Y por fin T_T el gran final. Así es... yo tampoco quería pero pues son cosas del destino algunas cosas se van para que vuelvan otras... *suspira*

-algunos fic terminan para darle paso a otros

-Waaaa aunque debo confesarles que este final no me convence para final de finales... sólo para que en un futuro que aun no existe me ponga escribir una secuela O/O jejeje pero bueno

Debo advertirles que en este momento cada quien entraa leer bajo su propio riesgo... las cuentas resultantes de leer lemon... eto... no me hago responsable...

Ya me dejo de Choro para decirle

GRACIAS POR EL APOYO! LeS AMOOO MUCHO! disfrutenlo!


Capítulo 9

"En algunas ocasiones lo que es correcto no es siempre lo que nos hace feliz..."

"Pero entonces me pregunto ¿Lo incorrecto lo hace?"

—Quiero hacerte mía por siempre— decía entre besos. Besó la parte intima de Rukia robándole un respiro. El aire que Rukia exhalaba era como una especie de acelerador, algo que Ichigo necesitaba, lo hacía sentir que él escaso trabajo que hacia su corazón como mero mecanismo rodeado con su piel diamantada, latiera innecesariamente.

Acaricio las piernas de ella con delicadeza, sin prisas, sin miedos, aunque su cuerpo estuviera débil, él disfrutaría de ella.

—Rukia…— besó con delicadeza los muslos y acaricio sus pechos, algunos gemidos nacieron de Rukia,

—Qui…ero tocar…te…— logro pronunciar ella. Él sonrió. Cogió la mano de Rukia y, la pasó por todo su bien formado tórax, desabrochó su pantalón. La mano de la pelinegra acarició desde el borde del pantalón hasta la clavícula de él.

El rojo de la luna… hacía lucir radiante el cuerpo de Rukia, el tacto le era más que agradable, sentía las manos de la chica sobre él, cerró los ojos Rukia algo temerosa dio un beso en unos centímetros del ombligo. Él se inclinó acercándose al cuello de ella y rozándolo con sus labios, ella disfrutó el roce, besó la clavícula para luego besarle los pezones, los lamió y rozó con sus dientes, ella se estremeció. Rukia sentía como Ichigo depositaba besos haciendo con ellos un recorrido hasta su vientre y aún más a su zona sur. El peli naranja, le depósito sobre la cama con cuidado, ella besó el hombro de él. Ichigo volvió a la pelvis de Rukia y levantó sus piernas un poco, se deshizo del estorboso pantalón, su instinto surgía, eso le hacía arrebatarse y besarle en los labios con pasión, acomodándose a la perfección para disfrutar de los belfos de la peli negra.

Rukia sentía a Ichigo y su helada piel, erizando la suya. Acariciaba su espalda e Ichigo acariciaba la piel del cuerpo de su acompañante y en poco tiempo su amante. Ichigo se sentía demasiado atraído por ella, por su olor, su piel, su aliento, era como si por fin encontrará lo que complementara su eterna existencia.

Frotaba la tersa piel de la morena haciéndola vibrar, con cada roce, acaricio con toda ternura el muslo que aún conservaba la cicatriz de la pelea con Orihime, besó el lugar, para luego dirigirse a ese lugar tan íntimo que provocó los gemidos más sonoros de Rukia. La desnudez de Rukia le parecía deliciosa, de ella emanaba aquello que le indicaba que ella podía recibirlo.

Sería su primero y su último…

Ichigo estaba listo para unirse a ella, temblaban…

Jamás en su vida había sentido un calor de esa magnitud, pero no sólo su cuerpo ardía... su alguna vez olvidada alma volvía a resurgir

—Tienes miedo…— dijo él deteniendo sus manos, escuchó como pasaba saliva y sus mejillas estaba rojas, su temperatura se había elevado por mucho a la normal

—No… no lo tengo— Ichigo atrapó sus labios y, con sus manos ajustó la cadera de la chica, aprovechó la ocasión para penetrarla con rapidez, Rukia que se había concentrado en el beso, sintió como algo presionaba en su parte inferior, ese algo la que traspasaba no sólo en su cuerpo si no en todo su ser, en su alma, grabándose para ellos dos.

—Ahooo… Hmm… oh… —un grito ahogado interrumpió el beso. Sus labios se abrieron dentro de los Ichigo, un par de lágrimas empañaron esos ojos blancos mientras que los de Ichigo pasaban de un amarillo brillante a un naranja centellante, este abrió la boca, pues su cuerpo comúnmente frío empezó a cambiar como nunca lo había hecho, con nadie más en sus tres siglos

—Me quemó…— dijo Ichigo, Rukia estaba siendo invadida. Lo mismo él, empezó a moverse, poco a poco, el vaivén de él aumentaba

—Ahhh… Naahahhh… ah— Ella se aferraba la manta bajo de ella, así mismo a la espalda de él. —Mmm…ha, ha Ahhh… Hmm— Rukia se retorcía

—Mmm… ah… Ahhh… Mmm— él se empeñaba en invadirla cada vez más profundo. Embestidas inagotables para él, pero la falta de sangre le hacía sentir como un verdadero humano, los ojos de Rukia estaba cerrados, se aferraba al cuello de él, que se aferraba a las caderas de ella.

Derramaría ella su esencia vampírica, para él, llegaría a su clímax pronto, pero ella, estaba en una especie de trance, por su cuerpo miles de corrientes eléctricas corrían sin poder parar. Ichigo masajeaba los pechos haciéndola retorcerse.

La calidez el peli naranjo la invadía, se concentraba en su vagina, las fuerzas de él se acababa, ella absorbía todo de él, no lo entendía. En poco tiempo Ichigo terminó vertiendo su esencia, cayó sin fuerzas sobre ella. Rukia sudaba y se retorcía, el líquido caliente contenido su cuerpo provoco que retrajera sus músculos, liberando así miles de convulsiones por todo el cuerpo, se arqueó…

Ichigo se preocupó, trató de incorporarse ante ella. Seguía dentro se movió con cuidado.

—Rukia… Rukia…— trató de soportar su peso sobre los brazos

—No te muevas…— dijo ella con una vocecita, temblaba. Él pasó la mano por el cabello negro de la chica—

—Te amo…— le dijo, las piernas de Rukia temblaban, ella suspiró y el absorbió todo el aire por un segundo su interior le pidió reclamara la sangre de la pelinegra, una punzada en el estomagó lo hizo encorvarse — ¿Estas bien? — intentó quedarse como estatua

—Lo estoy…estoy bien a tu lado— ella mantenía los ojos cerrado— ¿Despertarás a mi lado? —

—Siempre que desees, mi enana gruñona—

—Para siempre…— el cuerpo de Rukia sentía el mismo calor interno

—Hasta que la muerte nos lleve— le dijo él,

—Tú no puedes morir…—

—Claro que sí…— le dijo él, entonces ella se esforzó en un intento de abrazó pero sus brazos pesaron, poco a poco se recuperaba. Ichigo suspiró y Rukia mejoró, sus contracciones eran leves, la corriente en su cuerpo seguía vigente pero menos intensa — ¿Cómo te sientes?

—Mmm… me siento…— se sonrojó—

—Debo decirte algo… ahora—

— ¿Así? Dime…— Ichigo se movió de dentro de Rukia— Hmm… mmm…— Salió de ella y besó su pecho izquierdo— ¡Oye, pide permiso! — le dijo la pelinegra

—Eres mía ahora…— le dijo colocándose a su lado, paso su mano por la nuca de Rukia para servirle de almohada,

—Eso desea Kurosaki— se giró de constado, para quedar frente a frente—pero no es así…— le dijo ella acomodándose sobre el brazo de este, sentía estremecimientos en las piernas y en su vientre pero era leves

— Tus ojos están…

— ¿Mis ojos? — dijo ella

—Sí— Ichigo se acercó y lo que vio fue que no estaban tan blancos—Bueno… es mi imaginación

—Tonto —le dijo ella—

—Rukia eres mía… te pertenezco…—

—Ichigo… ¿eres mío?—

—Lo soy— este junto su frente a la de ella, ella bostezo— Duerme mi amada…— depositó un beso en la frente

—Ichigo… ¿cómo estás? —

—Feliz…— Ichigo la cubrió con sus brazos, juntando sus cuerpos desnudos

—Yo…— pasó su mano por la cadera de él—… igual

Rukia cerró los ojos.

Un vampiro contigo ¿es una broma?

Un vampiro con una prometida

Ichigo atrapado y sometido por una bruja

No sólo eso, el morirá sin sangre… "Quieres que sea un asesino"

Estará en peligro por ti siempre…

Rukia abrió los ojos. Se sentía mareada por las voces en su cabeza. Esos pensamientos, le encogieron el corazón y la alegría de antes, se había evaporado como agua al radiante sol. En su vientre las contracciones seguían.

Estaba en la cama, su corazón palpitaba desbordado, lo que había escuchado la aterraba, ahora podía irse feliz, deseaba mantenerlo a salvo y lo mejor era yéndose de su lado. Con sutileza se desliza por la cama, él luce relajado, duerme o eso creía Rukia.

Rukia se puso la bata, una que había sacado con cuidado de su armario, respiró profundo.

Ichigo había sentido un frenesí que no pudo controlar, en su primera vez, sabía que había sido algo rudo, pero a ella no le importó, había sido feliz.

—Lo siento, mi amor— susurró Rukia, algunas lágrimas salieron de sus ojos. Salió de su casa, envuelta en la bata, sólo eso.

Caminó al sintiendo el calor del sol, se sintió débil. Siguió caminando hasta que su olfato capto un árbol de pino. Su cabeza arde un poco y sus ojos también, parpadean un par de veces para iniciar su caminata, sosteniéndose su bata. Algunas lágrimas seguían saliendo. Nunca le había dolido tanto algo.

— ¿Crees que me quedaría muy tranquilo al verte partir? — La sostenía contra el árbol, lamiéndole la cara, sintiendo las lágrimas que mojaban su rostro, Rukia se agarraba la bata

—No despertaste conmigo— se rio, ella no quería abrir los ojos, imaginaba que era una broma—Enana gruñona— la vocecita burlona

—Eso no es justo… los vampiros no deben salir a la luz del sol—

—Debe ser una broma, pensar que podrías huir de mi— se rio sonoramente

— ¿Crees que me quedaría sin hacer nada? — se escuchaba el sarcasmo, besaba el cuello de Rukia

—Tú… tú…— abrió los ojos, él se detuvo y la miró fijamente

—Cambian— dijo él— son azules, violetas— ella parpadea, miles de luces de colores logran formarse para ella, parpadea de nuevo, líneas se fueron trazando formando sombras y figuras

—No es justo…— le dice ella.

El hermoso perfil de Ichigo frente a ella, su rostro, sus ojos amarillo ámbar con un matiz rojo, una respingada nariz y esos labios que la habían explorado. Sus manos se movieron a la cara de él, que le sonreía y le miraba, tenía ojeras pero era realmente hermoso

—"Hermoso".- pensó

—A mi lado nada es justo—habló Ichigo pausadamente. Las lágrimas salieron de los ojos de ella, él le acariciaba el rostro

—Eres hermoso— él se había dado cuenta que los ojos de ella se había convertido en preciosos diamantes violeta y parpadeaba mirándolo

—Tonta… te acabas de dar cuenta—

—Yo… no quiero verte en manos de ninguna bruja, mucho menos quiero que sufras por no alimentarte, sufres a mi lado

—No te dejaré… no te dejaré ir, a ningún lugar — Rukia lloró —Sólo a ti se te ocurre querer dejarme

—No quiero verte morir, no quiero que esa bruja vuelva por ti— lo toca, le acaricia el rostro, lo besa y él responde

—Quedarme sin ti... me moriré de verdad— dice él, recibía las caricias

—Entonces aliméntate— él le da una negativa pero ella salta y lo besa, Ichigo sólo tenía puesta una sábana alrededor de su cintura

—No de ti…— se aleja diciéndole

—No, quiero que asesines a nadie… por eso te ofrezco mi sangre, eres mío obedéceme— le dijo besándole— Te prometo que no intentaré dejarte

—No…

—Entonces— ella se alejó fijándose en los colores de su alrededor

— ¿Entonces? — La abrazó por detrás, resguardando su rostro en el cabello de ella — lo haremos a mi modo, atravesaré mi brazo con una daga así podrás alimentarte

—Atrévete hacer alguna estupidez—él se acerca al cuello y la besa,

Lo siguiente fue a Rukia sobre la cama, Ichigo con sus manos en el cuello, la bata dejaba ver el cuerpo desnudo de ella. Ichigo estaba sobre ella y sus colmillos abriendo la piel de Rukia, sintiendo como él succiona, haciéndolo recobrar sus fuerzas. Se detiene al escuchar su corazón bajar el ritmo cardiaco. Se separó y la herida se curó. Ella quedó sobre la cama, respirando con tranquilidad.

Las fuerzas y los agudos sentidos de Ichigo elevaron a un nivel más sobrenatural, su cuerpo recupero el habitual frío y sus pupilas volvieron hacer amarillo ámbar.

— ¿Voy hacer como tú?—

—No… para eso debo dejarte beber de mí—

—Bien… ¿envejecerás alguna vez?

—En 200 años más pareceré de unos 24 años—

—Entonces…—

—Moriré cuando tú no estés…—Dijo él besandole, ella se retiró un poco

—Claro que no…— Besándose apasionadamente—Es como una donación— dijo ella

Durante muchas lunas blancas, amarillas y rojas, hicieron el amor. Él no envejeció y ella tampoco, al parecer la humana seguía siendo humana pero el tiempo se había detenido para ella también.

GRACIAS POR LEER...

ME DESPIDO CON CARIÑO DE USTEDES AGRADECIENDO EL APOYO QUE ME HAN DEJADO EN ESTE FIC :)

LAS ESPERO EN EL PRÓXIMO.