JINX

Hey nenas que tal por si ya no se acordaban de mi, aun vivo pero creo que mi espíritu de escritora se ha apagado un poquitín, ya saben escuela, chico, familia, y un montón de cosas mas, pero en estas vacas me di un tiempecito para sacarme un fic de la cabeza de spiral, KanonexEyes, es el primero que hago de estos niños hermosos y no se si realmente reaccionarían asi como describo hihihi, espero que sea de su agrado esta inspirado en el capitulo 7 de la temporada 4 de smallville que se llama Jinx y sale mi hermosísimo Trent Ford y en una canción del grupo bush- Inflatable

-dialogo-

Pensamientos del personaje

(N/A) Notas mías :P

… creo que es todo :D

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::CAP 1:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

YOU'RE SO PRETTY IN WHITE, PRETTY WHEN YOU'RE FAITHFUL

-gané- dijo el joven ojiverde, con una sonrisa altanera, mientras todos los chicos participantes se lamentaban, unos mas que otros, la apuesta había subido mucho en esa última partida y en ese juego ya se había determinado quien era su poseedor que tranquilamente guardó todo el efectivo que acababa de ganar.- caballeros… - sacó de su bolsillo una hoja algo ya maltratada y la miró -me retiro tengo clase de…- reviso el papel mas de cerca –biología…en el laboratorio 12 de la planta 3…alguno de ustedes sabe dónde queda eso?-

Siendo su tercer día de clase él aun seguía siendo un chico nuevo de grado avanzado que al ser una escuela tan grande, seguía pidiendo instrucciones para llegar a sus clases, y que al parecer le daba igual llegar temprano o tarde a ellas por que él era especial, y podía hacer casi todo a su antojo. Aquel atractivo y encantador alemán de 17 años, Kanone era parte de una antigua leyenda, era dueño de un don muy especial, sabía que había quienes buscaban eliminarlo por poseerlo, el era ya el único que quedaba y posiblemente el único que lo sabía, le interesaba que aun siguiera en el anonimato asi que era una especie de vagabundo. Esta vez había llegado a esa escuela en busca de algo tan preciado que valía la pena arriesgar hasta su vida, pero aun no se los puedo mencionar queridas lectoras.

Como iba diciendo Kanone había sido la novedad en estos primeros dos días, muchas de las chicas estaban encantadas con aquel castaño de ojos verdes y en cada oportunidad que tenían se acercaban a él con excusas algo torpes, otras en cambio prefirieron ser como sus groupies siguiéndolo cuando este no estaba en clases o apostando, y en cuanto a esto último era con lo que había logrado captar la atención de los chicos pues en un principio la apuesta consistía en pocas cantidades de dinero u objetos como cigarrillos o cosas por el estilo hasta que Kanone las ascendía hasta apostar sus propios coches, ese era el estilo del castaño y para asegurar su triunfo solo bastaba dar una orden y su don obligaba a que se cumpliera, aquel que recibiera una orden la acataría como un zombie, sin juicio ni razón. Y como era eso posible? En realidad era algo inverosímil, como un cuento para niños, que contaba que hacía tiempo en cierta región europea existió una estirpe de personas que aterrorizaba a pueblos enteros controlando su fortuna, se dictaba el destino y ellos lo desafiaban cambiándolo, manejaban las circunstancias, la vida de los demás dependía tan solo de una orden suya, por lo que todo capricho era concedido por los atemorizados habitantes pues si se atrevían a desafiarlos el poder de uno solo de estos individuos los torturarían hasta asesinarlos.

Cuando se saciaban se retiraban a otro pueblo al que también torturaban haciendo cumplir sus peticiones, hasta que un día uno de ellos se topó con una familia de nobles a la que ordenó entregarle todas las joyas que poseían y cuando las tuvo en sus manos notó como aquella vitalidad que tenía se desvanecía poco a poco asi que aterrado soltó aquellas joyas y ordenó que le dijeran que le habían hecho, pero ni ellos mismos sabían lo que sucedía hasta que se dieron cuenta de cómo el cristal blanco de un dije se había comenzado a oscurecer, se había llevado el poder de aquel ser! Al saber de este incidente todos aquellos que se enteraron a tiempo huyeron manteniéndose ocultos mas jamás se volvió a saber de ellos, de aquellos a los que llamaron jinx el terrible maleficio.

Y aunque se creía que aquello era solo un cuento ahí estaba ese ojiverde que probaba que al menos uno de ellos aun poseía el caos del que habían sido capaces. Sin embargo había gran diferencia de sus antecesores a él y eso era obviamente por el pasar de los años y la experiencia que Kanone había obtenido al tener que sobrevivir sin la ayuda de nadie solo de su ingenio. Así que nuestro jinx era un chico que sabía exactamente lo que hacía la mayoría de las veces porque a pesar de todo aun era un muchacho que buscaba la perfección y en su búsqueda descuidaba aspectos aun mas importantes que le dejaban vulnerable, como aquella inquietud que había sentido al ver el primer día a aquel chico, quizá su figura, su cara, su cadencia o su aspecto de ángel.

Esa ocasión el ojiverde se había perdido totalmente en la fría mirada azul de ese muchacho, tuvo el tiempo de analizar el detalle de sus ojos, de su nariz y labios, observo atento la palidez de aquel angelado rostro, y la hermosura de el largo cabello plata que se movía suavemente por el viento; ese joven lo había congelado, no pensaba solo admiraba, sin embargo el sentimiento comenzaba a ser mutuo pues al ser consciente de la atención que había llamado al cruzar su desafiante mirada azul también se quedo pasmada en la verde. Mas ese contacto visual no pudo durar mas tiempo pues varias chicas se acercaban a Kanone para saber mas sobre él, querían conocerlo y eso le encantaba. Ya lo volvería a ver el siguiente día creyó pero el destino esta vez no estaba de su parte pues aunque intento buscar a ese chico, no lo encontró y se dio por vencido pues la perseverancia no era lo suyo, estaba acostumbrado a tener lo que quería en el preciso instante en que lo ordenaba. No podía desperdiciar ya mas el tiempo buscando a un desconocido, la final del torneo nacional de basquetbal era este día y era obvio que con ella el dinero fácil, era una oportunidad de esas que el no dejaba pasar, después de todo a eso se dedicaba, a las grandes apuestas; normalmente creerían que teniendo su poder esta ocupación no representaba ningún riesgo y aunque quizás asi era el ojiverde prefería no arriesgar su anonimato e invitaba a otros muchachos a apostar junto con él haciendo verlo como una simple apuesta entre amigos, asi que tenía poco tiempo para buscar mas apostadores y un poco menos para buscar a ese ángel.

Pero quizá este día le guardaba una linda sorpresa había llegado a el aula en donde tomaría su divertidísima clase de biología -Voy pasar- ordenó sutilmente sabiendo que había llegado tarde, que mas podía hacer el pobre profesor que aunque su mente dictara negárselo su cuerpo ya había asentido permitiéndole la entrada y obligándole a seguir con la clase. S escuchó un cuchicheo aquello había sido extraño, este profesor era conocido por ser estricto con la puntualidad y que este joven hubiera pasado muy campantemente a media clase sin ninguna amonestación, eso era muy injusto.

Echó un vistazo buscando el lugar adecuado para tomar asiento. -Mmm que tenemos aquí - Ahí estaba aquel encantador chico ojiazul de antes que indiferente miraba hacia la ventana, ese precioso ángel sentado frente a una mesa de laboratorio vistiendo aquel cuerpo con una camisa blanca de manga corta, corbata guinda, saco azul oscuro y pantalón negro... quería conocerle y que mejor que este día que el destino le tenían reservado un lugar junto a el en las mesas del laboratorio.

El chico ojiazul solo lo miró de reojo.

Quería agradarle asi que se comportaría como normalmente lo haría la gente promedio -hola, espero no te moleste si me siento aquí-dijo amigablemente el ojiverde, esperando una respuesta amistosa.

-…no veo por que…- mas que una respuesta amistosa fue una frase llena de sarcasmo, Kanone se detuvo un poco, podía forzarlo si quería, pero…. Le daría otra oportunidad, después de todo su encanto seguro le haría ceder, sería un reto; tomó asiento y de su portafolio sacó una hoja blanca de papel algo maltratada y un bolígrafo negro.

-ummm me permites tus notas?- dijo otra vez amistosamente, el peliplata no contesto solo pasó indiferentemente su cuaderno al ojiverde el cual nuevamente ignoro aquel trato y simplemente comenzó a transcribir aquellos apuntes y cuando hubo terminado…-gracias em….- dijo mirándolo fijamente esperando que el ojiazul le dijese su nombre.

-de nada- respondió tan cortantemente como pudo y arrebato su cuaderno al castaño que ya se había hasrtado, el rara vez se portaba asi de "lindo sinceramente" y este niño se comportaba asi. Asi que fastidiado coloco fuertemente su bolígrafo en la mesa y echo su cabeza hacia atrás, el peliplata notó aquel fastidio, normalmente no prestaría atención a eso pero…

-Eyes Rutherford- hablo el joven ojiazul sin dejar de prestarle atención al maestro.

Todo aquel fastidio se había ido al haber escuchado aquella linda voz, la sonrisa que se le había dibujado era incomparable. –Kanone Hilbert- dijo extendiendo su mano a modo de saludo.

Ese momento fue la segunda vez en la que sus miradas se habían cruzado clavándose una en la otra. Era como si la fría y azul mirada admirara a la cálida mirada verde.

- que pretendes?, ser mi amigo?- dijo fríamente sin dejar de dar toda su atención al ojiverde.

-crees que eso sea posible?- con su mirada lo reto

-no lo creo-fijo aun mas su mirada en el castaño

-Por que?-preguntó acercándose al ojiazul que se mantenía fijo en ese temple de indiferencia

- No me agrada el bullicio…. Tu pareces una persona bulliciosa-

Esta vez eso no le había molestado para nada Hilbert, había descubierto que era esa la única forma en que podría entablar una conversación con ese ángel, era frustrante pero a la vez divertido y cualquier cosa que le siguiera dando de que hablar, lo diría.

-De vez en cuando es bueno ;) sería tan triste y deprimente si no, no lo crees-

-es tu opinión-

-ne Eyes-san …- fue interrumpido por el ojiazul

-que es lo que quieres, que participe en tus juegos de apuestas… pierdes el tiempo-

-O.O en realidad no… has investigado sobre mi ah?-

-eres de lo único que hablan todos últimamente-

-mmm eso no suena bien-

-creí que te gustaba el bullicio-

-pero me gusta tener mi privacidad, a mis "juegos" no les va eso-

-y volviendo al tema no me senté junto a ti por lo que tu crees, aunque no sería mala idea-

-lo es-

-por que? No es un delito y aunque lo fuese todo lo vale-

-el dinero no es algo que me interese-

-pero quien dijo que solo se trataba de dinero, yo apuesto por algo mas que eso-

-asi, y por que?-

-por la sensación de perder o ganar todo en el último instante, de saber que nada de lo anterior afecta sino que lo que importa es el presente y esos minutos y segundos que pueden cambiarlo todo, el estar con la incertidumbre y seguir sintiendo toda esa excitación… todo es por la libertad de dejárselo todo al azar.-

Aquello interesó al peliplata, si se ponía a pensarlo la libertad de la que hablaba Kanone jamás la había sentido

-Asi que que dices Eyes, hoy se juega la final nacional de basquetball y las probailidades del local están 7-1…-

-entonces si era tu intención invitarme a eso-

- en realidad no pero diste en mi tema de conversación favorito-

-apuestas-

-asi que ya no será necesario que armen parejas puesto que como están por mesa trabajaran en mi clase práctica… mañana haremos la practica 1 y….- otro golpe de suerte para Kanone, era un buen suceso y a Eyes ya no le molestaba.-pueden salir, recuerden solo tienen 5 minutos de tolerancia- eso sin duda lo decía por nuestro apuesto castaño, aquel lo ignoró

-libertad Eyes- dijo el castaño

Frunció la ceja-lo dudo, tengo clase asi que si no te molesta –

-que clase tienes-

-historia-

-Yo también vayamos juntos-dijo con ese toque de seducción que ya le había conseguido un gran grupo de admiradoras, quería llamar la atención de aquel pianista, lo habría logrado?

Si, si lo había logrado tenía atrapada la mirada azul en la suya, esos ojos eran hermosos, no sabia por que este niño le resultaba tan fascinante, sabía que si seguía asi perdería el control y fácilmente sus planes se arruinarían, pero ahora necesitaba saber mas de él…

Eyes reaccionó y comenzó a caminar seguido de un satisfecho Kanone que lo seguía tranquilamente, por supuesto que el castaño estaba contento, se atrevía a afirmar que el peliblanco estaba interesado en él y eso sin duda lo aprovecharía. Eyes por el contrario se sentía algo incomodo, aquella mirada suya que supuestamente debía haber retado al ojiverde resulto ser apaciguada por la del Hilbert, pero es que había algo en ese chico nuevo que no podía explicar, sabía que debía ignorarlo y alejarlo pero no podía porque al último el era quien terminaba acercándose aun mas, algo que jamás le había sucedido.

Como fuese ambos estaban pensando el uno en el otro, tratando de decifrar aquel sentir, de suponer que era lo que estaba pensando el otro, sin prestar atención alrededor, sin escuchar los susurros de sus compañeros por todos los pasillos por los que pasaban y es que aquello era un gran suceso, Eyes jamás había sido visto acompañado por alguien mas que no fuera su tutor Narumi Kyotaka o el hermano menor de éste, Narumi Ayumu, pero lo mas extraño era que quien estaba con él era ese chico nuevo y misterioso que sin duda era por lo menos un año mayor, el ojiverde que en solo cuatro días era ya uno de los chicos mas populares de ese colegio, y ¿cómo había llegado hasta ahí? Sería acaso porque ese niño de 17 años era apuesto, seductor, y tenía un carisma inigualable, además de su hermoso porsche 911 turbo cabrio? En efecto pero había algo mas, era un apostador en black jack 21 y póker inigualable, además era casi obvio que sabía vivir la vida al máximo y sin complicaciones.

Sin decir nada ambos entraron al aula, Eyes seguido de Kanone, aun no llegaban todos sus compañeros asi que podían elegir su lugar, obviamente Hilbert buscaría la cercanía con el ojiazul que siempre buscaba la vista que proporcionaban las ventanas.

- Deberías probar tu suerte Eyes- dijo divertido, toda su atención estaba en Rutherford, cada movimiento cada palabra, su respiración sería admirada por él; sin darse cuenta Kanone se había perdido en aquel chico.

Suspiró, y mientras seguía con sus brazos cruzados miró a al ojiverde, grave error, nuevamente sintió aquella sensación era, era como cuando los insectos quedan hipnotizados por radiantes luces; genial se sentía como un insecto al ver ese color verde olivo de los ojos del castaño.

-lo haré, sonó bien lo que dijiste de dejarlo todo al azar - pero esta vez su deje era un poco mas dócil.

-no solo suena se siente bien- El estaba en la misma situación de Eyes.

-Kanone-kun!- se colocó frente al mencionado una coqueta chica castaña acabando asi con él contacto entre él y rutherford. La mataría, jamás volvería a tener un momento así con el ojiazul o si?.- Ne!, mañana daré una fiesta de bienvenida y me encantaría que fueras- esa chica no aceptaría un no por respuesta, usaría todo lo que pudiera, incluso usaría aquellos trucos de subir su falda y sentarse provocativamente, etc… -que dices decía acercándose mas a él?

-Ok, pero en donde?- respondió con el mismo tono de seducción, esa niña tenía el aspecto que siempre buscaba: lindas, fáciles de engañar y con dinero.

- Aun no decido bien, asi que dame tu número y yo te lo envío- guiño su ojo, no se arriesgaría a darle su número sabiendo que tal vez ni siquiera la llamaría, prefería tenerlo en sus manos.

-haha- y le dicto su número, pero no solo ella lo aprendió.

-Te llamaré Kanone, me voy por que mi clase ya debió haber comenzado- dijo parándose sensualmente al ver cuando la profesora entraba. – Nos vemos- terminó mandándole un beso.

Y que hacía Eyes? reaccionar que le estaba pasando, eso de ninguna manera era normal. Estaba sumido en sus pensamientos hasta que escucho la voz de Kanone pronunciando los números de su móvil, y aunque había tratado de no ponerle atención, no lo había logrado pues ahora esos números no lo dejaban ni concentrarse.

No habían pasado ni siquiera 15 minutos cuando Kanone se levanto preguntando a la profesora si podía salir, a lo que obtuvo una leve afirmación.

-Ya veo, no tenías clase historia- le dijo Eyes suavemente mientras Kanone arreglaba su maletín y salir-

- No es eso, es que esto puedo leerlo en los libros en cualquier momento, pero el día de hoy jamás podre volver a vivirlo, asi que…. Nos vemos mañana n_n- Y Kanone salió.

Aquello dejó muy pensativo a Eyes, el ojiverde tenía razón, pero era aquello un acto de indisciplina, un acto de libertad pensaba al momento en que miraba la imagen que ofrecía aquella ventana.

Por fin! Había salido, necesitaba esto-aire fresco ah!- suspiró; no era que la escuela no le gustara pero creía que si iba a pasar ocho horas en ella al menos debían ser mas gratificantes, y no que pareciese como si fueran maquinas que estaban a la espera de mas y mas conocimientos inútiles.

Y ahora a donde iría pues al torneo –to make Money-

-La clase ha terminado, nos vemos el lunes, que tengan un buen fin de semana- se despidió la profesora de historia y todos salieron detrás de ella a excepción del ojiazul que prefería ser el último en salir para evitar todo ese contacto con sus compañeros. Y justo cuando se disponía a salir recordó aquello que había acordado con Kanone, lo haría y convenientemente recordaba el número del castaño para hacérselo saber.

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