Juri.

Ayudó a la enfermera a recostarlo. Con preocupación vio como el ceño de su senpai se fruncía en lo que debía ser una puntada de dolor.

— Traeré el suero de inmediato

Procedió a sentarse en la camilla contigua y a observar atentamente como el rostro de Ruka, cambiaba a medida que los calmantes comenzaban a hacer efecto. Afuera seguía lloviendo.

— ¿En que piensas? — le interrumpió de pronto Ruka, cuando dirigió la mirada hacia él, este le observaba con la misma calma de siempre. Además de aquello estaba ese gesto tan cándido, que parecía gritarle que estaba perdonada.

— Sigue lloviendo… — contestó Juri, Ruka volvió la vista hacia el ventanal y también observó

— No durara mucho — sentenció — aún es verano

— A veces refresca una lluvia así en estos días — Ruka se incorporó, sentándose a medias, nuevamente su ceño se frunció de dolor y Juri corrió a ayudarle.

— Es como tú — dijo cuando ya estuvo cómodo, Juri solo le observó — la lluvia en verano, es diferente — entonces aprovechando su situación de convaleciente le acarició el rostro.

Juri, no hizo además de alejarse, solo cerró los ojos y murmuró

— Senpai… lo lamento