Pensamientos Caninos


Deslizó su mano con mucha delicadeza y cuidado por la cabeza del animal, acariciando ese pelaje blanco tan hermoso, pasando sus dedos por detrás de las orejas, bajando hasta su barbilla. El perro, por su parte, sacaba la lengua con alegría y movía la cola de un lado a otro; sí que le gustaba, le encantaba que le hiciesen cariños, sobre todo cuando era ella quien lo hacía.

Se tumbó en el suelo dándose la vuelta, quedando con las patas arriba observando a su dueña; le estaba sonriendo, la de cabellera verde tenía esos labios curvados, y eso le hacía feliz puesto que era raro cuando demostraba sus sentimientos. No hace mucho que estaban juntos, pero como su mascota había aprendido a conocer a la chica; los animales no entienden... Eso dicen las personas, ¡pero claro que sí!

¡Él entendía! ¡Él aprendía!

—Reki, le has agarrado mucho cariño, ¿no? —escuchó la fémina le cuestionaban a sus espaldas.

Se levantó dejando al lobo —porque no era un perro como ella hacía parecer, claro que no— en el suelo, el cual se sentó en el suelo, observando a los dos presentes; ese muchacho hablaba pocas veces con su dueña, sin embargo podía asegurar que ella cambiaba un poco con su presencia... Era extraño.

—Sí, además fue aceptado en el instituto; es mi deber entrenarlo como un perro que ayude a rastrear en las misiones —comentó con neutralidad sin alguna expresión; aunque se sentía cierto tono alegre en sus palabras.

El joven de cabellera negra sonrió levemente acercándose al animal, agachándose para acariciar su cabeza con delicadeza. Al lobo le gustaba; ¿acaso le agrada que él le acariciara porque su dueña, de igual forma, se comportaba diferente con su presencia? No lo sabía, pero le encantaba verla feliz, y por eso aceptaba cada uno de los cariños que el muchacho le daba.

—Mucha suerte, sé que lo harás bien —animó el joven poniéndose de pie y dedicándole una sonrisa a la de cabellera verde para alzar la mano en forma de despedida e irse.

Reki se quedó observando el lugar por el que Kinji Tooyama se había ido, manteniendo su rostro sin alguna expresión. Se giró a observar a su querido compañero animal, el cual se le quedó mirando; ella sonreía, su querida dueña estaba sonriendo, era feliz... El canino dirigió su vista al camino que el chico había tomado para irse.

Sí, definitivamente tenía que hacer que estuviesen más tiempo juntos...


Se nota en el anime que Kinji quiere a Aria.

Resulta que hubo escenas de Kinji con Aria, con Riko y con la otra que no me acuerdo nombre porque me caía mal.

Pues yo quiero escenas con Reki porque es mi personaje favorito.

Por eso escribí esto ~