Lightning se dirigía de regreso al Santuario después de una jornada de vigilancia, cansada y hambrienta, pues, por culpa de Laguna, su mapa tenía rayones innecesarios y debió de equivocarse de camino un par de veces para que le funcionara la memoria.

Caminaba a paso lento desde hacía varios metros atrás. Si llamaba la atención de los Maniquíes o de cualquier ciervo de Chaos tendría problemas y de los graves.

Y entonces lo vio… Su rostro se acercaba a ella. Sí, su rostro. Sus ojos, nariz, boca: su rostro, pero en otro cuerpo, uno masculino.

Paró en seco y el otro sujeto también. Se preguntó si acaso era un Maniquí llevado a otro nivel, uno que tomaba de base el cuerpo físico y lo transformaba en el género contrario. Aunque… el hombre tenía cabello rubio, el suyo era rosa.

La mujer no sabía qué hacer ni cómo reaccionar. No tenía miedo pero sí se encontraba confundida.

Miró a su Doppelgänger masculino a los ojos y aquel le devolvía la mirada con recelo, con lo que se dio cuenta que éste tampoco entendía muy bien lo que estaba sucediendo.

Así que dirigió su mirada hacia adelante, reanudando la caminata. El hombre hizo lo mismo y se pasaron lado a lado sin decir ni una sola palabra.

Cloud tuvo curiosidad un momento de hablar con su 'yo mujer', mas su cerebro lo convención de no hacerlo con un "No te interesa" y continuó de largo.

- Eso fue raro… - murmuraron en unísono ya que se habían alejado del otro.