Capitulo 43

Una cuenta pendiente con el destino.

Eran las once de la noche cuando el grupo llegaron a la entrada del club Disco Muse, como era sábado las chicas usaron sus pases estudiantiles aparte de los chicos que si tuvieron que pagar, al entrar, la música Tecno vibraba por todo el sitio, la gente bailaba en el medio de la pista al ritmo de la canción, todos subieron a una de las salas Vip que habían pedido con anterioridad en recepción, después de acomodarse es los sillones negros de la sala y ver la lista de licor pidieron sus bebidas. -Las luces me marean- Zenki no dejaba de ver las luces giratorias en la sala y Chiaki le tapó los ojos con la mano –No las mires y no te mareas-.

-Los humanos sí que han progresado…en nuestra época existían sitios así pero las chicas estaban más tapadas y no existía esas luces que marean y esa música rara- el pelirrojo no dejaba de mirar a las mujeres que pasaban cerca de la sala, Chiaki le dio un jalón de oreja para que dejara de verlas. Durante toda la noche estuvieron bebiendo y divirtiéndose, las chicas bajaron a bailar un rato para divertirse. Ya muy entrada la madrugada cuando la mayoría de las personas del lugar estaban en la pista de baile o en la barra, Chiaki y las demás no dejaban de divertirse en la sala de karaoke cantando y bailando, los chicos bajaron para verlas hacer monerías mientras bebían, en ese momento Sayaka tenía que ir al baño y le pidió a Chiaki que la acompañara. Ambas caminaron por el pasillo que llevaba al tocador de mujeres cuando en el camino se toparon con la persona que menos se imaginaran.

–Pero miren quien tenemos aquí en Disco Muse, mi antigua novia Chiaki- Soichiro intentó rodear por el cuello a la chica con su brazo pero ella pudo esquivarlo a tiempo. -¿Qué pasa? ¿No te alegras de verme?-

-En realidad me da repulsión verte idiota- ella lo miraba con odio aún recordando lo que le había hecho hace tiempo, tomó la mano de su amiga para alejarse de ese sitio pero él y sus compinches le bloquearon el camino. – ¿Hey cuál es la prisa? Aun tenemos cosas que hablar y así podemos recordar los viejos tiempos ¿Que dices hermosura?-

-Yo no tengo nada que hablar contigo Soichiro así que quítate de mi camino que tengo prisa-

-Está bien, te estaré esperando afuera amor- Chiaki mientras se alejaba, escuchaba en el pasillo la risa sarcástica del bandolero y sus amigos.

Al llegar al tocador, Sayaka le preguntó. -¿Qué vas hacer ahora Chiaki? Ese tipo ya sabe que estas aquí y no te va a dejar tranquila-

-No te preocupes Sayaka ya no estoy sola, cuento con Zenki que me va a proteger, además yo no le tengo miedo a ese idiota- la chica se retocó el maquillaje y se arregló el cabello, después que hicieron lo que tenían que hacer, salieron tranquilamente donde estaban los chicos reunidos. Desde lejos estaba Soichiro vigilando cada movimiento que hacía. Chiaki tenían un plan y lo iba a poner en acción, buscó a las chicas para sacarlas a la pista de baile y divertirse un poco, cuando la música se hizo más rápida y las luces comenzaron a brillar con más fuerza, todas se colocaron en círculo donde se movían y se confundían con la gente, Soichiro decidió aprovechar para buscar a Chiaki y junto con sus compañeros se adentraron en la pista de baile. Varias veces se confundió con varias chicas haciéndolo enojar y estresarse al no conseguirla, ya cuando la vio la tomo por detrás.

Chiaki en un instante se quedo sola y fue en ese momento que la mano de un hombre se posó en su hombro, tomándola y tirándolo al suelo de un solo jalón, ese personaje era Soichiro revolcándose en el suelo por el dolor, después de levantarse y ver a la chica, Chiaki se acercó –Jajajaja parece que necesitas más fuerza Soichiro- el hombre furioso iba a golpéala pero su puño fue detenido por algo detrás de él, al girar lentamente vio que era el mismo hombre de aquella vez en la universidad. – Tu otra vez no…-

-¿Parece que no te quedó claro lo que te dije la ultima vez verdad? Aléjate de mi chica o te parto los huesos uno a uno- los ojos de Zenki cambiaron a su forma de demon asustando por completo a Soichiro que luchaba por zafarse de la mano de su opresor, él asintió temeroso e intentó correr pero aun estaba atrapado. –Huh se me olvidaba algo… ¡Ustedes denme sus teléfonos!- todos los amigos de Soichiro sacaron sus teléfonos rápidamente colocándolos en la mano extendía del demon –Tu también sabandija- Soichiro buscaba nerviosamente el suyo por los bolsillos del pantalón pero Chiaki fue la que se lo quitó de la chaqueta donde lo escondía, ella también lo colocó en la mano de Zenki. –Si vuelven acercarse a Chiaki o sus amigas así sea un centímetro esto es lo que les pasará- él aplastó los teléfonos que estaban en sus manos destruyéndolos en pedacitos, los compinches de Soichiro y este temblaron de miedo al ver sus aparatos hechos trizas.

-Y por favor borren el video de lo que me hicieron sino tendrán que vérselas con ellos- Chiaki señaló a los chicos que se acercaban a ver el espectáculo que sucedía en la zona de baile,Soichiro al ver a Akira pegó un grito diciendo. -¡Está bien! ¡Está bien! ¡Yo lo elimino pero no me hagan daño!- Zenki lo soltó y este salió del club inmediatamente con sus amigos corriendo detrás de él, las chicas no aguantaban la risa por lo que habían visto. -¿Ese era el favor que querías?- el chico de cabello rojo miró a Chiaki que no aguantaba la risa.

–Si…Muchas gracias Zenki, jajaja-

Después del suceso en el club, el grupo decidió terminar de disfrutar lo que quedaba de la noche, ya a las cinco y media estaban saliendo directo a la estación del tren más cercana. Durante todo el camino reposaron un poco antes de llegar a la estación de Shinjuku de donde caminaron hasta llegar a sus departamentos. Chiaki entró en su habitación cansada por la travesía así que se quitó la ropa y se dio una ducha caliente luego de eso se fue a dormir. En la tarde cuando despertó, salió de su habitación y vio a Inugami aún durmiendo en el sillón de la sala.

"Parece que no terminó de llegar a su cuarto" pensó, se dirigió a la cocina a preparar un poco de café y escuchó que alguien también se había despertado. –Nunca pensé que después de embriagarse la resaca iba a ser tan fuerte- Zenki se acercó hasta ella con un dolor de cabeza, le dio un beso y después se fue a revisar la nevera. –Así tengas dolores, el hambre nunca se te quita…no te preocupes ya te daré una pastilla para la jaqueca y deja de revisar la nevera-

-Pero tengo hambre-

-Ya voy a preparar la cena así que resiste un poco- Chiaki fue hasta una pequeña biblioteca de dónde sacó una caja con medicinas, tomo una cajita y sustrajo una pastilla de la tableta plateada, después de guardar la caja fue a dársela a Zenki. –Toma, te la vas a tragar sin masticarla y pásala con agua, esto te quitará el dolor de cabeza en unos minutos- él hizo lo que su compañera le explicó y después se devolvió a agarrar un vaso con agua de la nevera. –Bien ahora tienes que esperar a que el medicamento haga efecto mientras tanto saca del almacén de arriba una bolsa de papel blanca-

Zenki fue al almacén y sacó la bolsa blanca pero el olor que salía de ella era muy familiar, -¿Qué es esto?- Chiaki volteó a verlo cuando estaba sacando algunos ingredientes de la cena -Revísala y verás- él abrió la bolsa y encontró unas bolitas de color beis, después de olerlas comenzó a comérselas. – ¡Saben a las semillas del mal!-

-Jajajaja es un dulce llamado Kurikinton que se hace con castañas cocidas y trituradas, las compré porque sabía que te gustarían-Zenki le sonrió y se fue a su cuarto a comérselas mientras estaba lista la cena, Chiaki mientras tanto cocinaba una deliciosa comida para la noche. Inugami había escuchado toda la conversación detrás del sillón semi dormido y sigilosamente se levantó y se fue a la habitación de Sayaka que todavía seguía durmiendo. Ya al caer la tarde dando paso a la noche fría de invierno, la cena estaba lista, Chiaki llamó a todos a comer. –Zenki ya es hora de cenar…Zenki- ella abrió despacio la puerta del cuarto y al entrar lo vio todo oscuro pero se notaba la silueta del hombre recostado al lado de la ventana.

Zenki volteó a mirarla. –Ven quiero darte algo- ella se acercó hasta estar frente a él que la abrazo trayéndola hacia su pecho, Chiaki se sonrojo al verle la sonrisa que tenia- ¿Y qué era eso que me querías dar?-

-Esto- él la besó delicadamente en los labios empezando por un beso romántico que fue aumentando la intensidad; en ese momento estaba nevando de nuevo y los copos de nieve quedaban adheridos a la ventana observando la escena romántica de los dos. Al separarse, él comenzó hablar. –Gracias-

-¿Por los dulces?-

-No, por aparecer en mi vida y cambiármela completamente. Gracias Chiaki- ella pasó su mano por su rostro que fue tomada por la de él, ambos juntaron sus rostros demostrándose el cariño que se tenían con otro beso. –Chiaki y Zenki vengan a comer- el llamado de Sayaka los sacó de su momento y después de reírse un poco salieron de la habitación tomados de la mano. Una nueva vida había empezado para ellos en un frio invierno lleno de momentos felices, un corazón derretido por el amor de una mujer llena de sentimientos que buscaban ser correspondidos, un deseo de felicidad que tardó mil doscientos años en cumplirse. En una pequeña cascada ubicada dentro de una montaña, una promesa ya cumplida hacia revivir un diminuto resplandor que brillaba entre las aguas del estanque, una risa de alegría se escuchaba junto con el canto mágico de la cascada.

Fin.

Muchas gracias a todos por leer esta fantástica novela que hice sobre Chiaki y Zenki, me quito el sombrero por la persistencia positiva y el apoyo que muchas personas me dieron para continuarla, y hacer que diera lo mejor de mí cada vez que me sentaba a escribir. Mil gracias por todos sus comentarios y les prometo que para la próxima historia que pronto publicaré seré más atenta y subirla más a menudo.

Posdata: No se pierda la segunda temporada que estará llena de más romance, acción y drama para entretenerlos y les mostraré varias facetas desconocidas de los nuevos y viejos personajes. ¡No dejen de escribir y díganme lo que les gustó y lo que no! ¡Los esperaré con anhelo!

¡Mil bendiciones y muchos besos y abrazos.!