Disclamer: El trama de la historia le pertenece ha Shell Craig y solo unos leves cambios amí. Los personajes le pertenecen a Masashi Kishimoto, solo el uso es sin fines de lucro y solo para que pasen un agradable rato y salgan de la monotonía de sus vidas.

N/A: Muchísimas gracias por la aceptación de esta historia, la verdad no pensaba que iba a tener tal aceptación apenas con el primer capítulo. Espero que al igual este capítulo sea de su total y completo agrado.


CAPITULO II

Recriminación

Eran las 11:45 cuando Sakura arribo a la oficina y entró. Kim, la recepcionista de la compañía, la recibió con una enorme sonrisa.

-Buenos días, Sakura-san – dijo Kim con una sonrisa.

-Buenos días Kin, ¿Cómo están tus padres? – preguntó Sakura, ella siempre se había caracterizado de ser humana con las personas, característica que aprendió de Sasuke. Sasuke en los negocios era un ser temible, pero trataba a sus colaboradores como se debía, como humanos y no como maquinas, si necesitaban días se los otorgaba, si necesitaban prestamos se los daba. El asunto del dinero para Sasuke era un tema sin importancia.

-Bien – contestó Jane mientras Sakura se despedía para ir al elevador.

Piso 11, "mi jefe sí que era extravagante" pensó Sakura para sus adentros, cuando llegó estaba Mari, una señora de 50 años secretaria de Sasuke. Él estaba empeñado en que Mari necesitaba descansar, pero Mari siempre le decía lo mismo: "la única manera de que me saques de aquí Sasuke-chan, será cuando este muerta" .Sasuke solo se acercaba y le besaba la frente, ese era uno de los momentos más raros que Sakura había tenido con Sasuke. Siempre decía que Mari era su novia, que no había nadie como ella y esta lo ponía en jaque cada vez que le preguntaba sobre la chica en turno.

-Hola mi niña – dijo Mari a ver a Sakura.

-¿Cómo esta señora hermosa? – se acercó para darle un beso en la mejilla

-Muy bien, pero no tanto como tú – dijo mientras Sakura se sonrojaba, muy pocas veces se vestía de esa manera, una falda negra que llegaba justo arriba de las rodillas con aberturas en los lados y un suéter sin mangas de cuello de tortuga color hueso y zapatillas de pico color negro y el pelo recogido en una cola de caballo.

-Hay junta – comentó y Mari negó con la cabeza.

-Parece que alguien me va a robar a mi novio – Sakura solo sonrió mientras negaba ante el comentario de Mari.

-¿Esta adentro?

-Sí.

Sasuke se encontraba revisando los papeles, repasando una y otra vez las presentaciones, o eso era lo que intentaba. El ver a Sakura de la forma en la que había ido a su departamento, con esa mezcla de la falda y lo zapatos de pico le hacían resaltar sus bien torneadas piernas que lo volvían loco y ese suéter que hacia resaltar aquella parte que Sasuke siempre había soñado con tocar. Sasuke trato de salir de su ensueño concentrándose en la presentación que tenía en frente. Era un As cuando de negocios se hablaba, sabía cómo convencer a los posibles socios para que invirtieran, era muy astuto y tenía buena labia. Se lo había aprendido de su padre. En ese momento tocaron la puerta.

-Adelante.

-¿Cómo vas? – preguntó Sakura.

-Sabes que tú puedes pasar sin tocar.

-Sabes que no me gusta hacerlo.

-Bien, parece muy claro, esto va a ser pan comido.

-Si tú lo dices.

-¿Te encargaste del otro asunto? – enarco la ceja

-¿Sobre la mujer en tu departamento? Sí, no te preocupes, por lo menos no las dejas heridas.

-¿Por qué dices eso?

-Por lo menos esta sabía que era la de turno.

-¿Qué tienes en contra de mi modo de vida?

-¿En contra? Nada, créeme, pero te has preguntado ¿Cómo se sienten ellas?, te voy a ser sincera Sasuke-kun.

-Por favor, siempre eres honesta conmigo no quiero que eso cambie-

-Para mí, siento que solo las ves como objeto para saciar tu ansiedad – Sasuke frunció el ceño – perdón si te soy directa, pero hey, así las percibo yo, pero si a ellas no les importa ¿Por qué me ha de importar a mí? ¿Cierto?

-Estas en lo correcto – dijo Sasuke en tono molesto, Sakura era la única que lograba que Sasuke se alterara. Ni los negocios los ponían los pelos de punta como lo hacía ella.

Sakura nunca le había recriminado nada sobre su modo de vida ¿Por qué sacarlo a flote ahora?, pensó Sasuke, aunque no quería aceptarlo, sabía que Sakura tenía razón. Nunca había tenido una relación seria desde que lo lastimaron siendo un adolescente. Desde ese momento se juro no volver a enamorarse, nunca más iba a poner el corazón en manos de una mujer que solamente lo iba a destrozar. Admiraba a Sakura, era una mujer capaz, decidida, sin límites y muy eficiente, no se dejaba vencer por nada, por eso la había contratado muy diferente a las mujeres con las que suele acostarse. Desde que la conoció se juró a si mismo nunca hacer algo que la hiciera perderla. Aunque tuviera que callar sus sentimientos, esos sentimientos que se juró nunca más, volver a sentir.

-¿Listo? – preguntó Sakura mientras tomaba las carpetas para la junta. Él se limito a asentir con la cabeza – a por cierto se me olvidaba, sabes que no me gusta que me contestes los mensajes con un simple "OK" – dijo en tono sarcástico mientras Sasuke sonreía – parece que no te importa nada cuando solo usas esa pequeña y miserable palabra.

-Perdón Jefa, tratare de evitarlo aunque no te prometo nada – dijo mientras su sonrisa de hacia más grande - ¿Cómo me veo? – Endemoniadamente irresistible le dijo una vocecita a Sakura

-Bien, solo déjame acomodarte la corbata – ella se acercó para acomodárselo, mientras aspiraba el dulce aroma de su jefe, mientras él solo observaba sus movimiento justos. Sakura ha estado enamorada de Sasuke, pero sus conquistas le recordaban el tipo de hombre que era él, no le gustaban los compromisos, mientras que ella buscaba algo para siempre y sabía que con Sasuke nunca lo iba a encontrar, por eso evitaba cualquier tipo de contacto pero desde hace tres meses.

La ansiedad y la locura se están apoderando de ella, diciéndole a su conciencia y a la cordura que mandara todo a la borda, que una noche de sexo desenfrenado no le caerían nada mal a nadie. – Muy bien – dijo Sakura – Ve hacer negocios.

Cuando iban saliendo Sasuke se topo con Mari y esta le deseo suerte. Sasuke se acerco le beso la mano y la frente y le dijo un gracias. Sasuke había visto a Mari como una segunda madre cuando sus padres murieron ese trágico accidente en auto hace poco más de 2 años un mes después de la boda de Hinata fue un momento en el que Mari y Sakura siempre estuvieron para ellos. Mari había logrado sanar o por lo menos mitigar el dolor dejado por Mikoto.

Llegaron a la sala de juntas 10 minutos antes de que empezara la reunión. Sakura dejó las carpetas en los lugares que se iban a ocupar, colocaba la presentación, probaba el control y cada detalle, para que todo quedara perfecto. Sasuke la observaba, no mostraba ninguna señal de duda de sus movimientos, era una mujer muy segura. Sakura le dio la señal que todo estaba listo y le dijo,

-¡Mucha Suerte, Ingeniero! – Sasuke solo sonrío de medio lado.


Continuara…

Y que les pareció, espero y me lo hagan saber con hermoso RR!