaje a San Mungo.

"Por qué no me lo dijiste?" Reclamó él. "Has estado así todo el día, verdad?"

"Es que no quería que..."

Severus no dijo mas y la levantó en brazos y salió corriendo como alma que lleva el diablo.

"...reaccionaras como un loco esta vez..." Finalizó ella sin que él la escuchara., mientras corría por el pasillo con ella en brazos y maldiciendo como un loco.

14

Hermione se encontraba en la plataforma 9 3/4 , observando como el tren se llevaba también al mas joven de sus retoños, por primera vez hacia Hogwarts. Sintió que el corazón se le encogía y le dolió el estómago.

Se había terminado. Se había terminado todo. Sus pequeños ya no la necesitaban mas, así que ya no había un propósito práctico para que Severus se quedara a su lado por mas tiempo.

Ella ya no era joven. Ya no tenía un buen cuerpo. Apenas tenía flexibilidad como para abrir las piernas. Ni hablar intentar colocarlas sobre los hombros de él. La vida sexual de la pareja se había reducido dramáticamente a una o dos veces por semana. E incluso a pesar de ganarse la antipatía de Ginny y Lavender cada vez que se quejaba, no se podía negar que una importante reducción teniendo en cuenta los buenos años de antaño. Ahora, la idea de ella de una velada romántica era sentarse juntos en la cama para leer, mientras sus piernas se enredaban una sobre la otra.

La verdad era, que sin sexo, ella ya no era cautivadora.

Era una malísima cocinera, todavía gastaba demasiado dinero en libros y zapatos y todavía pasaba demasiado tiempo pensando en el trabajo durante los fines de semana.

Ahora que ya no necesitaba su ayuda con los niños, ya no había un porcentaje para él en la pareja. Seguramente, Severus la reemplazaría de inmediato.

Mientras el tren se alejaba cada vez mas, Hermione alzó una mano y saludó inútilmente. La formación férrea ya estaba demasiado lejos como para que alguien viera el saludo.

De repente, la mujer dejó escapar un grito de pánico al darse cuenta que todavía sostenía en la mano el almuerzo de Aurestea. Intentó comenzar a correr hacia el tren, pero un largo brazo la atrapó y la detuvo.

"Déjame ir! Olvidé darle su almuerzo!"

"Está bien." Murmuró Severus en el oído de Hermione, todavía sosteniéndola contra su pecho. "Puse una bolsa de almuerzo extra en su bolsa de libros. Siempre olvidas algo. Este año, decidimos que olvidarías el almuerzo de Sterie."

Ella emitió un cansado suspiro y dejó caer los brazos a cada lado del cuerpo, cabizbaja. "Soy tan mala en esto!"

"Según los estándares de quién? No seas tonta. Eres maravillosa. Siempre lo has sido."

"Era maravillosa, en todo caso." Lloriqueó ella. "Ahora ya no me necesitas...ya nadie me necesita..:"

Hermione pudo escuchar la profunda inhalación que Severus dejó escapar. La volteó entre sus brazos y besó la cúspide de la cabeza de ella que ahora comenzaba a mostrar cabellos grises.

"Granger, hay algo que he estado queriendo compartir contigo. Creo que este es el momento perfecto."

La dulce mirada en los ojos de Severus y la tranquila sonrisa hicieron que el corazón de Hermione se hinchara de esperanza. "Dime..."

"Hace algunos años atrás, me di cuenta de algo." Comenzó a decir, mientras la guiaba hacia el final del andén. "Recuerdas cuando Marcus casi mata a Patsy con aquél reducto espontáneo?"

"Por supuesto! Falló por centímetros e hizo que el viejo sofá de tu madre volara en pedazos. Yo estaba aterrada y al mismo tiempo agradecida!"

"Esa noche no podía dormir." Continuó él. "Estaba muy alterado, sabiendo que casi pierdo a uno de mis pequeños. Me senté en la oscuridad a beber brandy, mientras miraba el sofá de reemplazo. Fue entonces cuando me di cuenta. Era tan fantástico! Todavía me asombra! Me he estado guardando esto por años..."

"Por qué? Por qué no me lo dijiste antes?"

"Estaba esperando por el momento correcto."

"Dime! Qué es?"
"Es el sofá, Granger! Tiene la altura perfecta. Si te arrodillas sobre él, de cara al respaldar, podría darte unas buenas cogidas sin siquiera tener que doblar las rodillas! He estado queriendo cogerte sobre ese sofá por siete años, pero los chicos siempre estaban dando vueltas por la casa a todas horas. Ahora ya podemos. Tú no tienes que hacer ningún esfuerzo y yo tampoco!"

Ella se detuvo y se quedó mirándolo como si estuviera loco. Estaría hablando en serio? Miró hacia su entrepierna. Si, hablaba en serio.

"Eres un idiota!" Dijo ella, riéndose a pesar de no querer, mientras sacudía la cabeza de lado a lado.

"Qué? Pensaste que iba a decir alguna otra cosa?"

"Creo que sabes que sí esperaba que dijeras otra cosa."

"Qué cosa? Te amo, tal vez?"

"Tan horrible te hubiera resultado?"

El hombre sonrió y le pasó un brazo por encima de los hombros mientras reanudaban camino.

"Pero si te amo. Solo que siempre has estado distraída para darte cuenta. Ahora, vámonos. EL sofá aguarda."

Ella sintió que la opresión en su estómago se liberaba, y comenzaba a reírse.

"De verdad?"

"Qué? Que te amo? Granger, he estado enamorado de ti por los últimos condenados 23 años."

"Ahora estás exagerando."

Él sacudió la cabeza y abrió la puerta para dejarla pasar. "Nunca entenderé como una mujer tan brillante como tú, puede ser tan zonza!"

La guió hasta el callejón para poder aparecerse mientras ella lo miraba con un brillo especial en la mirada.

"Eso significa que nunca me vas a dejar por una jovencita?"

"Qué? Por qué diablos haría algo así!"

"No sé...pensé que era la pregunta de rigor...los niños ya crecieron y yo he engordado y tú todavía tienes muchos años por delante...y yo...ya no soy una solución práctica para ti..."

Severus cerró los ojos apretadamente y apretó con sus dedos el puente de su nariz. "Eres una lunática. Lo sabes, no?"

"Tú siempre me lo dices..."

Él la envolvió con sus brazos y la miró. Ella admiró con cariño la miríada de arrugas alrededor de los ojos, en las orillas de esos oscurísimos ojos.

"Aún y a pesar de todas mis propias inseguridades, me las arreglé para darme cuenta de los hechos, en algún momento en el medio de éstas dos décadas de sexo fenomenal, tres hijos, seis gatos y dos perros, de que las cosas entre tú y yo eran permanentes." Severus sacudió la cabeza asombrado. "Por qué tú no te diste cuenta?"

Hermione no sabía qué responder. "Porque he estado muy ocupada?"

Él hizo un gesto. "Granger, tú no te irás a ningún lado y tampoco yo."

Ella se acercó a él y lo besó.

"Y aquí es cuando tú me lo dices..." urgió él.

"Que diga qué?"

Snape bufó y revoleó los ojos antes de aparecerse junto a ella.

15

"Ooh! Yo también te amo! Se me acaba de ocurrir...porque estaba pensando en lo mucho que adoro a este sofá! Eso es lo que querías que dijera? TE AMO!"

"Bien, bien...ahora, acerca mas ese trasero tuyo a mi cadera...si...así…excelente..."

Finite.

N/T: No es genial este fic? Bueno, se terminó este, pero pronto tendrán uno nuevo. Solo tiene dos capítulos. Es posible que tengan que esperar un poco por una historia nueva después de terminada con esa, porque los y las autoras a quienes pedí permiso, no me han contestado aún. Espero que alguien responda pronto, porque no sé que mas traducir…se aceptan sugerencias, eh?

A ver, ahora pasamos a los reviews.

Ah, si, Valitos, muchas gracias por tus consejos! Finalmente pude encontrar la manera de arreglar ese lío con los textos…después de varios intentos, eso sí…pero al final funcionó. Gracias! Ahora tengo que ponerme a corregir los otros fics, porque he estado releyendo las traducciones y algunas necesitan urgentísimas correcciones!

Araceli: No es común encontrarse con uno así...aunque deberían callarse bien la boca, porque todas sabemos que sin nosotras, no hacen un carajo! Se quejan por todo y ni hablar cuando les duele algo! Se pescan un resfriado nada mas y parece que están en el lecho de muerte!

Pasando a lo de la peli...menos mal que estaba sin voz, porque lo que hubiera gritado durante esas escenas, no tiene nombre. Maldije en todos los idiomas que me sé y lloré como magdalena...la parte en la que Nagini lo ataca me puso los pelos de punta...te diste cuenta que la peor muerte es la de él? Es una muerte horripilante! Creo que JKR lo odia muchísimo! Sirius, Remus, Tonks, Moody...incluso Dobby tienen muertes heroicas, pero a Severus le dio una muerte horrible y poco digna...aunque en la peli están en el lugar equivocado, en el libro se muere en la casa de los gritos...el lugar que mas odiaba...de verdad creo que JKR lo odia mucho...y los recuerdos también están bastante cambiados, no? Pero igual me hicieron llorar...pobrecito! Como llora! Me partió el alma! Y lo vuelvo a decir...Lily Evans Potter era una perraaaaaaaaa!

Amia Snape: Bueno...Severus ya se dio cuenta...la que se está haciendo la burra o es burra directamente, es Hermione...como toda la inteligencia que tiene no le ayuda mucho en este caso, no? Si se da cuenta o no, lo verás en el capi final...o sea que ya lo leíste…ja!

AlexandraSnape: Aaaaaaahhhhhhhh! Te tiró la laptop desde un segundo piso? No por nada llaman a esa edad la 'edad terrible'! Son muy simpáticos y hacen cosas muy graciosas, pero qué desastres desatan! Tobías tuvo mas éxito del que esperé...pero igual resultó una linda historia, no? Soluciones es algo totalmente distinto. Lo tiene todo! Lemmons, discusiones, humor, ataques al pelirrojo ignorante...ME ENCANTA!

Gracias a vos por leer!

Bien jovencitas, esta historia ha llegado a su fin. Me alegra mucho que les haya gustado y espero que reciban con agrado la próxima historia también.

Como dije mas arriba, acepto sugerencias con respecto a nuevas historias a traducir. Todavía no recibido respuesta de las muchas peticiones que envié, pero no pierdo las esperanzas.

Con respecto a Sueños y Recuerdos, todavía no hay actualización, pero parece que la autora ya no tarda en seguirla. Esperemos que no demore mucho mas porque ya me comí las uñas, los dedos, las manos, y ya estoy llegando al codo….

Como siempre, muchas, muchas gracias por dedicarle un ratito a la lectura de estas traducciones y gracias, también, por poner los fics y esta burra servidora entre sus favoritas.

Hasta la próxima historia!