E de advertirles que este capitulo contiene lemmon ¡SI! al final sucumbí a vuestros pedidos ya que si los lectores no estan contentos no hay lectores, y si no hay lectores, el fic no tiene futuro. He cambiado el Rated a Rated M... solo espero que a todos lo que les guste el fic, el lemmon sea de su agrado o por lo menos lo soporte... no me gutaría incomodar a alguien de mente fragil :)

Sin mas demora, con todo mi cariño:


Le miré, alzando una ceja.

-Pero yo te amo mas- declaró.¡Ohh! Es tan tierno... ¡Ohh! Y tiene un trasero. Lo sé, por cierto... gracias Conciencia, tu perversión nos ha salvado. ¡Viva la perversion!

Un mes después.

Corría locamente por los pasillos del instituto, intentaba por todos los medios que los libros que llevaba entre mis brazos no cayeran al suelo, mas que nada por si me caía yo ,ellos harían de almohada. Y claro, unos duros libros son mas blandos que el suelo. Dejame a mi y a mis libros en paz, ¿vale, Conciencia? Ya tengo bastante con intentar no atentar contra la vida de alguien.

Llegue a mi destino, la taquilla. Solté un suspiró al meter los libros y la mochila en ella, mi espalda parecia una tabla de planchar. Sin previo aviso, unas manos majestuosas empezaron a masajear mis hombros.

-¿No has dormido bien?- la gentil voz de Edward acaricio mi oído derecho, besó mi coronilla.

-No, los gritos de Rosalie no eran una cancion de cuna.

Edward rió suavemente, mi espalda estaba empezando a calmarse.

-Deberias hablar con Emmet, tu hermano es un hermano comprensivo- sigirió, le mire por encima del hombro arqueando una ceja- tienes razón, pero seguro que Alice estaría encantada de tenerte con ella mas de una noche.

-Con Alice dormiría menos que con mi hermano y mi cuñada, creo que me voy a ir a dormir al jardín- declaré. Ni loca, ¿tu sabes la de mosquitos que desan que eso pase? Si Edward te ve cubierta de picaduras... te tocará menos de lo que hace ahora.

Lo que decía Conciencia era verdad, Edward y yo no habiamos pasado de unos cuantos besos y algun que otro roce descarado. A los ojos de otras personas se veía mucha intimidad entre nosotros, él cada vez que andabamos el uno junto al otro acababa con su mano acariciando mi trasero y yo mas de una vez sucumbía ante los escantos de su musculoso cuello y me lanzaba estubiesemos donde estubiesemos. Era algo normal entre nosotros.

Pero... nada mas, tampoco esque me haya parado mucho a pensarlo, y hoy no iba a ser el dia de hacerlo.

-Te invitaría a dormir conmigo, pero...

-¡BELLY-BELLS, EDDIE-ED!

La voz de Alice cortó lo que Edward me iba a decir. La pequeña duende arrastraba a Jasper entre la multitud de estudiantes hacia nosotros, detras de ellos andaban mi gran hermano y Rosalie.

-¡Dime, Ally-Al!- la voz chillona que Edward entonó hizo que soltará una debil carcajada.

-Uy Eddie, tanta falta de sexo hace que tu voz suene afeminada- dijo Alice, el semblante de Edward cayó y yo abrí la boca sin saber que decir. Ninguno de nuestros amigos decia nunca nada referente a eso.

-Bella cierra la boca, no te vaya a entrar algo, seguro que Edward se pondría celoso- manifestó Rosalie, como si estuviera hablando del tiempo.

¿Pero qué...?

-Venga vamos a comer, hoy hay carne segun he oído. ¡Edward, hoy comes carne! No te sientas mal Bella, seguro que Edward no la disfrutará tanto si no eres tu- dijo Emmet mirandome, sonrió inocentemente.

Edward y yo nos quedamos parados en medio del pasillo, sin saber que hacer o decir mientras nuestros amigos desaparecian por la puerta de la cafetería.

-QUE-A-SIDO-ESO-murmuré.

-No le des mas vueltas- sugirió Edward, aunque no sabía si se intentaba convencer a él o a mi.

Sacudí la cabeza y caminé hacia la cafeteria con Edward a mi lado, estaba bastante vacía por lo que encontramos bien a nuestros amigos. Intenté no sospechar cuando los ví cuchicheando los unos con los otros. Me senté a un lado de Rosalie y apoyé la cabeza en su hombro, la deslumbrante novia de mi hermano tambien era mi otra mejor amiga ¡Quien los había presentado sino yo! Seguro que Emmet no se hubiera atrevido a hablar con ella si no fuera por mi.

Y él me lo pagaba así:

-Bella no te pegues mucho a mi Rose, no vaya a ser que el celibato se la pegue a ella también- dijo mi queridisimo hermano, notase el sarcasmo, con una mueca horrorizada en el rostro.

-¡Emmet!-gritó Rose con cara espantada- no digas eso, cada uno hace con su vida amorosa lo que quiere- me abracé mas a mi amiga en señal de agradecimiento- no todas tienen la suerte de tener un semental por novio.

Me giré rapidamente al oír a Edward escupir lo que estaba bebiendo, su rostro era un poema, miraba la mesa fijamente.

-Por todos los capitulos de Phineas y Ferb...-murmuró bajito, cerró los ojos y se cogió del puente de la nariz. Cinco minutos después, ante la mirada espectante de todos, abrió los ojos y sonrió- voy a por algo de comer.

Se levantó y camino hacia el mostrador.

-¡Edward, no cojas carne, que Bella se provoca!- gritó Alice, a lo que varia personar rieron.

Cogí impulso y la metí un buen golpe en la cabeza.

-¡Alice Brandon no me puedo creer lo que has hecho!

-¡Ay! Bella solo estaba tratando de salvar tu inocencia- se escusó y me sonrió.

Grité fuerte, ahora si SABÍA que estaban intentando avergonzarnos a Edward y a mi. Espera Bellita, tu tienes armas suficientes para hacerlos cayar... Conciencia, te amo.

-Estra bien Alice, lo comprendo- la sonreí, ella solo me miró desconcertada- no ha sido culpa tuya, seguro lo hiciste sin pensar.

-¡Claro Bella! Tu si que me entiendes- la pequeña duende se abrazó a mi cuello con una sonrisa de victoria en el rostro.

-Igual que esa vez que vendiste la pulsera que Jasper te regalo por tu cumpleaños, esa de oro con un rubí en el dije- susurré tiernamente mientras la notaba tensarse a mi lado- seguro que esa vez también lo hiciste sin pensar.

3...2...1...¡Bingo!

-¡Alice Cullen! ¡¿Vendiste la pulsera de mi madre?- gritó Jasper con los ojos fuera de sí, incluso se levanto de su asiento.

-¡Lo siento Jazzy! ¡Pero la tienda de Victoria Secrets vendía su ultima colección de estampados salvajes y mi papá me había cancelado la tarjeta de credito!- Alice también se levantó e intentaba con su carita de corderito degollado hacer que Jasper la entendiera-¡Luego no te quejaste cuendo te enseñé mis nuevos conjuntos! Es más, seguro que te gustaban mas que esa pulsera pasada de moda.

La cara de Jasper pasaba de blanca a morada, de morada a azul, de azul otra vez todavía mas blanca y de más blanca a roja.

-Alice...

-Jazzy, no te alteres, tengo a unos investigadores intentando recuperarla... solo será cuestion de tiempo.

Miraba de rostro en rostro como si de un partido de tenis se tratara, para eso Edward ya había llegado con tan solo una manzana en la mano. Se la arrebaté y la di un mordisco, él rió.

-No he cogido carne para que no te provocaras, y tu me provocas a mi mordiendo de esa manera la manzana- mi perfecto novio nego indignadamente con la cabeza- muy mal Bella, voy a tener que castigarte.

-¿Y que la harás? ¿La dejaras sin manzana?- la voz de mi hermano nos sacó a ambos de nuestra burbuja.

Y ahí iba mi segundo ataque.

-Menos mal que sería solo eso y no me obligaría a vestirme de chico... eso sería copiar a Rosalie ¿no, hermano?- articulé con una sonrisa vengativa- nunca pensé que mi varonil, masculino, macho hiberico hermano le haría un pase de modelos a su novia con ropa... un tanto femenina.

Rosalie se tensó a mi lado y me miró friamente. La sonreí y apoyé mi cabeza en un puño.

-No... no... ¡ROSALIE HALE! ¡Como has podido contarle eso a alguien! Me dijiste que eso solo quedaba entre tu y yo...- murmuró Emmet entre dientes antes de levantarse teatralmente y salir corriendo de la cafetería.

Antes de que saliera por la puerta grité:

-¡No te preocupes hermano! ¡Sueguro que habrá mas sementales afeminados en el mundo!

En algun momento de la comida Alice y Jasper tambien desaparecieron, en la mesa solo estabamos Edward, yo y mi sed de venganza calmada.

Ese mismo día, por la tarde.

-¿Tu crees que fui demasiado mala con los chicos?- ahora tumbada en la cama de Edward y con su pecho como almohada... me empezaban a comer los remordimientos.

-Tanto como lo fueron ellos contigo, mi amor no te culpes, si ellos no hubieran empezado tú no tendrías que haberte defendido- besó mi cabeza y acarició mi cintura.

Por un momento... deje volar mis pensamientos hacia los comentarios de mis mejores amigos... y tuve que admitir que tenían razos. Por mucho que intentara convencerme de que no me importaba no llegar a ese punto con Edward ¡Por Dios me estaba muriendo por la frustración sexual! Cada vez que tocaba mi trasero me encendía mas que unos fuegos artificiales en un volcan, y cuando me tiraba a su cuello lo unico que buscaba era arancarle la ropa a mordiscos.

Era una reprimida sexual. Y eso iba a cambiar.

Moví mi cabeza de tal forma que tenía el rostro pegado al cuello de mi amado, empezé a besarle despacio por toda la extensión de su mandibula y cuello. El muy capullo empezó a ronronear. Mis besos fueron subiendo de intensidad hasta que me vi subida sobre su cintura y lamiendo descaradamente la porcion de pecho que su camisa no cubria.

-Be-Bella- tartamudeó, empecé a desabotonar su camisa-¿Que estas habiendo? ¿No será por lo que dijeron los chicos?

-Eso solo me abrió los ojos, Edward te deseo desde hace mucho tiempo... y no creo aguantar mas- miré sus ojos, oscurecidos por el deseo.

Se quedo callado duranto unos segundos eternos.

-Era todo lo que necesitaba saber.

Sentí sus manos en mi espalda, bajando hasta encontrar el final de mi camiseta. La levantó, pasando sus manos por debajo, tocando mi espalda desnuda. Sus caricias mandaban choques eléctricos a cada parte de mi piel a la que llegaban. Subió un poco más, llevando la camiseta consigo mientras lo hacía. Levanté los brazos para que pudiera sacarla.

-Edward...

Nos cambió de posiciones, él ahora encima de mi. Gemí sonoramente al sentir la dureza de sus pantalones contra mi intimidad. Deslicé su camisa por los hombros y la tiré a algun lado de la habitación, agarré su cabello y pegué mas su boca contra mi pecho, ahora desnudo.

-Eres tan hermosa Bella... tu cuerpo no se puede comparar a todos los capitulos de Phineas y Ferb del mundo- me reí debilmente, solo Edward diría eso en estos momentos.

De un momento a otro nuestra ropa ya había uñas se arrastraban sobre la tersa piel de su espalda. Lo apretaba a mí y le instaba a que continuar. Abracé su cintura con mis piernas y la friccion nos hizo gemir a los dos.

-Te amo Bella- fue lo que dijo antes de enterrarse en mi completamente.

¡OH MY GOOD! ¡Que grande es!. Conciencia, ahora necesito... ¡Que te largues!. Querida hermana, eso te va a partir en dos.

-¡Hazlo!-grité.

-Ya te amo Bella, ya lo hago- me susurró debilmente, soltó un gemido que hizo que el placer se duplicara.

Muchas veces oí que la primera vez dolía, como simpre Bella Swan era la excepcion.

El ritmo que había comenzado lentamente, ahora se iba intensificando. Se volvía más salvaje y necesitado. Estaba segura que no aguantaría mucho más. Mis nudillos estaban blancos de lo fuerte que tenia agarrado su cabello. Mi cabeza golpeaba la almohada con cada estocada. Subía y subía, no sabía cuándo o como me bajaría de esa gran ola. No había tenido un orgasmo… continuaba en él.

Le sentí tensarse y minutos después se vino junto a mi. Y yo no podía ser mas feliz. Se dejó caer sobre mi pecho y apoyó una oreja contra mi corazón.

-Se te va a salir el corazón- susurró.

-Tan solo quiere ir con su dueño.

Me abrazó mas fuerte y cerré los ojos, besé su cabeza y cuando ví que la cordura volvía a mi cuerpo los abrí.

Y me sentí mal al hacerlo... no volvería a ver los dibujos de Phineas y Ferb mas junto a Edward, porque ya no vería al ornitorrinco de la misma manera.

El muñeco gigante de Perry el Ornitorrinco con el que Edward dormia cuando yo no estaba con él me miraba con sus ojos de cristal desde el otro lado de la habitación, en ellos se podía ver la profanación de la que habían sido testigos.

Cuando oímos a Alice y a Jasper entrar por la entrada nos vestimos rapidamente entre risas complices y besos inocentes. Ahora que lo habíamos probado, no creo que malgastaramos mas tardes con estudiar.

Cuando llegamos al salón Alice y Jasper se hacian arrumacos en el sillón, parecia que ya se habían reconciliado.

-¿Ya no estais enfadados?-pregunté.

-No, he recuperado la pulsera y le he prometido a Jazzy no volver a hacerlo- respondió Alice con una perfecta sonrisa, sin rencor.

-Y yo como el mandado y enamorado que soy, la he perdonado-dijo Jasper besando la sien de la duende.

-Alice...¿no estas enfadada?-pregunté despacio, asustada.

-Que va... si eso era lo que tenía que pasar para que Edward te desflorara, no me enfada- sonrió inocentemente mientras Edward a mi lado se tensaba.

-Como...como..

-Facil, tu pelo esta revuelto, la camisa de Edward sin abotonar y su cuello lleno de chupetones, ademas de que no lo has negado.

Alice es Alice ,Isabella. Tienes razón Conciencia... por cierto, ¿lo as pasado bien?. Lo hubiera pasado mejor, y él también si me hubieras dejado al mando unas cuantas horas. Pervertida. Sosa. ¡Calla!

-Bien, si no hay mas que hablar... veamos Phineas y Ferb- sentenció Edward.

Y como predije, la imagen de Perry el Ornitorrinco me hizo sonreir.


Como dije y avisé, Lemmon desastroso y capitulo sin gracia, pero lo intenté :)

Por cierto tengo un fic en mente, por si alguien conoce Operación Triunfo de eso irá el fic, y para los que no lo conocen es una especie de concurso de canto donde despues de un casting entran en una cademia los que mejor canten de los castings, y bueno luego hay ganadores y etc etc... si quereis sabes de que va leer el fic :)

Fille Vampire Cullen