¡Hola! Bueno aquí va el decimo sexto capítulo de Ángel y Demonio.

Este es el ultimo capitulo, espero que la historia les haya gustado. Y este capítulo lo hice con todo mi esfuerzo al tope de mi mente (? Y por supuesto, con mucho amor 3

SasuSaku (L)

JuliBussot.

En el capitulo anterior:

-No mueran, los necesito.

La ira se apodero de mí por completo. Ese lado maligno que escondía, salió, y estaba listo para hacer lo que mejor le salía… Matar.

Comencé a moverme rápido, sentía la como la adrenalina se apoderaba de mi, casi no veía mis movimientos.

Mis ojos se volvieron blancos como la nieve. Y al igual que yo, sus ojos cambiaron de color, que ahora eran de un rojo carmesí, tan aterrador como su presencia, Sasuke era un monstro, como Naruto.

Nos miramos entre los tres. Estábamos destrozados.

Nada nos separaría ahora… O eso creí…

Tsunade disparo… Y la sangre de Sasuke comenzó a correr, letalmente.

Mi fin

Cada parte de mi cuerpo se quedo paralizada. No podía respirar, moverme ni siquiera pensar. Una parte de mi corazón estaba detenido y la otra mitad estaba a menos de un metro de mí, desangrándose; por una bala que lo había traspasado. Ante mis ojos vi como el cuerpo inmóvil de Sasuke caía al suelo. No logre escuchar lo que Naruto dijo. Simplemente vi como él en un violento movimiento repentino le cortaba el cuello a Tsunade, al parecer el si podía moverse… Para luego quedarse como yo, anonadado e inmóvil. Todo pasó en cámara lenta.

Comencé a sentir como mi cuerpo temblaba y pasó por mi mente algo que hizo que mis ojos comenzaran a humedecerse, para luego bañarse en lágrimas. Y que mi cuerpo comenzara a tener terribles espasmos violentos.

-¿E-El esta mu-muerto? –balbucee ese pensamiento en voz alta, hacia Naruto. No podía creerlo, definitivamente el no podía morir, después de todo lo que habíamos pasado, tanto dolor, tanto sufrimiento y esfuerzo para que el… ¿muera?

Después de haber terminado totalmente con el escuadrón de Tsunade, ella misma se había encargado de lastimarlo y… ¿matarlo? No, eso era imposible. Ni mi cabeza ni mi corazón podrían soportarlo ni asimilar una idea como esa. Era demasiado dolor si el desaparecía de mi vida, me negué a aceptar que él no volvería a besarme, abrazarme, tocarme, sentirlo… No, no era posible, no.

Espere 5 segundo a que el diera señales de vida y nada… El no jugaría en momentos como este… espere 10 y vi como Naruto dio un paso hacia el. Luego dio otro, y al cabo de un momento se agacho y poso la mano en su hombro.

-¿Sa-sasuke? Vamos amigo, este no es el momento de bromas…-Ninguno de los dos estaba seguro si esa bala lo había matado, porque su capacidad para regenerarse era total, casi era imposible lastimarlo pero… ¿Por qué no se movía?

-El no está jugando, está muerto incrédulos. –Dijo una voz muy gruesa y sombría detrás de nosotros.

Nos dimos vuelta en el acto, y alguien totalmente encapuchado con una gruesa y larga túnica negra miraba hacia nosotros. No se veía nada de él, ni siquiera sus ojos, ni tampoco poseía una presencia.

-¡¿Quién eres tú? –Pregunto Naruto, alterado y conmocionado.

-¿Tu quién crees que puedo llegar a ser? –Pregunto jugando con nosotros, esto ya era mucho para mí; me estaba superando, ya no aguantaba el dolor.

-¡No lo sé, ni tampoco tengo tiempo para juegos! ¡Ya dime quien eres! –Le grito Naruto, en verdad se había enfadado. El ser que estaba delante nuestro soltó una risotada, el se burlaba de nosotros.

-Bueno…Sabes…Todo el mundo me llama de una forma distinta… Diablo, Lucifer, Luzbel, Demonio, Belcebú, Satanás, Príncipe de las tinieblas, Rey del inframundo… Ustedes pueden llamarme como quieran. –Dijo maquiavélicamente… su voz daba escalofríos con solo escucharla. En verdad, ¿él era el diablo?

-E-es imp-imposible –Tartamudeo Naruto, que al igual que yo, tampoco podía creerlo.

-Oh niño. Todo es posible, este demonio a muerto y vine a buscar su alma, el es muy poderoso como para dejarlo ir así como así… -Entonces caí en la cuenta de que él se llevaría a Sasuke de nuevo al infierno. No podía permitir eso.

-¡NO! –Grite desesperada y Naruto me miro desentendido.

-¿Qué sucede niña? –Me pregunto divertido aquel ser. Como si esta situación fuera una telenovela.

-¡No te lo lleves por favor, devuélvele la vida, yo iré en su lugar! –Naruto me miro con los ojos como platos, pero era aquí donde mi plan se completaba. Por un momento creí que no sería necesario mi sacrificio, pero ahora que las cosas estaban así, yo daría mi vida por él, definitivamente. Lo amaba tanto que deseaba que él sea feliz, y no me importaba nada. Mire al supuesto diablo. Y le rogué con los ojos, aunque yo no veía sus rostro, sabía que me estaba mirando.

-Si eso es lo que quieres –Contesto después de unos segundos de pensárselo; al parecer el alma de un poderoso arcángel le atraía. Naruto, con el seño fruncido, abrió la boca para protestar pero levante un dedo en señal de que iba a hablar. Me pare, y di unos pasos hasta donde se encontraba el, lo tome de su remera fuertemente y lo acerque a mí. Comencé a llorar como nunca lo había hecho, era lógico.

-¿Sakura que has hecho? –Me susurro al oído, con la voz ronca, pude detectar que él estaba llorando.

-Escúchame hermano… Por favor no llores, porque yo estoy feliz. Estoy por hacer algo que salvara a Sasuke, tu sabes que lo amo y daría mi vida completa por el-

-¡Pero Sakura no-

-¡No, por favor entiéndeme! –Lo corte- Recuérdame por siempre, yo te voy a amar incluso si ya no existo, incluso si me estoy quemado en el infierno, yo te voy a amar por el resto de la eternidad…-Naruto comenzó a llorar desesperadamente, me abrazo muy fuerte, como si quisiese nunca dejarme ir. Era verdad, yo también lo lamentaba, pero era hora de que use mi poder por alguien, ese era mi propósito en la vida, usar mi poder para proteger a lo que más amaba, y exactamente eso haría, me sacrificaría por él.

Seque mis lágrimas en un intento de verme un poco mejor. Levante la cabeza y le mostré un pequeña sonrisa, porque era así como quería que me recordase, feliz, por lo que había hecho. Di un paso hacia atrás, desasiendo nuestro abrazo, y cayó de rodillas en el suelo, apoyo la cabeza sobre sus manos y comenzó a llorar con locura.

-No quiero perderte –Dijo finalmente, en un ruego.

-No me perderás –susurre- estaré por siempre en tu corazón, incluso si algún día dejas de recordarme, yo permaneceré allí, y te daré fuerzas, para siempre. –El me miro, ya no sabía que decirme.

Entonces corrí la vista de él, me di la vuelta y me encontré con el cuerpo inerte de Sasuke. Di unos pasos hasta él, me agache lentamente, y comencé a acariciar su cabello, recorriendo lentamente cada parte de su perfecto rostro...Era algo más que obvio que lo extrañaría, más que a mi libertad, más que a mi vida, más que a todo. Tenía sangre y heridas por todas partes, y a un costado de su cabeza podía verse la gran herida que tenia. Aquello me rompió el corazón, y en un último intento de cariño, invoque mi espada y me corte las venas de una muñeca. Mi sangre comenzó a salir a borbotones, entonces puse mi mano contra su herida, y mi sangre se unió con la de él, adentrándose en su cuerpo. Aunque sabía que eso no cambiaba las cosas, quise hacerlo, simplemente "porque si". Lo mire, y para cuando el flujo de mi sangre comenzó a disminuir, por mi rápida regeneración, retire mi mano… Me acerque a sus labios hermosos y lo bese; por última vez, esa era mi despedida.

-Te amo, siempre lo he hecho y siempre lo hare –susurre en su oído, en un intento de que llegue a su corazón. Mis lágrimas cayeron sobre su nariz y sus ojos, parecía que él era el que estaba llorando. Me aleje un poco y puse mi mano sobre su pecho, sentí que así podía quedarme en su corazón, por siempre.

Entonces me di la vuelta, limpie mis lágrimas y enfrente mi destino. Y me aleje de Sasuke, para siempre.

-¿Estas lista? –Me pregunto el demonio. Deseando mi alma.

-Así es, pero por favor, devuélvelo a la vida, es un trato, promételo. –exigí firmemente.

-Quédate segura de ello. –Prometió. Y yo quise creerle, rogué porque mi sacrificio no sea en vano, y que ese demonio no me mintiera.

Entonces comencé a acercarme a él. Escuchaba el llanto de Naruto, era desconsolador. Me sentía fatal, pero me sentiría peor en un rato… cuando llegara al infierno, eso sería lo peor, pero ya lo superaría. Aunque estaba fuerte y decidida, esa era la mejor decisión que podría haber tomado, definitivamente. Mas que las llamas que me quemarían constantemente, me dolería no poder verlos un nunca más, ellos dos eran lo único que me importaba, y su falta la sentiría como un cáncer.

El piso de repente comenzó a moverse violentamente peor que un terremoto. Y poco a poco una fractura comenzó a abrirse debajo del suelo, hasta que llego a la superficie y la tierra bajo mis pies comenzó a separarse. Un sudor frio comenzó a bajar por mi espalda, y mi cuerpo comenzó a temblar estrepitosamente. El sentimiento de supervivencia naturalmente se despertó en mí, llamándome a escapar, pero mi corazón lo detenía, pensando en Sasuke que debía vivir. Simplemente me decidí por quedarme quieta y callada. Si me dieran a elegir entre la tristeza de mi vida pasada, y la soledad que debía enfrentar… Me quedaría con la soledad. Porque nada me quitaría las cosas que había vivido con ellos. Yo había conseguido una vida, y por eso, ahora tenía algo que perder, algo por que llorar hasta la eternidad. Sonaba triste, pero era la verdad, gracias a ellos, yo tenía algo importante del cual cuidar y preservar… Mi propio tesoro. Pero todo recuerdo melancólico y toda esperanza se esfumo cuando el suelo violentamente se abrió más, dejándome ver lo que me esperaba. En ese momento escuche los gritos que salían desde allí, y el aura negra que comenzó a irradiarse de aquel lugar, mi corazón se paro al igual que mi respiración. Yo tenía miedo… Y mucho. Pero en ese segundo vi una luz detrás de mí, una luz que me quito todo el miedo, que me hizo sentir viva de nuevo, y que reavivo mi pasión por salvarlos. Sasuke estaba transformándose en lo que era en el pasado: Un arcángel… Solo pude ver, a través de la luz, como sus alas se poblaban de plumas blancas como la nieve; por ello me di cuenta, que Satanás había cumplido con su parte, por ello era hora de que yo cumpla con la mía.

-Yo ya cumplí con lo que pediste, ahora, vámonos- dijo su voz tenebrosa, obligándome a seguirlo.

Entonces me di vuelta hacia la gran grita, dejando de ver la transformación de Sasuke y de repente, sin explicaciones aquel demonio con la capa negra se desvaneció y una voz en eco susurro:

-Nos vemos abajo, te estaré esperando… No te tardes.

En ese momento pensé en escapar, pero una niebla monstruosa salió desde abajo y me tomo, Naruto reacciono en el acto, saltando hacia mí para ayudarme. Pero era en vano, aquella niebla me atrapo totalmente; envolviéndome y tirando hacia abajo. Solté un grito pero no sirvió de nada, porque para cuando me di cuenta, yo ya estaba bajando rápidamente hacia el infierno. La luz del sol se alejaba, y cada vez sentía más cerca el calor intenso y desagradable que se irradiaba... Comencé a perder la conciencia, no supe porque, pero mis ojos comenzaban a nublarse y mi cuerpo comenzó a sentir el vacio y la soledad. La grieta comenzó a cerrarse, y yo me di cuenta que todo se había acabado para mí. Me sentía bajar rápidamente, como cayendo en picada de un edificio. Me consolaba que ellos ahora estaban a salvo… pero a mí no me pasaba nada parecido, estaba totalmente sola. Este era mi final, nada podría sacarme de allí nunca. Poco a poco me deje ir, sabía que en algún momento despertaría nuevamente, quemándome en el más profundo dolor. Por ello, en ese momento, deje que las lágrimas cayeran como en una catarata por mi rostro, mientras lentamente cerraba los ojos, sabiendo que yo no tenía salvación. Mi cuerpo se quedo inerte al igual que mi corazón, que se retorcía por mi futuro. La oscuridad me atrapo, y deje de ver nada. Mi cuerpo se había cerrado, casi como una auto defensa, para intentar mitigar el sufrimiento.

Escuche un estruendo, creí que ya había llegado al fondo, pero mi cuerpo seguía bajando. Entonces rescatándome de mí desmallo y de la oscuridad, apenas pude abrir los ojos, nublados. Solo pude ver una luz, muy brillante. Sabía que no estaba muriendo, no iba a ser tan fácil para mí desaparecer. Por eso cerré los ojos. No entendía que era esa luz, pero ella trajo una calidez linda, se sentía bien, al menos por el momento. Creí que tal vez, Satanás había tenido piedad de mí, y me regalaba algo de bienestar antes de mi castigo… No me parecía posible. Por lo que me esforcé en retomar un poco mi conciencia y abrir los ojos. Era raro, porque estaba desmallándome, muy lentamente. Al abrir los ojos, note que algo se acercaba a mí, estaba alucinando. Eso era seguro.

-¡Sakura, me lo prometiste! –Escuche una voz, muy lejana, que grito algo parecido a ello.

-¡Sakura! –Grito algo más cerca de mí. Eso me asusto, la voz era muy similar a la de Sasuke. El… No podía haber hecho una locura como bajar… No, no, no. Yo seguramente estaba leyendo sus pensamientos, porque por alguna razón, me había conectado con sus pensamientos.

-¡Sakura! ¡Ya despiértate! –Me dijo la voz muy cerca mío, entonces reaccione, mi vista se recobro, y pude ver la cosa más hermosa que mis ojos podían desear.

Sasuke estaba unos metros arriba mío, pero el ya no era un demonio, ahora era un arcángel. Sus ropas eran iguales a las de antes, pero en color blanco, sus alas volvieron a impresionarme, y aunque sus ojos aun eran rojos, su pelo azabache tenía un pequeño mechón blanco en su flequillo. El estiraba su mano hacia mí, a parecer el intentaba rescatarme, pero…

-¡No Sasuke! –le grite, y el quedo atónito- ¡sálvate, tú debes hacerlo! –Dije conmocionada, mis ojos lloraban a más no poder.

-Escúchame tonta, algo o alguien me dio poder, y mucho. Solo para salvarte, así que o sales conmigo o ambos nos quedamos aquí, porque yo no quiero una vida sino es contigo, en realidad yo no tengo vida sino es contigo, ¡¿LO ENTIENDES? –me grito, entonces lo entendí todo, yo tampoco quería una vida sin él. Yo lo amaba más que a mi vida, pero él era mi vida, por ello yo tenía que permanecer junto a él, incluso en el más profundo de los infiernos. Estire mi mano, y sentí su calor tomarla, pero de repente, me desvanecí por completo, intente luchar para volver a mi conciencia pero lamentablemente, me desmalle.

Relata Sasuke…

Todo paso demasiado rápido.

Desperté con un dolor insoportable en la cabeza, casi no me dejaba respirar. Poco a poco el dolor se mitigo, y pude recobrar mi control; abrí los ojos y me encontré con una escena que me dejo pasmado. Mi corazón comenzó a latir, mejor dicho, a zumbar a una velocidad inalcanzable a mi parecer. Sakura estaba al borde de una gran grita, y Satanás estaba en frente suyo. Pude reconocerlo por sus capas negras, la primera vez que lo vi, vestía algo parecido, además no tenia presencia, algo característico en el. Entonces caí y me di cuenta de todo: Sakura había roto su promesa, Tsunade me había matado y ella había dado su alma por mí. Estaba muy enojado, la ira comenzó a correr por mis venas, y en un impulso asesino intente lanzarme al demonio pero… no pude moverme. Ni un centímetro, nada. Estaba inmovilizado totalmente. Solo podía pestañar, al parecer Satanás quería que yo presencie la escena; pero sin entrometerme. Lo intente y lo intente, pero no podía hacer nada. Entonces vi como una luz comenzó a salir de mi pecho. Y solo en pocos segundos todo mi cuerpo se ilumino. Supe al instante lo que ocurría: Me estaba transformando nuevamente en Arcángel, todo por el sacrificio de Sakura. Yo sabía que eso pasaría si ella hacia eso. Ella también lo sabía, y aun sabiendo lo que le sucedería se sacrifico por mí, sin respetar nuestra promesa… Pero la entendía, yo habría hecho absolutamente lo mismo… Entonces una voz me susurro. No entendí lo que me dijo, yo aun estaba transformándome, pero esa voz… Su tono era cálido, me dio paz con tan solo escucharlo. Agudice el oído y entonces lo escuche…

-Salva a mi hija, te daré grandes poderes solo por eso. Son temporales, pero te ayudaran…–Mientras mi transformación terminaba, me quede pensando… el padre de Sakura y Naruto no era nadie más ni nadie menos que Dios. Caí en la cuenta de que si yo tenía a Dios de mi lado, salvarla no me costaría…

-Nos vemos abajo, te estaré esperando… No te tardes. –escuche claramente como Satanás le decía a Sakura, desapareciendo. Me causo más ira y repulsión su voz, intentando ser amable. Claramente le salía mal.

Mi transformación termino, y pude sentir como el poder corría en mis venas. Pero al mismo tiempo me di la vuelta, y note como Sakura ya no se encontraba allí. Vi a Naruto, revolcándose por el piso, llorando desconsoladamente.

-¡¿Dónde está? –Le pregunte a punto de estallar. El me miro atónito, ya que me creía muerto, pero se rescato del asombro y con un dedo, señalo hacia abajo.

La abertura se estaba cerrando, pero por fortuna yo manejaba la tierra. Por lo que duplique el tamaño del hoyo. Desplegué mis alas y salte rápidamente hacia el vacio. No veía nada, estaba completamente oscuro y se escuchaban ruidos horrendos. Pero no tarde en verla, ella bajaba rápidamente, entregándose completamente.

-¡Sakura, me lo prometiste! –le grite, en intento para que reaccione. Pero era verdad, ella me había jurado no hacer esto… Si tenía la oportunidad, la regañaría luego. Pero ella ni se movió ante mi llamado. Ni siquiera me contesto. Lo que me preocupo bastante, entonces incremente la fuerza en mis alas y volé hacia abajo mucho más rápido. Sentía como ese poder que me habían entregado me hacía más fuerte. Se sentía increíble, lo que me dio confianza. Quizás ella me había querido salvar pero, yo sin ella no tenía nada; por ello debía salvarlo, costara lo que costara. Mientras más bajábamos el calor se incrementaba y empezaba a quemar. Los gritos también se escuchaban cada vez más cerca, y el bello de mi cuerpo comenzó a erizarse. Pero no por miedo a morir, o al infierno, sino por miedo a perderla, y que ella tuviera que soportar ese dolor que yo conocía como la palma de mi mano.

Poco a poco me acerque lo suficiente como para que me escuchara, entonces le grite desesperado:

-Sakura! ¡Ya despiértate! –Entonces abrió sus ojos completamente, mirándome, una vez más con sus penetrantes ojos jade; que al parecer, por alguna razón tenían paz, no parecían para nada intranquilos…Hasta que me vio, en ese momento pude jurar como su vista se llenaba de alegría, para luego horrorizarse. Esos cambios fueron tan solo en instantes, pero los vi.

-¡No Sasuke, sálvate, tú debes hacerlo! –Me grito, y quede sorprendido, pero rápidamente me di cuenta que ella solo quería salvarme, la entendí… Pero ella debía entenderme a mi no iba a ser tan fácil para ella librarse de mí, yo la salvaría o la salvaría. No había en ese momento más opciones para nosotros.

-Escúchame tonta, algo o alguien me dio poder, y mucho. Solo para salvarte, así que o sales de aquí conmigo o ambos nos quedamos aquí, porque yo no quiero una vida sino es contigo, en realidad yo no tengo vida sino es contigo, ¡¿LO ENTIENDES? –le grite enfurecido, pero una sonrisilla broto en su rostro y levantando su brazo tomo mi mano… La sentí tan cálida, era como si hiciera años de no tocarla y sentir su calor rozándome nuevamente me devolvió un poco de paz. Pero de un momento al otro ella me soltó, desmallándose. Posiblemente ella había gastado toda su energía en la batalla y además ella era muy sensible en su interior, caer al infierno no era cualquier cosa.

Por lo que tome nuevamente su mano y violentamente la atraje hacia mí. Luego la acune en mis brazos fuertemente y comencé a volar en sentido contrario. En ese momento vi como unas sombras negras intentaban acercarse, pero la luz que se desprendía de mi las quemaba impetuosamente. No me tarde mucho en salir de allí, la luz del sol nos baño en el instante que salimos. Pero al surgir me encontré con algo increíble. Naruto estaba reclinado y agazapado, a punto de atacar a algo. Deje a Sakura sobre el pasto y me gire, entonces entendí que le sucedía a Naruto.

-Estúpido, deja a Sakura. –Me dijo Satanás, que estaba a punto de ser atacado por Naruto.

-En tus sueños… -me bufe- ¿Qué es lo que sucede Naruto? –pregunte.

-El intento llevarme al infierno también a mí. –Me susurro Naruto, completamente enojado. Entonces lo entendí todo. Esto era una trampa del Diablo hacia nosotros, quería nuestras almas; Por ello Dios me había dado poderes, él quería que yo los ayude a no caer en el infierno. Satanás había vuelto nuevamente a llevarnos a todos.

-¿Entonces porque no lo matamos?-Le dije a Naruto, que me miro desconcertado, era obvio que no podíamos matar a Satanás nosotros dos solos, pero le guiñe un ojo. Dándole a entender que solo lo asustaríamos un poco, quizás así nos dejara en paz. Naruto asintió, y ambos comenzamos a acercarnos a Satanás.

-Acaso me dejaran afuera del juego –Dijo una voz cantarina detrás de mí. Sakura había reaccionado, pero al mirarla me di cuenta de que estaba muy cansada, al igual que Naruto. Era posible que no sobreviviéramos a una pelea con Satanás, era imposible ganarle. Por lo que pensé en escapar; y en ese instante le hice la seña a Naruto para retirarnos pero… Nos sorprendimos cuando la tierra comenzó a temblar una vez más, y la grieta se abrió aun más. Una espesa niebla comenzó a rodearnos, y comencé a sentir como mis poderes se debilitaban y ya no pude moverme, íbamos a ser arrastrados al infierno; no quería en verdad no quería… Me daba mucha impotencia no poder hacer nada; ¿porque esto tenía que terminar así? Esa niebla nos quitaba la energía rápidamente, y para cuando me di cuenta ya no podía mantenerme en pie

-Ya no jugaran mas –dijo Satanás astutamente.

Me gire hacia Sakura, ella estaba mirándome, con esos profundos ojos que me volvían loco. Sentí una punzada en el corazón y me sentí muy mal al darme cuenta de que perdí mucho tiempo con ella, ni siquiera le había dicho claramente que la amaba… Quizás ya era muy tarde pero…

-Te amo –Musite. Si este era nuestro fin, esto era lo último que quería hacer porque un futuro sin ella, era un futuro sin sentido.

-Y yo a ti –Me dijo en tono de suplica, ella estaba al tanto de lo que sucedería, nuestras vidas acabarían. Una lágrima se deslizo lentamente por su rostro y yo tuve ganas de detener al mundo con tal de consolarla.

Mire a Naruto y el nos miro a ambos al mismo tiempo. Esa mirada lo dijo todo, era una especie de despedida consuelo. Era similar a la mirada de un niño al cual no dejan salir a jugar, y tiene que aguantarse estar encerrado en su cuarto… Sonrió un poco y cerró los ojos, entregándose, ya no nos quedaban fuerzas y habíamos perdido todas las esperanzas.

Nos iríamos los tres al infierno. La ira era incontrolable dentro de mí, pero ya no podía hacer nada.

-Game Over –Pensé irónicamente. Mientras sentía como cada gota de energía se escapaba de mi cuerpo y comenzaba a perder la conciencia.

-Relata Sakura-

¿Este era nuestro fin? La impotencia de no poder negar esa incógnita era extrema.

La energía se desprendía de mí como una canilla abierta, y no podía hacer nada más que mirar desconsoladamente como nos desmallábamos. No quedaba nada más que esperar; me di cuenta de eso cuando escuche salir un –Te amo- de la boca de Sasuke. Estábamos perdidos. Pero yo no quería aceptarlo. Yo quería una vida con Sasuke, ser feliz. En verdad, lo merecía. ¿Por qué la vida me castigaba así?

Ya nada de lo que pensaba importaba; cerré mis ojos y me deje ir. Caí en la oscuridad de mi mente, el vacio se apodero de mí. Ni siquiera intente recomponerme. Ya no sentía nada, mi corazón comenzó a latir cada vez más despacio por la falta de energía y note la tranquilidad en la que me encontraba. No escuchaba, olía, ni veía nada. Mi mente comenzó a ponerse en blanco y sin previo aviso un torrente de recuerdos cayó sobre mí, asustándome. Pasaban rápido, pero podía ver partes de mi vida hace muchísimos años.

La belleza de nuestras risas. Como extrañaba cada juego, cada momento vivido; cosas que no recordaba se reprodujeron en mi mente y note que era mi vida en segundos. También llegaron momentos difíciles y terribles, muertes y rechazos; batallas y abandonos… todo pasaba en segundos. Años de monotonía y de sentimientos encerrados en una caja de cristal, que luego de miles de mentiras lograron salir a la luz con el triple de fuerza. Sasuke, Naruto y yo… Solo era eso en mis recuerdos más actuales y felices. Cuando el amor y la alegría que había olvidado resurgieron, fue como un regalo inmenso pero… al parecer todo tenía fin, y a lo último volvía la tristeza.

Los recuerdos pararon. Comencé a sentir mucho miedo, demasiado. Acababa de ver mi vida en unos pocos momentos. La oscuridad se apodero de mí nuevamente y en una despedida silenciosa me entregue sintiendo como el lento ritmo de los latidos de mi corazón paraban, deteniendo mi vida y hundiéndome completamente en la oscuridad.

Este era… mi fin.

In the end – Linking Park.

It starts with one

One thing, I don't know why

It doesn't even matter how hard you try

Keep that in mind i designed

this rhyme to explain in due time

All I know

Time is a valuable thing

Watch it fly by as the pendulum swings

Watch it count down to the end of the day

The clock ticks life away

It's so unreal

Didn't look out below

Watch the time go right out the window

Trying to hold on, didn't even know

I wasted it all just to watch you go

I kept everything inside

And even though I tried

It all fell apart

What it meant to me will eventually be a

Memory of a time when i tried so hard.

Tried so hard and got so far

But in the end, it doesn't even matter

I had to fall to lose it all

But in the end it doesn't even matter

One thing, I don't know why

It doesn't even matter how hard you try

Keep that in mind I designed this rhyme

To remind myself how (I tried so hard)

I tried so hard

In spite of the way you were mocking me

Acting like I was part of your property

Remembering all the times you fought with me

I'm surprised it got so far

Things aren't the way they were before

You wouldn't even recognize me anymore

Not that you knew me back then

But it all comes back to me in the end

I kept everything inside

And even though I tried

It all fell apart

What it meant to me will eventually be a

Memory of a time when I tried so hard.

Tried so hard and got so far

But in the end, it doesn't even matter

I had to fall to lose it all

But in the end it doesn't even matter

I put my trust in you

Pushed as far as I can go

For all this

There's only one thing you should know

I put my trust in you

Pushed as far as I can go

For all this

There's only one thing you should know

I tried so hard and got so far

But in the end, it doesn't even matter

I had to fall to lose it all

But in the end it doesn't even matter.

-¿Acaso piensas rendirte así de rápido? No es propio de ti Sakura… –Una voz muy tranquila y suave pronuncio esas palabras muy cerca de mí. De repente, mi corazón reacciono, despertándome nuevamente.

-¿Quién eres? –Pregunte, muy confundida. En esa inmensa oscuridad yo estaba sola, o eso creía.

-¿Acaso ya no reconoces a tu padre?– ¿Mi pa-padre? Eso era imposible… Naruto y yo habíamos nacido de la luz de… Dios.

-¡Eso…Eso es imposible! ¡Tú...! Tú no puedes ser… -Las palabras retumbaban en mi mente, pero no podía expresarlas.

-Abre tus ojos –Dijo como si fuese posible. Ya no podía moverme. ¿Acaso yo estaba alucinando?

-Tranquila –me dije a mi misma- estas volviéndote loca, tranquilízate y-

-Confía en mí, intenta abrir los ojos – ¿Acaso era verdad? ¿Yo en verdad podía abrir los ojos?

Entonces sentí que podía creer en esa voz que me acompañaba. No sabía el porqué pero su presencia tan cerca me permitía sentir que él no me haría daño… Quizás me equivocaba pero… ¿Que me quedaba por perder? Lentamente abrí los ojos. Y lo que comencé a ver me sorprendió. Yo espere encontrarme con el infierno o con una profunda oscuridad pero no…

La luz me encegueció por un momento hasta que unos segundos después mis ojos se acostumbraron y me encontré con un cielo azul completamente despejado, muy brillante y espectacularmente hermoso. Nunca había visto algo como eso… Entonces me di cuenta de que debajo de mi había césped. Lo acaricie con mis manos, era muy suave y limpio. Intente incorporarme, y poco a poco baje la vista hacia mí alrededor.

-¡¿Qué eres tú? –pregunte un poco exaltada al notar que delante de mi tenía una luz, hermosa y que me enceguecía. No podía contemplarla totalmente, era… increíble.

-Ya te lo dije, soy tu creador Sakura –Cuando dijo mi nombre me tomo por sorpresa. La voz salía de aquella gran luz, que me irradiaba un calor delicioso.

-¿Co-como es eso posible? –pregunte anonadada. Tome mi cabeza entre las manos. En ese momento pude notar donde me encontraba… Era un campo, lleno de flores… Flores que nunca había visto y que eran bellas al punto de ser inimaginables. Intente encontrarle final al horizonte pero, no se veían más que flores, hacia todos los lados. Era el sitio más bello que había visto jamás, solo podía sentir paz y armonía. Solo eso. Paz y armonía.

-¿Crees en mi? Siempre lo has hecho ¿Acaso ya no es así? –Dijo como si me conociera. Con ello pude confirmar que el… El era… Era mi padre… Dios.

-No, aún creo en ti, después de todo, la fe es lo último que se pierde… ¿Pero… cómo es que llegue aquí? –pregunte absorta por la belleza de ese lugar, y por el… Esa luz me tenía totalmente embelesada.

-Tú me necesitabas. Y no iba a permitir que te lleven al infierno por una causa injusta. –Me costaba razonar lo que él estaba diciendo apenas si podía responderle.

-¿Y qué es lo que harás? –Pregunte, obviando el hecho de que yo estaba muerta.

-Yo no haré nada, tú lucharas por tus sueños… –Dijo como si fuera algo totalmente simple- Además, ¿acaso no sabías que luego de sacrificarte por alguien, tú te ganas el perdón de ir al infierno? –En verdad no recordaba eso, pero ¿cómo es que yo lucharía por mis sueños?

No pude responder hasta unos segundos después, en el que pude tragarme el impacto y el asombro.

-¿Co-como? –Pregunte apenas consciente de sus palabras.

-Solo ten fe, en mí, en ti, y en esas dos personas que tienen creen ciegamente en ti. –Aun no podía entender nada. Cuando de repente su luz se hizo más intensa.

Obnubilo mi vista, y me cegó. De repente no pude sentir más nada, la paz desapareció de mí como ese hermoso lugar, y no pude ver más nada, ni siquiera a la luz que decía ser mi padre. Pero… Me sentía acogida, por alguna razón, yo todavía estaba en esa vasta luz que no me dejaba ver nada pero yo confiaba en el, solo era cuestión de esperar mi destino. Esa llama llamada esperanza se encendió nuevamente en mi corazón, dejándome creer que todavía no todo estaba perdido y que yo podría conseguir eso que tanto anhelaba. Me concentre en Sasuke y en Naruto, ellos eran mi única meta. Los dueños de mis sueños y proyectos. Mi final feliz se encontraba solo junto a ellos.

Desperté repentinamente. Caí en la cuenta de que estaba en el mismo lugar en donde me había quedado sin energía y había muerto. En un intento de aferrarme más a la vida respire ahogadamente y luego comencé a toser. Pero algo me llamo la atención: Nada había cambiado, Sasuke y Naruto estaban en el mismo lugar, dejándose ir, poco a poco.

Caí en la cuenta de que solo habían pasado unos segundos desde desmallarme. Cuando para mi había sido casi una eternidad. Lentamente gire mi cabeza y lo mire; ese que había intentado romper mis sueños y había acabado con nosotros; ese que quería arrastrarnos al infierno sin importarle nada; ese… Al que quería matar cueste lo que cueste...

Confió en mí. ¡Yo podre hacerlo! –Pensé, alentándome a seguir-

Entonces la luz comenzó a brotar de mi pecho, como una lastimadura ensangrentada. Esa luz inicio una especie de limpieza en nosotros; al quitarnos esa niebla espesa, oscura y llena de odio; que nos rodeaba, logro que Naruto y Sasuke volvieran a recuperarse y limito con una barrera la grieta para que de allí, no saliera mas nada. Era obvio que Dios nos estaba ayudando a través de mí. Yo no la controlaba, pero sentía como corría por mis venas, me llenaba de energía; ahogaba mis penas y vacilaciones; y me impulsaba hacia creer en mí misma. Sasuke y Naruto me miraron sorprendidos. Ambos se pararon y respiraron. Recuperándose de la gran sustracción de energía. Luego se giraron hacia mí y me clavaron una mirada con los ojos como platos, totalmente sorprendidos.

Iba a decirles lo que estaba pasando pero en ese exacto momento, divise a Satanás acercándose rápidamente a mí, a través de la luz. Me asuste, creí que nuevamente iba a salir lastimada pero… Mas luz salió de mi pecho golpeándome y arrastrándome varios pasos hacia atrás pero lo soporte, tenía que hacerlo. Ahora todo dependía de mí, no había otra salida. Y estaba extremadamente feliz de poder ganarme otra oportunidad; quizás… solo quizás, había un final feliz para mi cuento.

Esa luz tan brillante envolvió a Satanás y este, intento escapar pero ya era muy tarde. Comencé a escuchar estrepitosos y diabólicos gritos o mejor dicho; aullidos de parte de Satanás que estaba siendo quemado. Me quede bastante impactada cuando, mi luz alcanzo a todos los ángeles inocentes muertos del campo de batalla; los curo y resucito. Luego arrastro nuevamente a todos los diablos hacia el infierno tirándolos por la grita… Y por último, tomo a Tsunade y la lanzo junto con los demonios hacia las llamas del fondo. Al parecer, ella tendría que pagar por traicionarnos. Luego de todo esto de repente la luz en mi comenzó a debilitarse, sentí como mi energía se iba nuevamente y no supe porque. Él se soltó y como una flecha se lanzo hacia la grita, de refilón pude ver que le brotaba sangre por doquier; era por eso que estaba huyendo pero, porque Dios no quiso matarlo, el mismo paro la luz para que el diablo se escapara. No lo entendí pero… en ese momento no quise ponerme a pensar en todo eso.

-Malditos, volveré por ustedes –Se escucho en un eco desde debajo de nosotros. Fue escalofriante pero de repente, todo había parado.

Caí sobre mis rodillas. Medio espantada, medio inconsciente. No sabía si esto era realidad o solo estaba soñando, aun en esa horrible oscuridad. Me tape la cara con las manos, mientras una vez más, sentía caer las lágrimas sobre mis mejillas. ¿Por qué lloraba? ¿Qué estaba sucediendo? En verdad no entendía nada. El corazón me latía muy fuerte, lo que significaba que aun estaba viva. Estaba… Viva.

Sentí que algo toco mi hombro. Era suave, y un calor agradable salía de ese tacto. Solo podía sentir y percibir esas cosas con una sola persona: Sasuke Uchiha. Despegue mi cabeza de las manos y lo penetre con la mirada. Mi corazón paro cuando note la pequeña sonrisita que brotaba de su perfección. Sus ojos azabaches estaban cálidos y pacíficos, note por primera vez paz en su brillo natural.

-¿Qué… que sucedió? –Pregunte como una tonta, yo estaba al tanto de todo pero, no podía procesarlo con eficacia.

-Te lo diré más tarde –dijo él, con una voz tan dulce que me empalago. Me sentí… me sentí como en casa; tranquila de todo. Mire a Naruto, el estaba saltando de alegría y ayudando a entender lo que paso a los ángeles que se encontraban allí aun.

¿Este era el fin? Por primera vez en mi vida, me sentir feliz de poder afirmar que, este era por fin el fin de mi dolor. Lentamente me pare. Una vez en pie, cerré los ojos y suspire muy profundo. Sentí la mirada de Sasuke sobre mí. Una vez que abrí los ojos me dirigí a Sasuke que me miraba extrañado. Con una de mis manos tome su mano, con la otra acaricie suavemente su rostro, y roce cada fina parte de su perfecto rostro.

-Quizás nuestro final feliz sea este ¿no crees? –Le susurre suavemente, haciendo que el soltara una pequeña sonrisa.

-Sabes… Es posible que Satanás vuelva algún día pero… Yo lo único que siempre quise fue estar junto a ti… En verdad cuando desperté y tú ya no estabas ahí, creí que iba a morir… Luego; En el momento en que me pediste que te abandonara allí debajo, y viviera sin ti… Sentí una punzada en corazón tan grande que creí que ya no teníamos salida, pero luego cuando tome tu mano y sentí ese calor nuevamente me di cuenta que yo no quería vivir si tú no estás a mi lado. Y a pesar de todo, el momento más duro fue cuando no escuche más tu corazón… Allí me deje morir, y más nada me importo… Pero nuestro final feliz empezó cuando despertaste y nos salvaste, aun no estoy muy seguro de cómo hiciste pero… Nunca más te alejes de mi lado, porque no podre tolerarlo. –Susurro Sasuke, y sentí que por fin me decía mucho de todo lo que me tenía guardado. Me emocione al punto de las lagrimas, rebalsaba en felicidad.

El se acerco a mí, en un beso como en consuelo. Toda la desesperación se fue y la paz volvió a mí, para no irse nunca más.

Ese fue mi fin, el fin de la Sakura sin sentimientos. El fin de esa vida monótona. El fin de la soledad. El fin del miedo, el rencor y el olvido. El fin de la esclavitud y la maldad. El fin de las lágrimas. El fin a tenerle miedo a mi destino. El fin a mi futuro sin sentido. El fin a todo esoque me hacia mal. Para darle la bienvenida a mi nuevo yo, expresado la máxima potencia. Desde ahora seria la yo que siempre desee.

Al día siguiente…

Una pequeña luz estorbaba en mis ojos. Lleve una de mis manos a mi cara y me refregué los ojos pesadamente. Solté un suspiro entrecortado y me sobresalte cuando sentí que algo se removía a mi lado. Rápidamente me di la vuelta, y me enoje bastante con lo que encontré: Naruto se encontraba a mi lado ocupando más de la mitad de la cama, y como si fuera poco, estaba babeando las sabanas blancas.

De repente, recordé un par de cosas, y me puse como loca.

Lo sacudí tomándolo por los hombros. Apenas si lo pude despertar…

-Naruto, ¡escucha Naruto! –Le grite.

-¿Mmm…? –Balbuceó apenas consiente.

-¿Dónde estamos? –Le pregunte asustada, porque me había dado cuenta que no me acordaba de nada luego de besar a Sasuke. ¿Qué rayos había pasado desde ese momento hasta ahora?

-Ayer te desmayaste y Sasuke nos trajo nuevamente al paraíso… -Dijo en un susurro. ¿EN EL PARAISO? Sasuke y paraíso no eran palabras que iban muy bien juntas.

Salte de la cama y pude ver en donde nos encontrábamos. Era mi antigua casa. Quede atónita. Salí corriendo hacia el comedor y encontré lo que buscaba.

-¡¿Sasuke qué rayos haces aquí? –Le grite loca; un demonio como el no podía estar allí, lo echarían a patadas… si no lo mataban.

-Sakura tranquilízate… -

-¿Cómo quieres que me tranquilice? –Lo interrumpí- ¡estando aquí te mataran! –Grite totalmente loca.

-Hmp… ¿Sakura, acaso no recuerdas nada de ayer? –Dijo burlándose de mí. Entonces poco a poco volví a la realidad. Se podría decir que puse los pies sobre la tierra, metafóricamente. Le mire con recelo a los ojos e hice un pequeño puchero… Luego largue un largo suspiro. El me sonrió tiernamente y ante ese gesto no pude más que devolverle la sonrisa. Se acerco a mí, rápidamente. Puso una de sus manos en mi cabello y la otra en mi cintura. Ni siquiera me dio tiempo a ruborizarme cuando me susurro:

-Casi te pierdo, no vuelvas a hacer cosas como esa ¿Si?-Cruce mis brazos en su espalda. Abrazándolo muy fuerte. Yo también casi lo había perdido y no me gustaba la idea para nada.

-Oh, recordé algo que quería hacer lo antes posible –Me dijo, separándose unos centímetros de mí para poder verme a los ojos.

-¿Y qué es?- Pregunte curiosa.

-Recuerdas mis tres deseos… ¿Verdad? –Oh no, yo tenía la esperanza de que él se haya olvidado.

-Mmm… Algo así… ¿Por qué? –Le dije muy asustada.

-Bueno, los usare ahora. –Oh no, yo estaba en problemas, muy graves… Esto podía llegar a ser peor que ir al infierno.

-Y… ¿Q-que es lo que quieres? –Tartamudee con el corazón en la boca. El podía pedirme cualquier cosa…

-En primer lugar: quiero que vengas a vivir junto a mí, al mundo de los humanos… -El puso cara de cachorro bajo la lluvia. No podía negarme, además de que él no me dejaría negarme… me ruborice al extremo. Esto era muy cursi.

-¿Por qué con los humanos? –No había necesidad de ir tan lejos.

-La verdad es que no me llevo muy bien con los ángeles… Ellos no olvidan mi pasado aun… Además, los humanos son divertidos… Entonces ¿Concederás mi primer deseo Sa ku ra? –Sus labios se movieron sensualmente, al compas de mi nombre. Lo pensé unos momentos… ese era mi sueño…

-S-si. –Musite. No podía decir más nada. Eso delataría mi emoción. Sonrió, al parecer el gran Uchiha siempre consigue lo que quiere…

-Segundo: Déjame ser tu novio. –Susurro muy cerca de mí encantándome con su aroma.

-En verdad, ¿ese es tu deseo? –Dije cerca de su oído.

-Uno de los que más anhelo… -Dijo seduciéndome… En realidad yo era la que mas deseaba eso.

-Entonces… Claro que si… -Musite atreviéndome a mirar sus ojos. Mala idea, perdí el hilo de mis pensamientos en el acto. El también me miro, muy profundamente, creí que mi corazón se sobrecalentaría al latir tan rápido. No podía creer que ese ser tan increíble era mi novio. Lo tendría solo para mí; y yo era solo de él. Un fuego interno despertó, ahora que éramos novios… El y yo haríamos cosas que hacen los novios… ósea que besarse y abrazarse se volvería algo común y…también… La sangre en mis venas dejo de correr. No podía imaginarme haciendo ese tipo de cosas. Tuve un ataque de… "muchos sentimientos mezclados" No podía definirlo.

-Excelente –dijo agrandando su ego, al ver que una vez más conseguía lo que quería- ¿Puedo pedir el tercero? –Dijo poniendo esa carita que me podía.

-Dispara –le dije soltando un gran suspiro.

-Este es el más importante, y en realidad… el más exigente –Me asuste y me puse muy nerviosa. Si según él lo que venía seria exigente, estaba muerta. Ya los 2 anteriores deseos habían sido extremos… Suspire y asentí, preparada para lo peor de su parte.

-Entonces… Sakura… -El se arrodillo y con una voz suave dijo: -Acepta casarte conmigo. –Sus palabras me pegaron duro, pero no tenían comparación, al sentimiento que surgió en mi cuando de su bolcillo saco una cajita con un anillo. Este era increíblemente caro, podía verlo con solo notar el tamaño del diamante que llevaba. Pero en realidad eso apenas lo note, ya que las lágrimas comenzaron a brotar en mi rostro de la emoción. Estaba viviendo en un sueño y cruce mis dedos para no despertar nunca más. ¿Estaba en la realidad? Me pellizqué violentamente el brazo, y me di cuenta que no estaba dormida. Aun así, esto era increíble, quizás demasiado cursi… Como en esas películas humanas donde siempre todo termina bien y feliz; donde el príncipe se enamora con la doncella y se transforma en el mejor cuento de amor… En estos momentos, yo no podía creer que ese hombre tan frio y perfecto que tenía arrodillado ante mis ojos, en verdad podía transformar mi vida de tal manera en que yo sea la protagonista de una historia con "final feliz".

-Sí, acepto –Dije entre lágrimas. Lagrimas de despreocupación, felicidad, comodidad, eran por todo lo que había vivido. Por fin lograba lo que quería. La vida me empezaba a compensar todo el maltrato. Nosotros teníamos un futuro, juntos, sin duda alguna.

Paso el anillo por mi dedo. Era extraordinario… Solo podía observarlo anonadada.

-Gracias, me has hecho extremadamente feliz Sakura… -¿El estaba feliz y me lo demostraba? Increíble; en verdad me amaba tanto como yo a él. Una vez que se paro, me miro fugaz y me beso apasionadamente. Medio inconsciente le respondí. Luego de unos minutos así, no podía dejar de llorar, por lo que tuve que separarme de él para poder respirar nuevamente.

-¿Por qué lloras? –Pregunto indagador.

-Porque soy la mujer más feliz del universo, gracias a ti –Dije pasionalmente. Lo sorprendí, patentemente pude verlo en su rostro. Incluso llegue a ver un leve rubor sobre sus pulcras mejillas. Una vez que seque mis lágrimas comencé a reír. Todo era tan bello y especial. Como en una urgencia me beso nuevamente. Y yo no pude resistirme.

-Sabes, creo que no puedo resistirme a ti, ni por un segundo–Refunfuñó mientras me besaba con ansias el cuello.

-Tenemos mucho tiempo como para arreglar ese tipo de cosas –Le recordé cariñosamente.

-Me suena a para siempre –Murmuro como en un juramento.

-Por y para siempre juntos, ¿qué dices? -Comente.

-Claro que si, luchare por eso cada segundo de mi existencia. –Luego de prometerme eso, me beso nuevamente, perpetuando así, ese diminuto pero perfecto instante de nuestra eternidad.

3-~Fin~-3

Termine, no lo puedo creer. Esto es increíble. No sé por dónde empezar. Bueno, antes que nada quiero decirles que, habrá Epilogo, ósea, un capitulo mas aparte. Pero les adelanto que se tratara de Naruto. Ahora me gustaría decirles algunas palabras a estas personas:

MISAKI-CHAN; Misa Hatake;yuuki 1801;akyraa;natico-yan;CaMyLa;annia37;alissea85;A k i i k o; Naa-chan; Strikis; conyM; yang; sakkuharuu;setsuna17;Anahi Uchiha; JUULI; Taly Riuhmy; Julimm; conyM; Soramichii;Ktya; sasusaku fr; Nyaan Cat; akari-daishi; thekimy17; gumii;bea3005;kamix-uhija; Bekura; liz Uchiha.

Bueno. ¿Qué puedo decirles? Principalmente a esas personas que comentaron capítulo a capítulo, que me alentaron cuando quise abandonar la historia y que me dieron su apoyo. Simplemente gracias. Todos ustedes con solo unas palabras bonitas me alegraron y me dieron algo por el cual terminar la historia. Gracias a todos por cada aliento, y por seguir esta historia capitulo a capitulo. En verdad no creí que nadie mirara esto pero me equivoque, por eso estoy orgullosa de haber terminado. Ustedes fueron muy importantes en esto, gracias.

Espero que les haya gustado el final, sé que es un poco "romántico extremo" pero es que a mí me encantan los finales así *.* Espero de todo corazón que les haya gustado y que hayan disfrutado leer este pequeño Fic, porque yo me divertí mucho haciéndolo. Aunque aun me falta el epilogo, el SasuSaku se acaba aquí, por ello digo todo esto ahora… Luego pondré algo de NaruHina jejeje. Muchos me pidieron Lemon… pero… digamos que no sirvo para eso y hay gente que me conoce lo lee y si pongo algo así, luego no me daría la cara para verlos de nuevo JEJEJEJE. Perdón.

Bueno, ya dije todo. ¡Gracias por leer esto! Espero que les haya gustado mi historia que tanto me costó escribir.

Gracias a todos. Los quiero, saludos y Besitos XOXOXO

JuliBussot.