Disclaimer: Los personajes y las situaciones que les recuerden a Twilight(y sus sagas) no me pertenecen, esta inspirado bajo la obra de Stephenie Meyer. Para ella todos los derechos, menos la obra/historia/fic que es de mi autoria. Yo sólo me divierto un ratito, en mi tiempo libre.

Resumen: Bella pasa por momentos dificiles y Angela Weber parece tener la solucion. Circunstancias desesperadas requieren medidas desesperadas y Bella decide arrendar su vientre a la mujer ¿Será que la solución es peor que el problema? La prometida del heredero de C.E.E Holding Inc., le garantiza solucionarle los problemas que la aquejan a cambio de un gran favor. El trato esta sellado y en marcha…sin que ninguna de las dos logre siquiera vislumbrar las consecuencias del mismo o el futuro que les espera a ambas. ¿Es posible ver la luz cuando la tormenta no te deja ver más allá?

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¡Tanto tiempo! Nos leemos abajo, como es costumbre. Bienvenidas todas las lectoras que le guste esta historia y las que no, ¡Cero drama! No me enojo para nada. Tengo muy presente que en gustos no hay nada escrito o para gustos... los colores ¿Han escuchado eso?

Gracias a Ericastelo por el beteo/contención emocional/consejos y a Norimaki por ayudarme con el summary de 255 letras ¬¬


Encendiendo Fuego Bajo la Lluvia

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Prólogo

No puedo creer que esté sentada aquí por ese aviso en la televisión, quien supiera leer entre líneas sabía que en aquel aviso prometían dinero rápido y honrado.

Solo que era algo que pocas personas se atrevían a hacer por aquel dinero.

Miré el formulario una vez más, dándome el valor para tomar el maldito papel y llenar las formas de una vez por todas. La recepcionista no se notaba curiosa ante mi indecisión… parecía más bien acostumbrada a la situación lo cual me hizo preguntar cuantas mujeres venían a la clínica NewLife a ingresar al programa de donantes. Por lo visto no muchas… Solo estaba yo en la salita y llevaba allí algo más de 20 minutos, no había ni signos de que esa puerta automática se abriría por lo menos en 24 horas más.

¡Bella deja de ser tan dramática y coloca tu nombre allí!

–Cariño – llamó la señora que estaba al otro lado de la mesa de recepción. Levanté mi rostro y la miré con recelo.

–Si tienes dudas es mejor que no lo hagas, esto es un acto altruista, lo debes hacer con el motivo correcto, el de ayudar a una pareja a cumplir su sueño. No debes hacerlo por obligación ¿Está bien? –

¿El motivo correcto? ¿Cuántas personas iban y donaban sangre, óvulos o semen por motivos correctos? No la mayoría por supuesto, todos lo hacían por lo mismo que yo había tomado aquel metro y entrado a esta clínica… dinero.

La recompensa monetaria por hacer este tipo de cosas… eso si que era altruista. Cuando una persona en un estado desesperado por conseguir dinero "limpio" tenga la opción de dar algo que le sobre a cambio de algo de dinero para subsistir… Eso era lo que motivaba a las personas a hacer esto la mayoría de las veces y, definitivamente era lo que me motivaba a mí.

Necesitaba el dinero. Lo necesitaba muchísimo.

No podía mantener a Charlie a base de mis propinas en el Bella Italia, sus cuidados estaban sobrepasando incluso su pensión por invalidez… más ahora cuando en su último baño de esponja estaba comenzando a formarse una úlcera por presión en su baja espalda y cuando sus medicinas habían subido el doble desde el mes anterior.

¡Dios! Solo pensar que mi poco sueldo más las escuetas propinas no me alcanzaban para cubrir todo me hacía tomar el lápiz con una nueva determinación. Ni hablar de la comida o la ropa… o las cuentas atrasadas.

Quise llorar al recordar el aviso de desalojo que encontré en la puerta cuando regresé del turno de noche en el restaurante.

–Nadie me está obligando – respondí bajando mi mirada al papel.

Agarré con más fuerza el lápiz y empecé a escribir.

Nombre completo: Isabella Marie Swan.

Edad: 20 años.

Estado civil: Soltera.

Por ser la primera vez que iría a donar óvulos me pagarían una suma de $6,000.00 y si el óvulo tenía éxito y fecundaba bien, el pago aumentaba a $15,000.00. Ni siquiera podía contar las cosas que podía mejorar con eso, los cuidados que podía ofrecerle a Charlie, pagar la hipoteca, las cuentas y lo tranquilo que estaríamos unos meses. Podría contratar una enfermera a domicilio para que curara su úlcera, para los medicamentos e incluso para un colchón anti–escaras. Y luego incluso podría hacerlo de nuevo si teníamos problemas.

Nº de embarazos: 0.

Nº de pérdidas: 0.

¿Es su primera vez donando óvulos?: .

Nº de alumbramientos por donación: …

¿Qué rayos significaba eso? Lo omití por seguridad. Me regañé mentalmente por no haber gogleeado la información antes de venir, pero en ese momento lo único que pasaba por mi mente era que podríamos solucionar nuestros problemas… incluso soñé que en un futuro no muy lejano podría ir a la universidad y…

Un carraspeó interrumpió mis pensamientos, no era el momento de cuestionarse nada, ya estaba aquí y ya tenía el formulario en mano.

Enfermedades sexuales presentes. NO

Enfermedades hereditarias presentes en usted o en su familia: NO, que yo sepa.

Después de unos minutos rellenando todas las preguntas del formulario, puse el último punto liberando todo el aire que no sabía estaba reteniendo.

Me levanté con una nueva valentía, pensando en Charlie y en todo lo que pasamos estos últimos años.

Estaba en mis últimos meses para terminar la preparatoria cuando una noche de turno en la comisaria, mi padre se encontró en medio de la línea de fuego indefenso ante la pandilla más peligrosa de la ciudad. Un bala directo a su nuca lo dejó con parálisis desde el cuello hacía abajo, incapacitándolo de por vida para cualquier actividad que implicara moverse. El gobierno le brindó una pensión por invalidez que parecía una burla, dejándome con toda la responsabilidad de mantener a mi padre y haciendo que mis sueños de estudiar en la universidad de esfumaran de mi futuro cercano y lejano.

Charlie estaba primero. Él podía hablar y mover parte de su cabeza. Cada día veía la culpa que sentía en sus ojos tan mal disimulados, la desilusión de haber gastado la mitad de su vida al servicio público y este lo dejara como inservible y sin ayuda al primer momento de desgracia. Y más aún verse dependiente de su única hija y única familia.

Comencé a trabajar a penas pude, lo cual no es muy fácil no teniendo educación universitaria. Logré trabajar como mesera en dos locales y tener tiempo para atender las nuevas necesidades que mi padre requería, las cuales eran muchas.

Bañarlo cada mañana, mudarlo, alimentarlo y moverlo para evitar las heridas por presión. Sin poder olvidar la contención emocional que su estado conlleva…

De eso ya eran dos años y ¡Dios! Nuestra situación no era la mejor… necesitaba el dinero.

–Aquí tiene – le dije mientras estiraba el formulario.

–Bien… ehm… – miró mi nombre en el escrito y sonrió – Isabella, has contestado todo correctamente. No hay enfermedades hereditarias ni infecciosas en tu familia, como hepatitis C, B, sífilis o VIH ¿verdad? – Negué asustada ¿Era qué no me creía? Había marcado la opción NO claramente.

–Muy bien, de todos modos todos los exámenes que te haremos lo confirmarán– la señora continuó hojeando el formulario poniéndome cada segundo más y más nerviosa – Espero que esta sea tú primera vez querida, no has rellenado el número de alumbramientos por donación… verás, hay un límite de seis alumbramientos por donantes – me miró esperando afirmación

¿Seis alumbramientos? Al parecer entendió la duda en mi cara pues comenzó a explicar sin que yo misma le preguntara, o quizás estaba acostumbrada a hacerlo.

–Una donante de óvulos puede tener un máximo de 6 alumbramientos mediante donación, querida, la ley lo estipula así, por lo menos en este estado. Eso quiere decir que mediante tus óvulos solo pueden haber seis bebés ¿Me captas?

¿Seis bebés? ¿Seis bebés con mis genes, con mis óvulos? ¡Oh por Dios! ¿De verdad estoy haciendo esto?

–¡¿Eso quiere decir que daré a luz seis bebés que no serán míos si entro al programa de donantes? – casi grité alarmada, haciendo que la señora explotara en risa.

–¡Por Dios chica! ¿Dónde has escuchado eso? – Su mano se balanceaba abanicando su rostro – debí pasarte los folletos en cuanto vi que dudabas – dijo bajo su aliento estirándose para tomar unos volantes desde uno de los cajones.

–Mira, el donar óvulos es solo eso, es un proceso largo y hasta tedioso donde se te realizan muchos exámenes que beneficiaran a ambas partes, vale la pena al saber que has ayudado a una pareja a cumplir su sueño de maternidad/paternidad. No significa que tendrás que cargar con el bebé, solo estas dando la semilla fértil… ¿Entendido?

Asentí, no muy convencida. Tomé el folleto y lo hojeé un poco. Al mirar las imágenes y leer un poco no pude retenerme de preguntar más al respecto, sinceramente aún no podía entender el punto.

–¿Cómo es que las mujeres que no pueden tener hijos… ehm… engendran un bebé de otra? Digo se embarazan de otra… digo… – me incomodé ante el escrutinio de su mirada ante la mía, dándome cuenta que quizás, las palabras no fueron las más adecuadas para referirse a la situación.– Quiero decir…–

Yo no quería decir que estuviera mal, digo, si esas mujeres así lo prefieren… sus razones tendrán, como yo, que por desesperación luego de ver un aviso publicitario en un mal momento tomé la decisión de venir a esta clínica cuando si, hace unos años incluso meses me lo hubieran dicho les habría escupido en la cara de la risa que hubiera tenido. Siempre he creído que todos tienen un porqué para tomar las decisiones que toman, yo no soy nadie para cuestionarlas… a menos que me afecte directamente.

–Te entiendo querida, seguramente viniste por el aviso en la televisión ¿no? – asentí ligeramente, mientras ella suspiraba dramáticamente – En esta clínica nos encargamos de tener un banco de espermatozoides y óvulos para ayudar a las parejas imposibilitadas para tener hijos por infertilidad en los gametos. Los doctores especialistas son los que hacen el proceso de fecundación in vitro y posterior implantación a las madres que solicitan el servicio. Tú duda es válida cariño, pero esta clínica por cuestiones éticas no trabaja con… – bajó su voz y se acercó a mi – la maternidad subrogada o los vientres de alquiler

Con toda su conversación llena de términos científicos me dejó de la misma manera que había entrado al edificio; Sin pista de nada ¿Madres subrogadas? ¿Vientres de alquiler? Supuse que eso de los vientres de alquiler era algo de lo que no muchos hablaban, pero por su nombre entendí claramente de que iba el asunto.

Alquilar, vender… ¿Tú vientre? ¿Cómo vender tú cuerpo? Vender el espacio para dejar crecer un hijo que no es tuyo para luego pasarlo a otro como si esos nueve meses jamás hubieran existido ¿Eso era?

Un escalofrío pasó por mi espalda, haciéndome dar inconscientemente dos pasos hacia atrás.

Quizás era el instinto materno que no sabía que tenía que me hacia rechazar la idea, pero yo no venía a eso, yo venía solo a donar mis óvulos fértiles para ayudar a otros y de paso ayudarme a mi y Charlie.

Por Charlie, principalmente.

–Entonces ¿Quieres entrar al programa?

–Sí.

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NDLA: Capítulo corto, pero el inicio de todo.

Después de no sé cuanto tiempo XD vengo con esta historia que me quedó sonando luego que ayudara a una amiga a hacer una búsqueda para una historia original, sobre el tema de inseminización artificial y vientres de alquiler. Me pareció interesante todo lo que incluía tanto emocional/legal/económico. Quedé pensando que pasaría si...y si luego... y si al final... XD y bueno así surgió esta historia.

Espero les guste y me dicen que tal el primer capítulo/prólogo ¿Okay?. Cualquier cosa también estoy tras los mensajes: Sugerencias, acotaciones y demases.

Extras de los capítulos en mi blog (Link en mi profile), si les interesa. Explicaciones varias, imágenes y links de info.

Nos leemos, ¡Muchas gracias! Muy pronto el capítulo uno en toda su ley.

Si no fuera por Ericastelo, ya no tendría cabello y esta historia sería una horrorgrafía de aquellas, así que ¡Gracias Eri!

Abrazos de oso... los viejos hábitos nunca mueren, como la hierba mala... ¿No?

Enichepi