Disclaimer: Soul Eater no me pertenece, es de Atsushi Okubo. Los nombres de Fem!Soul, Male!Maka y demás genderbending de la serie son míos hasta ahora. Favor de no usar para fines malvados (?).

Título: Sensación cálida.

Palabra: Enfermedad.

Pairing: Male!MakaxFem!Soul

Advertencias: Genderbending. Uso de los nombres femeninos de Soul (Soun) y Blair (Salem). Uso del nombre masculino de Maka (Mark).

Mil siglos después llego yo con la continuación de este conjunto de drabbles(?). ¡Muchas gracias por los reviews! Serán pocos, pero siempre me sacan una sonrisa. Muy pronto actualizaré mis otras historias, así que pido paciencia, ¡no quiero dejarlos colgados!

Disfruten de la lectura, guapuras~.


. How to Love .

. Cuando se habla de estar enamorado como un loco se exagera; en general, se está enamorado como un tonto .


III: Sensación cálida.

Cerró los ojos, deseando que el malestar pasara con ese simple gesto.

Soun yacía en la cama, enferma hasta el tuétano y con un termómetro en su boca. Mark le había prohibido rotundamente salir de la cama hasta que la fiebre bajara un poco, pero ella ya comenzaba a desesperarse. Nunca le gustó estar enferma, puesto que le hacía sentirse inútil, sin poder hacer otra cosa más que depender de los cuidados de otro. Aunque bueno, en este caso es algo bueno se dijo, con una débil sonrisa en los labios.

Desde que despertó esa mañana con cara de moribunda, el rubio había puesto el grito en el cielo. Le había mimado como nunca, y la albina lo agradecía como nunca. Su corazón palpitaba de alegría cada vez que el chico tocaba su frente para revisar su temperatura, y aún si Mark no cocinaba del todo bien, su comida le sabía a gloria en esos momentos.

Tal vez hasta pensaría en enfermarse más seguido.

Con una suave risita se acomodó mejor dentro de sus sábanas, haciendo que un dormido Salem tuviese que re acomodarse sobre sus piernas. La puerta de su habitación se abrió, y por ella entró Mark con una bandeja donde traía el caldo de pollo que le había preparado, junto con algo de jugo y su medicamento. Soun, al verlo, se incorporó un poco para poder comer tranquilamente.

— ¿Estabas riendo? — preguntó su Meister, curioso.

— Tal vez — la chica se encogió de hombros, divertida.

Mark simplemente enarcó una ceja, pero pronto le restó importancia y pasó a tomar el termómetro para revisar la temperatura de la otra. Tenía 37°, lo cual era muy bueno; pese a que sus mejillas seguían rojas, al menos la fiebre ya había pasado por el momento.

— Te hice un caldo de pollo — informó, antes de rascarse la nuca con cierto nerviosismo —. E-espero que te guste.

La joven guadaña se sonrojó un poco ante la actitud del otro, y simplemente asintió con la cabeza, antes de acomodarse la bandeja sobre el regazo para poder probar una cucharada del caldo.

Volvió a cerrar los ojos en cuanto la sensación cálida invadió su cuerpo; tal vez no sería el mejor caldo de pollo del mundo, pero para Soun estaba más que delicioso. Su pecho parecía a punto de reventar, y miró a su compañero con una amplia sonrisa.

— Está muy bueno — aseguró, contenta.

Sí, tal vez consideraría enfermarse más seguido.