Disclaimer: Los personajes son propiedad de (la maravillosa, exitosa& creativa) Stephanie Meyer, yo solo los tomo prestados & los utilizo en mi historia.

….

Viernes por la mañana, no puedo explicar cuanto odio las mañanas, pero por lo menos hoy es viernes y mañana podría descansar hasta tarde. Me estire y gruñí al quitarme las cobijas de encima, si fuera por mi me quedaría hasta que me diera hambre en la cama, pero hoy llegaban unas entregas a la florería y tenía que recogerlas yo personalmente. Media hora después estaba lista para salir a la florería, me puse unos jeans y una sweater azul con una blusa blanca, simple lose pero hoy sería un día muy agitado es el día de citas, reconciliaciones, fiestas de cumpleaños y quien sabe que mas. Llegaron todas las entregas como las pedí, gracias a dios, así que me fui al café de mi amiga Ángela, su cafetería estaba junto a mi florería, ella abría a las ocho y yo hasta las diez, por lo que decidí ir a comer mi primera comida del día.

-¿Qué hay Bell's? ¿Qué vas a desayunar hoy el pastelillo de chocolate o el cruasán?- dijo Ángela detrás del mostrador regalándome una sonrisa.

-Mm...Ambos – ella levanto una ceja- ¡¿Qué? Hoy tengo mucho trabajo & lo más seguro es que no salga a comer- levanto su pulgar mientras asentía y comenzó a preparar mi desayuno y probablemente lo único que comería durante unas horas.

-Listo... Un cruasán de huevo con jamón, un pastelillo de chocolate & un café grande muy cargado, y si esto no te despierta me veré obligada a darte el SUPER CARGADO y por clientes cercanos eh sabido que con ese se despierta hasta un oso en tiempo de invernar.- rodé los ojos.

-Gracias, y supongo que esos clientes cercanos son Alice y Emmet , después que este se quede hasta las 5 de la mañana jugando videojuegos.-

-Tal vez- dijo sonriéndome y yéndose a atender a un cliente.

Me comí mi desayuno lentamente, a las 9:30 estaba ya en la florería con los demás empleados arreglando todo para abrir. Félix, Lulú y yo atenderíamos la florería mientras los otros hacían los pedidos encargados con anticipación. Ya había pasado bastante tiempo desde que abrimos y hace media hora que no venia nadie por lo que tome unas cuerdas especiales para arreglos florales e hice una diadema de flores con ella, Félix me la arrebato de las manos y se la puso en la cabeza.

-¿Cómo me veo?-dijo haciendo caras "coquetas" - ¿Estoy linda cariño?- levanto sus labios como si me fuera a dar un beso y comenzó a batir sus pestañas. En ese momento llego una muchacha muy bonita que se le quedo viendo raro a Félix que seguía haciendo caras y poses chistosas, yo tenía mi mano tapándome la boca para no reírme.

-¿Qué le sucede?- dijo haciendo cara de asquito, Félix la vio y se quito la diadema y me la puso a mi.-Bueno la verdad no importa, quiero… Después de esa clienta llegaron muchas personas, al parecer ya iba a comenzar las horas más odiosas del día. Después de 3 horas de trabajar sin parar estaba exhausta así que me tumbe en uno de los sofás detrás del mostrador, EL no había llegado cosa rara ya que es viernes y EL salía todos los viernes, o eso creía yo ya que casi durante dos meses venia a comprar arreglos o ramos y el día que mas venia eran los viernes, una de las razones por la que vengo alegre esos días. La florería seguía llena y todos estaban ocupados, pero no era necesaria mi ayuda, además que importa ser la dueña tiene algo genial podía descansar cuando me dieran ganas, por lo que me cerré mis ojos y empecé a escuchar las conversaciones que tenían clientes y empleados.

-No señor, no hay arreglos que lleven chiles- decía un arto Félix. A veces la gente estaba tan loca.

-Señora, por favor salga de aquí- le pedía guardia a alguien.-

-¿Esta..?Ag.. Como se llamaba, Isadora o Isabel…- abrí los ojos de inmediato al escuchar esa voz, esa hermosa voz, era EL, me levante casi corriendo al mostrador, yo siempre era la que lo atendía, lo sé es raro que me "adueñe" de los clientes, pero él estaba preguntando por mi así que… no es tan raro, el cliente pide y el empleado lo complace... en mi caso la dueña complace, esperen ¿yo dije eso? Olvídenlo quieren, gracias.

-Lo siento señor, aquí no trabaja ninguna Isadora o Isabel..- El se agarro el cabello frustrado.

-Yo me encargo Lulú- ella asintió y se fue a atender a otro cliente- pensé que no ibas a venir-mis mejillas se cubrieron de un tono rosado- después de casi dos meses pensé que no tendrías una primera cita, reconciliación o rechazo- dije excusándome- Ah y soy Isabella, pero todos me dicen Bella.

- Un placer Bella, aunque para tu gusto y diversión, debo admitir que hoy no tengo ni una primera cita, reconciliación ni rechazo, tengo una noche de películas con mi familia.- dijo regalándome una media sonrisa-.

-Ok, pero… nno quiero sonar grosera pero, ¿Por qué estás aquí entonces?-

- Yo… vine por dos arreglos que ordene por teléfono esta tarde.-

-Oh, claro- tome la libreta donde anotábamos los pedidos telefónicos.- Mm… supongo que no te lo entregaron…- dije viendo la libreta donde había un pedido sin tachar junto a un nombre- ¿Edward Masen?- le pregunte, el asintió en respuesta.- disculpa solo que a veces el repartidor se pasa de estúpido- el soltó una risita.

-No te preocupes, yo les dije que pasaría a recogerlas personalmente.-

-Oh…- fue mi inteligente respuesta, nótese el sarcasmo.

-¿Edward, Edward Masen? Que gusto volverte a ver. - Lauren venia hacia nosotros bajándose su blusa para mostrar más el escote de su blusa, ¿Qué no notaba que un poco mas y estaría enseñando todo? De seguro ni le importaría. Cuando llego con Edward lo tomo de la cara y si no es porque Edward movió su cara lo hubiera besado en la boca.- ¿No te acuerdas de mí? Salimos la semana pasada.- Edward se estremeció y frunció la boca.

-Ah, si ¿Eres Lorena cierto?-

-¡Lauren!, aunque tú me puedes decir como quieras.- Iuug esta mujer. No quería oír ni ver mas como se insinuaba con Edward. Tome la libreta de los pedidos por teléfono para preguntar si ya habían hecho su pedido. Edward me miraba fijamente sin prestarle atención a Lauren.

-Bella… No te vayas- me pidió cuando todavía estaba cerca, Ja ¿Si no podía aguantar a Lauren unos minutos, como pudo estar con ella toda una cita? Aunque pensándolo bien, es algo que mejor no quiero saber.

-Yo… voy a buscar tu pedido.- le dije regalándole una sonrisa tímida y burlona, aunque apenas conocía su nombre, sentí una extraña y bonita sensación cuando me pidió que no me fuera.

-Oh… Eddie ¿Me compraste un arreglo? ¿Me vas a pedir otra cita?- Solté una carcajada, como si alguien quisiera salir dos veces con la chica de voz nasal, alias Lauren. Comencé a buscar los arreglos, los cuales Mario estaba terminando, espere a que los terminara y regrese donde estaban Edward y Lauren.

-No Lauren, te lo repito por decima vez, no te compre un arreglo y no te voy a pedir una cita.-

-Pero… Es una broma ¿verdad Eddie?- soltó una risa falsa- Oh te querías hacer el difícil y por eso no me llamaste, pero te atrape travieso- lo abrazo por la cintura y le pego juguetonamente en la nariz con su dedo índice, haciendo que Edward frunciera el ceño, empecé a reírme entre dientes, su cara era todo un poema- pasa por mi mañana a mi departamento.

-Lauren, entiende, no puedo NI QUIERO salir contigo mañana-

-¿Ya tienes una cita? ¡¿Con quién? DIMELO AHORA, ¿La conozco? -

-Yo, yo… tengo una cita con… con… ¿Bella?- me miro y sonrió enseñando sus perfectos dientes blancos. ¿Conmigo?

-¿Con...Bella? Jaja Buena esa Eddie- dijo Lauren, ¿Qué? Se creía mucha cosa la mosca muerta, yo SOY MUCHO MEJOR MUJER QUE ELLA.

-Disculpa…¿Cuál es el chiste?¿Crees que no podría salir con Edward por no ser una zorra como tú?- le dije poniendo mis manos en mi cintura, imitando el gesto que hacia Alice cuando se enojaba.

-¿COMO ME LLAMASTE?- grito molesta.- ¡YO NO SOY NINGUNA ZORRA! SOY MAS MUJER QUE TU- se señalo su cuerpo operado con una mano- & POR LO MENOS NO SOY UNA MALDITA MONJA, OH, NO, CREO QUE LAS MONJAS SON MENOS VIERGENES QUE TU!- grito, toda la gente que estaba en la florería y en la cafetería nos estaban viendo, ya que estas dos solo las separaba una pared de vidrio y había una puerta que daba a la otra.

-PREFERIRIA SER VIRGEN A SER UNA PROSTITUTA, & SOLO PARA QUE TE QUEDE CLARO, NO-SOY- VIRGEN. Y SI EDWARD NO TE LLAMO FUE PORQUE ¡NO ESTA INTERESADO MAS EN TI!- toda la gente empezó a aplaudir y a chiflar, aunque bueno… esto último lo hizo Félix. Lauren se lanzo sobre el mostrador y me jalo el cabello, yo hice lo mismo, en un momento la tuve sobre mí arañándome y jalándome mi cabello y después yo estaba sobre ella haciéndole el doble que ella a mí, le plante mi puño en su ojo antes de que Edward me alejara de ella y el guardia tomara a Lauren y la sacara de allí, seguido por Ángela que me miro y negó la cabeza sonriendo, Lauren trabajaba en la cafetería de Ángela y seguro le daría su merecido.

-Bella ¡Buen golpe! ¡Aprendiste muy bien! ¡Les diré a Emmet y a Jasper que funcionaron las clases de defensa personal!- dijo un contento Félix, que se fue corriendo después de decir eso, de seguro iba a ir de chismoso a contarle a medio mundo. Gemí, nunca me iban a dejar en paz, no lo olvidarían. Edward se rio por lo que dijo Félix. Me tome la mano donde me rasguño la estúpida de Lauren, tenía varios rasguños en los brazos y otros pocos que casi no se notaban en la cara.

-¿Estás bien?- me pregunto Edward, que desde que me levanto me tenia abrazada por la cintura. Asentí, temiendo a que no me saliera la voz, era la primera vez que me peleaba con alguien y lo hice por una estupidez. Edward apoyo barbilla sobre mi cabeza, haciendo que me doliera a horrores donde la puso, gemí aguantándome las lagrimas. Edward se aparto rápidamente y quito su mano de mi cadera para verme bien la cara.

-Bella… Deberías ir al hospital para que te revisen- dijo viéndome a los ojos, yo negué, hospital era igual a agujas, prefiero seguir con el dolor antes que me piquen con alguna aguja.- Si no quieres ir, por lo menos déjame revisarte- lo mire con cara de duda-

-Ok… pero no iré a ningún hospital- dije testarudamente, ganándome una risa de su parte.

Resulto que el dios griego, alias Edward Masen, es doctor. Cuando termino de revisarme me dijo que me iba a salir un chichón en el lado izquierdo de mi cabeza, el me receto una crema para que no me doliera y unas pastillas porque me dolería la cabeza unos días por los jalones que me dio la zorra.

-Entonces… ¿no eres virgen?- pregunto sonriendo burlonamente.

-Cállate, no estoy de humor- le dije poniendo mi cabeza en mis manos, mientras mis mejillas se pintaban de un color rosáceo.-

-¿Con quién fue la… con quien la… perdiste?-

-¿Se lo preguntas a todas las mujeres cuando las acabas de conocer?-

-No… Solo a las más bonitas- mis mejillas pasaron de estar rosadas a estar de un rojo intenso, cree que soy bonita, el hombre más sexy que llegare a conocer me dijo que era bonita, dios que me pasa parezco una adolescente en vez de una mujer de 24 años.- ¿A qué hora paso por ti mañana?

-¿Qué?-

-Mañana- salir- tu- y yo- dijo como si estuviera hablando con un idiota- a qué hora quieres que pase por ti.

-Edward, no es necesario que salgas conmigo. Lauren tiene razón, no soy como con las que tú sales- el rodo los ojos y yo baje mi cabeza.-

-Bella… mírame, ¿cómo sabes que no eres como las chicas con las que salgo? Tu eres más linda e inteligente que ellas - yo no le hice caso y seguí viendo mis zapatos como si fueran lo más importante, el bufo y puso un dedo en mi barbilla para que lo viera- además yo en verdad QUIERO salir contigo, paso por ti mañana a las… ¿5? ¿Está bien esa hora?- asentí, de nuevo dudando que me saliera la voz, ¿en verdad saldría con Edward mañana? - Perfecto, a las 5 vengo por ti aquí. Ponte algo lindo, aunque de seguro con cualquier cosa te veras hermosa- la sangre abandono mi cuerpo y se fue toda a mi cara, Edward se separo de mi y fue a tomar los arreglos, me baje de la mesa donde estaba sentada y vi como él le dejaba un billete a Lulú y le decía algo que no escuche. Vino a donde yo estaba y me dijo en el oído.

-No lo olvides mañana a las 5- me mordió la oreja antes de alejarse de mí para después besar mi mejilla, haciendo que me prendiera como un foquito navideño.- Nos vemos mañana preciosa- dijo, bueno más bien grito mientras se acercaba a la puerta, haciendo que la gente se me quedara viendo.

-Uh… Bella tiene una cita, otra cosa que le informare a los chicos, tendremos que hablar seriamente con el.- dijo Félix sonriendo como el gato de Alicia en el país de las maravillas. Oh, Oh algo tramaba y no iba a ser nada bueno… para mí - Bella, venía a decirte que le conté a Alice lo de tu pelea y ella y los chicos nos van a esperar en la cafetería de Angi para que les describamos detalladamente lo sucedido- dijo como si del clima se tratara- oh y no creas que olvidare comentarles lo de la cita- dijo sonriéndome con maldad.

-Ni se te ocurra mencionarlo Félix Margarito Vulturi- le dije amenazándolo con un dedo. Antes que pudiera contestarme por su "nuevo nombre" mi celular comenzó a sonar, lo conteste sin mirar el identificador de llamadas.

-¿Diga?-

-¡Bella Marie Swan Cullen! ¡¿Qué es eso de que te peleaste?-

-No soy Cullen.- le dije cambiando de tema- y bueno… no me pelie "pelie", solo tuve una discusión con una persona… -

-Bella si eres una Cullen, ¿quieres que le diga a Esme que no te consideras una Cullen?- rodee los ojos Alice siempre y sus chantajes, bufe- y creo que Félix me dijo claramente que tuviste una pelea y tu sabes que Félix nunca miente.-

-Diablos, tienes razón Al , el nunca lo hace- podía imaginar a Alice sonriendo.

-¡Bella ya le dijiste a Alice de tu cita! ¡Tal vez ella quiera ayudarte con que ponerte!- No, No, No, ya venía venir lo que haría Alice conmigo, seguro quería jugar a Barbie- Bella conmigo y ella disfrutaría mi sufrimiento junto con Rose.

-¡¿TIENES UNA CITA?- grito Alice, dejándome media sorda.

- ¡FEELIX ME LA PAGARAS!- deje el teléfono y comencé a correr tras él. – ¡NO HUYAS COBARDE!- casi lo alcanzaba, de no haber sido porque el aventó una rosa al suelo y yo resbalé con ella, cayendo sobre mi trasero, ¡demonios! Terminaría en el hospital, me tumbe en el suelo. Félix se rio de mi y corrió a tomar mi celular.

-¿Alo? ¿Alice sigues allí?- dijo poniendo el altavoz ya que pude escuchar como contestaba la eludida.

-¿Félix, que estás haciendo con el teléfono de Bella? ¿Es en serio lo de la cita? – medio grito Alice.

- ¡Félix!- le grite desde donde estaba tirada amenazándolo con un dedo, el volteo su cabeza y me miro esperando que hablara- ¡Dile a Alice que mañana no tengo una cita!-

-¡Pero si la tienes- grito respondiéndome.

-¡Ya lo sé, pero tú le dirás que mentiste! Claro si quieres conservar tu trabajo.- le grite fuertemente.

-¡Ha! Lo sabia ¡ISABELLA MARIE SWAN TIENE UNA CITA!- Oh, Diablos, olvide que Félix puso el maldito altavoz.-

-¡¿BELLA TIENE UNA CITA?- oh, no ahora Jasper lo sabía.

-¿QUIEN TIENE UNA CITA?- Demonios ¿Acaso iban a transmitir la noticia por televisión nacional?

-No te preocupes, no le diré a nadie más, los veremos en la cafetería de Ángela en 20 minutos, creo que no podre esperar hasta las 8, yo les avisare a los demás, Chao- Dijo Alice hablando rápidamente colgando sin dejarme responderle.

-Tienes suerte que te conozca desde la adolescencia, sino ahorita estarías desempleado y sin poder tener hijos- cerré mis ojos y comencé a frotarme la sien, ¿en qué me había metido? ¿Acaso Isabella Marie Swan, no podía golpear a otra persona o tener una cita sin que se hiciera todo un revuelto?

-No mientas- dijo pasando un brazo sobre mis hombros- tu me amas pequeña- dijo dándome un beso en la frente-

-Ni creas que te vas a salvar de haber ido con el chisme de mi pelea y mi cita- le dije dándole un golpe en el pecho.

-Hey, me dolió-

-Eso es por meterte en MIS COSAS, y porque por tu culpa voy a tener que aguantar a un duende loco por la moda, a una barbie que me puede obligar a cualquier cosa, a peter pan y a un oso.- le dije cruzándome de brazos e inflando mis cachetes.

-No fue mi culpa que tú te pelearas con la tonta de Lauren ni que aceptaras una cita.-

-Ya lo sé- aunque la verdad no me arrepentía de nada, ya que gracias a la pelea con Lauren, gane una cita con Edward, todo un dios griego. Sonreí al recordar sus hermosos ojos verdes, mañana saldría con Edward, eso sí sobrevivo a la batalla que tendría hoy con los Cullen y los Hale.

…...

Bueno$; soy nueva así que... si encontraron algún error & fueran tan amables de decírmelo se los agradecería MUCHOMUCHOMUCHO :9

Si quieren no se... dejar un review diciéndome que no debería escribir nunca más, diciendo: LO LEI, o diciendo que les gusto poquititititito y que les dio curiosidad sobre que pasa por mi cabezota.

En fin Gracias tuviste el valor de leerlo

Gracias si por lo menos entraste por error.

Gracias si no te gusto, porque por lo menos gastaste tu valioso tiempo viendo que "rayos" fue lo que escribí.

Gracias :D

ADELANTO

-Y bueno… dinos como es EL- me interrogo mi rubia amiga.

-El es… todo un dios griego.- dije mordiéndome el labio.

- ¿Cuál es su nombre?-

-Edward Masen…- un profundo silencio nos rodeo.

-¿Edw… Edward Masen?- pregunto Alice.

-Si… ¿Sucede algo?-

-Oh,no…- susurro antes de taparse la boca…