Notas de autora: Sí ya sé que no merezco perdón de nadie peor !lo siento! es cierto me he demorado cerca de dos meses, pero ya saben navidad y ahora el estrés de q se acerca un examen importante por lo que trate de escribir varios capis seguidos para así poder subirlos semanalmente. Muchísimas gracias a todos los que me han leído y dejado review, espero que aun esperen este fic. El siguiente capi estará en unos días pues ya esta escrito. Si y de ahí sera semanal como saben algunos que han leído mi fic narusasu, es el sistema escogido dede ahora. Y por cierto ha este fic ya no queda más, este es penultimo capitulo, el siguiente es el final y luego le seguirá el epilogo 1 y de ahi el otro final... Espero que aun me acompañen y sigan hasta el final. Ya nos veremos con nuevos proyectos yullen!ahora spia leer y espero reviews, esta vez no contestare a los anónimos peor please déjenme sus mensajes que siempre me levantan el animo. la próxima vez los contesto todos. Ahora si a preparar el siguiente capi que estara en unos dpias..


Era tan hermoso cuando dormía que casi no podía contener el aliento de besarle cuando cayó dormido o tal vez desmayado en sus brazos. ¿acaso alguna vez pensó estar así de perdido por un chico? por supuesto que no, no solo era algo bastante inmaduro para su edad sino que estaba en riesgo su libertad, su nombre, su fortuna y no solo la de él sin la de su primo, y quizás la de esa albina.

Esperaba que todo esto diera resultados, era, tal vez, mucho pedir por el carácter y lo explosivo de su encuentro ¿acaso en verdad esperaba poder hablar calmadamente solo por el hecho de que estaba a muchos kilómetros de alguien que pudiera socorrer a su albino? Pues bien, al menos, era bastante excitante para él, pues tenía a su total dominio a su ex.

El menor se revolvió, lo arrastro hacia la cama y lo deposito en ella, no pudo evitar posarse sobre este y acercarse mirándolo profundamente; hacía tanto tiempo que no se sentía de esta forma, con el pulso acelerado y muy acalorado. Poder tenerlo debajo de su cuerpo le daba una fuerza extraña y una gran sensación de superioridad, una gran vitalidad que el posarse sobre otro cuerpo no podría brindarle. Quizás si hubiera comprendido esto, no hubiera acudido a las caricias y al cuerpo de otro pero eso ya era del pasado; solo esperaba poder recuperar este derecho.

Al verlo tan indefenso se acerco con cuidado a aquellas almohadillas rosadas que se entreabrían dejando pasar el aire…

—No te atrevas a besarme…- soltó Allen calmando el terror que sintió cuando lo sintió sobre su cuerpo , lo hacía sentirse inferior, como si estuviera punto de caer a un abismo y lo inquietante era que no sabía si le gustaría o no caer en ese abismo.

Yu sonrió doblando sus labios ligeramente, mirándolo con cierta burla, como aquellos años en los que su relación no era para nada buena pero a la misma vez ya se gustaban.

— ¿Qué carajos me han dado? ¿Es que me quería matar dopar o drogar?

—Moyashi, dopar y drogar es casi lo mismo.

— ¡Me importa poco si no estoy usando bien las palabras, imbécil! — su rostro se contrajo en pánico al no poder moverse libremente.

Yu se sentó a su lado para no asustarlo más, vaya que le costaba trabajo no seguir encima de él: como quería poder probarlo, poder sentir todo su cuerpo y su interior.

Pareciera que el albino le leía la mente pues se sonrojo y le miro tratando de parecer amenazante, más lo cual, solo parecía un cachorro indefenso tratando de buscar alguien que lo cuide.

— ¿Por qué? Libérame y no levantare ningún cargo en tu contra.

— ¿Y piensas que me haces un favor? Sabía perfectamente los riesgos que corría al secuestrarte, pero creo que valió la pena y ya quita esa cara, no te voy a matar o violar — comentó mirándolo serio para que le creyera — es solo que necesitábamos hablar sin que nadie interfiera

—Kanda, esto es enfermo…

—Creo que ya hemos caído tan bajo que esto ya no importa ¿no?

Con cautela y cierta finura parecida a la de un felino se acerco y comenzó a acariciar los mechones blancos que le caían por el rostro aniñado. Sintió el ligero temblor en el cuerpo del menor, era visible que estaba muy atemorizado. Kanda se levanto y se dirigió a la salida de la habitación.

—Cuando estés mejor, en la cocina hay comida, puedes comer la que quieras. Estaré en la sala.

Allen con mucho trabajo trato de volver a sentarse. Lo logro, después de un tiempo, comenzó a tratar de calmarse. Era cierto, después de todo, era Yu, su ex, tampoco era que estaba encerrado con algún desconocido. Su cuerpo comenzaba a ceder, parecía que la dosis que le dieron comenzaba a menguar.

Cuando sitio que su cuerpo podía moverse casi con libertad se puso de pie y siguió el camino por el que había ido Yu. Este estaba pasando canales con aburrimiento en el gran televisor de la pequeña sala del lugar, en un gran mueble que casi ocupaba toda la estancia.

— ¿Estamos en España?

El albino se acerco rápidamente y le arrebato el control para comenzar a pasar los canales, topándose con personas que hablaban otras lenguas.

—No te diré donde estamos, devuélveme eso y come algo.

—Comeré cuando salga de este maldito lugar ¡¿dónde estamos?!

Por fin apareció llegar a una señal local, pues los otros eran canales de cable o eso quiso suponer, no estaba del todo seguro.

– ¿Estamos en Portugal?- preguntó aterrorizado

—No te lo diré...vaya has aprendido a dominar varios idiomas— contesto burlón.

—Imbécil…

Allen lo sujeto por las solapas de la camisa, agitado y enojado. Kanda solo lo miraba un tanto indiferente, era una reacción que había esperado, después de todo.

Allen se acerco lentamente y Kanda permaneció quieto pues ya sabía lo que intentaba. Allen le arrebato la llave que colgaba de su cuello encima de su polera.

El albino corrió hacia la puerta, en su fuero interno se preguntaba porque Kanda no lo perseguía si este era más alto y tenía mejor físico para deportes. Sus preguntas fueron contestadas cuando al fin llegó a la puerta llego a la puerta, quito el seguro y con la ayuda de la llave abrió la puerta.

— ¡Esto es enfermo! ¿Dónde estamos?

Su desesperación lo llevo a salir corriendo de la casa pero todo lo que podía ver era un enorme mar azul y a lo lejos unas construcciones. Corrió hacia la izquierda debía encontrar algún vecino; sin embargo, se llevo una desagradable sorpresa cuando al alcanzar el esperado fin de aquella montaña donde se insertaba la casa, terminara la pequeña isla y solo viera arena y más arena sin ninguna otra vivienda. ¡Era la única casa de todo el islote! ¡Estaban completamente solos y lejos de la cavilación o de alguien que pueda ayudarlo!

— ¿Ya terminaste de chillar?— espeto Yu parado con los brazos cruzados en el marco de la puerta.

—No puedo creer que en serio nos hayas aislado de la civilización ¿Qué estas pasando por tu cabeza?

— ¿Ahora? Pues que quiero tenerte en mis brazos y follarte.

— ¡Deja de decir tonterías! ¡Y llama a Hikaru y Ariadne!

Kanda se mantuvo quieto en el marco y el albino corrió hacia él, se acerco muy cerca su rostro y Kanda no pudo evitar sentirse atraído a los labios del albino mas no pensó que terminaría doblándose de dolor por el golpe en su parte baja. Definitivamente terminaría estéril.

— ¡Joder enano que quiero tener hijos!

—Pues no los tendrás si no salimos de aquí … ¡llámalos!

—Si no fuera porque se de tu trauma, te juro que te estaría violando ahora mismo

— ¡Llámalos!

—Maldita sea…

Saco un celular que portaba dentro de su ropa, como medida de seguridad. La pobre pantalla táctil era golpeada constantemente por los dedos de Yu que marcaban casi con odio el número de su primo.

— ¿Kanda?

—Tu querido ex amigo quiere hablar con ustedes…

Allen le quito el celular.

—Hikaru, pásame con mi hermana. Estoy seguro que ella está contigo.

—Sí, aquí esta…

Se oyó el sonido de una pasando el celular a otra persona.

— ¿Allen?

—Maldita sea, Ariadne, no sé en qué carajos piensas pero más te vale que me saques de aquí hoy mismo.

—Lo siento hermano, no lo hare

— ¿Cómo que no? Sabes bien que si quiero puedo dejarte sin un solo centavo ¿no es así?

—No me importa

—Ariadne…

—Hermano, te quiero mucho

—Pues no lo demuestras. Entiéndelo, nos hacemos daño, me hace daño estar ceca de él. No soporto esta sensación de ahogo cuando estoy cerca de él.

—Eso no me lo tienes que decir a mí, por favor, solo inténtalo.

— ¿Por qué lo haces? ¿Acaso es un tipo de venganza por haber aparecido en tu vida?

— ¡No! No sabes lo feliz que fui cuando te encontramos. Y es por eso que quiero que seas feliz, yo sé que tú aun lo amas. Cuando nos fuimos a Francia, constantemente lo llamabas en sueños, el pedias que no te dejara y Tyki también me ha dicho que tu, bueno cuando estaban juntos tu llamabas siempre a Kanda

— ¿Hikaru no te está escuchando no?

—No...

—Nunca te atrevas decirle aquello

—Pero ambos sabemos que es verdad. Que morías de ganas de volver a verlo, y que te aterraba la idea de que estuviese con alguien más.

—Puede ser, pero, a la misma vez, hubiera preferido nunca volverlo a ver…Tal vez hubiera encontrado paz antes… en mis diversiones…

—Allen…

—Pásame con Hikaru…

Ariadne con un mohín triste se lo paso a Hikaru.

— ¿Está todo mejor?

—Vamos Hikaru, te ruego por la amistad que un día tuvimos que me saque s de aquí

—Yu no te va a dañar.

—Se que esto acabara mal. Me conozco, lo conozco y tú lo sabes.

Se escucho un suspiro pesado al otro lado de la línea.

—Por la amistad que tuve y el cariño de hermanos que alguna vez nos profesamos no puedo detener este plan. Yo quiero a mi primo y no puedo verlo así… esto tiene que acabar de alguna forma, haz que acabe, Allen, y entonces iremos y los separemos si es para siempre que así sea pero que acabe ¿entiendes?

Y solo el sonido de colgado se escucho.

— ¿Terminaste de lloriquear?

Ni siquiera pudo pensar en algún otro número, como el de Lavi o Tyki para avisarles lo que les había pasado.

—No sé que conceptos tengas de mi, pero que te quede claro que no soy ningún psicópata ni asesino en serie. Ni por más que este al borde de la quiebra, te sacare tus órganos y los venderé o te subastare como mascota sexual…

Kanda arropó el celular entre sus propias ropas, escondiéndolo de la mirada albina y se retiro con gallardura, sin duda estaba resentido y ofendido.

El albino pensó que quizá había exagerado al rogar de aquella forma pero lo sabía, estaba seguro que esto no acabaría con ellos de amantes de nuevo.

Ellos de ninguna forma eran los mismos chicos que se enamoraron hace años, pero su relación había pasado por tantos altos y bajos que se les hacía difícil dar un paso hacia tras y no volver a cruzar sus caminos. Hikaru tenía razón tenía que enfrentarlo; aunque, realmente no quería saber cómo iba a reaccionar Kanda o él mismo. Cada uno tenía expectativas y maneras diferentes en querer que acabe la situación que los había estancado por años.

"Por eso quería viajar" esto se había retorcido, su relación había pasado por todos los aspectos desde lo más inocentes hasta los más obsesivos…

—Temo por sus vidas— susurro Ariadne.

— Mi primo no es un asesino, ni un violador— su voz salió algo ruda pero le ofendía que pensaran mal de Yu.

—Mi hermano tampoco, pero su amor está tomando un rumbo…

—Tú misma le sugeriste tremenda locura…

Hikaru rodó sus ojos para luego suspirar y acercarse a ella. Le paso un brazo por los hombros en señal de apoyo. Ella dejo caer su cabeza en pecho de él y trato de tranquilizarse al escuchar los latidos un tanto alocados del corazón de él ¿acaso era porque ella estaba entre sus brazos?

—Tú ¿quieres ir a dar una vuelta?

Ella giro su vista y rió de forma burlona.

—Vamos si quieres pedirme una cita en el balneario de Madeira puedes decirlo directamente, no te avergüences...

Él esbozo un puchero y se alejo un poco ofendido.

—Sin duda eres diferente a las demás chicas…

—He, créeme, no caeré en tus juegos de galán de dorama...

—Ok... ¿entonces quieres ir a tomar un poco de aire e investigar qué clase de comida hacen por aquí?

— ¡Por supuesto! Muero de hambre...

Sin más cada fue a su habitación para ponerse ropa más cómoda y más adecuada para una zona playera. Con una sonrisa y un sonrojo se tomaron de las manos y corrieron de puesto en puesto, como niños pequeños que han recibido la propina del abuelo, probando la comida de los diferentes establecimientos.

Era extraño como libraba el destino y uno nunca puede saber si las acciones que hace solo te afectan a ti o a alguien más. Quizá nunca sepamos que una simple decisión cambio el curso de una vida; pues Kanda al secuestrar a Allen para poder solucionar aquel amor que comenzaba tornarse más oscuro y que a pesar de estar tan cerca no podían dar un paso hacia el otro, esta acción estaba uniendo a su primo con la hermano de su amor y no solio a ellos, sino a un angustiado pelirrojo junto a otro hombre que siempre lo había deseado.

—Vamos, chico calmante

— ¿Es que no estás preocupado? Maldición

—Pero no han pasado ni dos días…

— ¡Estoy seguro que Kanda se lo ha llevado! Los videos lo dicen claro…

—Pero ya sabes que los oficiales de policía piensan que ha sido una fuga de amantes

— ¡Todos es culpa de Allen por besarse con él!

— ¿Tanto lo amas?

Aunque Lavi no se percatara, el rostro del editor se había desfigurado en una mueca de dolor y celos.

—Claro que lo amo.

Aquellas simples palabras hirieron al noble.

— ¿Y si se fugo con Kanda voluntariamente?

—Pues… quisiera creer que fue así, pero estoy seguro que Allen no nos dejaría en ascuas…

— ¿Entonces no te encelarías?

Su voz había salido un poco más esperanzada.

— ¡Joder, y otra vez con eso! — grito el pelirrojo hastiado.

El pelirrojo no paraba de caminar de un lado a otro, revisando algo que quizá hubiera dejado caer Yu.

—Yo amo a Allen como mi hermano pequeño

—Eso no parecía...

—Claro que no, me gustaba... Lo amaba pero cuando empecé con Hikaru trate de amarlo de otra manera y lo logre. Es solo que Hikaru quería formalizar y yo no…Nunca entendió que no podía dejar de esta pendiente de Allen, a pesar de que él mismo cuidaba de él. Los celos lo consumieron y se alejo del Allen.

— ¡¿Acaso no es lo mismo para ti?! ¿O es que abandonaras a Allen? — preguntó el escritor.

—Claro que no. Lo he buscado por años, a mi Neah…

No lo aceptaría pero aquella expresión posesiva del noble le enojaba.

—Pues entonces utiliza tus malditas influencias en el bajo mundo y en la policía para empezar a buscarlo ya. Si esta con Kanda por voluntad propia pues bien, aunque aun así me temo que… bueno…

Lavi se derrumbo sobre el sofá de su oficina en la editorial. Le preocupaba lo que podían llegar a hacerse o decirse, pues bien sabía que a veces una palabra puede ser más dañina que un golpe.

Cerró sus ojos y casi se pierde en aquella suave caricia en sus cabellos.

— ¿Qué estás haciendo?- pregunto molesto

—Eres hermoso...

—Vale ya no me acoses…

—Está bien, chico, iré a hacer que me devuelvan algunos favores en la policía.

—Bien. Si se entera Timothy pondrá el grito en el cielo..

—Sabes hay algo que coincido con el chico albino.

— ¿En qué?

—Que, efectivamente, tu eres como una madre histérica, por lo cual, yo sería el padre respónsesele, Road la tía, Timothy el hermano mayor y Allen el consentido y sobre protegido hijo ¿no lo crees?

— ¡Estas demente!

Tyki esquivo el cojín volador que pretendía estrellarse en su cabeza.

Salió de la oficina con una sonrisa burlona, dejando a un Lavi sonrojado y enojado.

Aquel sueño había vuelto y no era para menos, estando en la situación en que estaba era bastante obvio. Aunque ahora mismo era como una pesadilla; todo dependía de cómo se encontraba en ese momento para clasificarlo como sueño o pesadilla.

No sabe exactamente cuándo empezó a tener este sueño. Le parece que fue cuando por primera vez lo tuvo en sus brazos, desnudo, después de haberse entregado en cuerpo y alma. Aquellos días en que tenía que tener cuidado de no dejarse vencer por su parte bestial que quería tomarlo salvajemente, para no asustarlo. En aquel entonces era un sueño hermoso aunque eran imágenes bastantes borrosas y al despertar solo sentía un vago recuerdo de felicidad.

Aquel sueño se iba haciendo cada vez más claro, según en como avanzaba su relación con Allen. Cuando por primera vez durmieron juntos en su habitación, fue que lo vio claro. Y fue cuando lo decidió que debía vivir con el enano para que aquel sueño se hiciera realidad.

Siempre había pensado que la casa de Mana Walker era cálida y pequeña, algo bastante agradable para alguien tan solitario como él.

Y así era su sueño, él llegando de un trabajo normal, cansado y un poco angustiado por las cuentas del mes, abría a puerta de aquella casa, la cual parecía pequeña, echa de un material de apariencia rústica, como si vivieran en un campo, al ingresar pudo vislumbrar una cabellera albina por lo que una sonrisa salió de sus labios sin poder evitarlo.

Se acerco y la imagen de Allen se hacía más cercana: estaba leyendo un libro, recostado en un sofá, cerca a una pequeña chimenea. Él se acercaba y tocaba sus sudorosos cabellos a lo cual el otro solo apegaba su cabeza entera en busca de caricias, y él se las daba con fervor. Allen volteaba y podía vislumbrar su sonrisa deslumbrante y sus ojo destellantes. Le dio una pequeña caricia y atrajo al chico por la nuca para fundirse en un beso lento y disfrutable.

—Bienvenido a casa

Aquellas palabras, eran las causantes de despertar feliz al día siguiente; sin embargo, fueron las que más lo dañaron y trastornaron en los tres años de desaparecido de Allen, estuvo tan cerca de hacerlo realidad… Aquel tormento no terminada, pues el sueño continuaba, aquel maldito sueño que en esos instantes le abofeteaba riéndose con malevolencia por sus errores que cometido. Aquel sueño era el causante no poder terminar por lo sano con el moyashi y más aun lo siguiente:

Él lo volvía a besar y demandaba más, tanto que instaba a recostarlo en sofá. Pero Allen, sonrojado y con una sonrisa, le susurraba: "Los niños ya llegan"

En su mente divagaba aquella idea, cuando unos pasitos acelerados provenientes de la escalera invadían el lugar.

¡Bienvenido a casa papa!

Dos vocecitas dulces eran sus peores tormentos, su peor pesadilla en estos ultimo años pero a la vez su mayor aliciente de cometer esta locura y no dejarlo ir.

Abrió sus ojos, como siempre no podía dormir a cien por ciento, dado que ese sueño seguía lastimándolo.

La tarde había sido un desperdicio pues Allen ni siquiera había salido de su habitación. Mañana o mejor dicho hoy más tarde, así tuviera que derrumbar la puerta hablaría con él. Por ahora cerraba los ojos en busca de poder dormir de verdad.

Con pereza impropia de él se levantó tirando a un lado las colchas: si bien era una isla, por las noches hacía mucho frío, solo esperaba que el enano se hubiera abrigado como debía.

Uso agua tibia para bañarse pues no quería enfermar, sería un verdadero fastidio, se termino de vestir y salió.

Del semblante agrio que traía se dibujo uno lleno de enojo. El mocoso trataba de escapar ¿acaso no podía escucharlo y ya? Pero sabía que no aceptaría un respuesta distinta a su sueño ¡Quería su familia con ese crío albino!

—Te advierto que cualquier red social está bloqueada en esa computadora y en la lap top, el único medio de comunicación es este.

Le mostro con una sonrisa oscura el celular que llevaba escondido entre su ropas.

—Me lo suponía…

— ¡¿Por qué hace esto?!

—Tú sabes porque…

—Kanda, entiende que ya no podemos ser nada…

—Eso lo decidiré yo cuando terminemos de hablar ¡¿y bien ya estás listo para hacerlo?!

Aquellas palabras le habían dañado y eso le asustaba porque su cuerpo le pedía gritos dañar aquel albino, le pedía que lo arrinconara y lo besara hasta que entendiera que debían estar juntos porque se perdía sin él.

— ¡Bien ¡ pero te advierto que todo esto no acabara como tú quieres… acabara como debe acabar no me callare nada… absolutamente nada… te advierto que será doloroso y te arrepentirás de haberme traído aquí…

La decisión y la mirada dura, eran bastante sorprendes para Kanda ¿acaso se había ganado tanto odio de él?

—Estoy preparado

Aquello no era cierto porque aunque su primo y la hermana de su obsesión lo traían aquí para terminarlo todo sea como sea, él solo podía permitir una forma de terminarlo, quizás unos cuantos golpes y de ahí amarse como locos para después hacer cumplir lo que había anhelado desde que lo tuvo en sus brazos.

— ¡Ah fue divertido!

La albina se estiraba como un mapache sentada en aquel muelle dejando que las aguas del mar mojen sus pies desnudos.

Hikaru la observaba, en esos instantes a luz de la luna le parecía como si fuera ella misma: la luna que había descendido en su forma humana. Los cabellos sedosos y largos se mecían por el viento propio de una región costera, así también el vestido de tiras ondeaba.

Es cierto que le hacía sonrojar verla tan hermosa pero había algo más en todo ello.

—Sé que quizá no es el momento más indicado pero…

Ella giro su vista haciéndole enmudecer por los enormes ojos plateados que ahora brillaban haciéndolo competencia la misma luna.

—Ya dijimos que solo estamos aquí de mediadores… por si sucede algo malo entre ellos… ¡Pero esta salida no fue para hablar de ellos! Así que si me quieres decir algo de ellos, espera a que leguemos la hotel.

Comenzó chapotear con sus pies y eso le saco una sonrisa Hikaru

—No, es eso. Más bien quería pedirte si…—Nunca ni siquiera cuando se lo pidió a Lavi se sintió tan nervioso.

Se sorprendió al ver que sus manos temblaban y sudaban copiosamente.

—Quería saber si tu…

—Ne, Hika yo también quería preguntarte algo. Tu me agradas a tal punto que creo que este sentimiento se hace grande y fuerte, así que quería saber si tu…

— ¡No!

— ¿NO?

— ¡No, es que debo ser yo el que te lo pida!

La exclamación y la pequeña jaloneada de cabellos que se dio Hikaru hizo que la chica riera porque ya sabía ha que se refería.

—Ok prosigue con tu confesión

— ¡Hey te gusta avergonzarme!

Ella rio con más ganas haciendo que Hikaru se sonrojara más de lo que lo había hecho alguna vez en su vida. Sin pensarlo mucho la atrapo con sus brazos y evitando la mirada sorprendida, se acerco y junto sus labios en un contacto casto pero queriéndole transmitir lo que sentía.

—Hey quien es la sonrojada ahora—río— espero que entiendas lo que siento porque para los Kanda es difícil abrir nuestro corazón sin temor a que sea rechazado

Ella cubrió su rostro con sus cabellos.

—Pues esta será la diferencia, porque conmigo tendrás que abrirlo porque yo también lo hare y no te rechazare

Hikaru sintió estremecerse como nunca así que con sutileza y el cuidado que solo un Kanda podía tener cuando se encontraba con su alma gemela, tomo la mano de ella y las entrelazo.

—Aun no puedo decirte "te amo"— dijo ella

—Yo tampoco pero puedo decirte que solo quiero estar contigo ahora y… que quiero que seamos novios porque quiero tener la seguridad de que este sentimiento siga delante sin lastimarme. Cuida de ellos por favor…

—Tú también cuida de ellos...

Se miraron por primera vez en aquella declaración y casi magnéticamente sus labios chocaron y se unieron en un contacto cálido y exploratorio; se separaron sonrojados y aun con sus manos entrelazadas miraron el océano.

—Como no tengo un hermano sobre protector que lo diga... lo diré yo misma

El asintió dándole a entender que la escuchaba.

— ¡Mas te vale no ponerme los cuernos porque si no te castro!"

Su aura oscura era algo nuevo de ver para Hikaru y supo que jamás se aburriría de saber lo que pasaba en la mente de ella. Rio y la atrajo hacia sí.

—Si dejas de amarme solo dímelo, no quiero que me mientas.

"Aunque más bien espero que no seas tú la que se canse de mí y me dejes de amar porque siento que ahora este sentimiento crece de forma exponencial" La apretó mas contra sí y supo que todo lo que había soportado en su vida valía la pena para encontrarse con ella.

— Bien, Yu aquí me tienes, estoy tranquilo y no tengo ningún arma así que comienza, dime qué quieres.

—Me volviste a llamar Yu — comento con melancolía

Allen frunció su seño y giro su rostro, era cierto que lo había llamado así pero no necesitaba que se lo refutaran en la cara. Solo pretendía buscar algo de tiempo para poder quitarle aquel celular que sabía que tenía. Sabía que había una forma de hacerlo pero eso no le dejaría bien parado.

—Déjate de tonterías y dime ¿qué quieres de mí?

—Empezaré. Cuando nos conocimos me caíste mal pero poco a poco te robaste mis sentimientos como un tirano, moyashi ¿Por qué no lo puedes entender? Sacrifique mucho por ti, te di todo lo que tenía tanto materialmente como moralmente. Quede casi en la bancarrota. No te lo dije pero si no hubiera contado con el dinero que un tío me heredó hubiera tenido que abandonar la escuela y eso no me importo porque pensé que en algún momento tu lo recompensarías.

—Estoy seguro que salde mis deudas económicas contigo

— ¡Maldita sea! No me refiero a eso.

—Vamos, Kanda, tú no eres, precisamente, una persona sentimental. Y es cierto que siempre me decían que tú no eras amable con las personas que no te interesaban… pero…

— ¿Pero qué? Lo di todo por ti maldita sea ¿que obtuve a cambio tuyo? Nada, solo problemas y cuando la situación se volvió difícil te volviste débil y no me apoyaste. Yo te advertí lo que venía ¡joder soy un maldito humano!

Allen agacho su mirada. Era cierto nunca le apoyo como hubiera querido en ese momento: por circunstancias, siempre era él el centro del universo de todos, era quien necesitaba ser apoyado, por lo cual nunca pudo ver más allá de sus problemas, pero se le había echo tan difícil y…

— ¡Eso Kanda! Nunca pensé que eso involucraría tanto de mí. Vivir pobre y no tener regalos costosos de ti no me importaban, pero tú querías absorberme por completo. ¡Además tus problemas me arrebataron a la persona más importante para mí en ese entonces ¿Tienes idea de cómo sufrí con ello? ¡Era mi figura paterna por más de 15 años! Y después de ello, cuando trate d olvidar a mana Walker, cada vez que tratábamos de volver siempre me sacabas en cara lo que habías dado por mí. Te juro que me hacía sentirme lo peor cuando so pasaba y hasta ahora comprendí que eso no se hace por la persona que amas. Cuándo amas lo das todo a riesgo de nada... por eso es un sentimiento tan...

—Depreciable e inservible para este mundo en el que vivimos...

Kanda estaba de acuerdo con ello, el amor solo le había traído problemas porque si simplemente se hubiera rendido cuando apareció Alma por primer vez, entonces, el moyashi hubiera encontrado un novio que no le trajera problemas y él se hubiera enfocado en sus propios asuntos.

—Pero no se pudo evitar, moyashi, terminamos amarrados de nuevo ¿acaso no hubo anda bueno de ello?

—Lo hubo— contesto con sinceridad.

Kanda termino por sentarse a su lado haciendo que el menor se alejara hasta el extremo del sillón.

—No te acerques

— ¿Por qué?

Kanda se acerco sorpresivamente y lo acerco por la cintura; el albino solo giraba su rostro queriendo alejarse en lo que podía. Recordar todo le hacía sentirse débil. Aquellos recuerdos de tantos años atrás le lastimaban por lo cual trataba de no mirar en aquello recuerdos donde era feliz con Kanda porque al recordar aquellas sonrisa y aquellos brazos dándole calor le hacían sangrar por dentro, le mataban de a poco.

— ¡Basta! ¡No accedí a hablar para que me comiences acosar! ¿Qué es lo que busca al recordar todo esto?

—Que recuerdes quien eres y porque estuvimos juntos. Debe haber una razón que te enamoro de mi ¿no?

El albino mordió su labio inferior no sabiendo si ser sincero o no, pero ya que daba…

—La verdad es que al principio me pareciste guapo, te parecías en cierto modo a Hikaru. Nunca supe lo que llegue sentir por él, creo que fue algo fraternal pero nunca me desagrado que me besara aunque fuese por accidente.

Eso le había sorprendido a Kanda, pero noto que la máscara de Neah había caído así que era sincero. No sabía si alegrarse o no.

— ¿Solo eso? ¡Eso fue todo pro que te fijaste en mí!

— ¡¿Cómo quieres que recuerde?! Paso hace mucho.

—Pues te lo diré yo. Sí, al principio solo quería llevarte a la cama, pero después no quería que lastimarte, quería que estuvieras bien sin importar que.

— ¡¿Y pensaste que eso es amor?! Es extraño, realmente no sé que es el amor, nunca lo entendí; solo llegue a entender que dependía de ti. Lo siento me enamore de ti porque con nadie me sentí más protegido. Eso fue todo… después de todo existen diferentes formas de enamorarse ¿o no?

—Eso supongo… ¿entonces existen diferentes formas de amar? Joder me está reventando esto en la cabeza ¿qué tipo de amor me tienes?

También se paro del sillón para enfrentarse a las orbes acuosas del menor, y aunque se notaba que estaba conteniendo el llanto también se observaba la fiereza con la le reclamaba todo lo que habían sentido en el pasado.

—No te tengo. Ya no sé lo que siento por ti, desde que encontré a mi familia no supe lo que sentía por ti… porque sé que hubiera sido más feliz si hubiera correspondido a Lavi... estoy seguro.

Kanda golpeo el sillón y Allen no puedo evitar asustarse e irse hacia atrás.

— ¿tú que amor me tienes?

—Definitivamente también yo hubiera sido más feliz estando contra persona… y el tipo de amor que te tengo es este…

Sin darse cuenta ya estaba tumbado en el sillón con Kanda encima. Los cabellos negros cubrían el rostro de su ex, y este respiraba entrecortadamente.

—Sepárate…— susurro tembloroso.

—Te mostraré re mi tipo de amor y lo que quiero que seamos...—contesto con un respiro agitado.

Allen sintió un escalofrío cuándo sintió un músculo húmedo pasearse por su cuello, ¿acaso estaba siendo lamido o probado?

—Esa piel tuya no ha cambiado nada…-

Kanda estaba agitado pues era uno de los más grandes deleites que h su lengua había sentido en muchos años. Era como volver a probar la bebida mortal que el médico te prohibía; sin duda cuando algo es prohibido por un tiempo se vuelve más deseable.

—Kanda…

Comenzaba removerse pero Yu era más fuerte que él, iba darle un puñete pero sintió unos dietes clavarse en su cuello y luego una succión para después sentir que lo lamian.

—Este es mi tipo de amor y créeme que se cumplirá…quiero que estemos juntos.

Allen se sintió intimidado. Yu se paró al frente a él con una mirada más oscurecida y afilada que antes.

—Déjate de tonterías no se a que te refieres… solo deja que me vaya y ya… no levantare ningún cargo… Kanda. .esto ya está tomando otro rumbo

—Aun no terminamos de hablar

— Pues yo sí...

Kanda había estado tan concentrado en sentir aquella suave piel entre sus labios y en sus dientes que no había notado que una pequeña mano se había escabullidlo entre sus ropas, había sido tanto el placer que su lengua sintió cuando se deslizo ágilmente por la tersura de la piel de su moyashi que toda su mente se había concentrado en sentirlo y nada más.

— ¡Fuiste muy idiota si iba perder min tiempo por nada!

El albino salió corriendo mientras marcaba un número, se encerró en su habitación, comenzó a marcar, mientras que con mucho esfuerzo cerraba esta con cerrojo y la trababa con un mueble para evitar los golpes qué daba Yu para abrir la puerta. Sabía que no se había librado de aquella molesta conversación y menos de la furia del mayor pero por lo menos quería conseguir decirle dónde sospechaba que estaba a alguien. Por suerte se sabía el número de Tyki de memoria.

— ¡Tyki!

— ¿Alo, Neah? ¿Dónde te has metido? Estamos preocupados

Allen escuchó como el teléfono era pasado a otras manos.

—Moyashi-chan ¿te fugaste voluntariamente con Yu?

— ¡No! El me tiene aquí, en una isla habitada solo por esta pequeña casa de playa. Lavi, deben encontrarme; solo sé que hablan portugués por la televisión local... vamos…

—No te preocupes, solo queríamos resolver esta duda, estamos moviendo mar y tierra pero con estos datos lo sabremos mejor.

—Había olvidado que tengo las llaves de todas las habitaciones…

Aquel susurro grave y amenazador había sido soltado por el pelilargo que simplemente trepo por el sillón y extendió su mano. Allen trago grueso, sabía que so había sido sucio y hasta algo ridículo pues Kanda, dejando de lado que casi lo viola, no era ningún criminal. Pero tenía que comunicarse con sus amigos y que estos empezaran buscarlo para cuando esto terminara, en definitiva necesitaría de ellos después de que esto termine.

Antes de entregarle el celular a Yu, escucho lo siguiente de su amigo: "trata de calmar a Kanda, a pesar de todo note haría daño"

El albino pensó que era evidente que ellos no observaban aquella mirada asesina que el sí estaba observando. Su vida pendía de que tanto le hubiera afectado interrumpir la plática y haber utilizado ese momento para llamar justamente a…

—Así que llamaste a ese sujeto… el que fue tu amante por los tres años que desapareciste….

Por alguna razón sentía que Kanda trataba de controlarse y no explotar pero al parecer se había equivocado. Kanda lo tumbo sobre la cama. Sus brazos y piernas fueran atrapados por las manos y piernas del otro, respectivamente.

—No quiero que nos alejemos... ahora sigamos hablando…

—Kanda…

El conejo pelirrojo estaba a su lado mientras el brindaba los datos que tenían algunas persona de su confianza; le indicio a Lavi que revisara su correo para comenzar examinar los datos de las propiedades que la familia Kanda poseía. Tenían que revisar que propiedad que aun poseían cumplía con las características dichas por el albino.

—Cálmate, conejito, no es como si hubiera sido secuestrado por algún psicópata...

—Ya lo sé, pero se escuchaba atemorizado ¡Oh pro dios, espero que no se maten o se hieran mas!

El pelirrojo se sentó y apretó sus puños, sentía miedo de lo que podría pasarle al albino, sin duda, amaba su amigo como hermano, había logrado hacerlo pero eso hacía que su preocupación llegara niveles altos. Esperaba que su antigua amigo soportara los desplates del menor sin terminar haciéndose daño entre ellos.

Sintió de pronto como unos fuertes brazos lo secuestraban entre ellos, y el aliento del editor en su oído haciendo que cada fibra de su ser cobrara vida propia.

—Como quisiera, conejito, que me aceptaras y formáramos una familia, adoro ver la forma en que te preocupas por un amigo.

—No es solo mi amigo es como mi hermano

A pesar de que no quería nada que ver con aquel editor, no podía separarse pues sentía reconfortante el abrazo.

—Lo entiendo, para mí fue una confusión cuando lo encontré, le hice daño y daría lo que fuera para que fuera feliz...lo encontré solo para hacerle daño y lamento ello. Ahora es como si fuera mi hermano menor.

— ¡Eso es mentira!

Se soltó un poco herido

— ¡Tu lo utilizaste en la cama! ¡Solo hiciste que se volviera un mar de confusión, que se auto destruyera! ¡¿Para qué te lo llevaste?!

—Quería que fuera feliz, pero no puede con mis sentimientos por ti…

Lavi se alejo sentándose en otro mueble, no quería sentirse culpable por que la segunda vez que su amigo haya intentado ser feliz haya fracasado porque aquel estúpido hombre estuviera enamorado de él.

—Lavi, también mereces ser feliz. Yo comprendo tu cariño por él, ¿no crees que si estamos juntos podríamos ayudarlo mejor?

— ¡Oh claro! y ahora lo haces sonar como si fueras tu el salvador…

—Conejito, esto es algo que no se lo he dicho a nadie: estoy enamorado de ti y quiero que formemos una familia.

"Familia. El solo escuchar esas palabras le daba cierta comezón en su cuerpo, definitivamente no estaba listo para ello.

—Tyki, no quiero ser cruel contigo pero ciertamente eso no está en mis planes. Quiere verlo feliz antes que nada y yo soy feliz así con mi vida de libertad…

Tyki sonrió y lo atrapó contra una pared cercana.

— ¡Te atrapare y te atare a mí, no lo dudes...l.

Por un momento el pelirrojo se sintió por lo cual su temor aumento; se separó totalmente sonrojado y con el corazón latiéndole desbocado.

—Lo han intentado, Tyki, te deseo suerte en ello.

Sin más se sonrieron de lado cada uno y siguieron buscando entre la lista de propiedades Kanda.

No entendía a Kanda; sin duda, estaba tan perdido como él mismo, pues se notaba que en esos momentos quería golpearlo y no lo hacía. Solo estaba ahí sobre su cuerpo aplastándolo con su peso. Él había aprendido defenderse en estos años pero sin lugar a dudas aun era débil frente a Kanda y no sabía si era por su físico o por lo emocional. Tomo toda la energía que tenía y trato de girar posiciones.

— ¡Ya basta, Kanda! No entiendo a lo que quieres llegar…Ya hemos hablado, ha quedado claro todo entre nosotros, me enamoré de ti porque me sentí seguro pero hay muchas cosa que permití que pasaran por ello, que trate de olvidar sin conseguirlo… Estoy cansado de depender de los demás y en especial de ti.

Su respiración agitada le cortaba las palabras, cayó al suelo de rodillas y se quedo ahí. Kanda se levanto de la cama y se sentó en ella observando al albino desde su posición, tampoco entendía bien lo que hacía, simplemente quería tomarlo como suyo y dejar el pasado atrás. No quería, no podía dejarlo atrás.

No podía procesar que tenían que alejarse porque esto estaba interfiriendo con sus vidas; si se ponía razonar su familia estaba al borde del colapso y él estaba aquí encerrado con el moyashi.

— ¡Entiende que no es solo tu engaño con Alma! Ese fue solo el detonante. Había muchas cosas más: primero era tu trabajo, tienes responsabilidades que no puedes dejar, no tenemos tiempo el uno para el otro y menos para ser algo más formal. El matrimonio que pensabas pedirme y yo aceptar era solo una utopía. Queríamos olvidar el pasado y empezar, pero eso es algo que no se puede porque el pasado nos llevo a ese camino, es algo que no se puede borrar. Lo único seguro es el pasado, es algo que no se puede cambiar.

—Pero se puede cambiar el futuro…puedo hacer que el futuro que quiero aparezca.

—Quizá, pero ya no conmigo. Yu, nuestros caminos separaron antes de lo de Alma. Era solo que nunca quisimos aceptarlo, cada pelea nos separaba. Desde que me convertí en escritor tú pataleabas por ello ¿o no?

—Odie el día que te convertiste en escritor, ame cuando dejaste de serlo pro una semana.

Se lamento contestar aquello peor habían prometido no mentir. Era cierto, todo aquello que le menor le decía era cierto y él lo sabía mas no quería aceptar que uno de los dos tendría que dejar su vida profesional y sus sueños para poder permanecer juntos, que si trataban de llevarlo todo así de nuevo terminarían lastimándose porque ya casi parecía un circulo vicioso del que el albino había escapado por estos tres años pero que él y el mismo chico se obligaron a revivir; sin embargo, también notaba que esta vez que el menor estaba decidido a no ceder ante sus sentimientos, ante la nostalgia, que esta vez no habría una reconciliación apasionada sino que era hora de seguir con sus vidas.

—Esa semana fue utópica. Era algo que solo pudo ser en esa semana. Yo nunca voy a dejar de serlo ni puedo volver a ser el Allen que se entrego a ti por primera vez, el que estará incondicionalmente a tu lado. Me volví fuerte en algunos aspecto pero en otros sigo dependiendo de alguien…. Yu…

—También odie cuando apareció tu verdadera familia, te volviste más frio y te rendiste con respecto a nuestra relación. Fui y el que dio todo…

—Yo perdí fácilmente las ganas de luchar por ello, en el fondo sabía que tenías a alguien, que no podías sacar a Alma de ti porque el te era incondicional… no puedo odiarle.

— ¿Y a mi si?

–Eso fue injusto pero te amaba y no podía evitarlo, porque quería aceptar y aferrarme a la idea de que esa vida juntos era posible pero ambos sabemos que no lo es… nos dijimos cosas dolorosas una y otra vez. Nos sacamos en cara cada error, en tu corazón no pudiste borrar mis malos tratos ni mi frialdad y mi falta de consideración a la hora de ser el moyashi que amabas, el chico tierno que le gustaba atenderte y estar a tu lado fuera lo que fuera…— las lagrimas del menor le hacían ver indefenso, a pesar de era el mismo quien aceptaba sus errores, pues sabía que también tuvo la culpa— Mis energía se fueron en mis sueños… porque es lo único que es real y lo único que seguiré siendo en el futuro. ¿Y eso es algo que tú no quieres no? Porque ciertamente, tendré que viajar constantemente por los fans, por los libros y mucho más.

Kanda negó. Era cierto lo quería para él; una familia un moyashi que lo acompañe, que trabaje junto a él para sacar adelante a su familia y a su empresa, pero Allen pertenecía otro mundo que no podía renunciar.

— ¿Por qué lo intentaste con Tyki? Fue tan fácil olvidarte de mí en sus brazos?

Allen se levanto y se puso a su lado, queriendo ser menos doloroso pero sabía que tenía que decirlo todo

—Yo lograba olvidarte cuando me hacía suyo. El placer que sentía era inigualable…. Nunca había sentido aquello

Kanda temblaba de ira e impotencia, le había pedido ser sincero pero no podía aguantar que se lo dijera de ese modo. Su carácter posesivo aun no procesaba la idea que el moyashi se hay dejado coger por alguien más; pesar de que él mismo los observo. O por lo menos quería pensar que el mocoso no lo había disfrutado, que solo en sus brazos había disfrutado más que nadie. Pero eso no podía ser cierto, pues si bien el sentimiento de amor no era igual, el placer carnal puede ser mayor al que sientes con tu pareja.

—Peor él amaba a Lavi y le deseaba, por lo que una vez lo llamo y ahí lo supe. Todo el dolor volvió multiplicado; aun así lo necesitaba...soy ruin... solo uso a las personas— terminó de hablar entre sollozos.

Mientras se abrazaba a sí mismo continuó:

—Por lo que adopte esa vida, buscando encontrar a alguien que me haga olvidarte y olvidarlo…. Otra decepción de esa forma, acabo con mi autoestima… por lo cual construí esta máscara de frialdad y me refugie en nombre de Neah.

— ¿Por qué no volver a ser el mismo de antes?

—Porque ya no lo soy... no soy inocente, ni tierno, tengo un mal carácter adoptado de Tyki, de las pelas con mis padres. Me encanta que me alaben cuando logro algo, me siento feliz cuando recibo abrazos de mis personas queridas como Lavi, Tyki y Timothy, ellos son mis razones… Me aferre a ellos; sin embargo, sé que necesito algo mas y creo saber que es… peor tú no estás en ellos Yu…

— ¿Por qué?— le reclamo aguantando terminar en lágrimas como el chico que estaba su lado abrazado a sí mismo.

—Dime ¿podrías olvidarte de todo? No, no se puede… nunca olvidaras que me la he pasado disfrutando teniendo sexo con mucho hombres… porque si lo he disfrutado— confesó sonrojado y avergonzado sí mismo— y es algo que me gusto vivir…A pesar de que extralimité mis limites emocionales y ahora me siento cansado emocionalmente, lo disfrute. Tu habías vivido tu vida da sexual plena con Alma pero yo no…

Kanda rio con oscuridad y sarcasmo se plato frente a él y lo tumbo de nueva cuenta, le apretó los brazos hasta marcarlos con moretones.

— ¿No te defenderás?— preguntó con dolor

El albino negó con su cabeza y se quedo ahí tumbado, dejando que Kanda hiciera lo que quisiera. Ama a Yu, pero estaba seguro que este amor les traería los mismo problemas que en el pasado. Pues, en lo único que estaba seguro es que nunca podría dejar de ser escritor; tampoco podía hacer que Kanda dejara tirado sus deberes como heredero y solo eso era suficiente para no querer soportar el carácter del otro, no quería volver a sufrir, ni pelear hasta lastimarse emocionalmente. Y su futuro era el mismo, no iba renunciar a proteger a Timothy y las empresas de su familia. Todo esto volvería a traerle problemas con Kanda tarde o temprano, sus celos, su posesividad, sus ganas de tenerlo solo para él, eso de Kanda no era compatible con la vida que llevaría siempre.

Al divisar aquel gesto Kanda solo pudo abofetearlo pues ya sabía cómo terminaría todo.

—Nunca, nadie me había hecho portarme de esta manera, moyashi, ¿acaso disfrutas verme así?

Allen derramo mas lagrimas negando.

— ¡¿Entonces porque ¡No tienes idea lo mucho que he aplastado mi orgullo para decirte toda esta sarta de cursilerías... no tienes idea…

—Lo siento, Yu, siento no poder ser el moyashi que quieres. Sento no poder renunciara todo por ti…Te mereces algo mejor que cargar conmigo y mis debilidades.

Sus palabras fueron cortadas cuando la boca de Kanda se estampo contra la suya, sintió una mordida en su labio inferior, para luego sentirla en su; solo lo soporto. Kanda buscaba lastimarlo, eso era seguro; pero, sin duda, había encontrado una forma placentera de hacerlo. Ambos eran sádicos y este sería la última vez qué probarían el delicioso sadismo. Ese que te lleva entres los límites del placer: entre el cielo y el infierno, un ardiente purgatorio.

El también mordió los labios de Yu uno por uno; su sangre se convino la de él. Pronto sintió lamidas: era Yu succionado su sangre, el lo hizo del mismo modo hasta dejarlos solo con un rastro.

— ¿Dime Yu, Alma fue mejor verdad? Y no solo me refiero a sexo sino también como compañero... para ti fue mejor

—Una vez quiso formar un relación con él peor tu llegaste de tu fiesta de promoción lloriqueando— le contestó agitado, sin separarse del cuerpo que estaba debajo suyo, tratando de aplastarlo con todo su peso.

—Lo siento... yo sentía que tu estabas con alguien más pero… ¡Al diablo!

Y se dio la vuelta quedando sobre Kanda con cada una de su piernas al lado de las caderas del mayor que solo le observaba expectante; le dio una bofetada entre la grimas y se dirigió al cuello de este mordiendo y succionando por toda la piel hasta dejarlo lleno de marcas rojizas.

Kanda jaloneo sus cabellos y de nuevo se repartieron mordidas, succiones y lamidas sensuales en los labios hasta hacerlos sangrar, como si fuera una guerra en la que ninguno quería dejarse vencer. Sus cuerpos se apegaron, Allen se dejo caer sobre él para seguir con aquel juego de labios, lengua y fluidos que caían sin control entre ellos. Mientras Kanda le apretaba fuertemente las caderas y luego la cintura.

—Nunca pude hacerte olvidarlo, nunca pude hacer que tu sintieras que había estado bien dejarlo todo por mi…— era como una súplica de perdón—nuestro romance solo debió durar hasta el termino de tu preparatoria, YU…

Kanda lo acostó sobre la cama y le comenzó a jalonear la ropa sin ningún tipo de cuidado, para después comenzar a descender por su cuello y marcarlo tanto que pasara tiempo y el moyashi siguiera viendo aquellas marcas. Eso era lo que se proponía hacer, hacerla suyo y quizá así entendiera lo grande de su necesidad de él.

Subió el polo de Allen y comenzó a lamer y mordisquear su estomago con autentico deleite, haciendo lo que siempre quiso hacer sobre aquel apetecible cuerpo.

—Moyashi, solo cállate, te hare mío aunque no quieras…me importa un carajo que digas que es imposible

—Lo es, pero….

— ¡Cállate! Si solo vas hablar de aquello cállate y gime…

Allen rápidamente se alejo y se saco así mismo la polera dejando su pecho ya moreteado y rojizo por las recientes acciones del mayor, al descubierto. Esto sorprendió a Kanda pero su sorpresa fue mayor, cuando el albino se acerco y se la quito a él, quedando ambos semidesnudos y mirándose fijamente.

— ¡Hare que disfrutes más de lo que hizo Alma!

— ¡Y a ti más de lo que te hizo ese desgraciado! Se acerco y lo beso son rabia.

"Lo olvidaras y sabrás que vale la pena tratar de olvidar nuestro pasado otra vez"

—Solo ten en cuenta que…ah...ah— se entrecortaban por los beso y lamidas que repartían por sus bocas y cuellos— que el pasado no se borra , está ahí y solo seremos infelices si tratamos de…ah… taparlo… …. Auch

Había sido jaloneado por el cabello hasta derrumbarse en aquella cama de delgadas sabanas.

—Cállate

Kanda le dio la vuelta con furia y dolor. No quería perderlo, era suyo, solo suyo. No podía aguantar. Así que sin cuidado y con brusquedad animal le arranco el pantalón y al ropa interior dejándolo expuesto. Observo relamiéndose aquella entrada rosada que tantas veces había sido profanada por él. De solo pensar que ese tal Tyki también lo disfruto, también estuvo así, sobre el moyashi, sometiéndolo, le asqueaba.

—Yu…, — susurro el menor—

Kanda se puso sobre él, tomo sus brazos y piernas y se las acomodó poniéndolo a cuatro patas; sometió el rostro del menor hasta estrellarlo contra la cama y le separo las piernas sin cuidado. Por lo que le menor termino con el pecho y rostro completamente estrellados contra la cama pues Kanda levantaba su trasero por las caderas.

—Deberías estar acostumbrado ¿no? — comento con cierta burla.

Toda esa dulzura que siempre había tenido para con el moyashi se esfumó. Toda esta plática no había hecho sino mas que enloquecerlo de celos y tristeza pues sabía que esta sería la última vez que tomara al chico, quería salvar el resto de su orgullo, sometiéndolo y sabía que Allen le dejaba hacerlo, justamente por eso.

Se puso en posición y metió de golpe su miembro en la cavidad estrecha del menor; sin duda sangraría y quizá habría un desgarre pero por ahora no se martirizaría por ello. Estaba haciéndolo como su parte animal siempre quiso; le apretó fuertemente las caderas para luego entrar más a fondo, era difícil sin haberlo preparado a pesar de que el chico ya no era ni de lejos virgen. Logro ingresar y lanzo un gruñid de satisfacción, sin duda jamás olvidaría lo delicioso que era someterlo.

Sin aguantar el exquisitez de sentirse tan apretado, comenzó con las embestidas duras y precisa, tratando de sentir más de ese cálido interior mientras aun lo mantenía boca abajo y aplastado por su peso.

—Kanda…por lo menos déjame disfrutarlo… porque esta será la última vez que te deje poseerme…

Kanda perdió el control de sus movimientos al escuchar aquello, algo dentro de él se rompía. Lo supo desde el inicio pero era difícil de confirmarlo de la propia boca del menor. Sus ojos se habían empañado y claramente quería llorar como cualquier humano al que rompen el corazón.

Allen se libro del agarre y con lágrimas se acercó a fundirse en un beso demandante. El albino recostó a Kanda y se subió en él para auto penetrarse y brindarle placer a Yu a sí mismo. El menor se apoyaba en el pecho de Kanda y utilizando sus rodillas se levantaba y se dejaba caer constantemente, seduciéndolo con cada movimiento; para después, cambiar a otro tipo de movimiento donde solo movía su caderas hacia delante y hacia tras, mientras su cuerpo se quebraba de placer y de su rosada boca escurría saliva por los gemidos entrecortados que salían, mientras de todo su cuerpo brotaba sudor que lo hacía brillar de forma mágica. Kanda que por un momento se sintió como juguete sexual para el menor, tomo a este de la cintura y comenzó hacerla dar sentadas fuetes para su propio placer, el cual sin duda le gusto al menor pues comenzó a lanzar gritillos de placer con aquella vocecita cantarina que siempre le habían encantada escuchar ente gemidos.

—¡Ah!ah…ah.. Yu… Yu …

Sus gritillos le enloquecían más; así que de forma violenta lo tomo de los cabellos y lo atrajo para besarlo; el albino sin dejar de moverse pues Yu le marcaba el ritmo con sus manos, le beso apasionadamente y luego bajo por su cuello y pecho, le beso todo lo que podía. Él le sujeto con fuerza, enterrando sus uñas en la delicada piel albina, y gruño más fuerte pues el menor había comenzado contraer voluntariamente su interior.

No pudo evitarlo, así que se sentó sin salir del menor y este le abrazo de forma amorosa; por esta vez le dio una caricia tierna en el rostro y ambos se miraron, se dieron un beso corto en los labios para después volver a su brutal batalla de dominación.

Allen gemía como poseso haciéndole, deleitar con esos sonidos. Se sentó bien y afianzaron el contacto; el marco con sus uñas nuevamente las caderas del menor y el otro comenzó arañar su espalda, quizás le dejaría marcas pero eso carecía de importancia en aquello instantes que sentía que legaban al cumbre del placer.

— ¡maldito moyashi!

Gimió cuando Allen comenzó colar dos de sus dedos en su interior

—Esta es tu pago por todo este tiempo, Yu

Aquella sonrisa, era la de su antiguo moyashi. Esta era su despedida…

—Al menos tu virginidad de ahí, la tuve... como tu tuviste la mía... fuiste el primero y a pesar de todo serás mi último amor…

Sus mejillas coloradas de un hermoso rojo y las lágrimas, así como sus bellos ojos le hacían un ser fuera de este plano.

Con agiles movimientos lo subía y bajaba pues era ligero. Allen, a pesar de esa dulce expresión, seguía sacando y metiendo aquellos pequeños dedos, como si exploraran algo desconocido; aunque no lo aceptara aquello le dio más placer. Ambos estaba unidos por completo y aquello sería inolvidable. Pronto las embestidas perdieron ritmo y se volvieron movimientos circulares en busca de placer, encontró aquel punto y le dio haciendo quebrarse el de placer.

Allen dio un sonoro gemido mientras se corría entre ambos.

— ¡Ah!

Aquel grito orgásmico de Yu Kanda era el fin de esta etapa, era la prueba que había tocado por última vez el cielo y el infierno.


Notas de autora: Si! tienen permiso para ahorcarme matarme y todo lo dema peo quiero coments! eto si la historia, como lo había mencionado, tendra dos finales y dos epilogos, en el siguiente capi el primer final! Hagan su apuestas si creen que se quedaran jutos en alguno de los finales.. nada esta dicho... capas en ambos finales se quedan juntos, copas en niguno, quizas en uno s´y en otro no... uhh ... nos stamos viendo! ne ne els gusto la pareja de mos dos occ y el lucky?