Declaimer: Nada es mío, todo de R. Riordan (excepto Luke y Percy)

Summary: Pero al sumergirse en el Estigio, el pensar en Annabeth era lo único que lo ataba al mundo.

Nota: Un muy leve Annabeth/Luke, porque nunca pierdo las esperanzas.


Don't miss me, please.

Luke tenía la sensación de que estaba en un callejón sin salida. No por ser la causa de que Cronos se haya alzado del Tártaro, ni de las muchas muertes de mestizos y mortales, sino por el rechazo de Annabeth a irse con él. También se sentía molesto, claro, pero aquel vacio en su pecho (culpa, miedo) no hacía más que crecer y crecer al seguir pensando en ella.

Su pequeña Annabeth.

Ella era realmente su única salvación de todo aquello, la única que pudo haberlo sacado. Pero ella ni lo miró a los ojos cuando lo rechazó; le dijo: No puedo, Luke y se fue. Eso también le hizo sentirse sin esperanzas (para Cronos era solamente una oportunidad más para doblegarlo) y perdido. Ya no había más nada por el que resistirse. Decidió olvidarla, olvidarlo todo. Sin remordimientos.

Pero al sumergirse en el Estigio, el pensar en Annabeth era lo único que lo ataba al mundo.