Capitulo 1. La verdad… Al fin

Era una tarde muy bonita, estábamos todos fuera, en el hermoso jardín de los Cullen, yo observaba como los rayos del sol pegaban de lleno en el rostro de Edward, mis piernas empezaron a temblar y mi pulso a acelerar, esa era mi reacción de siempre y había incrementado desde que el regreso. El inmediatamente se dio cuenta del cambio y rápidamente me observo, y de pronto se encontraba frente a mi.

-Edward, tengo algo que decirte- le dije sin ninguna pizca del valor que sentí, por ejemplo cuando enfrente a Aro en Volterra.

-Dime amor- me dijo mientras desaparecía gradualmente su sonrisa y en cambio aparecía una cara de completa preocupación.

Habia llegado la hora de sincerarme por completo con el hombre que amaba, trate de reunir el valor que necesitaba, lo lleve hasta su cuarto.

-Porfavor, mi amor, sientate y trata de escuchar lo que tengo que decirte, no me interrumpas, yo se que vas a pensar que me he vuelto loca pero puedo demostrarte que digo la verdad y que no lo estoy, entonces tomando con fuerza mi varita de roble con nucleo de la pluma de fenix, tal como la de mi hermano y la de… la del hombre que destruyo a mi familia, que mato a mis padre… no sentia temor al oir su nombre como los demas magos, mas bien, era asco, coraje, odio…

El obedientemente se sentó, calculando gravemente cada una de mis palabras, y pensando en sus posibles significados. No sabia como decirle, después de todo no era normal que tu novia llegue y te diga lo que yo le iba a confesar a Edward, ya había ensayado como decirle y explicarle, pero al ver sus ojos ansiosos y preocupados por mi se lo solte de golpe…

-Soy bruja…- El se levanto con el ceño fruncido, no entendía, de hecho, ni en un millón de años lo hubiera entendido, ya que los de nuestro mundo lo ocultábamos a los muggles, no es que la familia de Edward ni Edward mismo fueran muy normales, pero aun asi eran muggles, o al menos eso creia yo, es cierto que existian vampiros en mi mundo pero los Cullen eran diferentes a como los describian los libros de criatura magicas y DCA, pero es cierto que jamas habia conocido verdaderos vampiros hasta que los conoci a ellos, mi familia…

-¿Que? Bella, ¿estas bien, mi amor? ¿Que dices?- me derritió por completo la preocupación que se podía ver en sus ojos y que destilaba en su voz. Despues de todo yo había pasado por ciertas experiencias traumáticas, así que no lo culpe, cualquiera se habría vuelto un poco loco, cualquiera menos yo, ya que gracias a mi vida en el mundo mágico, yo me había vuelto fuerte en ese sentido.

-Edward BRUJA- le dije con un amor infinito y una gran comprension- como en… calderos, pociones y hechizos, BRUJA.

El se volvió a sentar en la cama, pensando en lo que yo le había confesado.

Para ese momento todos estaban afuera de la habitación de Edward, mirandome como si estuviera loca.

-Bien!, si no me creen se los voy a demostrar- de mi bota saque mi varita, ese era mi escondite preferido ya que por experiencia de Fred y George sabia que guardarla en la bolsa del pantalón no era una buena idea, y no por que se fuera a partir en dos, no, las varitas eran muy resistentes, solo un hechizo muy poderoso podría partirla, sino por que a Fred le había quemado el trasero con chispas rojas, el ni siquiera se había dado cuenta, iba por todo el castillo con un hollo en el pantalón y el interior pintado de rosa. George y yo nos dimos cuenta, no le dijimos nada.

Pense en mi mejor hechizo, aprendido de Ginny Weasley, una de mis mejores amigas.

-Moco-murciélago- de pronto tanto el como toda su familia, estaban bañados en una sustancia asquerosa, verde y pegajosa.

-Aaaaaaaah! Bella!, ¿que que que es esta cosa?- esa fue alice, histerica por que su ropa habia quedado totalmente desechable, no es que se la fuera a poner otra vez pero… bueno es alice…

-Pero ¿tu hiciste esto?- solo cuando reconocí la voz de Carlisle, la sangre subió a mis mejillas, entonces recorrí con la mirada a los siete vampiros, todos bañados en moco de murciélago. La mayoría de ellos ya había desistido de quitarcelo, estaba demasiado pegajoso.

Edward estaba como en shock, jamas lo había visto así, Emmett estaba que no se aguantaba la risa, alice asqueada, pero cuando vi a Rosalie, su expresión era asesina, tengo que confesar que tuve miedo.

-Tergeo- lanze el hechizo limpiador y al momento el moco fue absorvido por mi varita.

Oigan lo siento mucho chicos- dije mirando a todos. Todos estaban muy sonrientes excepto por dos rostros Rosalie, que sinceramente no quería ni mirar, por que en verdad me daba mucho miedo, y edward que seguía observando como si tuviera miedo, no entendí su miedo hasta que me abrazo y me susurro al oído: "nunca te vallas, por favor bella, ahora se que definitivamente no estoy a tu altura pero por favor, no me dejes, mi amor, se que me lo merezco y también se que puedes defenderte sola, pero…

En el preciso momento en que entendí lo que me quería decir; que tenia miedo a que ahora que ellos sabían mi secreto, yo me fuera, lo viera como inferior, yo ni siquiera llegaba a pansar eso, siempre vi a edward como la criatura mas hermosa, por dentro y por fuera, que existe,así que eso jamas iba a pasar, en dado caso era yo la que no se sentia a la altura de una criatura tan maravillosa, especial, hermosa como lo era Edward, así que hice lo primero que me vino a la cabeza, lo bese para tratar de acallar sus miedos, lo bese con una ternura y amor infinito…

Cuando nos separamos, me miro a los ojos y sonrio, esa hermosa y torcida sonrisa traviesa que tanto me gustaba se dibujo en su cara, genial! lo había logrado, solo con un seguro beso lleno de el amor mas bello e inocente que había sentido en toda mi vida, había logrado borrar todos esos miedos que le atormentaban…

cuando hablo, su pregunta me tomo completamente por sorpresa…

-Y… dime amor, que mas puedes hacer?- mi rostro se pinto de tanta perplejidad, y entonces sonreí tan abiertamente como el…

-Puedo volar, de hecho en mi escoba soy mucho mas ágil que con mis pies, en el piso soy torpe, y por eso no puedes pensar en tu bella como una persona ágil, pero es real, mira… ACCIO SAETA DE FUEGO…

-wow, exclamaron todos, pero al único que realmente seguia escuchando era al ser que estaba parado a mi lado, mi hermoso vampiro, entonces recordé que no les había dicho todo aun, no les habia dicho que en realidad tenia 17 años y no 18 como todos aqui pensaban, no les había dicho por que estaba aquí y no en hogwarts, junto con mi hermano y mis amigos aprendiendo mas magia, no les había dicho que el ser mas aterrador de todo el planeta estaba tras de mi y mi hermano para matarnos, que nos estaba dando caza, que mientras harry estaba en hogwarts y yo estaba en forks el se dedicaba a matar personas, que harry y yo sabíamos como destruirlo y que éramos los únicos, aparte de ron y hermione, que sabíamos…

-Amor, que te sucede- solo entonces salí de mis pensamientos… había olvidado por completo mi escoba y lo que les iba a mostrar

vi a edward y su familia tan preocupados que me decidí en ese mismo momento decirles toda mi historia, sabia que podía simplemente mostrarselos por mis recuerdos, yo sabia que en un pensadero seria mas fácil pero en cualquier vasija seria mas practico, pero yo sentía deseos de desahogarme, contrasello todo a edward por mis propios labios, talves después se los mostrara a todos, pero…

-Bella? en serio amor me estas asustando….

-Edward tengo que decirles algo, no me gustaría repetir la historia porque en verdad es algo doloroso para mi, pero de verdad necesito decirte todo a ti primero….

-Esta bien, vamos entonces.

-Si pero…- entonces mire a todos, ellos empezaron a caminar.

-No, esperen, nosotros nos vamos- dijo Edward, yo me quede un poco confundida, como que nos íbamos…

-Uh… ¿a donde?-

-A nuestro prado, por supuesto- me respondió como si fuera la respuesta mas obvia que pudiera existir. Me tomo de la mano y me ayudo a subir a su espalda, cundo llegamos al prado baje de su espalda.

-Entonces….-dijo Edward

-¿Que? oh, si, cierto… Edward te dije que esto es doloroso para mi, tienes que escucharme hasta el final, no me interrumpas, por favor, puedes preguntar lo que quieras cuando termine de hablar, empezare por hablarte de mi familia, tu conoces a charly como mi papa, pero en verdad charly, a pesar de ser lo mas cercano que he tenido a un padre desde siempre no lo es, el y renee también son gente mágica, bueno renee es squib, persona nacida de padres magos, pero sin magia, mis verdaderos padres fueron… a…a…asesi…nados cuando yo y mi hermano, harry, teníamos 1 año…- vi el rostro de edward y parecía confundido así que me apresure a explicar: -si, tengo un hermano, mi gemelo, harry, y como ya habrás supuesto mi apellido no es swan, mi nombre verdadero es Isabella Lilian Potter, hija de james y lily Potter, ellos desafiaron al mago mas tenebroso de todos los tiempos.-no quise decir su nombre por todos los malos sentimientos que me traian y no queria preocupar mas a Edward. -No quisieron unirse a su grupo de mortifagos, así que el los mato, esa es la historia que saben las personas del mundo mágico, pero solo el E.D y la Orden del Fenix, sabemos la verdad, que Voldemort los mato para llegar a mi y a mi hermano por que a sus oídos había llegado la profecía, una profecía que decía que quienes podrían vencerlo nacerían de quien lo había desafiado 3 veces, solo nosotros podíamos vencerlo.

Así pasamos toda la tarde, yo le estaba explicando todo, como nos habíamos enterado que teníamos magia, mi vida en hogwarts, como habíamos escapado de Voldemort una y otra vez, acerca de la Orden y el E. D., sobre Albus Dumbledore, sobre mis amigos, incluso sobre mis tíos, los Dursley, cosa que le hizo enojar muchísimo así que apenas toque el tema lo cambie inmediatamente, sobre los horrocruxes, sobre que dumbledore y mi hermano harry habían estado de acuerdo en enviarme al otro lado del mundo para mantenerme alejada del peligro que representaba voldemort para mi, entonces sentí algo extraño, lo mismo que sentí cuando harry estuvo a punto de entrar a la cámara secreta sin mi, entonces escuche la voz de mis hermano, el estaba en peligro, tenia que ir con el, tenia que ayudar a mi hermano…

-¿Bella?-

-Mi hermano Edward, Harry, el… el esta en peligro, o lo estará, no estoy segura, el, hermione y ron, no me preguntes como lo se, solo lo se, lo escuche gritar, como esta conexion que solo tienen los gemelos, en nosotros es mas fuerte por la magia, es algo que compartimos, podemos saber lo que piensa el otro, solo si queremos, pero si uno esta en peligro… Edward, esto ya lo había sentido antes … hace como cuatro días, pero no podía hacer nada, aun no podía hacer magia fuera del colegio y si hacia tantita magia, lo mas probable era que voldemort supiera donde estaba yo y viniera a atacarme y entonces ni dumbledore ni ustedes podrían ayudarme.- mientras decía esto yo me pare y corrí hasta mi bolso, saque el galeón falso que hermione había hechizado para el ejercito de dumbledore, entonces con mi varita escribí el mensaje: ¿como esta harry? Salgo para inglaterra ahora mismo, Hermione, nos vemos en la madriguera y le di la vuelta a la moneda y la volví a guardar, ahora en el bolsillo de mi pantalón.

-Edward tengo que ir con harry ahora mismo- Le dije sin titubear cuando llego a mi lado. entonces se oyó un "plaff" y ahí estaba charly parado justo enfrente de nosotros, seguro haba leído el mensaje en su moneda, en su hombro traía mi mochila, me la tendío y yo la tome, dentro traía todo lo que yo había preparado por si tenia que salir de emergencia, y esta era una emergencia, agradecí por todo a charly, entonces me aparecí en la casa de los Cullen.

-Tengo que ir a Reino Unido YA!, si ustedes no quieren ir no los culpo, esto será muy peligroso, necesito un objeto que ya no vallan a necesitar mas…- dije mientras paseaba muy rápido y preocupada por la sala

-Bella todos iremos contigo- me dijo edward, entonces Esme me dio un plato de su vajilla, tuve que reír, era muy irónico, algo que no fueran a utilizar mas, digo, ¿cuando lo habían utilizado?

-Gracias chicos, esto es muy…

-Bella sabes que siempre vamos a estar contigo, pase lo que pase.-

Saque la varita de mi bota, puse el plato en la mesa y apunte hacia el.

-Portus- entonces el plato comenzó a brillar- Bien chicos, esta programado para salir en 5 minutos, por favor apresurense esto es muy importante, Edward, ¿podrías explicarles lo que te con en el prado? porfavor no estoy segura de poder repetir todo.

-Claro- entonces a una velocidad incleible les dijo todo lo que hablamos en el prado, excepto lo de los horrocruxes, por que yo le había dicho que eso nadie mas lo tenia que saber.

-Ok, que todos toquen el plato, con un dedo bastara, si perfecto.- entonces sentí como un gancho jalaba de mi estomago y comenzamos a dar vueltas hasta caer en algo verde y mullido, pasto, estábamos en las faldas de la montaña que ocultaba la casa de los weasley.