Peter. Te he suplicado no sé desde hace cuanto. Desde la primera vez que te pedí que no te unieras a los mortifagos. Desde entonces, sigo rogando.

Tienes la culpa de tantas muertes. Tus manos están teñidas de rojo, de sangre de inocentes.

Y ahora, ese rojo que tiñe tus manos aunque no lo ves, esas náuseas que te llenan, son las peores.

James y Lily habían confiado en ti, ¡en ti!, para que fueras su guardián secreto. Ignoraste eso. Ignoraste que Prongs te había entregado lo más valioso que tenía, su familia, porque te había considerado lo suficientemente amigo.

Tonto. Esa será siempre su culpa.

La tuya será que te importó un bledo romper esa confianza.

Querías el poder. Era lo único que sabías. Con poder, saldrías de las sombras de tus amigos, ¿no es así? Podrías ser tú.

Nunca pensaste que en el lado oscuro serías sólo un mortifago más.

Cierto. Fue Voldermort el que gritó la maldición Aveda Kadevra. Te has estado repitiendo eso durante dos horas, estando ahí sentado en las alcantarillas, meciéndote suavemente, tratando de convencerte que no habías asesinado a James y a Lily. Después de todo, tu no gritaste la maldición, ¿no?

Tratas de calmarte diciendo eso, pensando que TU  no los asesinaste. ¡Qué va! ¿¡¿¡Cómo pudiste haberlos asesinado tu, cuando lo ÚNICO que hiciste fue darle a Lily, a James y a Harry a Lord Voldermort, en charola de plata!?!?

Te levantas preocupado. Sirius.  Él sabe que TU eras el guardián secreto. Si va con Remus y se lo dice, seguramente Remus le creerá. ¡Te mataran!

Entrégate..... por favor, entrégate.....

Te transformas en Wormtail, y empiezas a correr. No dejas de pensar en que cuando Voldermort cayó, fuiste el único que se quedó en la casa de los Potter.  Sólo tú.

Entraste con paso tembloroso. Dime, rata, ¿cuántas veces no entraste en ese mismo hogar, siendo recibido como un héroe, y no como un fracasado?

Ahora corres. Quieres llegar para evitar que Sirius confiese que tu eras el guardián secreto de los Potter. Ahora, que tu amado Lord cayó, no tienes a nadie que te proteja.

Piensa en esa ironía. Sabes bien que Moony, Prongs y  Padfoot te hubiesen protegido, aun a costa de sus vidas.

Ahí estas. El pueblo donde Remus vive, escondido de Voldermort.

Sabes que el pobre licántropo sufrirá tanto o más que Sirius, al saber que James y sobre todo Lily murieron. Vamos, encuentra un poco del supuesto valor que el sombrero vio en ti, y entrégate a Dumbledore.

Sabes cual será el destino de Sirius..... sabes de la soledad a la que condenarás a Remus..... no tienes que hacer nada, sólo lo leal, lo honesto.

Entrégate.

Ahí esta,  Sirius. Sólo ve con un auror –aunque deberías enfrentarte a Moony y a Padfott- y confiesa.....

Libérate y libéralos.

 

- ¡A LILY Y A JAMES, SIRIUS! ¿Cómo pudiste......?

Lo sorprendiste, incluso lo asustaste. Él llegó a pensar que tu habías muerto. Viste como su gesto pasó de alegría a tristeza al momento de comprender la verdad.

Y sin importarte la mirada de sorpresa, de dolor, de angustia, de quien fue uno de tus mejores amigos, mataste a doce personas.  ¡Doce personas inocentes! ¡Y condenaste a tu amigo!

¡¡¡Espera!!!¿Qué haces? ¡Tienes que detenerte!

¡No me escuchaste antes, cuando te dije que fueras con Dumbledore, y evitaras que James y Lily murieran, escúchame ahora!

Sirius es tu amigo. Le debes la vida, lo sabes.

Ya tienes demasiadas muertes en tu alma.  Dos son de personas que juraste proteger. No agregues la muerte de Padfoot a la cuenta.

Sacas un cuchillo de tus ropas, y volteas a ver a Sirius, con el brillo de los asesinatos en tus ojos negros.

No lo harás.....

Evitaste gritar cuando cortaste tu dedo, pero inmediatamente te transformaste en Wormtail, y huiste, dejando la prueba de que Peter Pettigrew está muerto. Y ni siquiera te conmovió ver a Sirius ahí, triste, sorprendido, con la muerte de James y Lily sobre él.

¡Esa es TU culpa!

Como Wormtail, corriste, ¡huiste maldito! ¡Detente, por lo que más quieras! ¡Regresa, y enfrenta lo que has hecho! ¡Con un demonio, sé valiente por una vez en tu miserable vida!

¡De acuerdo! ¡Me rindo! No me interesa más.

Si te interesa, Wormtail, escoria, basura, traidor..... yo me iré.

No volveré a recordarte todo el mal que has causado. No te volveré a decir del pobre niño que juraste proteger con tu vida, que crecerá solo, con personas que lo odian.

Ahhh, no pensaste en eso, ¿verdad? ¿no pensaste que el gran Voldermort querría matar a un niño?

¿¿Qué pensabas?? ¿Que iría a tomar el té?

¡Y claro! ¡Ahora lloras! Tus lágrimas corren por tus mejillas, mientras estás en las alcantarillas, sosteniendo tu mano mutilada.

Maldito asesino..... ni siquiera lloras por Harry, quien crecerá sin ver a sus padres. Por James, a quien viste sufrir la maldición Cruciatus. Por Lily, que murió con una valentía que tu jamás conocerás.

No lloras por Remus, a quien dijiste considerar tu hermano mayor. Ni siquiera por Sirius, a quien admirabas, quien fue tu protector.

¡Lloras porque estás solo! ¡En una maldita soledad que tu causaste!

¡Hubiese sido mejor que murieras junto a tus amigos! ¡Pero no! ¡Querías el poder!

Y ahora, estarás destinado a una vida en las alcantarillas, como rata.

La verdad, no mereces eso. No mereces nada.

Ojalá que un gato te atrapara, y acabara con todo esto. Ni siquiera me escuchas.

No. La verdad es que no lo mereces. No mereces el aire que entra en tus pulmones, no mereces la poca comida que existe.

Lo único que mereces es el tormento de los gritos de James. Del llanto de Lily, de los sollozos de Harry.

No mereces pensar en ellos. ¡Claro! Ahora que piensas en ellos, los añoras. ¡Qué fácil!

Sueñas con James, enseñándote a volar en la escoba. Con Sirius, acompañándote a la cocina, y bromeando contigo. Con Remus, ayudándote a estudiar.

¿Y sabes que es lo más cómico? ¡Wormtail los extraña! Es curioso pensar, que una rata tuvo más valor que tu. Mucho más valor. Wormtail hubiese dado su vida por Prongs, Padfoot y Moony. Ellos eran su familia.

Y la más grande ironía es que quizás fue por la rata que quedaste en Gryffindor.

Porque tu, Pettigrew, no eres uno de los valientes. Eres un traidor, que vendió a su propia familia para tener más poder.

Ojalá murieras, y acabaras con tu sufrimiento.

Y ahora, engañas.

Ese niño pelirrojo te llevó con cariño hacia su hermano menor. Y tu, fingiste. Mentiste. Nuevamente, igual que probablemente lo hiciste durante años.

No mereces la mirada de inocencia y bondad que reflejan esos ojos azules. No mereces el entusiasmo con que te ha recibido a su familia. Te ve dulcemente, como pensando que encontró un amigo.

¿Tu, un amigo? Pettigrew, el traidor, el que mató a su protector, logró que encerraran a su amigo, y condenó a la soledad a su hermano.... ¿¿¿un amigo???

¡Me rindo!

Si alguna vez los hubieras querido, te entregarías.

No obligarías a pasar a Moony las terribles transformaciones a solas. No lo obligarías a pensar que quedó solo, que perdió a su familia.

No dormirías tranquilo por las noches, sabiendo que Sirius, que Padfoot, a quien tantas veces quisiste imitar, está pudriéndose en Azkaban, perdiendo la memoria, los recuerdos, perdiéndose a si mismo, dejando de ser Sirius Black para convertirse en un zombie.

Si alguna vez los hubieras apreciado, irías en estos momentos, dejarías de engañar a Percy, e irías corriendo con el profesor Dumbledore, y así lograrías que Sirius fuera liberado, y que Harry, ese pequeño niño con los ojos llenos de inocencia, dejara a esa terrible familia que lo aborrece, y creciera con gente que lo quiere.

Tu más que nadie deberías saber bien lo que es crecer en un hogar con gente que te aborrezca.

Pero tu, quieto. Te niegas a hacer algo que te perjudique.

Por eso, me rindo. No trataré de hacerte despertar.

Te dejó, pero también, te entregó un regalo.

Así como Moony no dormirá tranquilo. Así como Padfoot está perdiendo la memoria, así como Harry despierta de sus pesadillas llorando, tu también recordarás.  No dormirás en paz durante el resto de tu miserable vida de rata.

Recuerda, recuerda para siempre los gritos de James, del pobre Prongs mientras sufría el Cruciatus. ¡Recuerda cuando tu amo, a quien le vendiste tu alma, gritó el Aveda Kadevra, acabando con él!

Escucha en tu alma podrida y retorcida las súplicas de Lily, los llantos de Harry, y la muerte de tu amo y de quien fue tu amiga.

Yo soy tu juez. Prongs, Lily, Moony y Padfoot son el juzgado. Harry es la víctima

La condena es unánime.

Dulces sueños, traidor.

No despiertes gritando por tus pesadillas.

NOTAS DE LA AUTORA:

¡Maldita rata, como te aborrezco! ¬¬

Lo siento, pero luego de releer el tercer libro, necesitaba escribir algo contra la rata inmunda y asquerosa. Uy... tengo que darme un baño, aunque bueno, no pensé como la rata, pensé como la conciencia de la rata.

En fin, díganme que les parece, ¿ok?  Espero que haya sido de su agrado.

Comentarios a: hechicera_kali_cefiro@yahoo.com.mx o a hechizera_kali_cefiro@hotmail.com

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