Personajes propiedad de Stephanie Meyer.

Es Drablee, right?

Una chica de cabellos dorados rojizos ondulados se encontraba en la total alegría.

-menudo novio tienes Tanya-exclame algo celosa

Nos encontrábamos saliendo de la universidad, rumbo a nuestros respectivos hogares.

-es lindo, muy caballeroso, atento, sexy y no nada más se preocupa por él como otros-me respondió algo molesta pero enfatizando las cualidades de su chico.

-aun no te lo creo, no hay chico con esas características…además-agregué- ¿te es fiel?-pregunte

¡Claro que me es fiel!, ya le he visto…-me contesto en un punto de querer quizás, ahorcarme.

No dije más, de seguro sería algo tonto, pero se me ocurrió algo para amenizar el ambiente.

-aun así, tengo que darle el visto bueno-le guiñe un ojo.

-bien…te lo mostrare mañana ¿okey?-se despidió con una sonrisa alegre y vivaz rumbo a su casa.

Me sentí culpable y aterrorizada porque ella creía esa mentira.

-no te es fiel Tanya-susurre para mí misma-porque es mío-

Su novio, o prometido. Era un llamado Edward Cullen, que mentira más grande. Desde el primer día que le conocí, en una fiesta nos enamoramos tan irrevocablemente; que aún me duele el que no haiga dejado a Tanya.

Debía entenderle.

Estaban comprometidos cuando lo conocí, la chispa salto de repente. Me senté en la banca de un parque cercano y recordé lo que había sucedido apenas, hace una semana.

Flashback

Me encontraba en una de las calles principales en Arizona, esperando que EL apareciera. Un hermoso mercedes negro se estaciono ante mis pies, el conductor bajo el vidrio de la ventanilla. Yo me acomode un poco mi ropa y me dispuse a subir al carro.

-¿una hermosa dama aquí parada?...que desperdicio-su voz era hermosa, varonil y aterciopelada.

-me molesta que tardes tanto-cerré la puerta con fuerza y fastidio.

Arranco el carro a toda velocidad.

-tenía que dejarla con sus padres, además me invitaron a cenar-me volteo a ver y agrego-por favor solo cuida mi carro-

-ya, ya vale…-me calle y desvié la mirada.

-estas molesta… ¿cierto?-pregunto…oh por favor, ¿Cómo cree que estoy?

-no Edward, estoy ¡sumamente alegre!-le respondí con sarcasmo. ¿Todavía tiene el afán de preguntarme tal cosa?

No me contesto, siguió manejando a toda velocidad, en eso se fue deteniendo a las orillas de la carretera; lejos de la ciudad. Paro de repente y se acercó a mí.

-bella, cariño ya te dije que solo una semana más…solo una más y los dos estaremos juntos para siempre-dijo suavemente, mientras yo veía sus labios acercarse sigilosamente hacia mí.

-ya lo sé Edward-le respondí encaprichada besándolo sin respiro-quiero que seas solo para mí-le dije entre besos y caricias.

-pronto lo serás…solamente mía-me acerco más hacia el tomándome fuertemente de la cintura; entre besos y más caricias fogosas nos dirigimos poco a poco al asiento trasero del coche.

-¿la dejaras para siempre?-pregunte, salió un gemido de mí. Sus manos exploraban debajo de mi blusa.

Bufo.

-estas demasiado consiente…quizá no lo estoy haciendo muy bien…

Fin flashback

Salí de mi ensoñación.

Precisamente hoy, era el último día, en el que Edward dejaría a Tanya.

Qué cosas tan catastróficas le llegaban a esta. En realidad era tan tonta. No tenía ni idea porque era mi amiga.

Pero bueno; para eso son las amigas.