¡Heyyyy!... ¿creyeron que olvidé a la gente por aquí? Pues, ¡NOOOOO! xD

Sólo que tuve que leer la historia completa –releerla- analizarla, y si hasta me critiqué en bolígrafo (me imprimieron el fic, y lo rallé con esos detalles) pero me sentí "profesional" reconociendo mis horrores de ortografía x3

Disfruten este capítulo – Ahora se sentirán mucho más familiarizados.

Cap. 11 "Enredos entre tul".

Algo no era propio en Helena y fue dudar de tomar la mano de una nerviosa Natasha; quien corría para llegar a su hotel. Helena por otra parte con su largo cabello entre un moño y un vestido hecho con harapos (bastante sucio). La noche parecía darles la bienvenida a su seductora y arriesgada incursión.

Natasha angustiada, sabía que estaba llevando a rastras a Helena, pero estaba harta de los recuerdos de esas voces, y aquella bruja que le advertía de algo malo… y ella lo presentía.

En su mente solo resonaba el llanto de un bebé.

-Vas muy rápido Nat… - esta se dio cuenta de los pies ensangrentados de la chica menor - ¡Por Ave María! ¡No sigas, estás mal!

Prefiriendo detenerla se fijó en una luz de un teléfono público, llamaría; a Cristóbal.

- o -

Grevil estaba sorprendido y a la vez disgustado; debía permanecer en el auto por 4 horas aproximadamente, ya había apartado la habitación del hospital, aunque no la utilizaría su hermana, tenía todo listo, pero lo que no tenía preparado era la noticia de que iba a ser tío.

*Flashback:

-Buenas, inspector Grevil al habla-

-Grevil, es Cristóbal, ¿recibiste mi correspondencia?

-Claro, ya sé que te encuentras con la nieta de tu antigua "patrona", y de paso estás con cierta parejita… ¿Qué más debería sab…- El rubio quedó atónito con lo que uno de sus más viejos amigos le dijo.

-Tu hermana – El anciano, suspiró cordialmente – y su esposo, esperan… un bebé.

-¿ES BROMA?, ¡ES UNA BROMA! – Grevil estaba en una especie de Shock, pero estaba que danzaba en los tribunales superiores de felicidad.

-Sí, sí, no hay tiempo, mañana a las 9 menos un cuarto espérame en la academia.

-¿St. Margarite? – Grevil se quedó hablando solo, le habían dejado hablando solo en la línea, corrió hasta su auto, en dirección a las zonas montañosas de St. Margarite.

-¡SERÉ TÍIIIIOOOOO! – Perdió la compostura de roble.

*End Flashback.

¡No se lo esperaba!

Kujo preparó todo el equipaje, aterrado, sin esperar bajó con Victorique en brazos, sin signos vitales constantes, su miedo invadía su mente.

Ella permanecía inmóvil, fría, con una expresión de dolor en su rostro y con el detalle extra de sangre en su vestido rosa. De las personas a su alrededor salió la profesora Cecile con un semblante serio y traje vinotinto.

-Kujo-kun, si hasta su voz se oía distinta pero sin perder la pizca dulce e infantil.

El chico sonriente lloraba como un niño de 3 años sin madre.

-¡Vamos, Grevil espera por ustedes – sonriente tomó a Kujo y acarició el cabello de "Monstre Charmant".

-o-

Un chico rubio subió hasta la habitación de hospedaje (extrañamente vacía) y tomó los equipajes, recogiendo también con ayuda de otro hombre mayor las cosas de Natasha.

-¿Comida?, mmm… ¡mermelada! – recordó curioso Hugh.

Seguía hablando solo, como un tontito, pero con una gran sonrisa, deseaba ver pronto a Helena, Natasha (que siempre le pareció una niñita) y ese bululú de gente.

-¿Está listo, Señorito Hugh?, ¿ropa interior de dama a la vista? – preguntó gracioso Cristóbal con muchos paquetes encima que para sus 58 años de edad parecían nada…

Continuará…..

Como verán, ya los personajes están siendo reemplazados, pero por preguntar ¿qué les pareció Natasha, Helena, Cristóbal y… mi versión de Kujo?, es importante for me knowing … ajá lamento informar que… ¡ahora es que hay trama! Así que para los lectores (pocos) que les gusta y siguen mi fic sean felices. ¡Gracias! :*