Disclaimer: los personajes son de S. Meyer.

Ebrume es la mejor beta :-)

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Outtake 3: Mío

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And every time I look at you, it's like the first time…
You are the best thing that's ever been mine

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— ¿Recuerdas…?

— ¿Algo en particular?

Los dedos de tu mano derecha no dejan de jugar con el borde de mi camiseta, mientras que los de tu mano izquierda están atrapados entre los míos.

Rozas con suavidad la piel de mi cadera, provocando esa sensación deliciosa que nace siempre que me tocas. Es un poco de calor, un poco de cosquillas y otro poco de comodidad ante algo que mi cuerpo conoce tan bien. Algo que ya es parte de mí. Porque tú lo eres.

— Mmm… —cierro los ojos, buscando en mi memoria—. ¿Recuerdas la primera vez?

— Oh, te refieres a la primera vez que… —uno de tus dedos se cuela bajo la tela de mi ropa y hace pequeños círculos en mi piel desnuda, provocando. Me derrito un poco contra tu pecho.

— Sí… Quiero decir, no. Me refiero a… ¿Cuándo nos conocimos?

— ¿En serio crees que podría olvidar eso? —te siento sonreír contra mi sien.

Me encojo de hombros y río. Y sigo jugando con los dedos de tu mano, recorriendo con las yemas de los míos la superficie dura y lisa de tu anillo de matrimonio.

— No lo sé. Ha pasado mucho tiempo.

— ¿Un par de años? Eso no es mucho tiempo…

— Pero es un tiempo considerable.

— Puede ser, pero… —plantas un pequeño beso en mi cuello.

Nos quedamos en silencio, interrumpido sólo por nuestras respiraciones. Y es tu silencio el que me lleva a alzar mi torso y voltear mi rostro hacia el tuyo.

Estás aquí, tan cerca. Y tu rostro ahí, a sólo unos centímetros de distancia.

La belleza y claridad de tus ojos jamás han dejado de asombrarme. Creo, incluso, que podrían pasar muchos años más y nada cambiaría.
Seguiría sintiéndome como la adolescente que era cuando te conocí, prendada por completo de aquel chico cuyo cabello reflejaba los rayos dorados del sol.
Después de todo, en mi interior sigo siendo ella. Con pensamientos cursis y embobados. Con las mariposas en el estómago y las risitas escapando de mis labios cada vez que tu imagen viene a mi mente.

Pienso que cualquiera lo sería al tenerte. Al estar así, contigo. Acostados en el sofá de nuestra casa, del hogar que ha sido testigo y refugio de tantos momentos. De risas y lágrimas. De la simplicidad de los desayunos dominicales en familia o noches cálidas, en la intimidad de las sábanas, piel contra piel.

Y es aquí, entre tus piernas, sintiéndome completamente segura, cálida y amada entre tus brazos que lo veo.

Amor.

—Puede ser que pase mucho tiempo, —susurras, tomando mi rostro entre tus manos—. Pero creo que voy a amarte durante cada minuto de él. De la misma forma que siempre lo hecho, quizás con más intensidad que antes.

Me inclino hacia ti, lanzo mis brazos alrededor de tu cuello y te beso. Tu labio inferior descansa entre los míos de inmediato. Es placentero saber que siempre ha sido de esta manera. Que aquello que dicen sobre "encajar como dos piezas perdidas de un mismo puzle", es cierto.

Y me dedico a acariciar. Con mi boca, la tuya. Con mis dedos, las hebras del suave cabello que cubre tu nuca.

— Mmm… —sonríes contra mis labios, luego, dejas un pequeño beso en la esquina derecha de estos—. Eres suave. –Recorres con más besos cortos el borde de mi mandíbula. Sonrío al saber hacia dónde nos guía esto. Me entrego en el momento al saber que la punta de tu lengua ha entrado al juego, rozando con delicadeza la piel de mi cuello—. Y eres muy, muy dulce…

Volvemos a caer sobre los cojines del sofá, entre caricias, risas y besos…

…que son interrumpidas por el sonido de la puerta principal al cerrarse.

— Demonios. –exclamas en voz alta, cerrando los ojos con fuerza.

Río ante tu expresión, pero por dentro siento la misma pequeña frustración al ser detenidas nuestras intenciones.

— ¡Lo oí! –grita con voz clara y fina, a medida que avanza a paso rápido a través del pasillo. Su figura pequeña y delgada se asoma por un costado de la entrada de la sala.

De inmediato, apoyas tu mentón sobre uno de mis hombros y miras en su dirección.

No puedo evitar sonreír al estudiarla. El cabello recogido en una desordenada trenza que alcanza su cintura, las mejillas rojas por el calor y una tarde completa al aire libre, sobre su bicicleta. Hay un rastro de arena todavía pegado a sus rodillas, seguramente debido a las horas que ha pasado con sus amigas en la playa. Ama estar cerca del océano tanto como nosotros.
Nos observa con el rostro ladeado hacia la izquierda y ambas manos apoyadas en sus caderas –siempre has dicho que es algo que heredó de mí. El resto de sus rasgos, son en su mayoría tuyos.
Desde el color de su cabello, hasta aquel pequeño lunar en la parte trasera de su cuello. Por supuesto, cada una de las veces que he dicho esto en voz alta, lo rebates diciendo que es por lejos hermosa. Que si hay alguien a quien atribuir su belleza, es a mí.

Cuando sus labios empiezan a formar un pequeño puchero, sé que estás vencido. Nunca has podido aguantar mucho si está involucrado.

— ¿Qué sucede, cariño?

— Papá ha dicho que soy un demonio… —abre sus ojos, como intentando darle énfasis a sus palabras.

Decido permanecer en silencio, aguantar la sonrisa que está por aparecer y disfrutar del show.

— ¿Es eso lo que oíste? —murmuras, sé que también estás a punto de reír.

Ella asiente, acercándose lentamente hacia donde nos encontramos. Dejas un último beso en mi hombro y nos acomodamos para dejarle un lugar a nuestro lado.

— Me siento muy, muy ofendida —susurra, reclinando su cabeza en mí regazo. Esta niña es la luz de tus ojos. Y la dueña de un carácter que, a sus once años, ya sabe cómo utilizar.

Si al ser más pequeña sus encantos no hacían más que tenernos enredados en torno a su dedo meñique, a medida que los años pasaron el efecto ha dado forma a una personita única que ama seguir siendo la regalona de su papá. Porque se adueñó de la mitad de tu corazón desde que sentiste una de sus pataditas a través de la piel de mi vientre. Sé que al mirarla, no haces más que recordar aquellos momentos. La expectativa de ser padres por primera vez y de conocerla, enseñarle todo lo que el mundo tenía para mostrar.

— ¿Alex? –murmuro, tirando suavemente de una mecha suelta de su cabello.

— ¿Uhm? –levanta el rostro, dejándonos ver sus hermosos ojos pardo claro. Una mezcla perfecta entre tus verdes y mis marrones.

— No te quitaste las zapatillas antes de entrar a la sala.

—Ups —suelta una risita, mostrando una expresión entre traviesa y avergonzada. Su espontaneidad e independencia son su mejor característica. Y fueron sus mejores aliadas cuando, a sus seis años de edad, quiso comenzar a practicar el piano.

Estabas sobre la luna. Y no puedes negarlo, heredó tu talento.

Ella -el fruto de nuestro amor- y esta pequeña familia que formamos, son lo más hermoso que hemos hecho juntos.
Cada momento vivido y compartido, cada meta lograda e incluso, aquellas que quedaron en el camino pero nos dejaron experiencias que nos han hecho crecer.
Y tú, la persona que me ha complementado más de la mitad de mi vida.

Con su cabeza sobre mi regazo y sus pequeños brazos rodeando nuestras piernas, lo veo una vez más.

Esto es lo mejor que alguna vez pudo pasarme. Y lo mejor que alguna vez ha sido mío.

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(*) Mine - Taylor Swift.

¡Hey!

Hace mucho tiempo, tenía pendiente escribir un último outtake en la historia de estos personajes. Y con éste tierno y cotidiano momento, me despido de ella.
Espero les haya gustado y dejado ese sabor dulce de saber que ¡fueron felices! Varias querían ver a hijo/hija de E&B, pues ¡fue una niña! Jajá.
Tómenlo como una manera de agradecer la acogida que le han dado a la historia. Tanto a las lectoras que estuvieron desde el principio como a las nuevas, muchas gracias por los comentarios y favoritos. Y espero sus comentarios, por última vez ever… *snif*

Pequeño paréntesis publicitario: All my heart es mi nueva historia y sólo lleva 3 capítulos. En general, tiene un aire muy parecido a esta, así que, si les tinca, pueden pasar y vemos qué opinan ;-)
Y si quieren algo de humor, la cuenta Hayley's Lambs tiene una historia bien especial llamada ¡No es justo! Si la leen, verán por qué la califico de especial xD Sólo lleva un capítulo arriba, así que están a tiempo de pescar toda la diversión, yeah. Pueden encontrar el perfil entre mis autores favoritos.

Ok. Eso sería todo por hoy. Cerramos esta etapa y nos vemos en una nueva. O en twitter, siempre estoy ahí, es /kapriiwhoooshagreguen sin timidez :-)

D.-