HELLO! Esta semana hubo en mi vida varios festejos. En primera, mi agente secreto británico favorito cumplió 50 años de existencia dentro de la historia cinematográfica así que el viernes me la pasé muy contenta. Por otra parte, el día de hoy es el cumpleaños de la persona más importante de toda mi vida. A esa personita le debo mucho y la vida no me alcanzará para agradecerle todo lo que ha hecho por mí así que le dedico este cap a mi queridísimo hermanito xD. Finalmente, el miércoles también celebré algo (y de hecho por ese motivo publiqué un día antes el adelanto de este cap) pero eso se los dejo a su imaginación. Pues bien, para celebrar todo esto, les presento el capítulo completo para que lo disfruten, lo odien, o lo que quieran jajaja! Saben que me encantan todos sus comentarios, los cuales les agradezco de todo corazón! Como siempre, espero que escriban sus comentarios, sugerencias, dudas, anécdotas, amenazas, alabanzas, jitomatazos, etc. sobre este cap o el desarrollo de la trama. Desde la Ciudad de México esta ultramegafanática del 007 les manda muchos saludos, besos y abrazos a todos los rincones de este maravilloso planeta. Bye!

.

.

DISCLAMER: La serie de televisión Bones y sus respectivos personajes pertenecen a Hart Hanson, Stephen Nathan, Kathy Reichs y la cadena televisora Fox.

.

.

.

John Desantis era un hombre ejemplar. Un ser humano con convicciones sólidas gracias a la enseñanza que sus padres le brindaron desde que era un pequeño niño. Desafortunadamente un destino trágico alcanzó a su familia dejándolo completamente hundido en una profunda soledad. Fue entonces cuando la vida le envió una luz de esperanza en medio de tanta oscuridad. Aquella luz tenía por nombre Christopher Morrison-Baker. John sabía que toda la vida le iba a estar eternamente agradecido por apoyarlo cuando lo había perdido todo ya que se había quedado sin familia, sin hogar y sin un sustento de un momento a otro. Fue por ello que Christopher decidió ponerlo bajo su protección y ofrecerle un pequeño empleo en el muelle donde está el almacén pero terminó siendo el mayordomo, amigo y consejero de Morrison-Baker. Fue testigo de todos los obstáculos que tuvo que vencer Christopher para llevar a Millenium Exports a ser la empresa que era en la actualidad. Por tal motivo le fascinaba la idea de celebrar el cumpleaños de su patrón en un lugar muy especial puesto que en esta ocasión celebrarían además el regreso del joven Seeley. John recordaba muy bien la forma en que Christopher siempre se preocupó por el bienestar del joven y la manera en que tuvo que apartarlo de su lado para protegerlo de cualquier problema de diversa índole.

Y ahora que Booth había regresado, John podía sentir como su amo recuperaba las ganas de vivir a pesar de la difícil encomienda que le heredaría. Solo dos personas sabían del pacto infernal que Christopher había hecho con aquel criminal al que apodaban "El Comandante": Gustav y él. Gustav porque era su brazo derecho en el muelle y él por ser la persona más cercana a él. Y ahora se le presentaba la oportunidad de festejar los acontecimientos más importantes dentro de la familia Morrison-Baker. Por lo que aquella mañana hizo una llamada especial:

-Millenium Exports. Le atiende Temperance. En qué podemos ayudarlo? –Respondió Brennan al contestar el teléfono.

-Hola Temperance. Habla John. Cómo se encuentra el día de hoy? –Ante todo, Desantis era todo un caballero por lo que se permitió saludar amablemente a la joven.

-Bastante bien. Dígame qué se le ofrece? –Contestó Temperance con amabilidad y sin permitir que él descubriera su asombro por aquella llamada.

-Todavía está dispuesta a ayudarme a preparar la fiesta del señor? –Dicha pregunta tomó por sorpresa a Brennan ya que pensó que lo que habían platicado unos días antes había sido por pura cortesía. Sin embargo, después de algunos segundos, ella respondió con alegría y convicción:

-Cuenta conmigo para lo que necesite!

Al escuchar su respuesta, John le expresó: -Entonces podría venir a la casa para que me ayude a ver algunas propuestas para la celebración?

Brennan recordó lo que había pasado el día anterior con Seeley por lo que los nervios comenzaron a hacer presión en la mente de la joven:

-Estoy un poco ocupada pero qué le parece si mejor lo veo aquí en el muelle y vemos las opciones mientras lo invito a comer.

John Desantis se quedó pensando en la propuesta de Brennan pero sabía que tenía obligaciones que no podía dejar de lado: -Suena tentador pero tengo que atender al joven.

-Como usted me diga –Respondió Temperance pero en el fondo de su alma esperaba que John accediera a verse con ella fuera de la mansión para no tener que verse con Booth después de lo ocurrido con el despacho de Morrison-Baker. Sin embargo, su rostro esbozó una inmensa alegría al escuchar la respuesta del mayordomo de Christopher:

-Está bien. Cambiaré mi día de descanso. Hablaré con el joven para decirle que tengo un asunto personal que atender. Le parece bien si nos vemos a las dos de la tarde?

-Me parece perfecto. Lo veo aquí y después nos vamos a comer lo que usted quiera. –La joven sentía que tenía que agradecerle de alguna manera su atención al acceder a su reunión cerca del almacén.

-No Temperance. Eso sería una descortesía de mi parte. Usted escoja el lugar. –Contestó Desantis ante tal situación. Para él sería imperdonable que la asistente de su patrón pagara la cuenta de su comida.

-De acuerdo. Haré la reservación en el restaurante que está junto al embarcadero. -Expresó la joven con singular alegría a pesar de que aquel lugar le trajera buenos y malos recuerdos.

-La veré al rato entonces. Hasta pronto Temperance. –Se despidió Desantis a lo que la joven también concluyó la conversación:

-Hasta luego!

Dicho eso, ambos colgaron sus respectivos teléfonos. Temperance no sabía como podrían hacer la fiesta para Christopher porque a pesar de que sabía muchas cosas de su vida personal y laboral no sabía cosas esenciales como su color favorito, qué música le gustaba escuchar, cuál era su autor favorito. Por tal motivo, no tenía idea de qué preparar para que todo fuera especial tanto para Christopher y por qué no para Seeley también. Sería como brindarle un regalo antes de desaparecer de su vida para siempre. Con el paso de los días le había dado vueltas a la estrategia que utilizaría para contactar y acercarse a Humboldt pero no logró conseguir su número telefónico en ningún registro, ni siquiera en el registro del envío que recibió cuando lo conoció. Rápidamente dejó de pensar en ello porque tenía cosas que hacer en el almacén. Finalmente debía seguir con su pantalla para que no sospecharan de ella por no hacer su trabajo.

Horas más tarde, John y Temperance llegaron al restaurante que le traía buenos y malos recuerdos a la joven ya que en ese lugar había vuelto a ver a aquel joven que trastornó su vida por completo:

-Pues bien Temperance. Qué idea ha tenido? –Preguntó el mayordomo después de que ambos ordenaran sus respectivos platillos a degustar:

-Platiqué un poco con los chicos del muelle y del almacén –Contestó Brennan- y me comentaron que todas las fiestas han sido en la casa de Christopher. Qué le parece si en esta ocasión la hacemos en otro lado. Podría ser en un salón de fiestas o alguno dentro de algún hotel. Así si el festejo se prolonga hasta altas horas de la noche podríamos pasar la noche en habitaciones reservadas para tal efecto.

Desantis se quedó pensativo algunos segundos. No sabía si sería una buena idea cambiar las costumbres de las festividades pero creyó que sería algo nuevo: -Me agrada su idea. Creo que a todos les gustaría, en especial al señor y al joven Booth.

-Por otra parte, no sé qué bocadillos pudiéramos ofrecer, si requiere la contratación de alguna orquesta de música clásica o de un grupo musical para amenizar el evento? –Ante todo, Temperance Brennan se estaba comportando como una auténtica asistente para realizar un magnífico evento. John Desantis se dio cuenta de ello al ver la emoción con la que la joven intentaba organizar el evento para que saliera a la perfección:

-Por los bocadillos no se preocupe. De la música… conociendo al señor creo que estará contento con música moderna, electrónica, qué se yo. Esos son los gustos del joven Seeley así que su padrino hará lo que sea por verlo feliz aunque la fiesta sea para celebrar su cumpleaños.

Ahora fue Temperance la que se quedó pensativa. Quería crear algo novedoso para festejar a su patrón y para el amor de su vida: -Música moderna… Creo que tengo una idea: Qué le parece si hacemos algo con disfraces?

-Disfraces? –Aquello era algo que jamás le hubiera pasado por la mente a Desantis.

-Si. Podríamos hacer un ambiente de misterio. Sería algo novedoso no cree? –Contestó Temperance con una sonrisa en el rostro.

John no sabía si sería conveniente hacer una fiesta de ese tipo: -Bueno, sería la primera vez… Es un hecho! –pero de inmediato se percató de un pequeño problema: -Cada quien traerá su disfraz?

-Puedo contactar alguna empresa que rente disfraces. Así que eso ya no sería ningún problema para todos los invitados, que me imagino son tanto empleados como clientes no es así? –Brennan pensó que tal vez en la fiesta podría volver a verse con su nuevo objetivo: Alexander Humboldt pero John le contestó de inmediato:

-No. Para el señor es importante hacer sentir a todos los empleados como miembros de toda una gran familia por lo que se invita a todas las familias. Digamos que es la fiesta familiar anual de Millenium Exports.

Temperance se quedó pensando en aquello. Tendría que buscar otra manera de contactar a Humboldt pero terminó por contestar: -Entiendo. Creo que como es un ambiente de fiesta, alegría y con música moderna, pensaba hacer una fiesta temática pero creo que sería interesante que sea multitemática. Imagínese que tengamos piratas, payasos, fantasmas, doncellas, entre otros. Necesito hacer un conteo para ver cuántos disfraces necesitaremos alquilar y de qué medidas.

-Eso será algo imposible porque no podremos saber las medidas de todos. –Exclamó John con seriedad.

-Es verdad. Bueno, necesitaré llegar a un arreglo. Eso lo veo yo al igual que la música. –Respondió la joven mientras le entregaban los alimentos que había solicitado. De igual forma, John continuó mientras empezaba a degustar su comida:

-Entonces yo me encargaré de la preparación del salón, su decoración y el banquete.

-De acuerdo. Tenemos justamente una semana así que debemos darnos prisa para que este evento sea sensacional. –Brennan estaba más que ilusionada al pensar en todos los preparativos y en la felicidad que reflejarían los rostros de su jefe y en especial en el de Seeley Booth.

-Así será Temperance. Así será.

Ambos pasaron el resto de la tarde buscando el lugar adecuado para un evento fenomenal digno de la familia Millenium Exports. Nadie sabía que aquella noche todos sus planes cambiarían por completo.

.

.

Temperance Brennan quería sacar el trabajo lo antes posible para ayudarle a John en lo que necesitara para la fiesta. Ya habían reservado el salón llamado "The Solarium" en el L'Enfant Plaza Hotel así como diversas habitaciones con balcones con vista al río Potomac o al Monumento a Washington, así que estaba en paz por esa parte. Sin embargo, aquella preparación había removido los recuerdos de la joven puesto que nunca pudo cumplir la promesa de festejar las bodas de plata de sus padres. Siempre soñó con prepararles una gran celebración y ahora se la estaba preparando al que empezaba a considerar como un padre. Christopher Morrison-Baker había tenido muchas atenciones con ella al igual que todos los empleados de Millenium Exports. No tardó en percatarse que hacía mucho tiempo que no se sentía en familia. De pronto, sonó el timbre del teléfono:

-Millenium Exports. Le atiende Temperance. En qué podemos ayudarlo? –Respondió a la brevedad mientras firmaba unas órdenes de salida.

-Quiero solicitar un servicio especial que solo tú puedes ofrecerme. –Brennan reconoció de inmediato aquella voz. Sabía que era la oportunidad que estaba esperando por lo que empezó a mover cuidadosamente las piezas de su juego.

-Qué es lo que requiere? –Respondió con dulce voz.

-Un servicio completo como el que me brindaste la última vez. –Afirmó él con un susurro.

-Algún detalle en especial? –Temperance quería saber qué tanto le interesaba solicitar sus "servicios".

-Quiero besarte, tocarte, hacerte mía para que nadie más pueda tenerte. –Aquellas palabras hicieron que Temperance se sintiera en confianza para llegar más allá por lo que pensó en tentarlo un poco más:

-Eso tendrá un costo adicional a su pedido.

Alexander Humboldt esbozó una ligera sonrisa en ese momento: -Soy capaz de todo con tal de tener tu cuerpo nuevamente. Soy capaz de pagar todo lo que me pidas para volver a saborear tu piel.

-Está seguro de eso? –Brennan estaba concentrada en cada una de las palabras que le decía mientras se dedicaba a archivar los documentos que tenía en su escritorio.

-Daría todo, incluso mi alma, por poder acariciar tu cuerpo. –Esa respuesta fue lo que le dio a Temperance Brennan la seguridad de llevarlo a su propio juego por lo que decidió ceder por completo a sus instintos:

-Y yo daría lo que fuera por comprobarlo.

Ahora Alexander era el que se escuchaba sorprendido: -Me estás tentando Temperance? No juegues conmigo.

-Es la verdad Alexander. Justamente te he tenido en mi pensamiento durante todos estos meses. –Contestó la joven en el momento en que se levantaba de su escritorio para sacar los expedientes de los clientes a los que acaba de entregar sus respectivos envíos.

-Me alegra escuchar eso. –Contestó Humboldt del otro lado de la línea.

-A mí me encanta escuchar tu voz. Pero lo que me excita demasiado es recordar aquella noche que disfrutamos con tanto placer. –En ese instante Brennan deseó con todas sus fuerzas que hubiera sido otro hombre el protagonista de aquel episodio que ahora utilizaba para seducirlo.

-No tientes al destino Temperance. –Alexander no estaba del todo convencido de las palabras de la joven por lo que ella respondió dulcemente:

-No tengo por qué mentirte. Te confieso que no he podido olvidar todo lo que me hiciste vibrar.

Humboldt sonrió maliciosamente: -Así me gusta. Sabía que no podrías resistirte. Qué hay del idiotita del que estabas enamorada?

La pregunta sorprendió a Brennan. No pensó que él recordara la conversación que tuvieron aquel día pero siguió con su juego rápidamente: -Creo que no vale la pena contestar esa pregunta porque ya no me interesa. Ahora estoy poniendo mi estímulo hacia un objetivo más… Apetecible.

-Estás jugando con fuego amor. –Exclamó con un susurro aquel hombre. Por su parte, Temperance Brennan estaba consciente de lo que estaba provocando en él por lo que continuó:

-Tal vez pero no tienes idea de las ganas que tengo de recorrer tu cuerpo nuevamente. Has sido el mejor amante que he tenido en toda mi vida así que si te interesa repetir el servicio, solo avísame cuando vienes a Washington y yo estaré dispuesta a consentirte como tú quieras. –La joven había soltado el anzuelo, solo esperaba que Alexander lo picara por completo. Sin embargo, ella sabía que tenía que ir poco a poco adecuando el terreno por lo que sonrió cuando él le contestó:

-Me estás excitando mujer. Es un hecho que sabía que estabas destinada a ser mi complemento.

-Lo estoy empezando a creer. –Pero por dentro, Brennan solo pensaba en que ella hubiera dado por todo por tener la oportunidad de tener como complemento de su alma a aquel joven que seguía perturbando su mente y corazón. De pronto, solo escuchó la respuesta de Alexander:

-Tendré que buscar algún pretexto para viajar a Washington porque moriría por tenerte sentada sobre mí en este momento.

-Puedes imaginarlo. Espero que te encuentres a solas. –Ella continuaba seduciéndolo pero daba gracias al cielo que en efecto él estuviera muy lejos en aquel momento porque si lo tuviera enfrente no podría llevar a cabo su plan debido a que sus pensamientos estaban en otro lado.

-Por supuesto. –Fue la respuesta de Alexander, deseoso de seguir adelante con la idea que ella le estaba sugiriendo a lo que finalmente Brennan terminó por decir:

-Entonces cierra tus ojos…

En aquel momento, Temperance Brennan dio inicio a su estrategia para acercarse a Humboldt y a su vez al Comandante. Estaba consciente que su relación con Seeley Booth no tenía ningún futuro así que necesitaba seguir adelante con su plan. Convertirse en amante de Alexander para tener acceso a su círculo de amistades y por consiguiente llegar al delincuente internacional más importante de los últimos tiempos. Si conseguía atraparlo podría darse por bien servida. Finalmente su vida estaría marcada por la recompensa de haber detenido a un peligroso delincuente aunque ello repercutiera directamente en su vida personal. Sabía que Christopher Morrison-Baker estaba involucrado hasta el cuello con El Comandante pero tenía esperanza en que su joven ahijado no lo estuviera porque con todo el dolor de su corazón tendría que ponerlo tras las rejas si comprobaba su culpabilidad. Y aquello era algo que la joven no podía permitirse.

.

.

Por su parte, Jack Hodgins estaba confundido y molesto a la vez. Llevaba varios días sin tener ninguna noticia de Ángela Montenegro, aquella mujer que le había robado el corazón a pesar de ser una persona sumamente misteriosa. Era poco lo que sabía de ella pero aun así se dio a la tarea de conocerla y enamorarla. Sin embargo, con el paso del tiempo se dio cuenta que Ángela en verdad lo amaba pero amaba mucho más su trabajo en el Jeffersonian Institute. O eso era lo que quería creer en aquel momento. Ese día había salido de la oficina con la intención de invitarla a comer pero cuál sería su sorpresa al verla salir de una cafetería acompañada de otro hombre. Al principio pensó que sería solo un compañero suyo pero la ansiedad y los celos se adueñaron de toda su tranquilidad. No podía creer que Angie, su amada prometida, estuviera con otro. Fue por eso que decidió seguirlos en silencio. Ambos caminaron por el parque mientras reían como un par de tórtolos. El joven Hodgins no pudo más así que terminó por confrontarlos:

-Ángela! –Gritó con todas sus fuerzas para que ella lo escuchara.

La joven se dio la vuelta y tanto ella como su acompañante se sorprendieron al verlo pero ella exclamó: -Jack? Qué haces aquí?

-No crees que eso es lo que yo te debería de preguntar? –Respondió Hodgins bastante molesto.

Por su parte, Ángela no podía creer que el hombre que amaba le hablara tan duramente por lo que le contestó: -Qué te pasa? Por qué me hablas con ese tono?

-Llevo varios días sin saber de ti y ahora te encuentro con otro! –Jack estaba desesperado al ver que poco a poco estaba perdiendo a la mujer que amaba con todo su corazón.

-No es lo que te imaginas! –Expresó la joven intentando convencerlo que ella no tenía nada que ver con su acompañante.

Por su parte, Gabriel Montemayor, que tenía la intención de ayudar a Ángela, expresó: -Oye amigo, no pienses cosas que no son. –Pero Jack explotó en su contra:

-Tú cállate idiota!

-Jack Hodgins! Qué diablos te pasa? –Ángela no podía dar crédito al comportamiento de su novio.

-Qué quieres que me pase! Si acabo de descubrir que mi prometida me engaña!

Gabriel se sorprendió al escuchar aquellas palabras así que le dijo con ironía: -Es tu prometido? Y me puedes decir qué le viste?

-Cállate Gabriel! Esto es entre él y yo. –Contestó Ángela mientras le daba un codazo a Gabriel pero entonces Jack encaró con furia al agente de la Interpol:

-No! Esto es entre tú y yo! Cómo se te ocurre seducir a mi novia!

-Hey! Ángela y yo solo somos compañeros de trabajo. Si quisiera seducir a alguien sería a la bella amiga que tiene. –Respondió Gabriel con singular alegría.

-Qué acabas de decir? –Aquella respuesta había sorprendido a Ángela pero Jack le respondió:

-No me quieras ver la cara de idiota!

-Es la verdad! Y si no me quieres creer, ese es tu problema! Ángela es una mujer muy especial y entre ella y yo solo existe una hermosa amistad! –Gabriel sabía que debía dejar la ironía a un lado y hacerle entender a Hodgins que por nada del mundo se interpondría entre ellos.

Jack miró fijamente a la joven. Segundos más tarde se dio cuenta que ambos le decían la verdad pero no se esperaba que los ojos de la joven se empezaran a ver vidriosos: -No puedo creer que dudaras de mí Hodgins.

-Perdóname por favor amor. Pero después de que no has querido verme en estos días y ahora te veo con él, qué querías que pensara? –Contestó él bastante dolido al darse cuenta de su equivocación por lo que ella le contestó con dureza:

-Simplemente lo que es. Somos compañeros de trabajo y salimos juntos a comer. Jamás te he dado motivos para que pienses que no te amo!

Hodgins comprendió que sus celos lo hicieron ver cosas que no eran ciertas por lo que contestó con voz baja: -No lo sé. Hay tantas cosas que no sé de ti que… no sé qué pensar. Será mejor que me vaya. Perdóname por lo que acaba de pasar.

Jack Hodgins dio media vuelta para marcharse pero su amada Ángela le expresó: -Espera Jack!

Al ver que Jack se alejaba cada vez más, Gabriel le preguntó a la joven: -No sabe para quién trabajas en realidad verdad?

La joven no dejaba de mirar hacia donde Jack se había marchado por lo que con toda la seriedad del mundo le contestó: -No, no quiero poner su vida en peligro.

Gabriel Montemayor se sorprendió ante tal respuesta: -En peligro? Qué no sabes que su vida está en peligro todos los días? Si no fuera porque leo todos los diarios no lo hubiera reconocido.

-Lo sé. Y si supiera a lo que me dedico su probabilidad de vida sería mínima. Por eso no puedo decirle nada. Es la única forma que tengo de protegerlo. -Contestó la joven pero de pronto recordó algo: -Pero hay algo que me dejó intrigada. De verdad te gusta Brennan?

Ahora con ironía él contestó a su pregunta: -Para que te niego lo que es evidente! Claro que me gusta! Me gusta tanto como tú pero en tu caso, ya tienes a tu galán, novio, prometido o como le quieras llamar.

Ángela lo miró a los ojos. Necesitaba saber si todo era simple sentido del humor o una posibilidad real: -Y si hubiera oportunidad, lo intentarías con Temperance?

El agente de la Interpol tornó su rostro serio: -El hubiera no existe así que el tiempo lo decidirá. Por lo pronto, solo somos compañeros y nada más.

Ángela Montenegro se quedó pensando en lo que Gabriel Montemayor le acababa de decir. Ella sabía que Brennan iba a salir lastimada cuando terminara la misión y tal vez aquel hombre fuera el indicado para sanar sus heridas. Era un hecho que le agradaba la forma de ser de Gabriel pero no podía influir en el corazón de su amiga, el cual tenía un solo dueño: Seeley Booth.

.

.

Christopher Morrison-Baker supo que con cada día que pasara su final estaba más cerca que nunca. Estaba a solo unos cuantos días de cumplir años y podía sentir como la vida se le estaba escapando de las manos. Ahora no dejaba de pensar en lo que le dejaría al único familiar que tenía. Seeley Booth era su adoración, la única persona por la que estaba dispuesto a dar la vida entera. Había atesorado una gran fortuna y un negocio de renombre para dejárselo como legado pero ahora ya no estaba tan seguro de ello. Los negocios que tenía con El Comandante lo dejaban agotado puesto que tenía que conseguir armamento de la mejor calidad así que debía estar preparado para cuando llegara su orden de pedido. Christopher sabía que ese documento le llegaría el día de su cumpleaños. Tal como había sido en los últimos años como parte del regalo que siempre le enviaba. Botellas de vino, esculturas, cuadros, entre otros habían llegado a manos de Christopher pero él se había dedicado a guardarlos en el más oscuro rincón de su mansión. Nunca habían procurado entablar una amistad y ahora aquello era imposible. Jamás podría perdonarle al Comandante que intentara asesinar a Seeley meses atrás.

El aterrizar nuevamente en Washington lo había traído de vuelta a la realidad. Tenía que buscar alguna manera de terminar su contrato con aquel delincuente para darle la oportunidad de hacer lo que él no pudo: Manejar su empresa como él quisiera sin necesidad de participar en actividades ilícitas. Era consciente que había cometido varios delitos por lo que estaba dispuesto a pagar por ellos en el momento en que tuviera que hacerlo. Sin embargo, Seeley estaba enterado de ello. Se lo había confesado hace tiempo porque finalmente Millenium Exports sería suyo cuando él se retirara. Estaba tan absorto en sus pensamientos que no se percató que ya había llegado a su hogar. Ahí fue recibido por su fiel amigo:

-Bienvenido señor. Cómo le fue en su viaje? –Preguntó John al ver entrar a Christopher y ayudarle con sus maletas.

-Bastante bien John! Creo que estamos a un paso de concretar el negocio con los canadienses! Eso me ha alegrado mucho. –Contestó Morrison-Baker con alegría.

-Me da gusto por usted señor. –Respondió John con seriedad. Por su parte, Christopher preguntó mientras sacaba unos documentos de su portafolio:

-Y cómo han estado las cosas por aquí? Dónde está Seeley?

-Fue a ver al Dr. Stevenson. Se sentía tan bien que esperaba que ya le diera de alta. –Expresó el mayordomo mientras acercaba una copa de vino a Christopher, tal como hacía siempre que éste regresaba de sus viajes.

-Me alegro por él. Espero verlo cuando regrese. –Respondió Christopher pero de pronto se quedó pensativo. John se dio cuenta de ello y se atrevió a preguntarle:

-Le pasa algo? Lo noto un poco preocupado. Es por el joven? Por el negocio?

Segundos más tarde, Morrison-Baker le contestó con seriedad: -No, no es por ello… o tal vez si. Creo que es por todo. Pasado mañana es mi cumpleaños y recuerdas lo que eso significa verdad?

John pidió permiso para tomar asiento frente a su jefe, quien asintió. Después John le respondió: -Lo recuerdo perfectamente. Recibirá un regalo junto con una orden de pedido no es así?

-Si. Y no tengo más remedio que surtir ese pedido. Nuevamente armamento. Nunca me ha gustado pero tengo que hacerlo si quiero que Seeley siga con vida. –Al decir aquellas palabras sintió un agujero en el pecho por lo que tuvo que beber un poco de vino para calmar su ansiedad.

-A qué se refiere? –John no alcanzaba a entender lo que Christopher, angustiado y con lágrimas a punto de brotar de sus ojos, quería confesarle:

-El choque no fue un simple accidente. Trataron de matarlo. Te puedes imaginar lo que hubiera sido de mí si Seeley hubiera muerto? Todo lo que he hecho en mi vida no hubiera tenido ningún sentido. Y Helen… La promesa que le hice antes de morir…

-No se preocupe por ello señor. El joven Booth siempre ha salido adelante ante todo lo que se le ha presentado en la vida. –Desantis intentaba confortar a Christopher pero éste trató de mantener la calma:

-Lo sé. Lo que me consuela un poco es que cuando yo falte Gustav y tú lo impulsarán a seguir adelante. Además, también está Temperance. Entre todos podrán sacar a flote la empresa.

-No cree que se está adelantando a los hechos? –Expresó el mayordomo: -Todavía faltan muchísimos años antes de que usted se retire o de que le herede el negocio al joven. Lo que debe hacer en estos momentos es disfrutar de su compañía después de tantos años de tenerlo alejado.

-Lo sé. Jamás quise que se fuera pero era necesario así que no me arrepiento de ello. Debía protegerlo de todo lo que ese miserable pudiera hacerle para fastidiarme la existencia. –Morrison-Baker tenía perfectamente claro que daría la vida de ser necesario para salvar la de Seeley. Al escuchar aquello, Desantis pensó en que tal vez Booth debía conocer los verdaderos motivos por los cuales lo sacaron del país:

-Va a contarle algún día la verdad sobre sus relaciones comerciales con el alemán?

Christopher bebió otro sorbo de vino para responder: -Ya lo sabe. Se lo dije hace algún tiempo cuando me reprochó el haberlo abandonado en aquel colegio pero finalmente entendió mis motivos.

Al principio John se sorprendió pero estaba seguro que Seeley Booth era incapaz de sentir rencor hacia Christopher: -Eso es lo importante. Por otra parte, y cambiando drásticamente de tema, le informo que este año el festejo por su cumpleaños no será en el jardín.

Ahora el sorprendido fue su jefe. Aquello lo había dejado perplejo: -No me digas que quieres hacer la fiesta aquí adentro! Somos muchos y no habría espacio suficiente para todos!

-No señor! –Respondió John mientras trataba de calmarlo: -Su festejo será en el salón "The Solarium" dentro del L'Enfant Plaza Hotel.

-Estás hablando en serio? –Christopher no podía dar crédito a lo que su fiel mayordomo le decía pero éste le respondió con suma serenidad:

-Muy en serio. La srita. Temperance ha estado ayudándome a organizar todo para la celebración.

Morrison-Baker estaba atónito. Jamás pensó que su celebración sería tan diferente: -Creo que se han vuelto locos! Y ahora me vas a salir con que tengo que ir disfrazado no?

Desantis ya no sabía que contestar pero no le quedó más remedio que decirle la verdad: -Pues… de hecho así será.

-No lo puedo creer! –Aquello había sido la gota que derramó el vaso. Christopher Morrison-Baker no podía hacerse a la idea de que la fiesta sería tan "glamorosa" puesto que la festividad le recordaba su pacto con El Comandante. Sin embargo, John trató de calmarlo y hacer que pusiera todo en la perspectiva adecuada:

-Estoy consciente de que tal vez es algo exagerado pero fue idea de su asistente. Además, queríamos que fuera un evento especial porque será el primero después de muchos años en el que el joven Seeley estará presente y así podemos celebrar también su regreso.

Christopher entendió un poco lo que Temperance y John intentaron hacer para el festejo. Finalmente tenían razón: Sería la primera vez en mucho tiempo en el que festejaría su cumpleaños con Seeley. Segundos después exclamó: -Está bien. Cuánto me va a costar todo esto?

-No podría darle la cantidad exacta pero le aseguro que será una fiesta que tanto usted como el joven jamás olvidarán! –Respondió con alegría a lo que Christopher de inmediato supo que le costaría varios miles de dólares. Éste solo se limitó a contestar:

-Está bien. Es lo bueno que los gastos corren por cuenta de Millenium pero recuerda que no podemos gastar demasiado.

Después de escuchar, John Desantis solo se limitó a responder: -Eso lo tenemos perfectamente claro.

De inmediato se dirigió a la puerta del despacho para llevar las maletas a la habitación de Christopher pero al bajar nuevamente al despacho escuchó algo que no se esperaba:

-Y bien, cuál será mi disfraz? –Expresó Christopher con voz de niño pequeño.

John soltó una pequeña risa y respondió: -Eso tendrá que averiguarlo usted mismo. Se pactó con el hotel y con una empresa de alquiler de disfraces en que todos los invitados escogerán sus disfraces antes de entrar a la fiesta.

-Algún tema en especial? –Christopher ya estaba pensando en lo que le gustaría escoger a lo que John contestó con una ligera sonrisa:

-No.

Ahora fue Morrison-Baker el que dibujó una ligera sonrisa en su rostro y con ironía contestó: -Entonces tendré que pedir uno de pirata. Finalmente siempre me ha gustado navegar.

-Así será entonces. Si quiere pídale a su asistente que hable con estas personas para que le aparten un disfraz de pirata. –Terminó John de decir segundos después con la esperanza de que todo saliera bien ese día.

-Hablaré con ella. –Expresó Christopher -Ahora voy a descansar. Nos vemos mañana.

-Que descanse.

Christopher tomó un libro de su biblioteca personal y se dirigió a su habitación. No sabía lo que Temperance planeaba hacer pero estaba seguro que todo saldría muy bien a pesar de que ese día tendría que empezar a contactar a sus proveedores de armamento para surtir lo que El Comandante le pediría. Cada día que pasaba sellaba más y más aquel pacto que tuvo que hacer para salvar la vida de sus seres queridos. Había sido doloroso servir de esta forma a aquel delincuente pero Christopher Morrison-Baker sabía que si tuviera que llegar más allá para salvar la vida de Seeley lo haría sin dudarlo un solo momento.

.

.

.

Esto es todo por el día de hoy. Sé que esperaban que diera inicio la fiesta pero eso será en el próximo capítulo. Ya pensaron de qué irán disfrazados nuestros queridos ByB? Eso puede ser algo que ni se imaginan así que piensen en todas las posibilidades!

Otra cosa: Salió a relucir algo sobre la identidad de Jack Hodgins. La respuesta, advierto, tardará varios capítulos en descubrirse pero ténganlo pendiente vale? xD (Pueden ir mencionando sus teorías!)

Sobre la fecha en que subiré el nuevo capítulo… Eso no lo sé todavía así que no desesperen por favor. Lo que sí les puedo decir es que las cosas se pondrán bastante… candentes e interesantes jajajaja! ;D

Y para finalizar, al principio del capítulo les dije que el miércoles festejé algo y que por ello un día antes había subido el adelanto. Pues bien, la primera persona que conteste correctamente qué fue lo que celebré, le daré el adelanto del nuevo capítulo, es decir, que sabrá antes que nadie parte de lo que ocurrirá en la tan esperada fiesta. Se apuntan? Por eso es necesario que pongan su comentario con su Login para que pueda contestarles. En caso de que sea alguien invitado puedo ponerles la respuesta en alguna red social (Twitter o Facebook), la que ustedes elijan o directamente a su correo electrónico. Pista: Está relacionado con JP…

Pues bien, no olviden colocar lo que piensan, lo que les hizo el sentir el capítulo, si les gustó o no, etc. en el espacio de aquí abajito! Ya llegamos a 110 reviews! Llegaremos a 150? Eso les corresponde a ustedes pero aún así Mil gracias! Finalmente, si quieren amenazarme o solo saludar, pueden hacerlo en la página del blue bird con el nickname CinefilAlMaximo. En fin, saludos y besos a todos. Bye!