Tras la muerte del Presidente Ruso Dmitri Medvédev, actual presidente a cargo, durante un golpe de estado, el pueblo soviético se transformó en un caos. Las anarquías reinaban las calles, los civiles se refugiaban en sus casas y el ejército había formado su propio régimen. No se ausentaban las personas que abrieron los ojos, reclamando al aire un gobierno estable.

En las entrañas de Rusia, se originaba el plan del Nuevo Gobierno, que planeaba poner en orden al ejército ruso, y de paso invadir a los países contiguos. Esto, sin embargo, fue posteriormente descartado, ya que el invadir otras naciones conllevaba un gran riesgo para la economía, cayendo en decadencia, de Rusia. No obstante, se planeaba un ataque definitivo a la primer potencia mundial: Estados Unidos de América. De esta manera, se demostraría el poder supremo y se daría el ultimátum al mundo. El mundo se doblegaría ante Madre Rusia, pero antes, se requirieron varios meses, que se transformaron en años de planeación intensa, revisando cada detalle, cada esquina, cada partícula. El plan debería ser perfecto, lo suficientemente eficaz como para atacar a los Estados Unidos, haciendo que su cuerpo entero se rindiera, dejando el paso libre a Rusia para conquistar el país. No se tolerarían fallos, cualquier fallo suponía la muerte inmediata del causante.

Tras dos años de intensa planeación, había llegado la hora de poner el plan en marcha. Una ofensiva directa acarreaba a las tropas una muerte segura, una misión suicida. El ataque tendría que llevarse desde lo interno a lo externo. Se destruiría a la potencia desde dentro, llevándola directamente a una crisis económica y civil.

Sergey Smirnov y Alexandr Ivanov. Dos agentes rusos especializados en el arte del génesis caótico. Juntos, suman más de 50 años de experiencia en espionaje y saboteo. Ambos espías fueron enviados a Estados Unidos por medio de falsas identidades y varios sobornos. Disfrazados de turistas, los saboteadores recibieron su equipamiento, al igual, a través de la corrupción. Su equipamiento incluía cierto tipo de armas silenciosas, cámaras tácticas, y varios artefactos con patente rusa cerrados al mercado público.

Estos agentes especiales fingieron ser totales desconocidos entre sí. Se ganaron la confianza de varios políticos y ascendían de rango rápidamente. Su característico acento ruso, con fuertes y pronunciadas erres, desapareció paulatinamente con el entrenamiento en su país de origen. Ambos se convirtieron en dos grandes políticos, influyentes. Sergey ganó la confianza del Secretario de Defensa, mientras que Alexandr tenía contacto directo con el Presidente de los Estados Unidos.

Desde las entrañas, los Estados Unidos de América se podría. Se desgastaba. La decadencia de las fuerzas especiales americanas comenzó. Las empresas quebraron y la bolsa de valores se desplomó. El Producto Interno Bruto de la primera potencia mundial descendía en picada. La corrupción abundaba por las calles y así también lo hacía el caos. La violencia y el crimen reinaban los estados. Cientos de miles de trabajadores quedaron en la calle sin un solo centavo. La Fuerza Militar Americana perdió la mitad de su presupuesto anual. Los civiles, llenos de miedo, se refugiaban en sus casas. Los tiroteos se hacían cada día más frecuentes. Se levantaron varios golpes de estado, no obstante, fueron reprimidos a tiempo. Nueva York sufrió un accidente nuclear.

Alexandr y Sergey, triunfantes, lanzaron la luz verde al ejército ruso. Estados Unidos era un blanco fácil, y estaba en su punto más vulnerable. El momento para atacar era ese. Estos saboteadores habían llevado al gobierno al estado más deplorable y aborrecible. Por medio de técnicas persuasivas y psicología, crearon una Guerra de Guerrillas, que obligaba a varios pueblos agrícolas a levantarse en armas.

El Presidente de los Estados Unidos, murió durante un discurso presidencial a causa de un hombre-bomba. La eliminación de los principales cuerpos políticos y personas influyentes inició. El pueblo salió a cacería. Las secretarías y organizaciones estadounidenses perdieron prestigio y autoridad. Estados Unidos había caído, trayendo a China como siguiente potencia mundial. El dominio del caos había creado su propio gobierno y la inmigración a países vecinos se disparó. El pueblo robó las armas del ejército para su defensa personal, lo que hizo que la Armada perdiera casi todo.

Las armas nucleares se armaron. Algunos políticos remanentes trataban de refrenar los incesantes golpes de estado, intentando restaurar la paz y por lo menos establecer un gobierno estable.

Las medidas de seguridad desaparecieron y los robos, así como los asaltos predominaban en la mayor parte del país. Algunos terroristas fabricaban clandestinamente armas nucleares sucias. Los atentados eran cosa de todos los días y más de un cuarto de la población americana desapareció por completo. Los fondos nacionales desaparecieron dejando al país en la ruina por completo. Las batallas civiles habituales, con varias muertes al día. Los servicios vitales perdieron fuerza. En las calles ya no era una batalla para vivir y lidiar con los problemas cotidianos, sino una batalla por sobrevivir, llegar al trabajo ileso y traer el pan a la mesa. Algunos no se complicaron la vida, robando cuanta tienda y supermercado hubiera en frente. El noventa por ciento de las franquicias americanas quebraron, creando el efecto bola de nieve, que con la quiebra de aquellas tiendas de prestigio, la bola de nieve arrolló sin piedad a las empresas.

Los saboteadores satisfechos, regresaron a su país de origen, que durante los dos años de Caos Americano, como solían llamarle, habían reestablecido un sistema temporal de gobierno que mantuviera ocupados a los ciudadanos mientras se apoderaban de Estados Unidos. Las fuerzas de Rusia no requirieron de tanto presupuesto para atacar. Se necesitaban soldados para defender las ciudades que poco a poco conquistaban.

Así fue como Estados Unidos cayó en declive. Así fue el plan perfecto de Rusia en un intento por demostrar al mundo su supremo poder por sobre los demás.

Rusia envió a sus tropas a los Estados Unidos. Lo que aconteciera no suponía mayor problema, pues la antigua primer potencia se encontraba prácticamente destruida, indefensa, vulnerable. Rusia, que durante bastantes años había estado en guerra blanca contra Estados Unidos, por fin tendría su victoria.