Kissu


La observaba con nerviosismo y los ojos bien abiertos, tratando de mantener una distancia prudente... ¡Pero es que ella se le acercaba más y más! No importaba cuanto retrocediera, la fémina daba pasos hacia adelante y mantenía su rostro en su lugar, es decir, cerca del de él. Tragó grueso desviando la vista; ¿cómo es que se quedaba con aquella inexpresividad? No podía entenderlo.

—¿S-Sucede algo, Reki? —cuestionó luego de unos segundos en silencio.

La aludida pestañeó varias veces y luego se alejó, esta vez alzando un poco su cabeza para poder observar al chico; no se iba a poner en puntillas otra vez... Suspiró con tranquilidad para disponerse a hablar.

—Has besado a Mine, Hazanki y Hotogi —comentó con neutralidad, sin embargo el muchacho se sonrojó—. ¿No crees que eso pueda traerte problemas? Aún cuando un Butei sea popular con las chicas —cuestionó observándole.

Kinji se rascó la mejilla un poco nervioso con la vista hacia otro lado, pensando bien qué responder; no creía que le traería problemas, en primer lugar Riko lo había besado a él... Aunque tal vez Aria y Shirayuki sí armarían algo grande, pero se podría solucionar como lo había logrado antes. Soltó una bocana de aire cerrando los ojos; ¿por qué las mujeres eran tan difíciles? Ahora que lo pensaba, Reki no era así... Aunque había comprobado que tenía emociones.

—No creo que me traiga problemas tan graves... —respondió abriendo un solo ojo para observarla.

Ella era una de las mejores snipers del instituto, pero siempre se mostraba inexpresiva; muchas veces se cuestionó si la de cabellera verde podía sentir algo, pero luego de la misión con el lobo comprendió que sí tenía emociones, además de que era una chica con buen corazón. Eso es cierto... Reki no era difícil, no como Aria, no como Shirayuki... ¡Menos como Riko! Aunque esta última hacía todo en broma, y por eso no suponía un problema para él.

Sintió un roce en sus labios, así que salió de sus pensamientos y pudo ver a la fémina besándole por unos segundos, puesto que luego se alejó y se giró, dándole la espalda mientras empezaba a caminar al lado contrario del que estaba él.

—Entonces uno más tampoco aumentará esos problemas —comentó con normalidad para luego bajar por las escaleras hacia el primer piso del instituto.

Kinji tocó sus labios y luego observó el lugar por el que la chica se había ido, manteniendo sus ojos bien abiertos; ahora... ¿Qué debía pensar?


Otro escrito de una escena de Reki y Kinji.

Digan lo que digan, a mí me gustan estos dos juntos.