N/A: TaoRyu, por todas las veces que bromeamos sobre el bajo contaje de Sasuke-kun, no pude evitar escribir una pequeña escena al respecto. LOL!

. . .

Si él estaba feliz, ella también lo estaba. Era todo lo que a Hinata le importaba, lo demás era irrelevante. Por ahora, concentraría su ser a celebrar tan grandioso día. Uno que ella estaba segura Naruto había esperado por mucho tiempo.

Al fin, después de todos estos años, había sido elegido para ser hokage.

Sí, ella estaba verdaderamente feliz. Sus alegrías también eran suyas, sus tristezas las sentía con el mismo dolor al igual que sus victorias las celebraba con el mismo entusiasmo. Por lo tanto era un día de celebración porque al fin vería al dueño de su corazón alcanzar su más anhelada meta.

Miró su reflejo en el espejo satisfecha con lo que veía. Estaba vestida de acuerdo al gran día con un delicado kimono de seda y todo su cabello recogido. Luego dirigió su mirada hacia el pergamino enrollado sobre su cómoda y sonrió. Ese era un regalo especial para alguien muy particular en su vida. Estaba segura de que cuando leyera su contenido no lo podría creer. No obstante, él se lo merecía. Tomándolo, salió del apartamento y se fue en su búsqueda a la casa solariega de los Hyüga.

Le halló inmediatamente en una de las áreas dispuestas para sus prácticas marciales.

-Hinata-sama. ¿Qué haces aquí? Deberías estar con nuestro hokage.

Ella le envió una enorme sonrisa, -Era necesario hacer algo primero.

-¿Y mis sobrinos?

-Naruto los tiene consigo, sabia que tenia que darte esto.

Ella se acercó y le entregó el pergamino.

-¿Qué es esto? – el miraba el artículo como si estuviera listo para brincarle y atacarle.

-¿No lo abrirás?

La pelinegra observó con atención el rostro de su primo, como esos ojos se abrían de manera desproporcionada mientras leía el documento. No se le escapó a la vista como esas manos temblaron a pesar de ser un movimiento apenas imperceptible.

-Hinata…

Ella sonrió, captando la emoción en esa voz masculina.

-Ahora podrás ser líder de nuestro clan. Solo tú mereces tener ese honor, lo has demostrado una y otra vez.

-No, Hinata. El honor es tuyo. No sabes cómo todavía me arrepiento de todo lo que te acusé aquella vez que nos enfrentamos. Eres valiente y tenaz, todo lo que una buena líder debe ser.

Ella hizo un gesto negativo, -Neji…

-Arigato, Hinata. – le interrumpió el. –Yo… esto significa mucho para mí.

Una diminuta sonrisa tierna curvó los labios femeninos, -Lo sé, primo. Por esa razón es que no descansé para hallar el documento.

Quería ir hacia él y abrazarle pero conocía el carácter formal de su primo.

-Te ves hermosa, prima.

-Arigato. – y un leve rubor cubrió sus mejillas.

-Será un buen hokage. Quizás el mejor que ha podido tener Konoha.

Ella asintió, sus pensamientos coincidan con los de su pariente.

-Bueno, no te detengo más… - y antes que ella pudiera dar un giro para irse, la tomó de la mano e inesperadamente le besó la frente, -De nuevo, arigato, prima.

Algo turbada y conmovida por el imprevisto gesto de Neji, abandonó su antiguo hogar y se dirigió a los enormes jardines. Se detuvo por un momento en la sepultura de su madre e hizo una pequeña oración. Luego por un singular motivo, caminó hacia el lugar donde por primera vez conoció a Naruto, el lugar donde le defendió de los chicos que abusaban de ella y que, casualmente, fue la primera ver que le escucho decir con firmeza,

"Seré hokage."

Sus pies continuaron ese camino por el pasado, llegando a la academia, recordando el examen para ser chunnin, donde la consigna masculina también se transformaría en la suya.

"Este es mi camino como ninja."

Él fue su inspiración para no dejarse vencer, su fuerza para continuar su camino y su aliento para dar lo mejor de sí. Era su más grande anhelo caminar a su lado, ser su igual y lo había logrado. Las lágrimas se agolparon a sus ojos sintiéndose emotiva. Algo que le sucedía a menudo cuando estaba embarazada y así solía recordárselo Naruto de manera traviesa.

Llevo una de sus manos hacia su mejilla para eliminar todo rastro de la lágrima solitaria.

-Oka-sama.

Hinata dirigió su mirada hacia la bella jovencita. Chieko se había transformado en una adolescente hermosa con facciones aristocráticas. Tanto Naruto como ella sospechaban que ella era miembro de algún clan de sangre azul, quizás la heredera. Ambos le dieron la opción de quedarse con ellos cuando nadie respondió a la información que proveyó Kakashi unos años atrás.

-Oto-san está como un loco de preocupado porque no acabas de llegar.

Las mejillas de la pelinegra se arrebolaron. –No me di cuenta del tiempo…

Chieko le sonrió, -Eso mismo fue lo que le dije.

Volvió a avergonzarse aun mas cuando al llegar cerca de la torre escuchaba las murmuraciones de la multitud.

-Nadie sabe dónde él está.

-Comenzaran tarde pues él no aparece.

- ¿Dijiste que está buscando a alguien?

El corazón femenino se contrajo, de seguro andaba en búsqueda de…

-Oi. Hinata. ¿Donde has estado?

Ella se giró abruptamente para encontrarse con una mirada azul profunda.

-Estamos tarde.

-Lo siento.

Él le miro detenidamente, - ¿Estás bien, Hinata?

-Hai.

Por varios segundos temió que él no le creería. Se acercó a ella y rodeo la cintura femenina con su brazo. La muchedumbre pareció abrirse ante su paso.

-Tan pronto termine la ceremonia, quiero que descanses.

Ella miro hacia el lado, no queriendo darle una respuesta definitiva. No le agradaba mentirle.

Cuando llegaron a la oficina del hokage, se encontró con una grata sorpresa; estaban presentes todos los que habían sido parte de su crecimiento, cada uno proveyéndole de alguna forma u otra a alcanzar su ansiada meta. Shikamaru, Ino, Sakura, Choji, Rock Lee, Ten Ten, Kiba, Shino… hasta su primo y Sasuke. ¡Ah Sasuke! Ella procuró esconder una sonrisita al verle, recordando cuando él vino a verle unos meses después de haber desaparecido.

Le había hallado en medio del apartamento y ella, inicialmente se asustó. Nadie estaba en el apartamento por lo que no esperaba ver su presencia en la sala.

- ¿Sasuke-kun?

-Hinata. – dijo él con esa voz sombría, -Necesitaba hablar con alguien y de todos eres la que tiene la cabeza bien puesta sobre los hombros.

-No has hablado con Sakura.

El hizo un gesto negativo, afirmando lo que ella comentó, -Nadie sabe que he regresado.

Le invitó a sentarse y le ofreció té pero él se negó.

-Yo… -comenzó él, titubeante, Hinata jamás le había visto así, -Necesito que me ayudes a hablar con Sakura. Ella te escuchara, eres su mejor amiga.

-De acuerdo. –concedió ella, de veras sin entender porque necesitaba hacerlo. La mujer le recibiría con los brazos abiertos.

-He pensado mucho y he llegado a una conclusión. – y luego farfulló algo petulante, -Algo que no se me ha hecho fácil aceptar…

-¿Si?

-Quizás necesite hacerme unas pruebas.

Hinata se mordió su labio inferior ante ese quizás, procurando contener el deseo de reírse. Reconocía que no era una admisión fácil para el Uchiha, que era el epitome viviente de la arrogancia.

Y ahora le veía allí, con una versión suya en sus brazos.

Luego dirigió su mirada a otra versión, en esta ocasión de Naruto. Era increíble el parecido que tenia Hikaru con su padre solo que con el matojo pelirrojo. Miraba a su padre con orgullo, tomando de la mano a su hermana de tres años, Kushina, quien era la perdición de Naruto. Tenia un hermoso rostro pálido con enormes ojos azules enmarcado por una negra cabellera.

Hinata estaba feliz.

Cuando terminó su juramento y firmó los papeles requeridos, salió al balcón. Ella no pudo contener las lágrimas al escuchar el alboroto de toda la villa celebrando la aparición de su nuevo hokage.

-Estaba como un loco buscándote. No quería empezar sin ti.

La pelinegra miró a Sakura quien le sonreía y le envió un guiño. De improviso volvió a sentir esa mano callosa tomar la suya. Para la satisfacción de todos sus compañeros, le llevó consigo al balcón.

-Gracias, Hinata-chan, por siempre creer en mí.

Acercó una de las manos femeninas a sus labios y la besó con ternura.

Le sonrió con dulzura, -Este triunfo es tanto mío como tuyo. Los dos hemos luchado para alcanzar nuestras metas. El camino no ha sido fácil y encontramos muchos obstáculos pero pudimos sobrellevarlos. Y ahora… -el subió una de sus manos para acariciar una mejilla femenina, -podemos caminar juntos, estar uno al lado del otro por siempre.

Ella no pudo contener el temblor de su labio inferior. No encontrando las palabras para responderle, ella se lanzó sobre él, escondiendo su rostro en el pecho masculino y el la abrazo con fiereza. Luego de varios minutos de mantenerse de esa manera, deleitándose cada uno en el amor de otro, Hinata le murmuró, -Debemos ir al hospital.

-Hinata. – dijo él ansioso y le alzó en su brazos, -Sabia que algo no estaba bien. ¿Por qué no me dijiste?

-Este es tu momento.

-Hinata. – volvió a replicar él algo molesto. Besó su frente al tiempo que caminaba con ella en sus brazos. No debía extrañarse, ella siempre anteponía el bienestar masculino al suyo.

Y así fue como el nuevo hokage de Konoha entró al hospital con su amada esposa en brazos, listos para recibir a su cuarto hijo…

:

:

¿Por qué los tres puntos? Porque para mí ahí no termina la historia de ambos, es mas, yo creo que hasta muerto me los imagino como Minato y Kushina. ;p

Y bueno, me da un poco de tristeza terminar la historia pues fue una aventura muy linda, la que cada uno de ustedes hizo muy especial. Muchas gracias por compartir sus comentarios, sus ideas y bromas. Es bonito ver como un fandom, en particular un personaje, puede unir a tantas personas de distintas nacionalidades. Y es que Naruto para mi no es simplemente un dibujo animado. Es una hermosa historia con la que muchos podemos identificarnos y entender. De veras que le hago un "I'm not worthy" a Kishimoto por tan estupenda historia, donde ha creado no solo un mundo, sino también personajes con personalidades singulares. Ha creado lo que considero una mitología. Como muy bien dice Joseph Campbell en su libro The Hero with a Thousand Faces

"We have not even to risk the adventure alone, for the heroes of all time have gone before us; the labyrinth is thoroughly known; we have only to follow the thread of the hero path. And where we had thought to find an abomination, we shall find a god; and where we had thought to slay another, we shall slay ourselves; where we had thought to travel outward, we shall come to the center of our existence; where we had thought to be alone, we shall be with all the world."

"No tenemos que arriesgarnos solos en la aventura, porque los héroes de todos los tiempos lo han hecho antes que nosotros; el laberinto se conoce profundamente; solo tenemos que seguir el sendero de la trayectoria del héroe. Y donde pensamos que hallamos una abominación, encontraremos un dios; y donde creíamos haber matado a otro, en realidad nos matamos a nosotros mismos; donde pensamos que el viaje era en el exterior, en realidad llegaremos al centro de nuestra existencia; donde creíamos que estábamos solos, en realidad estaremos con el mundo."

Y eso, damas y caballeros, resume esencialmente lo que es Naruto. XD