Disclaimer: Los personajes son de Jotaká. La historia va para mí. c:


—Paint The Sky—

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—Pss. Pss—. La pequeña Victoire, de no más de seis años, voltea su vista, que momentos antes ha tenido posada sobre el árbol que se divisa más allá de la ventana abierta. Es Teddy quien le hace ruiditos curiosos para que le preste atención.

— ¿Si, Teddy? ¿Qué sucede? —. Le pregunta amablemente la niña, a su amiguito, que se encuentra tendido en la cama de al lado, igual que ella.

—No me gusta la sopa de pollo—. La niña rubia parece adivinar que las mejillas de Ted se han puesto escarlata. — Nunca me ha gustado—. Un suspiro sale de su boca y quita la vista de los ojos azules de la niña, para posarlos sobre el techo. — Abuelita dice que es bueno pero yo lo detesto.

—Tienes razón.

— ¿En serio? —. Le pregunta emocionado el pequeño.

—Por supuesto. Es aburrido comerlo del diario—. Victoire cruza sus manitas sobre su vientre y vuelve a fijar sus ojos en la distancia. —Le diré a mamá que ya no haga más.

—Gracias—. Le dice en voz bajita, casi tanto, para que sólo lo escuche la brisa que le despeina el flequillo, pero la pequeña lo oye, sólo que no dice nada.

Es hasta al cabo de un rato que se vuelve a escuchar el mismo ruido en la que fuera la habitación de los gemelos.

—Pss. Pss.

— ¿Si, Teddy? —. La rubiecita se endereza en su cama y observa que la sábana de la cama de al lado se encuentra arrojada por allá. Teddy Lupin se ha levantado de su cama y se encuentra sentado en el suelo, justo al lado de la cama de Victoire. La mira de abajo hacia arriba, con las manos escondidas entre sus piernas, que las tiene cruzadas.

— ¿Tú también sientes las mariposas? —. Le pregunta el niño.

— ¿Cuáles?

— Éstas—. La ha tomado de la mano sin que la pequeña lo viera venir. Y Victoire se estremece por la calidez que emana la manita del niño.

— ¿Las que estoy sintiendo en mi panza? —. Emite la pregunta, y las mejillas del niño ya no son las únicas coloradas.

—Ajá—. Le contesta, al mismo tiempo que su cabello cambia de color a un rosa fucsia intenso.

—Entonces, si las siento —. Asiente solemnemente la niña.

— ¿Crees que sean porque estamos enfermos?

—No lo creo.

— ¿Por quë? —. Teddy le pregunta con toda la curiosidad del mundo. Él ya sabe que Toire es muy inteligente, por eso le preguntó a ella eso.

—Porque una vez escuché decir a mamá que cuando papá la toma de la mano, las mariposas que llevan anidando en su estómago, se multiplican.

— ¡Ooooh! —. A la niña le gusta la forma circular de la boca de Ted al exclamar sorprendido la vocal redonda. — Entonces, ¿por qué crees que las sintamos los dos?

—Pues mama y papa se quieren mucho y supongo que sólo sucede con personas que se quieren mucho.

—Entonces mis padres también las sintieron.

—Si, Ted, tus papis también.

Un foquito de chispas se enciende en la cabecita del pequeño y parece ser cómo si hubiese descubierto un secreto muy importante.

—Como nosotros, Toire—. Brinca alegremente del suelo, mientras hala de la mano de ella y va a aterrizar sobre su cama—. Yo te quiero mucho.

—Yo más, Teddy—. Es la pequeña niña de Fleur quien lo cubre con su sábana, ahora que se ha quedado dormido en su cama de ella, antes de abrazarlo para poder dormir también.


¿reviews? Gracias :')

Madame. 14/08/11