Hola! Esta vez presentándoles una idea loca q se me ocurrió de la nada jeje haber q les parece si les gusta el concepto xfa mándenme un review para continuarlo!

1. EL ENCUENTRO CASUAL

-Aaaaaaaaaaaahhhhh- gritaba la chica pelinegra haciendo un súper estiramiento de espalda

-Buen trabajo el de hoy Hikari, ya puedes irte a casa a descansar yo me encargo de cerrar

-Gracias Jun! Hoy estoy muy cansada en serio, me duele la espalda no entiendo porque

-¿No será porque bajaste todo el equipo de americano que teníamos en la bodega?

-Aaah… creo que tienes razón- poniendo expresión seria, cosa que le causó gracia a Jun- Bueno, me voy a casa, lo dejo en tus manos Jun, saludos a Megumi!

-Gracias, nos vemos mañana entonces!

-Siiii bye bye!

La pelinegra salía de la tienda de deportes más grande del centro comercial en la avenida principal de Tokyo, le encantaba trabajar ahí junto con sus amigos Jun y Megumi los cuales eran gemelos, y Ryu el cual a pesar de que su padre fuera el dueño de esa cadena de tiendas lo había obligado a hacer que fuera Vendedor como castigo por sacar el auto convertible de su padre sin permiso y encima estrellarlo contra el portón de su casa.

Ella iba bajando las escaleras eléctricas mientras veía distraída su celular, específicamente la foto de un chico atractivo rubio. En esa foto la tenía abrazada y sonreían divertidos.

-uuh- se escapaba un suspiro resignado cargado de esperanza

Salió tranquilamente por la puerta principal del centro comercial para dirigirse a la estación del tren y llegar a casa.

30 minutos después ya estaba buscando las llaves de su departamento y como no las encontraba en la inmensidad de bolsa que llevaba optó por hincarse en el suelo y buscarlas con toda la paciencia del mundo.

-¿Volviste a perder tus llaves?- la voz detrás de él hizo que volteara algo apenada

-Iori!, estabas viéndome?

-De hecho fue por casualidad- mientras mostraba la bolsa con alimentos

-Ya veo…- mientras regresaba su atención a su bolsa

-Debería de comprarte un llavero gigante para que no pierdas tus llaves

-Jajaja eso sería bueno, Ah! Las encontré!- mostrando gustosa las llaves encontradas

-Felicidades!- dándole unas palmaditas en la cabeza como quien felicita a un niño- haré la cena, podrías venir a comer a mi casa

-No, no! Gracias pero ya cené, agradezco la invitación

-Por nada, nos vemos después Hikari!- despidiéndose amable, ella se levantó, recogió sus cosas del suelo y lo vio cuando abría la puerta de su departamento y desaparecía tras la puerta

-Eres una tonta Hikari!- se reprendía a si misma mientras tomaba su bolso con gran enojo y azotaba la puerta de su departamento al entrar

Encendía las luces de su departamento, echo su bolso sobre el sillón y se dirigió al refrigerador, lo abrió y saco una caja con alimento, lo puso dentro del horno de microondas, mientras sacaba una lata de jugo también del refrigerador. Comenzaba a perderse en sus pensamientos cuando la alarma del horno le avisaba que estaba lista su comida.

Tomó asiento frente al televisor, sintonizaba el canal donde pasaban una telenovela de moda y al dar el primer bocado se dio cuenta de que sabía mal

-¿Hace cuanto expiró esto?- se levantó rápidamente para ver la tapa y verificar la caducidad- 25 de abril… esto fue hace una semana…fuuuuuuuuu…- suspirando triste y frustrada- Lo hiciste de nuevo Hikari…- Aventando a la basura todo el paquete de comida, era lo único comible que tenía en el refrigerador, vio su jugo en la mesita de junto del sillón y comenzó a recorrer su departamento con la vista.

Una tele sencilla, un sillón sencillo, cortinas simples, un librero grande con pocos libros, Su bolso sencillo, viejo y desgastado, tenis normales sin nada de extraordinario, alcanzó a ver su habitación, se podía ver la cama individual, acomodada con un sencillo edredón blanco y un peluche en forma de conejo rosa, no necesitaba abrir el guardaropa para darse cuenta de que tenía ropas no muy femeninas, más bien de "practicidad" por decirle así, sus zapatos en su mayoría eran tenis y si acaso tenía unos zapatos decentes eran los que empleaba para momentos importantes.

Su ánimo ya no estaba para ver telenovelas, prefirió apagar la televisión y dormir temprano con el estomago vacío.

La alarma sonaba a las 8:00 am y unas manos salían por debajo del edredón morado y rosa, y se escuchaba un bostezo queriendo hacerse sordo.

-Es hora de levantarse ama

-Un ratito mas…- se quejaba debajo del edredón

-Hoy irá al centro comercial para elegir la ropa para su…

-Siii siii ya se… ¿Por qué tengo que levantarme temprano?- sentándose de golpe con cara molesta pero sin abrir los ojos y su cabello corto revuelto

-Joven ama, es necesario crear el hábito de levantarse temprano- Al mismo tiempo que abría las cortinas de seda en lila

-Luuuuuuzzzz… quema!-gritando y escondiéndose entre los pliegues de su edredón de nuevo

-Señorita Akira por favor levántese- otra de las mucamas le picaba por la espalda para que se levantara

-uuuuuuuuhhhhhmmmmm- se quejaba y lloriqueaba cosa que no les facilitaba para nada las cosas a sus 2 mucamas encargadas de levantarla cada mañana

A la pelimorada no le quedo de otra más que aceptar levantarse, se ducho rápido y al salir se metió en una habitación donde tenía una pared repleta de atuendos para cualquier ocasión, otra pared con cajones de cristal y lámparas mostrando las brillantes joyas desde sencillas hasta increíblemente elegantes y otros accesorios, otra pared llena de zapatos y bolsos también para toda ocasión. Al cerrar la puerta de la habitación se convertía en un espejo completo de piso a techo y de pared a pared.

Suspiró resignada y comenzó a buscar lo más apropiado para ir de compras. 2 horas después ya estaba metida en el auto dispuesto para ella, saliendo de la gran mansión Todou, ella miraba indiferente por la ventana del auto, viendo sin poner atención a lo que pasaba por la calle.

Llegó al centro comercial y comenzó a ver las tiendas sin mucho interés, frente a una tienda vio a una chica de cabello negro lacio y muy largo que miraba con admiración un precioso vestido negro corto puesto con unas zapatillas negras.

-Te verías hermosa con ese vestido puesto

-Eh?- volteó a verla la chica pelinegra con cara de sorpresa

-Lo siento te saque de tus pensamientos, soy Akira, mucho gusto

-Mucho gusto soy Hikari Hanazono, ¿Por qué dices que me vería bien con ese vestido? Es ilógico

-Claro que no! Tienes un hermoso cuerpo y eres muy linda, te apuesto a que te queda perfecto

-Prefiero dejárselo a la imaginación, lo siento debo regresar al trabajo

-¿Trabajas aquí?- curiosa Akira que había entablado conversación con Hikari y no tenía intención de dejarla ir

-m? si, en la tienda de deportes del segundo piso

-Aaah… entonces te acompaño

-Pero… jeje sonará muy tonto pero… jeee… no te conozco

-Eso no es cierto! Eres Hikari y yo soy Akira, ya nos conocemos ves?

-Eres muy extraña, debo regresar o mi jefe me regañará, adiós

-Nos volveremos a ver Hikari

-Si, después!- despidiéndose y corriendo hacia las escaleras eléctricas para subir un piso mas – espero que no! Esa chica es rara

Veía como la chica subía por las escaleras eléctricas y sonrió, regresó su mirada al vestido negro y quiso probárselo, entro en la tienda y lo pidió.

Ya era la hora de la comida y Akira tenía mucha hambre, entró a un restaurante que estaba junto al centro comercial, estaba viendo el menú distraía pero algo la obligó a ver por la ventana y vio a Hikari frente al semáforo esperando pasar la calle, salió corriendo tras ella.

-Hikari! Espera

-Eh? Akira?

-Hola Hikari! ¿A dónde vas?

-Pues… a comer

-Oh ya veo, si es para eso yo también voy a comer de hecho deje mis cosas en este restaurante, ven a comer conmigo

-¿en "ese" restaurante?- viéndolo aterrada pues sabía lo caro que estaba y lo poco que ella tenía en la cartera

-Si!, yo invito! Vamos – colgándose de su brazo jalándola para que caminara

-Escucha no quiero ser grosera pero…

-Hikari!-La llamó una voz masculina que ella reconoció de inmediato

-Iori! Ho-hola! ¿vas a comer?

-No, voy a comprar unas cosas al centro comercial, llegue tarde, quería que me atendieras tu, lástima!

-Si quieres yo…

-Ella va a comer ahora, que tengas felices compras!- llevándose Akira a la pelinegra dejándola muy desconcertada

-Ioriiii…. T.T- viendo como ingresaba en el centro comercial perdiéndolo de vista- Akira! Basta! Escucha, no te conozco, no sé quién eres, y no eres nada mío como para decidir por mi ni nada. No voy a comer contigo! Déjame en paz.- Dejando a Akira sorprendida

-Wow – Hikari se detuvo cuando escuchó esa expresión

-Que?

-Tienes mucho carácter Hikari, me agrada eso de ti! Lamento haberme metido en tu vida, en verdad lo siento, pero es que me agradaste desde que te vi en el aparador. Regularmente no soy así, pero en serio quisiera ser tu amiga, por favor discúlpame por los problemas que te causé.- Dio una reverencia y se metió de nuevo en el restaurante

-Bien hecho Hikari- se reprendió a si misma por haber lastimado a una chica tan linda y rara como Akira, vio cuando se sentó en su mesa cerca de la ventana y abrió la carta.

Cuando bajó la carta aun indecisa en que pedir levantó la vista y se sorprendió al ver a Hikari sentada frente a ella viéndola con una sonrisa

-También lo siento, no soy buena con las personas desconocidas

-Hikari!- Akira se levantó y atravesó la mesa para abrazarla fuerte sin percatarse de que era observada por muchas personas alrededor

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Y bien? Merezco review? Anden anden!