Disclamer: Soul eater no me pertenece, solo la trama de la historia

¡Hellow fanfiction world!


Ángel Caído

By B. Poot

Capitulo V

&.

Mi mundo tembló cuando la oscuridad se apodero de él.

A pesar de estar inconsciente sentía el frio y duro asfalto bajo mi cuerpo, para después darle paso a unos brazos bastante cálidos que me levantaron como si fuera tan liviana como una pluma.

Mi conciencia se perdía poco a poco, el tiempo y el espacio me parecieron inexistentes en ese momento, lo único que deseaba en aquel instante era dormir para siempre y nunca despertar. No quería saber nada sobre ángeles, demonios, hidras, hadas o elfos, me era indiferente su existencia, lo que anhelaba era ser una chica normal. El solo pensar en aquello me hacía creer que estaba demasiado lejano para ser real, era como pedir que una estrella cayera del cielo…


Abrí los ojos de golpe, pero mi voz fue más rápida. Antes de que me diera cuenta me encontraba gritando, gritando de terror. En verdad no recordaba porque gritaba, solo tenía la necesidad de hacerlo pues algo en mi interior me ordenaba que siguiera hasta quedarme sin voz. Los escalofríos recorrieron cada parte de mí en consecuencia del tacto que sentía, era como si algo me enredara en sus garras, pero al bajar la vista no encontré nada. ¿Había sido un sueño? O más bien una pesadilla, no podía recordarlo.

Trate de controlarme a mí misma, pero el miedo aun seguí dentro, carcomiendo mis entrañas.

Mi respiración era agitada y una capa de sudor frio cubría mi frente. Al intentar secarla con mi mano derecha me di cuenta que ambas extremidades se encontraban atadas fuertemente al sillón individual donde me encontraba sentada, lo mismo pasaba con mis piernas, las cuales estaban sujetas desde los tobillos.

El lugar estaba completamente oscuro, los pocos artículos que adornaban la habitación se encontraban tirados en el suelo, algunos rotos y otros en un lamentable estado. Parecía que nadie había habitado ese sitio en años, puesto que grandes capas de polvo se sobreponían una sobre otra, cubriendo hasta el más mínimo rincón de la habitación. Todo aparentaba ser viejo incluso el sillón donde me encontraba prisionera ¿Cómo había llegado ahí? ¿Dónde estaba? No podía percibir ningún sonido y mucho menos un pequeño rayo de luz proveniente de las calles.

—Matt… —sisee con odio al recordar lo que había pasado en el jardín del salón de fiestas.

Él me había engañado.

Solo se había acercado a mí con la intención de devorarme, como lo había hecho la primera vez. Ese pensamiento solo logro ponerme más nerviosa y asustada, ¡Él me devoraría! Y esta vez no quedaría como un intento, en verdad lo haría.

Movida por el miedo comencé a tratar de escapar de mis ataduras, aunque solo logre dejar marcas rojizas en mis muñecas, los nudos estaban bien hechos y los retazos de tela que había usado para atar mis extremidades eran bastante resistentes. Pase aproximadamente cinco minutos batallando con las ataduras cuando un sonido extraño me hizo detener mi empresa. El sonido parecía lejano pero provenía de una de las habitaciones de la casa. Temblé ligeramente antes de volver a escuchar otro sonido, pero esta vez más cercano…

Él venía por mí, venía por mi alma.

Trague saliva pesadamente al escuchar una tercera puerta abrirse, desesperada continúe tratando de liberarme, me negaba a ser alimento de demonio. A pesar de estar sola en la oscuridad guardaba la esperanza de que podría salir de ahí, lo había hecho una vez —en mi primer encuentro con él— podía otra, aunque desgraciadamente la primera vez no estaba sola, Soul estaba conmigo.

El sonido de la única puerta abriéndose resonó en la habitación congelándome en mi sitio.

—Good Night my lady —canturreó con su voz aterciopelada mientras avanzaba calmadamente hacia mi sitio. Sus pasos eran elegantes y firmes, como si tratara de burlarse de mí con su porte.

No dije nada.

El demonio resoplo por lo bajo. Sus pies descansaban frente a mí, podía ver el par de tenis gris desgastados por el constante uso o al menos eso aparentaban. La habitación quedo en silencio, solo mi respiración se escuchaba, ya que estaba asustada aún cuando no lo aparentara en el exterior. Trate de tener un poco de dignidad, no complacería al demonio con mi miedo.

El ser que se hacía llamar Matt chasqueo la lengua.

—¿ No vas a hablar o a suplicar por tu vida? —pregunto mientras tomaba mi rostro para que lo viera a los ojos.

Azul contra verde, o más bien rojo contra verde, pues aunque fue por unos segundos pude ver que sus ojos cambiaron de color. El mundo de los seres de oscuridad me era aterrador al igual que sus habitantes.

No conteste a su pregunta, lo único que hice fue dedicarle una mirada envenenada, causando que él sonriera. Acerco más su rostro al mío, retrocedí pegando mi espalda al respaldo del sillón, pero el demonio se volvió a acercar de más. Me miro como un hambriento miraría un banquete de primera calidad, pero algo hizo que su semblante se tornara serio al notar algo en mí que al parecer no era nada bueno.

Suspiro cansado, para luego alejarse un poco y pasar sus manos por su cabello rojizo.

—¿ Acaso ya no soy apetecible para ti? —pregunte en tono burlón al darme cuenta que algo estaba pasando.

Él me miro un tanto curioso para luego sonreírme de forma encantadora, incluso más deslumbrante que Soul; se volvió a inclinar hacia mí apoyando sus manos en las mías —las cuales estaban en las reposaderas del sillón— y lamio descaradamente mi mejilla izquierda haciendo que los escalofríos regresaran a mi cuerpo.

—No sabes cuánto muero por devorarte —susurró en mi oído causándome una sensación extraña y un poco desagradable. Desee con todas mis fuerzas poder golpearlo, pero mis manos estaban atadas—, aunque para que una delicia como tu sea exquisita necesita deshacerse de lo que la ata.

Lo mire confundida, ¿a qué se refería?

—¿ L-Lo que me ata? —inquirí sin poder entender lo que sus palabras ocultaban.

Matt se separo de mi cuerpo, para después comenzar a caminar a la salida sin siquiera voltear a verme. Antes de cerrar las puertas pude ver sus ojos azules, los cuales habían cambiado a una mezcla de azul con rojo. Era evidente que se estaba conteniendo. Su lado demoniaco quería salir a flote y destrozar mi cuerpo para sacar el alma que había dentro, pero al parecer su hambre estaba siendo prolongada a propósito, ¿Cuál era la finalidad de eso, torturarme hasta pedir piedad? Si ese era el caso no lo haría.

El tiempo paso, una dos, tres, cuatro horas.

No estaba completamente segura si ya había amanecido o no, debido a que las ventanas de la habitación se encontraban cubiertas por grandes trozos de madera para evitar que los curiosos husmearan en la guarida del demonio.

Llevaba más de una hora tratando de rasgar mis grilletes improvisados con mis uñas, lo único que había conseguido era medio deshacer uno de ellos, puesto que tenían varios nudos entrecruzados. Eso me hizo sentir realmente bien. Tenía que darme prisa antes de que regresara, escapar de ese sitio era lo que más deseaba en ese momento.

Tarde una media hora más antes de poder soltar mi mano derecha. Con desesperación comencé a deshacer los nudos de la izquierda para después bajar a mis pies. Los sonidos de las puertas abriéndose resonaron en las habitaciones contiguas, el estaba de vuelta…

No tenía escapatoria, la única salida era por la cual él entraría, estaba libre y atrapada al mismo tiempo.

La puerta se abrió nuevamente dejando entrar a Matt, quien traía una sonrisa en el rostro, pero esta desapareció tan pronto como vio el sillón vacío. Avanzo unos cuantos pasos hacia adelante para tomar las cuerdas que reposaban en el asiento, lo que aproveche para deslizarme por la puerta sin que se diera cuenta. Había sido una buena idea esconderse detrás de ella.

Al principio comencé con pasos lentos y silenciosos, pero cuando escuche el rugido ensordecedor que provenía de la habitación en la cual había estado comencé a correr como alma que lleva el diablo. Mi corazón comenzó a latir muy rápido y mi respiración era incontrolable, quería alejarme de ahí, no quería estar cerca cuando la ira de Matt se desatara. Pero mis tacones no me lo permitieron. Caí de cara al suelo tan pronto como perdí el control de mi pie izquierdo, el cual se doblo cuando pise algo tirado en el piso. Aturdida trate de levantarme pero me arrepentí tan pronto note lo que me rodeaba. Todo el pasillo estaba repleto de huesos y tejido en descomposición.

Ahogue un grito, cuando vi que había una cabeza cercenada frente a mi rostro. Me miraba de una manera un tanto terrorífica con sus ojos podridos dentro de las cuencas oculares; de su nariz salía un gusano y sus labios se encontraban medio abiertos como si estuviera gritando. Retrocedí aterrada y con arcadas que trataba de contener, mi vestido de fiesta se había vuelto negro a causa de la sangre y otras sustancias que se encontraban bajo mi cuerpo.

Contrólate Maka

De pronto me sentí desprotegida y completamente sola. Si Soul nunca hubiera estado junto a mí esto no estaría pasando, no hubiera sido el blanco de un demonio que se intereso en una humana al verla hablando con un ángel.

Las ganas de llorar crecieron en mi pecho, pero el orgullo pudo más conmigo. Me trague todo lo que sentía convirtiéndolo en valor para atravesar ese sitio cubierto de trozos humanos en descomposición. Apenas avance unos cuantos metros cuando otro rugido hizo temblar la casa entera. Lleve mis manos a mis oídos, mientras me arrastraba como podía, mi tobillo izquierdo se encontraba en mal estado debido a mi caída, apenas y podía estar de pié sin ayuda.

No te rindas, ignóralo

Había logrado atravesar dos habitaciones que estaban en apariencia desoladas y completamente destruidas, eso significaba que estaba cerca de la última puerta, pero también significaba que Matt tenía más oportunidades de encontrarme.

Un ruido llamo mi atención, provenía del otro lado del pasillo donde yo me encontraba. El terror se apodero de mí ser cuando divise una silueta en frente de mí, no podía distinguir bien quién era, aunque solo había una explicación. Intente retroceder, pero la persona me noto antes de que pudiera —o intentara, pues mi tobillo no mejoraba— correr.

—Maka… —Mi corazón dejo de latir unos segundos para después latir a todo lo que podía. Los ojos me picaban a causa de las lágrimas que amenazaban con salir.

Antes de que pudiera siquiera pensar en correr a sus brazos él ya lo había hecho tomándome en los suyos. Rodeo mi cuerpo con sus fuertes brazos y acaricio mi cabello desesperadamente como si no creyera que estaba junto a él.

—S-Soul —dije con voz quebrada. Me aferre a su camisa gris, no quería que se fuera de mi lado.

Me separo de su cuerpo, inspeccionando cada parte de mí cuerpo en un intento de ver que aun seguía entera. Yo no hacía más que gimotear, todo mi orgullo se venía abajo cuando estaba a su lado.

—Tenemos que irnos de aquí —ordené rápidamente, pero Soul no se movió de su lugar —, él aun me está buscando, no tardara en llegar.

El ángel negó con la cabeza, para luego tomar de mi mano y llevarme de vuelta por el pasillo de donde había venido

—¿ Qué haces? —interrogué molesta, pero antes de que pudiera decir otra cosa una voz resonó detrás de nuestras espaldas.

Mis ojos se abrieron como platos al escuchar aquel trinar tan singular, no quería voltear a ver quien lo había emitido, pero algo me decía que lo hiciera.

La voz grito mi nombre angustiada, incluso parecía que apenas podía hablar. Aún cuando sabia que me arrepentiría de hacerlo, volví mi rostro hacia atrás encontrándome con un par de ojos rojos que se asemejaban a dos rubíes. En ese momento olvide como respirar.

—¡ Aleja tus asquerosas manos de ella! —grito Soul, su enojo era evidente e incluso parecía amenazador.

Confundida mire al Soul que sujeta mi mano, este ni siquiera se había vuelto a ver quién era el sujeto que lo amenazaba, simplemente reforzó el agarre que lo unía a mí.

—¿ S-Soul? —musité con voz apagada. Esto no podía estar pasando…

Él se volvió hacia a mí dedicándome una sonrisa, aunque al ángel le dedico una mirada asesina. Los temblores volvieron a mí cuando note que los ojos rojos del chico que sostenía mi mano eran una mezcla de rojo rubí con azul, hasta que se volvieron azules en su totalidad. Él no era mi ángel.

Por instinto comencé a luchar por mi libertad, pero Matt me jalo hacia sí haciendo que chocara contra su pecho. Aún usaba la forma de Soul lo que me enojo de sobremanera.

—¡ Suéltame! —chille tratando de que sus manos se alejaran de mí pero no funcionó. Escuche las pisadas de mi verdadero ángel acercándose a nosotros, aunque se detuvo tan pronto como el demonio me volvió hacia él como un escudo humano.

Ahora me encontraba dándole la espalda a Matt o al Soul falso, quien me tenía bien sujeta por la cadera y cintura.

—Es hora de que te sueltes de lo que te ata —susurró en mi oído, me revolví incomoda en sus manos.

Soul soltó un gruñido desde su lugar, era obvio que quería deshacerse del demonio pero no podía ya que yo me encontraba en medio de los dos. Matt tomo mi rostro y me hizo verlo a los ojos, después de mirarme detenidamente unos segundos hizo una mueca extraña.

—Yo puedo eliminar lo que te hace sufrir —dijo con voz segura mientras sus orbes azules se clavaban en los míos de color verde. Lo mire extrañada, ¿no se supone que él quería devorarme, entonces por qué me ofrecía tal oferta? —, puedo borrar lo que te hace llorar y te causa tanto dolor.

—¿ Lo que me causa dolor? —cuestione algo distante por las palabras proferidas por el demonio.

Matt asintió, para luego abandonar nuestro contacto visual y situarlo en Soul, quien permanecía silencioso aunque aun furioso en su sitio.

Dolor, yo más que nadie conocía el significado de esa palabra. El dolor de saber que estas completamente sola, aun cuando haya personas a mí alrededor la soledad aun se siente. La familia es otra definición de dolor, ¿Quién disfrutaría de una familia rota que aparenta ser perfecta? O bueno casi perfecta, pues mi persona desentona con mis padres. Y el más grande sufrir es el saber que no hay lugar para mí en ningún sitio, ¿Quién lo tendría cuando fuiste rechazada por la misericordia del Señor antes de tener conciencia?

La mayor parte de mi vida era una mentira, la familia, los amigos, la religión e incluso las personas. No se puede engañar a alguien que ha visto lo que puede ocultarse bajo la forma de un hombre o una mujer, aun los humanos reales son de desconfiar.

—¡ No lo escuches! —rugió Soul desde su sitio. Fue entonces que me di cuenta que no estaba en posición de escuchar las palabras del demonio—, los demonios mienten no debes confiar en sus palabras

—Yo no miento —habló el chico de cabellera pelirroja situando sus fríos ojos azules con rojo sobre el ángel. Su naturaleza demoniaca estaba surgiendo nuevamente —. Eh dicho que puedo eliminar tu penar y así será, lo que te causa tanto dolor es lo que tienes frente a tus ojos. Él te ata con el hilo del destino y de la muerte

Abrí los ojos atónita. Soul me miraba estoico, no pareció sorprenderle lo dicho por el demonio; negué con la cabeza, él ángel no era ninguna fuente de sentimientos negativos al contrario era la luz en mi oscuridad.

El agarre de Matt se hizo más flojo en mi cuerpo, cuando me di cuenta solo sostenía mi mano derecha, como si me diera a elegir quedarme con él o ir con el ángel negro. Su mano se cerraba dubitativa en la mía, no deseaba dejarme ir.

—Mientes —espete mirándolo de forma desafiante. Matt no dijo nada, estaba esperando mis siguientes palabras—. Soul no es lo que me causa dolor, él es lo que me mantiene con vida puesto que sin él hace tiempo hubiera dejado este mundo

Apretó levente el agarre en mi mano, pero no lo suficiente para retenerme junto a él. Con pasos lentos y decididos me situé junto a mi ángel tomando su mano en el proceso. Soul se encontraba rígido, su corazón latía demasiado rápido que incluso pensé que saldría de su pecho, pero se tranquilizo tan pronto como nuestros ojos se encontraron. Soul siempre sería mi ángel.

Matt rió de forma macabra, parecía divertido por mi elección. Tal vez lo de dejarme elegir con quien quería estar era una mentira, tal vez tenía planeado matarnos a los dos. Antes tales pensamientos me puse rígida en mi lugar, ¿a caso nunca me dejaría en paz?

El sonido de su risa fue haciéndose cada vez más espantosa, se asemejaba al chillido de un animal salvaje. Ante mi el demonio que se hacía llamar Matt tomo una forma extraña, su espalda se contorsionaba horriblemente mientras sus uñas crecían hasta volverse casi garras. Su iris se volvió completamente rojo mientras la pupila se torno en una línea fina de color negro, además de que en su frente poseía un dibujo que se asemejaba a sus ojos. De sus labios escapo uno de los rugidos que había escuchado cuando huía de él.

Su estatura había aumentado unos cuantos centímetros y su piel se había vuelto un poco más pálida de lo que era, su cabello se torno negro con unos curiosos detalles en blanco que se asemejaban a ojos. Su cuerpo era delgado y usaba una bufanda bastante larga y sucia que tenia la imagen de tres ojos que se parecían a los que tenía en el cabello. En su espalda tenía un par de alas rotas y raquíticas.

Esa era su verdadera forma, la que había visto cuando use los ojos de Dios en él en la fiesta.

—... Asura —exclamó la voz de Soul mirándolo fijamente mientras el demonio le sonreía de forma burlona—. Pensé que ya te habían dado caza los discípulos de Miguel.

Ante tal mención el demonio endureció la mirada, como si recordara algo que no quería ser recordado. Cerró los puños clavándose sus propias garras aunque no pareció notar su sangre escurriendo por ellas.

—Lo mismo digo Soul —escupió el demonio con voz áspera y cortante. Su cuerpo me era grotesco por las tiras de piel que le colgaban de los brazos y despedía un aroma a azufre bastante fuerte.

Asura era su nombre entonces… el demonio que persistentemente quería mi alma y que tal vez no me dejaría en paz hasta obtenerla.

—Maka —habló el condenado con una sonrisa al pronunciar cada silaba de mi nombre. Hablaba como si me conociera desde tiempo atrás, cosa que me desagrado. Aún me seguía viendo como a comida pero esta vez algo cambio en sus ojos —, te he dado la oportunidad de cambiar tu destino pero la has rechazado, a cambio has aceptado el camino equivocado que posiblemente te lleve a la muerte

—La muerte era segura estando contigo —contraataque, pero él me ignoró.

—La propuesta esta aun en píe. Cuando te canses del ángel negro puedes acudir a mí, con mucho gusto te recibiré —Un escalofrió de pies a cabeza se hizo presente al verlo relamer sus labios, eso era una invitación a ser alimento de demonio —; Y para ti traidor solo una advertencia —prosiguió refiriéndose a Soul —, no te metas en mi camino o te mataré. Esta vez fue por ella pero ya no habrá siguiente vez.

Intente protestar algo confundida, ¿No había atacado a Soul por qué eso me lastimaría a mí? Pero antes de que pudiera siquiera formular una palabra había desaparecido…

…Desaparecido en las llamas del infierno.


Este capitulo me quedo extraño...

Dejando eso de lado quiero dar gracias a todos los que siguen esta historia tan extraña. Es extraña lo acepto, ¿que se podìa esperar de una chica extraña asocial?

Nuestra Maka esta confundida con lo que respecta a Soul, ¿Como es posible que no conozca a una persona que ha estado toda su vida junto a ella? ¿Qué relaciòn hay entre Asura y Soul?

Muchas preguntas y muy pocas respuestas.

Estoy muriendo por leer cazadores de sombras! Oh si! peroooooooo tengo examenes el miercoles :c y no encuentro el bendito libro, alguien con un alma piadosa que pueda pasarmelo? Lo amare por toda la eternidad.

Bye, bye

¿Un review?