NADA DE ESTO ME PERTENECE, LOS PERSONAJES SON DE MOONSCOOP, ANTIFILMS Y FRANCE 3. SOLO ME DIVIERTO ESCRIBIENDO ESTAS HISTORIAS.

Bueno, al fin el epílogo de esta historia. Me cuesta creer que haya llegado a su fin, pues es el primer fic largo de Code Lyoko que he hecho. Espero que les haya gustado leerlo y el seguimiento.

Quiero dedicar este epílogo a:

CodeYumyUlrich, arwiter, felikis, Akira, Raf lily, Tximeletta, F3fitha, Ani Teen Lyoko, Natsumi Niikura.

Que ha seguido toda la historia con mucha fidelidad y me han dado ganas, entusiasmo y hasta ideas para poder terminarla. A los lectores anónimos también les doy gracias por haberme subido tanto los hits. Y sin duda, los favoritos me emocionan.

¡Muchas gracias!


Epílogo.

Eva abrió los ojos, enfocando hacia la pareja que iba caminando tranquilamente con sus manos entrelazadas en dirección a la cancha de fútbol. Eran inconfundibles: Yumi Ishiyama con Ulrich Stern, que llevaban oficialmente tres meses de noviazgo; los mismos meses que la japonesa de estudiante interna.

Había sido relativamente impactante saber que ahora la chica sería una compañera más íntima de todos. Es decir, estaban acostumbrados a verla durante las horas de escuela, en eventos y como ayudante voluntaria. Pero no más.

Ahora, Yumi compartía habitación con Aelita en las recámaras de las chicas (cuarto al que Jim constantemente iba porque las dos se la pasaban charlando hasta altas horas de la noche) y pasaba casi toda la tarde con sus amigos, desde luego, más con Ulrich. Y era común descubrir que los dos habían salido a pasear al bosquecito del Kadic o a la ciudad.

Eva los veía. Ella seguía siendo amiga de Ulrich y se llevaba muy bien con todos. Dígase todos, pues esos meses habían mejorado mucho su relación con Yumi, que había sido algo tensa en un principio. Eva no era alumna interna, seguía viviendo con su padre en aquella linda casa no muy lejos de la escuela. Ahora hablaba muy bien el francés, aunque a veces le costaba entender unos términos o escribirlo, su mejora era notoria. Ulrich le daba aún asesorías en las tardes después de que terminaran sus clases, pero ya no era necesario que le tradujera casi nada.

Realmente, Eva sentía que las cosas iban mejorando para ella. Había comenzado a hacer nuevas amistades, salía a recorrer la ciudad enamorándose cada vez más de la cultura francesa y adoptaba más tradiciones conforme más tiempo pasaba. Era cuestión de adaptación.

El proceso era lento, ella iba poco más de la mitad. Sabía que Ulrich estaba locamente enamorado de Yumi y era feliz de que ambos lo fuesen, no por ello dejaba de dolerle un poco saber que tan espléndido chico estaba oficialmente fuera de su alcance. Eva no era partidaria de las palabras "Hubiera…" o "Y si…" pero a veces no podía contener su imaginación desarrollando situaciones alternas donde ella tenía una oportunidad con el chico.

Desde luego que no pasaban de remotas fantasías. Sabía que había hecho lo correcto y por ello estaba orgullosa consigo misma.

La pareja se fue alejando en el horizonte y ella dio la vuelta para irse a su casa. No se fijó en la persona que iba pasando por ese lugar en ese mismo momento. El golpe la hizo retroceder dos pasos y sus libros se desplomaron sobre el suelo, una fuerte mano agarrándola impidió que ella misma terminara con ellos.

Miró al chico, balbuceando una disculpa en francés apenas entendible. Dos ojos celestes, claros y atentos se posaron en sus orbes verdes. El rebelde y corto cabello rizado color negruzco caía sobre la frente de un chico con facciones definidas, exquisitas. Le sonrió luciendo los hoyuelos en ambas mejillas, y con ellos, las pequeñas pecas que se distribuían por su nariz.

-Perdona—dijo el chico, inclinándose para recoger las cosas de Eva. Ella también se agachó y sus manos se tocaron mientras cogían el mismo libro. Se vieron fijamente.

-Hola—lo saludó al fin.

-Hola. Perdón por haberte pegado—le dijo, con una voz fuerte y de un acento extraño, curiosamente familiar.

-No importa—y agarró sus cosas, que él le tendía—Me llamo Eva ¿Y tú?

-Soy Gerard un gusto conocerte.

-El gusto es mío.

Los dos se pusieron de pie. No se dieron cuenta hasta ese momento que sus manos seguían agarradas. No las soltaron, no veían el porqué.

-Em… ¿Qué te trae a Kadic?—preguntó ella, tras unos minutos de silencio.

-Mis padres se separaron y me he venido con mamá. Ella es francesa, pero me crié en Alemania.

Abrió los ojos con sorpresa ante esa afimación.

-¿Eres alemán?

-De nacimiento. Mi papá es de allá. ¿Por qué?

-Yo también soy alemana.

Gerard sonrió, Eva simplemente se le acercó un poquito más. Los dos chicos siguieron conversando, sin darse cuenta que caminaban por el sendero del bosquecito con las manos entrelazadas y sumidos en un mundo, muy personal.


Bueno, este epílogo se lo quise dedicar a Eva simple y sencillamente porque se lo mereció. Fue un personaje muy maleable que se gano simpatía entre el público y con su misma autora. No podía dejarla sola, eso era un hecho. Me enfoqué en su punto de vista porque, a fin de cuentas, ya sabemos que Jérémie, Odd y Aelita felicitarían a la pareja, Odd los molestaría y Ulrich con Yumi se escabullirían a cualquier parte.

En cambio, con Eva las cosas eran menos obvias. ¿Con quién emparejarla? Fue mi principal pregunta. Por ahí me dijeron que sería bueno con Odd, pero personalmente no siento que la personalidad espontánea del chico enlace bien con esta noble y calmada muchachita. Así, cree un personaje nuevo, que como pueden apreciar es casi como sacado de un cuento, hecho a su medida. Podrán creer que fue demasiado bueno para ser verdad, pero yo misma creo que Eva sí se merecía un buen chico después de cómo ayudo a Ulrich y Yumi.

Me despido deseándoles que encuentren buenos fics y escriban otros mejores. Por el momento tengo unos pocos proyectos de Code Lyoko, pero más de mil historias por terminar. Ha sido una experiencia muy divertida e interesante escribir en este fandom y espero volver muy pronto.

¡Hasta luego!

chao!