HOLA! UN NUEVO CAPÍTULO DONDE PASARÁ ALGO MUY IMPORTANTE, ESPERO LES GUSTE...

Oligranchester: hola, muchas gracias leerme, veamos que pasa con Eliza en este capítulo... espero te guste, saludos y gracias por estar conmigo desde el inicio de esta historia.

Gohy: hola; te entiendo, en mi escuela también ha habido mucho trabajo y no tenía tiempo de actualizar, espero te guste este nuevo capitulo, veamos que pasa con Emily y Eliza, y con la relación de Terry con su papá.

gracias a todas las personas que se toman su tiempo para leer esta historia, y gracias a las que leyeron el fic ¿cómo decirte que te amo?


- ¿hablaste con él?- preguntó Eleonor

- define hablar- contestó Richard con sarcasmo- fue mala idea venir

- no diga eso señor, verá que con el tiempo Terry cambiará su actitud- dijo Candy

- eres demasiado optimista pequeña- sonrió el duque- ojalá muchas personas fueran como tú

- Candy tiene razón Richard, en este momento Terry está muy cortante, estar encerrado no le gusta y eso lo pone de mal humor- agregó la actriz

- entiendo cómo se siente, así que no tengo porque reprocharle nada, tiene razón en lo que me dijo-

- ¿qué te dijo?-

- no vale la pena repetirlo, olvidemos el asunto, ahora si me disculpan debo instalarme en el hotel- dijo el duque mientras caminaba hacia las escaleras

- ¡Richard!- habló Eleonor- ¿por qué no te quedas aquí?, será más fácil que puedas hablar con Terry

- no quiero molestarte-

- piensa en tu hijo, si quieres recuperarlo quédate

- ¿pero tú?-

- lo hago por Terry- fue la fría respuesta de la actriz frente al que fue el gran amor de su vida

- gracias-

El viernes por la noche Eliza se arreglaba para asistir a la fiesta de su amiga Emily; un vestido elegante, hecho prácticamente a su medida era el atuendo que llevaría. La pelirroja estaba de muy mal humor, ahora, después de tanto odio, tanto tiempo desperdiciado pensando cómo fastidiar a Candy se venía abajo, esta noche descubriría que relación tenía Emily con el incidente de Terry.

- ¡yo! Eliza Leegan ayudando a esa huérfana, a esa dama de establo, a esa que desde el día que llegó a mi vida la odie, ¡yo! Una persona de mi categoría haciendo buenas obras con personas como ella, solo falta que el tío William me pida que busque a los padres de Candy- Eliza echaba chispas- cálmate Eliza, si esto sirve de algo podrás estar con…

- señorita el Sr. William acaba de llegar- dijo una mucama en la entrada de la habitación

- ahora bajo- dijo tan fría como siempre- ¿qué esperas?, ¡vete!- ordenó al ver que la chica no se movía

- si señorita- la muchacha cerró rápido la puerta y fue a avisar a Albert que Eliza estaba por bajar.

- buenas noches- dijo Eliza entrando a la sala donde se encontraba Albert

- buenas noches Eliza, creí que te ibas a arrepentir-

- de todas maneras tenía que asistir a la fiesta, después de todo Emily es mi amiga-

- claro, ¿nos vamos?- ofreció el brazo a su sobrina

El trayecto fue en silencio, cada uno iba sumido en sus pensamientos; Albert pensaba en Zara, ¿cuándo iba a regresar de Nueva York?, después de todos esos días en que no la había visto se había dado cuenta que aquella joven le había robado el corazón, con su manera de ser, en cierto modo ellos eran muy parecidos, amaban la libertad, la naturaleza y la sencillez de las cosas, pero también reconoció que zara era toda una dama, fina, delicada y elegante; ¡qué chica! Pensó Albert sonriendo, lo que no pasó desapercibido para su sobrina

- cuídese de Emily-

- ¿perdón?-

- Emily es una chica caprichosa; si, lo sé de qué hablo yo si soy igual o peor, pero Emily se ha encaprichado con usted y no va a parar hasta lograr su objetivo así que cuídese de sus garras- aconsejó Eliza

- gracias, en verdad has cambiado mucho, ¿hay algún motivo en especial?- preguntó Albert curioso

- ¿qué? No, para nada, mire, hemos llegado- respondió mirando por la ventanilla del auto la gran mansión donde sería la recepción.

Después de bajar del auto, ambos Andry caminaron hasta la puerta principal de la mansión donde estaban sus anfitriones: el señor Olson, alto, algo robusto, elegante en un traje negro, acompañado de su esposa, una mujer muy bella, en nada parecida a Emily como suponía Albert, porte elegante, cabello castaño, más joven que el señor Olson conversaban con unos invitados cuando Emily señaló a los recién llegados

- señor Andry- habló Esteban extendiendo una mano para saludarlo

- señor Olson, es un honor el que me haya invitado a celebrar con usted esta fecha tan importante

- el placer ha sido nuestro al contar por primera vez con su presencia, espero que no sea la última- sonrió Olso- le presento a mi esposa, la señora Pamela Olson

- encantado de conocerla- dijo besando su mano como todo un caballero, la señora sonrió

- Emily nos ha hablado mucho de usted, nos ha dicho que maravillas-

- gracias, aunque se decepcionaran de mi al conocerme-

- ¡de ninguna manera!- intervino Emily sosteniendo el brazo del rubio; Eliza sonrió ante tal actitud

- Eliza disculpa, pero sabes que conocer a tu tío en persona es el deseo de toda la sociedad- se disculpó el Sr. Olson

- descuide, muchas felicidades, mis padres les envían saludos y les piden disculpas por no asistir esta noche, pero están en Francia arreglando un asunto importante

- contar contigo es suficiente, tu compañía nos es muy agradable- habló la señora- Emily por qué no acompañas al señor Andry por una bebida

- claro Pamela- sonrió adueñándose de Albert

- disculpen- fue lo único que Albert pudo decir al sentir como era secuestrado por Emily

Eliza sonrió y fue a reunirse con algunos amigos que se encontraban en la fiesta.

- la fiesta en maravillosa- alagó Albert

- gracias, casi toda la organización corrió por mi cuenta- se adornó la chica

- tiene muy buen gusto-

- me encanta planear cosas, fiestas, bailes, en fin todo-

"todo, ¿un homicidio también?" pensó Albert

- dígame sus amigos que se encuentras allá, ¿Quiénes son?- señaló al grupo donde Eliza se encontraba

- verá, la joven de la izquierda es Abigail Thomson- señaló a una joven castaña muy linda- el joven que está a su lado es su prometido Benjamin Jones, los otros chicos son Carl y Daniel Robinson- Emily describió a cada uno de sus invitados con lujo de detalle

- veo que han venido todos sus amigos- dijo Albert

- no todos, faltó alguien que prometió venir y el muy maleducado es la hora que no llega- dijo frunciendo el cejo

- un amigo especial-

- oh no, no piense mal de mí, de hecho es un gran amigo de Eliza, Brandon Hayes-

"caíste" pensó el rubio

- ¿Hayes?

- sí, lo conocimos hace unos meses y Eliza y él se hicieron muy buenos amigos, disculpe mi atrevimiento, yo solo digo lo que veo- soltó su veneno

- descuide, de hecho me gustaría que me hablara de ese joven, si es amigo de mi sobrina debo saber qué tipo de persona es-

- pues verá, es de muy buena familia, viene de Escocia, de hecho tiene sangre real, ¿conoce el apellido Grandchester? Él podría ser el próximo duque- informó la joven y Albert notó como le brillaron los ojos al decir duque

-ya veo, supongo que es una persona decente-

- claro que si, sin duda es un buen partido para todas-

- señor Andry- se acercó un caballero a saludar a Albert

- señor Turner, qué alegría verlo ya recuperado-

- el aire puro como bien me lo dijo me ayudó a recuperarme de mi enfermedad

- cuanto me alegro-

- ¿le importaría acompañarme un momento? Quisiera hablar con usted-

- adelante señor William- dijo Emily entendiendo que estorbaba en la conversación

- con permiso- dijo haciendo una leve reverencia para caminar a lado de su socio, el señor Turner

- veo que te han cambiado querida y por anciano- se burló Eliza cuando se acercó a la plantada, quiero decir a Emily

- ja, ja, que simpática- rio con arrogancia- creí que Brandon vendría- dijo pensativa

"esta mujer nunca lee los periódicos" pensó Eliza

- ¿por qué tanto interés en que viniera?- preguntó

- como te dije, teníamos un plan y quería saber cómo le había ido

- ¿qué tipo de plan?-

- uno que cambiaría su vida-

- ¿tan importante era?-

- imagínate, podría llegar a ser parte de la nobleza de Inglaterra-

- y si el plan le convenía a él, ¿cómo es que rea de "ustedes"?-

- haces muchas preguntas Eliza, pero te diré porque confío en ti-

- te escucho-

- Brandon tiene un primo que es el heredero directo del título de noble, y Brandon, digamos que fue a hablar con él para pedirle que le cediera el cargo; yo lo convencí a que fuera pronto a verlo y creamos un plan para convencerlo- terminó de relatar la chica con expresión triunfante

- ya veo, ¿y por eso no está aquí?-

- eso es lo que inquieta, debía haber vuelto hace días, a menos que se haya ido a Europa… no, no podría hacerme esto, él prometió que si lo ayudaba me lo compensaría

- ¿de qué forma?- preguntó burlona Eliza ya que para ella no era ningún secreto que Emily y Brandon se llevaban más que bien

- una propiedad de Escocia, la villa de su primo, dijo que no le gustaba y que cuando tuviera su título y todos los privilegios se desharía de ese lugar

- me parece que te vieron la cara- dijo Eliza, mientras recordaba la hermosa villa de Terry que conoció en aquel verano

- de mi nadie se burla- respondió furiosa- siempre obtengo lo que quiero, y si me disculpas lo que quiero en este momento viene hacia acá- se paró lo más derecha que pudo y sonrió a Albert que quería hablar con Eliza para saber que había averiguado

- Eliza ¿podemos hablar?-

- recuerde que me prometió un baile- intervino la joven enojada al sentirse ignorada

- es cierto, disculpe- dijo ofreciéndole su mano en señal de invitación, a la que la mujer correspondió gustosa, caminaron al salón de baile y cuando la música comenzó la chica se aferró al su pareja de baile

- ¿puedo preguntarle algo?-

- claro-

- ¿qué relación tiene con Zara?-

- ¿Zara?, es prima de mi mejor amigo, mi hermano prácticamente, y me atrevo a decir que es una muy buena amiga mía- respondió Albert serio

- ¿prima?-

- sí, Zara es prima del actor Terruce Grandchester- "Grandchester" la palabra cayó como bomba para la joven, ¡no puede ser!, pensó, y en cuestión de segundos se repuso y fingió una sonrisa haciendo caso omiso al detalle del apellido

- de cualquier forma, no debería juntarse con alguien como ella. Zara es una muchacha muy extraña, trabaja en el restaurante de su familia y eso no es bien visto en nuestra sociedad, es una chica rebelde, hace caridad a orfanatos, hospitales de gente pobre y lo peor de todo se junta personas de muy bajo nivel, incluso apoya a un grupo de adolescentes que interpretan obras en un teatro muy deteriorado, no debería…- Albert se detuvo en seco, se soltó de la mano de Emily y con toda calma que pudo

- disculpe, pero yo no bien a que me cuente los chismes de todo Chicago y menos para que me hable mal de una persona como Zara, lo que ella hace no tiene nada de malo, de hecho es admirable saber que se preocupa por cosas que en verdad valen la pena y no en cosas superficiales y absurdas como fiestas, bailes o recepciones, así que le pido que no me vuelva a querer contar chismes ni de Zara, ni de mi sobrina Eliza ni de nadie, porque yo no soporto a personas así. Con permiso- dio la media vuelta dejando a Emily en medio del baile, fue por Eliza para decirle que era momento de irse. Con la poca paciencia que le quedaba se despidió de los Olson y como último detalle se enteró que la señora Olson no era madre de Emily y que solo la llamaba así por conveniencia ya que la dama descendía de personajes importantes dentro de la sociedad.

- no quisiera que te fueras- dijo Eleonor abrazando a su sobrina

- yo tampoco quisiera irme, Nueva York es maravillosa, pero debo regresar con mis papás, según tu hermano no les ha ido bien porque no estoy yo-

- claro, les falta la diversión a la hora de comer- se burló Terry

- cierra la boca o te haré cosquillas para que te duela la herida- amenazó Zara

- no te atreverías- negó el actor

- ¿quieres ver como si?- enarcó una ceja retando a su primo

- bueno ya, parecen niños pequeños- regañó Eleonor a su hijo y a su sobrina

Después de una hora Eleonor y Candy acompañaban a Zara a la estación de trenes para que regresara a Chicago, según ellas habían dejado a Terry dormido…

El actor con mucho esfuerzo empujó las sabanas que lo cubrían y poco a poco se fue enderezando hasta quedar sentado, después de hacer pequeños movimientos para relajarse bajo sus piernas de la cama, las sentía débiles ya que en todo ese tiempo no le habían permitido moverse demasiado, se puso de pie y después de sentirse con seguridad comenzó a caminar hasta el armario para buscar algo en específico, llegó hasta el muebla y buscó en una pequeña maleta que habían traído de su departamento, buscó dentro de ella y sacó una pequeña cajita negra, sonrió y caminó de regreso a su cama apoyándose de los muebles cuando un mareo hizo que perdiera el equilibrio y cayera al piso haciendo ruido ya que un florero se había caído. Soltando maldiciones buscó la caja que había caído a unos metro de él, cuando iba a moverse para tomarla sin darse cuenta se cortó con un vidrio del florero roto

- ¡Terry!- gritó su padre entrando en la recamara, corrió hacia él y lo quiso ayudar a ponerse de píe, a lo que el chico se negó

- ¡soy un inútil!- gritó

- calma hijo, aun estás débil- dijo mientras apartaba los vidrios que estaban cerca y se sentó a su lado

- ya no aguanto estar así- dijo después de un breve e incómodo silencio

- Candy dijo que en una semana podrás regresar a tus actividades normales y que para el estreno de tu obra estarás como nuevo-

- ¡el estreno!- sonrió al recordar que la fecha estaba próxima- me pasas esa cajita- señaló a donde había caído, su padre asintió y a gatas fue por el estuche y sonrió al darse cuenta de las intenciones de su hijo

- aquí tienes-

- gracias- abrió la caja y la contempló un momento- ¿qué te parece?- Richard Grandchester se sorprendió ante la pregunta que le había hecho su hijo, nunca pensó que le preguntaría sobre "eso"

- es muy fino y elegante, le va a encantar-

- eso espero-

- no lo dudes, ella te ama como nadie y se sentirá muy feliz- Terry sonrió y una vez más quedaron en silencio

- gracias- dijo al fin Terry- gracias por haber venido hasta aquí por mí, gracias por intentar darme una familia, gracias por haberme mandado a esa cárcel a la que llaman escuela, de no haberlo hecho tal vez nunca habría conocido a Candy, gracias por estar en este momento a mi lado- el duque no sabía qué hacer, tenía lágrimas en los ojos, su hijo, su querido hijo lo había perdonado. Como imanes se abrazaron y ambos lloraron desahogando todos los sentimientos reprimidos hasta entonces

- te quiero hijo-

- yo también te quiero papá, ¿estarás conmigo cuando se lo proponga?

- si es lo que quieres ahí estaré-

Tan pronto dos semanas habían pasado y Terry ya había sido de alta por su pecosa enfermera, con ayuda de todos iba a los ensayos ya que faltaban pocos días para el estreno, una veces lo acompañaba su padre, otras su madre y la mayoría de ellas Candy que vigilaba que no hiciera ningún movimiento brusco para no dañar la cicatriz en su cuerpo.

- ¿listos niños?- preguntó la Hermana María

- ¡sí!- gritaron todos con gran emoción

- hora de irnos- dijo con voz cantarina la Señorita Ponny.

- Annie, ¿por qué tarda tanto Archie?- preguntó Albert- llegaremos tarde

- calma, aún hay tiempo y ya sabes cómo es para arreglarse.

- buenas noches- saludo Zara

- hola Zara- respondió Annie

- ¿cómo te sientes?- preguntó al ver el abultado vientre de la señora Cornwell

- muy bien, al menos por ahora- respondió Annie feliz al saber que iba a ser madre

- hola Albert- saludó la chica al rubio al ver que no había dicho nada

- luces hermosa- dijo con una angelical voz

- gracias- la chica se sonrojó y comenzó a mover su abanico

- ya estoy aquí- dijo el siempre elegante Archie

Los cuatro salieron del hotel rumbo al teatro, Annie y Archie tomados del brazo como el matrimonio feliz que eran y Albert y Zara caminaron atrás de ellos como un par de colegiales enamorados.

Ya en el teatro Candy, Albert, Zara junto con sus padres, el matrimonio Cornweel, Eleonor Baker y Richard Grandchester tomaron sus lugares en la primera fila frente al escenario; primera, segunda, tercera llamada y la obra comenzó; todo era maravilloso, la escenografía, las luces, el vestuario y los actores, así la obra comenzó siendo un éxito y terminó de la misma manera; el reconocimiento del público fueron cinco minutos continuos de aplausos, hasta que todos comenzaron a retirarse dl lugar…

- buenas noches, disculpen, pero Terry me pidió que les dijera que no se muevan de sus asientos, él viene en un momento- pidió Robert a todos los que ocupaban la primera fila.

- de acuerdo- dijeron todos y comenzaron a conversar sobre la magnífica representación. No pasaron ni siquiera diez minutos cuando nuevamente el telón se abrió y Terry apareció con una orquídea en la mano vistiendo algo parecido al uniforme del colegio San Pablo, la escenografía era casi una fotografía de la Segunda Colina de Ponny, aquella donde Candy y él habían pasado tanto tiempo juntos mientras estuvieron en el colegio.

Albert se puso de píe y tomó a Candy de la mano, la condujo hasta las escaleras del escenario y la ayudo a subir; ella como autómata comenzó a caminar hacia el centro del escenario donde estaba él…

- Candy, hoy, aquí estoy, completamente como soy, Sin equipo de protección, con toda la ilusión prendida, aquí frente a todos quiero decirte que Por ti daría media vida, por ti mi libertad arriesgaría, por ti mi mal humor lo cambiaría, por ti soy capaz de todo, si tu me pidieras a renunciar a al teatro, al dinero, a mi nombre, a todo, por ti dejé el cigarro, por ti seguí mi sueño del teatro, por ti intenté hacer feliz a Susana, por ti…

Candy tenía los ojos llenos de lágrimas, se sentía como en un sueño, un hermoso sueño del que nunca quisiera despertar, las palabras no salían de su boca, solo una enorme y hermosa sonrisa se dibujó en su rostro…

- Por ti daría media vida, por ti mi libertad arriesgaría, por ti no sabes todo lo que haría,

por ti sin duda yo me casaría,

así que aquí frente a todos- en ese momento las luces de un palco se encendieron y Candy pudo ver como la Hermana María, La Señorita Ponny y todos los niños del hogar estaban ahí, con ella- quiero pedirte QUE TE CASES CONMIGO

en ese momento el mundo se detuvo, dos corazones comenzaron a latir más rápido de lo habitual, uno lleno de emoción y nervios y otro lleno de nervios solamente, ¿qué le contestaría?

- ACEPTO, si Terry quiero casarme contigo, quiero pasar el resto de mi vida a tu lado- respondió abrazándolo con todas sus fuerzas.

. te amo Candy, te amo- susurró él después de besarla con todo el amor que sentía.

Todos los presentes estabas conmovidos por la escena, ninguno esperaba semejante propuesta de matrimonio, sabían que pasaría, pero nunca de una manera tan romántica y emotiva.

Eleonor y Annie con lágrimas en los ojos sonreían al ver a la pareja tan feliz, Richard sin dudarlo abrazó a Eleonor, ambos estaban llenos de felicidad al ver a su hijo tan enamorado y feliz; Archie abrazó a su esposa y agradecía que al fin su "Gatita" iba a ser feliz, Albert sonreía, respiró aliviado al escuchar la palabra Acepto deseando de ahora en adelante su hermana y su mejor amigo estuvieran siempre juntos, la Señorita Ponny y la Hermana María lloraban como Magdalenas al ver a su querida niña en los brazos del hombre que amaba; los padres de Zara se abrazaron y rieron al ver el amor que la pareja desbordaba, Zara, a pesar de no conocer cien por ciento a Candy en esos pocos meses se dio cuenta que para su primo no existía una mujer mejor y se alegró de poder formar parte de aquel momento que sin duda todos recordarían.

- el amor es maravilloso ¿no crees?-

- sí, Candy y Terry son la pareja de enamorados más románticos que he visto-

- serán muy felices-

- sin duda alguna-

- ¿me darías una oportunidad?-

- ¿qué?

- me darías una oportunidad para conquistarte-

- ya lo has hecho- sonrieron y tomados de la mano salieron del teatro junto con los demás para ir a celebrar a la casa Baker donde ya estaba todo preparado

la propuesta de Terry contiene versos de la canción Hasta la Camisa de Raul Ornelas, espero la puedan escuchar, saludos y gracias nuevamente