¿Por qué?

¿Tanto lo odiaba el destino?

Ya habían pasado siete años desde ese incidente y ¿él tenia que volver a aparecer?

Lo peor fue que justamente cuando lo vio se escondió tras ella –como siempre, hmp- pensó

Pero ¿por qué él tenia que estar nuevamente al lado de ella?

Ella era suya

Y claro que Sasuke Uchiha seguía locamente enamorado de ella, de su Sakura

Pero, otra vez su Sakura estaba con ese tonto y friki pelirrojo de su primo

Después de ese incidente años atrás Sasuke aprendió a nunca molestar al debilucho y marica –según él- primo de Sakura

Pero el problema era que aun sentía ese bichito molesto en su estomago –jumm, por no haber desayunado bien- se trato de auto convencer

Pero muy en el fondo él sabía que ese bichito verde –como siempre lo imagino- eran en realidad celos

Aun no sabia el porque ese freak tenia que venir justamente al mismo instituto que él y su Sakura

Y aun para empeorar el resto del año ¡eran compañeros!

¡Teme! ¿Viste que el primo de Sakura-chan será nuestro compañero?-

Hmp, idiota- le susurro el pelinegro al molesto ojiazul

En otro lado de la sala se encontraba una dulce niña de cabellos rosas junto a un tímido pelirrojo

-Gaa-chan estoy tan feliz de que seamos compañeros y que te vinieras a vivir a esta ciudad-

- S...si Saku – hablaba tímidamente el pelirrojo – pe…pero no quiero entrometerme con tus amigos

- No te preocupes Gaa-chan yo se como controlar a Sasu…ke- termino de pronunciar la pelirosa ante tal asombro - ¡Sasuke!

Y así una vez mas Sasuke Uchiha aprendió que los celos no son buenos, más si te dejas llevar por ellos

Pero su lección más importante fue que molestar a Gaara hasta hacerlo llorar nuevamente no es bueno, y menos por que Sakura con los años se volvió más hermosa ¡sí! Pero también más fuerte que la ultima ves

Y vamos, Naruto jamás dejaría de fastidiarlo

Y quizás, solo quizás esta vez aprendería la lección de una vez por todas

O talvez no, por que sabia que ese estupido bichito de su interior nunca se iría

- Maldita seas Sakura, maldita seas por enamorarme y hacerme sentir celos, hmp- pensó aun sobandose la mejilla con dolor