Los personajes son propiedad de Cassandra Clare.

Esto no tiene nada de sentido & no es más que otra cosa que salio después de escuchar tantos playlists jalec x).

Dedicado a Lushy, porque ella es una coshita hermosa que cuándo ve arcoiris piensa en jace/alec. & porqué Alec no sería lo mismo sin un Jace, así como yo tampoco sería lo mismo sin ella. te amo. i'm with you. always. why do you even have to ask?. *hugattack*


Alec no tiene ni la menor idea de cómo fue que terminó en este enredo. Es imposible, ni siquiera tiene sentido conociendo a la persona a la qué se refiere. Alguien que jamás le verá con otros ojos más que de amistad y, solamente por ser parabatai, amor fraternal.

El conoce a Jace a la perfección y sabe que para él no hay nada mejor que luchar y combatir. Si tan solo las cosas fuesen más parecidas a cómo son sus sueños. Aquellas fantasías que no hacían nada más que engañarlo a sí mismo. Cosas imaginarias que jamás ocurrirían porque todo va en contra de la realidad.

—Alec, ¿Te importaría ponerme atención, por un momento?

—Lo siento, Jace. ¿Qué decías?

—Si estas teniendo una fantasía prohibida con tu hermana, al menos se más discreto. — Bromea Jace con aquellas bromas suyas que siempre dejaban a Alec desconcertado. — Te decía que no me gusta este tipo…Magnus Bane. Tiene algo que no me gusta.

—Clary tiene algo que no me gusta. — Responde con amargura, porque sabe que en aquellas palabras hay más de un sentido que Jace no podrá comprender. Así es mejor.

No es que aquel comentario fuese a importarle a Jace. Alec se preguntaba si habría alguna cosa por la que Jace se interesara aparte de ir cazando demonios y realizar sus comentarios sarcásticos. Probablemente, el piano. Una leve sonrisa aparece por los labios de Alec, no una sonrisa fingida cómo las que solía tener, no una sonrisa por alguna broma de Jace. Una sonrisa por recordar la primera vez en la que Jace había tocado el piano frente a él.

Había sucedido cuando estaban pequeños, y para ese tiempo Jace no era nada más que el niño nuevo que había llegado al internado y Alec no quería nada más que tener una amistad con él, porqué había algo de él que lo intrigaba e interesaba. Ahora sabía la razón.

Aún recordaba cómo las mejillas de Jace se sonrojaban paulatinamente mientras Alec lo observaba con curiosidad, como si fuese algo que hubiese caído del cielo y fuera lo más perfecto que existiese. Recordaba cómo los dedos de Jace entonaban aquella hermosa melodía y cómo el sonreía cada vez que sus miradas tímidas se encontraban.

—Alec... ¿Otra vez te perdiste? Eres un idiota.

—No tienes ni la menor idea.

—Por supuesto que la tengo. Aparentemente, siempre que conversamos hay algo más importante dentro de tu estúpida cabeza.

—Jace...siempre serás más importante que cualquier otra conversación sobre Magnus y Clary.