Disclamer: Los personajes de Naruto no me pertenecen le pertenecen a Masashi Kishimoto yo solo los uso sin fines de lucro y solo para que pasen un agradable rato y salgan de la monotonía de sus vidas.

Aunque SasukeCubitodeHieloSexi-Kun no dijo lo mismo ayer mientras salía de la ventana de mi casa después de pasar una de las mejores noches de sexo desenfrenado(babas)y más ardientes de toda mi corta e inexperta vida OwO (HemorragiaNasal).•/•

El trama del ficc no me pertenece repito NO ME PERTENECE le pertenece a SisterCullen quien muy amablemente me permitió de la adaptación de su ficc enserio nena muchas gracias te quiero eres la mejor n_n

Advertencia: El lenguaje y las escenas pueden ser no aptas para menores así que si lo eres, lo estás haciendo bajo tu responsabilidad, yo aviso.

Gracias.


Capítulo cuarto

-¿Hubo algo que yo deba saber, con ese cura?

-Pero… ¡Quien se cree que soy!-le gritó furiosa-

-Una adolescente, con las hormonas revolucionadas, qué no está nada mal.- sentenció, sin pestañear, comiéndosela con la mirada.

-Perdón…señor…creo que no lo entendido bien.-dijo Sakura tragando saliva.

-Olvídalo.- dijo, haciendo un gesto con sus manos.-Quiero saber, realmente que pasó contigo en y, si tú no me lo cuentas, iré a hablar con la superiora. Tú misma, elige.

-No pienso contarle nada.-le dijo, mirándolo con desdén.

-Mira niña.-se acercaba a ella.-Te doy dos opciones o me lo cuentas, cuando, estés preparada para ello y tu versión.-ya estaba delante de ella, echándole todo el aliento a humo y a algo que no supo reconocer.-O investigaré por mi cuenta y no te voy a dar la oportunidad de defenderte. ¿Entendido? Tengo que vigilar con quien se va a criar mi hija a partir de ahora, no quiero tener metida en casa una adolescente rebelde.-la miraba directamente a los ojos.

Sus ojos, eran el cielo y el infierno, había algo en ellos impenetrable, eran tan cálidos y fríos que un estremecimiento le subió desde el principio hasta el final de su fuerte espalda.

-Lo soy, no dude que se lo dirán.-Le mantuvo la mirada.

-¿Y tú qué dices a eso?

-Imaginativa, diría yo.-le dijo petulante y descarada

-Ahg….-su aliento volvió a impactar a Sakura en su boca y ella se lamió los labios en un acto reflejo, él se los quedó mirando y suspiró.- Cámbiate, parece que has salido de un comic manga.

-No tengo más ropa que esta.

-Ahora mismo le digo a Tom que os acompañe a ti y a Hinata a alguna boutique, no puedes llevar eso más tiempo…Joder

Salió en estampida por la puerta, tocándose la casa de arriba abajo, inquieto.

"Maldita sea con la niña….era rebelde y descarada, además de deliciosamente sexy.

"Perturbado de mierda".

Cuando bajó al salón, se encontró a Itachi fumando uno de sus Cohibas y bebiendo su carísimo whisky.

-Ei…-dijo Itachi incorporándose un poco, ya que se encontraba esparcido en el sofá como si estuviese en su casa.

-Tranquilo, Itachi, estás en tu casa.-le dijo con sorna, indicándole el puro y el vaso de whisky.

-¿Ya has visto a la colegiala? -dijo Itachi con ojos chispeantes.

-Sí.

-¿Y?

-¿Y?¿qué?

-La chica es muda o algo, no ha hablado prácticamente nada conmigo, espero que contigo hay sido más comunicativa, parece una vinagre(persona amargada)…aunque pensando en la edad que tiene, no me extraña…¿te acuerdas cuando teníamos 17 años? Jajajaja, yo me peleaba conmigo mismo en el espejo, era un caso.

-No has cambiado mucho desde entonces.-le dijo pensativo

-Gracias, amigo.- Itachi, le dio una fuerte palmada en la espalda y le pegó un largo trago al whisky irlandés que tenía entre sus manos.- Magnifico, amigo de verdad. -indicándole, la bebida.

-Tienes que ir al internado St. James, tienes que informarte sobre la señorita Haruno.

-¿Qué coño..?

-Qué coño, nada, Itachi, mi hija se va a criar con una chica de la que no tenemos ni idea. ¿Sabes que la han castigado varias veces? Duramente, por lo que me ha dicho.

Itachi, enmudeció y le hizo un gesto a Sasuke para que prosiguiera en su revelación.

-Por lo visto, se enamoró de un cura y la castigaron por ello.

-¿Pero y el cura? ¿Cayó, rendido o qué?

-Es algo que quiero saber que ella me cuente, no quiero que le quite a Hinata, todavía, el velo de los ojos, es una cría, sí sé lo que me vas a decir que ya tiene 15 años….pero ya tendrá tiempo de saber y sabrá, pero todavía no y menos de Sakura Haruno.

-Y si por un casual es una calienta-alzacuellos ¿Qué harás? Te recuerdo que eres su tutor ¿Te desprenderás de ella y ya?:-Itachi se levantó y le guiñó un ojo a su amigo.-Te crecen los enanos, Sasuke, jajaja, no me gustaría estar en tu pellejo.

-La semana que viene Hinata, se va con su madre, espero haber solucionado este asunto y estar relajado con respecto a la hija de Haruno.-se rascó la cabeza y se agarró un mechón de su pelo azabache.-Tengo el pelo larguísimo, necesito un corte.

-Jejejejjejjej

-Itachi, ¿De qué mierda te estás riendo ahora?.-le dijo con los dientes apretados.

-No te he preguntado por tu cuñadita…

-Bah…no sé cómo puedo acostarme con ella…bueno si lo sé.-torció su boca perfecta ,en una leve sonrisa.-Está estupenda y piensa lo justo.

La voz de Hinata los distrajo de la conversación.

Tom las esperaba en la limosina, era el hombre con cara de búho.

Hinata parloteaba como un loro y Sakura escuchaba, palabras sueltas al encontrarse con la mirada de su tutor.

-Nos vamos a comprar…papá, me ha dado una visa ilimitada, Sakura, toda para ti, amiga, ya verás que vestidos más bonitos vamos a comprar.

-Yo no quiero vestidos, Hinata…si no te importa.

Se quedaron paradas delante de los dos hombres y Hinata le dio un beso a su padre y otro a Itachi y se despidió con la mano, entusiasmada.

Sakura los miró a ambos e inclinó levemente la cabeza.

Salió con la cabeza baja y mirando los zapatos de monja, baratos que llevaba, pudo sentir como los dos hombres decían algo y se reían, confidentes, una rabia contenida la hizo ponerse como la grana. Y se giró hacia atrás y les lanzó una mirada envenenada, los hubiera desintegrado en ese momento, nadie era comparable a su amor, Inari, ni aquel diablo con ojos azabaches que era Sasuke Uchiha.

Cuando volvieron de hacer las compras pertinentes Sakura ya no llevaba el uniforme del colegio, se había puesto unos vaqueros de pitillo con unas babas converse negras y una sudadera azul cielo.

Hinata le había dado la tabarra para ir a la óptica y a la peluquería; según la pequeña Uchiha, su pelo necesitaba un buen corte y sus ojos eran magníficos para esconderlos, ella no habló. Se dejó hacer y al terminar, le gustó el resultado, no se veía espectacular, porque nunca lo ha sido, pero se vió mejorada.

Pensó en Inari y en como reaccionaria al verla sin su uniforme y sin el pelo enmarañado hacia a la cara .Eso sin hablar de las gafas de los 70 que llevaba.

Se miro al espejo, después de colocar una preciosa diadema negra en su pelo, para así apartarlo de la cara, las lentillas era el mejor invento del mundo, aun intentaba subirse las gafas con el dedo y se reían interiormente ante ese acto reflejo.

-¡Ya estamos en casa!-gritó Hinata.- Ayúdanos a subir esto, Tom, a la habitación de Sakura, que papá no está en casa.

-Sí, si que estoy cielo.-dijo una voz que irrumpía en el hall

-Papa…mira…mira qué bonita se ha puesto Sakura...tenemos que hablar del instituto, ya sabes dentro de dos meses, empiezan las clases y a Sakura hay que matricularla, por fis, que sea en mi mismo instituto, por fis...

-Por supuesto Hinata, ¿Te queda este año, para ir a la universidad no, Sakura?

Sakura que se había agachado a atarse el cordón de la bamba se levantó y le dirigió una corta y escueta contestación sin mirarlo a los ojos.

-Sí.

-Vaya…pareces otra.-dijo Sasuke, acariciando levemente su barbilla.

-Sigo siendo la misma.

Sakura miró a Hinata y le dedicó una breve sonrisa.

-Hinata, voy a ayudar a Tom, hay muchas bolsas…Gracias por todo.-se acercó a ella y le dio un leve beso en la mejilla.

-¿A mí no me das ninguno? Yo le he dado la visa a Hinata.-dijo Sasuke en tono burlón.

-Lo siento, pero no suelo acercarme a nadie, que no ha ganado mi confianza.

-mmmm…vaya ,espera un momento, Hinata, sube a tu habitación.

Hinata se quedó mirando extrañada a su padre, quiso reprochar algo, pero lo descartó y se marchó.

Sakura cruzó los brazos en su pecho y lo miró con una ceja alzada.

-¿Y bien? ¿Qué quiere, dueño y señor de todo esto.- dijo, señalado la ropa que llevaba puesta.

-Ya sé porque te encerraron.

Sakura palideció y tragó en seco, estuviera frente a un espejo, seguro que veía completamente lívida.

-¿No dices nada? …Sakura.

-¿Qué le han dicho? ¿Me puedo defender? ¿O me va a lapidar ya?

-Te puedes defender, pero dudo mucho que puedas.

-Yo no he hecho nada de lo que me pueda arrepentir.

-No quiero tu arrepentimiento, quiero que me digas la verdad ¿Me la dirás?

-Sí, claro que sí, se la diré, maldito.-masculló.

-¿Qué?

-Nada.-y sonrió ingenuamente.

-¿Le confesaste tu amor al padre Inari?.-se acercaba a ella como un leopardo, vislumbrando su presa.

-No…de una manera directa.-le dijo segura de sí misma

-Por medio de…escritos.

A Sakura le empezaron a sudar las manos.

-Nunca se los dí. Me los quitaron y llegaron a sus manos, no sé quien se los dio.

¿Y él como se comportó contigo después de ser castigada?-estaba tan pegada a él, qué la incomodó sobremanera.

-Nunca más me miró a los ojos ni mentó mi nombre.-dijo Sakura compungida.

Sakura aspiró profundamente y miró al diablo de ojos azabaches, que la escrutaba con la mirada.

-Por hoy estoy más que contento, me alegro, que hayas confiado en mí, la verdad es que, se ajusta bastante a la investigación de esta tarde de Itachi, aunque hay una cosa que no entiendo.

Sasuke se revolvió el pelo pensativo y dio lentos pasos hacia una silla victoriana que se hallaba en el hall, se sentó.

-¿Sabías que el padre Inari ya no es padre?

-¿Eh?.-Sakura ahogó una exclamación y se puso la mano en el cuello

-Ha colgado los hábitos, he hablado con él ahora mismo.

Sakura lo miró interrogante y subió las escaleras emocionada…ahora tenía más esperanzas que nunca.


¡Hello! Oh miles de siglos que no había aparecido por aquí con está historia, pero espero y me de más tiempo estar por acá. Bueno... bueno espero y les haya gustado. Adiós.