Disclaimer: Naruto es copyright de él grande mangaka Masashi Kishimoto. El uso de los personajes en la historia es sin fines de lucro y solo con el afán de entretener.

La trama de la historia le pertenece a Gegargas, quien me ha dado previamente su permiso para la adaptación de la historia mencionada. Cualquier copia total o parcial de la misma sin permiso previamente del autor queda estrictamente prohibida.

Advertencias: AU, OoC, Lemmóns en el futuro.

Rated: " T " por el momento, a lo largo de la historia se cambiara a "M". El lenguaje puede ser bastante vulgar, lemmón explicito.

N/A: Hola, pues dirán, que anda haciendo está loca por aquí ¿No? Bueno no les daré explicaciones ya que no soy muy dada a darlas, pero realmente espero y les guste esta historia. Un agradecimiento especialmente a Gegargas-sempai quien me ha dado su consentimiento, gracias nena sois la mejor. Bueno sin nada más que agregar las dejo.

Enjoy…


CAPITULO 10

- Sakura dime que no es verdad- respondió Itachi.

- Pues claro que lo es, ¿tu tampoco confías en mi?- alcé mi ceja a la espera de su respuesta.

- Claro que si Sakura pero… no me parece adecuado que hagas eso. Eres novata…

- Buff Itachi, dejad de perpetuar de una buena vez que soy novata, solo sabéis recordármelo- le grité- Ya lo sé, pero… ¿Qué pasa que los novatos no tenemos derechos?

- Si pero… esa fraternidad está acabada o mejor dicho tiene los días contados, las Kappas van a proponer a la junta cerrarla y nosotros vamos a apoyarla- al decirme eso esta vez fui yo la que tuvo que agarrarse a la encimera para no caer, dejando mi bandolera en el suelo.

- ¿Quéeeee?- nunca creí a Itachi capaz de eso

- La presidenta de las Kappas solicitó al decano, que en ese lugar se ubicasen las nuevas oficinas de la universidad, para usar las antiguas instalaciones o mejor dicho donde aún están las oficinas, en beneficio de los estudiantes. Las votaciones son el jueves.

- Hija de puta la Barbie- grité- Quiere usarlas en beneficio propio, esa tipa no hace nada desinteresadamente- tuve que tomar aire para relajarme- ¿Y tú? ¿Cómo habéis apoyado eso?

- Ellas nos apoyaron en su día con una petición nuestra y le debemos el voto, además las Kappas son nuestras hermanas- se puso en posición de defensa.

- Eso no es razón Itachi Haruno ¿Has pensado en los hermanos Zeta? ¿A dónde van a ir?

- Son muy pocos Sakura, iban a ofrecerle una sala para que pudieran estudiar, les sobran habitaciones que pueden ser útiles para otras cosas.

- No te reconozco, ¿Dónde está mi hermano? Tú nunca has sido así- le grité- Sois unos egoístas.

- Sakura no te lo tomes como algo personal, eso se habló mucho antes de que tú llegaras- ¿creía que eso lo justificaría?

- Me da igual, no los defiendo por pertenecer a ellos, los defiendo porque es su casa, viven allí y porque para ellos es importante, pero…tranquilo, no lo vais a conseguir, voy a dejarme el pellejo para acabar con todos vosotros- le amenacé colocándome justo en frente de él, cara a cara desafiándolo.

- Ey chicos vale, esto se está escapando de las manos- dijo Keita colocándose entre los dos.

Con rabia tomé mi bandolera y me fui a mi habitación cerrando la puerta sonoramente.

Ese no era mi hermano. ¿Dónde estaba el Itachi que yo conocía, el que luchaba por las causas justas? Ahora sabía la respuesta: había desaparecido. Los años de universidad habían conseguido hacerle olvidar los valores que mis padres siempre nos inculcaron.

Un vacío se apoderó de mi corazón. Me sentía sola, mis hermanos excepto Keita, que era el que menos tiempo llevaba allí, habían cambiado, ya no eran los chicos que yo recordaba.

Esta vez mis ojos no escocían, ésta vez se inundaban en lágrimas, en lágrimas de dolor.

Tomé mi teléfono y llamé a mi angelito consejero, mi gran amigo Sora.

- Hola princesa- dijo emocionado- estaba deseando hablar contigo - quise responderle pero… no podía hablar, el maldito nudo se alojaba en mi garganta.- Sakura cariño ¿estás bien?- dijo asustado.

- Si Sora- dije sollozando- solo que… os echo de menos

- Y nosotros a ti pequeña pero… sé que ese no es el motivo. A ver cuéntale a tu viejo Sora qué ocurre- me dijo con voz paternal.

Le conté todo lo ocurrido con la elección de fraternidad desde que llegué. El poco apoyo que encontré en Naruto y en Itachi, y mi doble encontronazo con Karin.

Lo bien que me recibieron en Zeta, y por último el ofrecimiento y la aceptación de la presidencia o liderazgo.

- Has hecho bien cariño, has escogido con el corazón que es como se elige en la vida- me dijo Sora.

- No es todo hay más.

A continuación le conté lo ocurrido breves minutos antes, la reacción de Itachi y lo que pensaban hacer.

- Te das cuenta Sora… ahora… me voy a tener que enfrentar a Itachi- sollocé de nuevo.

- No cariño, no te vas a enfrentar a tu hermano, te vas a enfrentar a una injusticia, vas a luchar por algo en lo que crees y eso es válido- añadió- Sakura… esto no es nada para lo que vas a encontrar cuando ejerzas tu carrera

- Lo sé, quizás estoy haciendo un trauma de esto…- añadí

- No lo haces- suspiró- Sakura…reflexiona algo. ¿Cómo te sientes mejor si luchas por lo que crees o si te cruzas de brazos?

- Sora sabes la respuesta- respondí

- Pues si crees en ello adelante Sakura. No le haces daño a nadie mientras el resto si están intentando hacerles daño a ellos.

- Pero…Itachi…- era mi mayor preocupación.

- Ese chico necesita un buen tirón de orejas, a por él Skura- eso me hizo reír.

- Gracias Sora, te quiero.

- Y yo a ti princesa, cuídate y que nadie te haga llorar, nadie merece tus lágrimas.

Como los añoraba… ahora mismo pagaría por estar cerca de ellos, comiendo pizza delante del televisor, con todos ellos vitoreando a nuestro equipo preferido.

No podía tenerlos físicamente pero si en mi mente, por lo que me tumbé en la cama tal y como estaba y cerré mis ojos. Sin darme cuenta, el mundo de los sueños me atrapó haciéndome olvidar donde me encontraba, transportándome con mi familia a Konoha.

Los primeros rayos entraron por la ventana despertándome al instante. Me había quedado dormida sin cenar, sin darme un baño y sin lo más importante sin desearles a mis hermanos Buenas noches.

Era bastante temprano por lo que aproveché para darme una ducha rápida antes que se despertasen. Después desayuné, recogí las cosas que necesitaría para pasar un día fuera y me marché sin esperar a que se levantaran. De lo que tenía menos ganas hoy era sermones o nuevos enfrenamientos, había mucho trabajo que hacer y teníamos poco tiempo.

Las sendas estaban solitarias, los estudiantes aún no habían salido de sus guaridas.

Pronto llegué a la hermandad donde casi todos dormían, excepto los más madrugadores que estaban desayunando.

Cuando entré allí sentí una gran pena. ¿Cómo eran capaces de quitarles su casa a estos chicos/as? Ellos no molestaban a nadie, es más, por no pedir, ni exigían su parte proporcional de las subvenciones conformándose con lo que les daban obligatoriamente, dejando que las otras hermandades se enriqueciesen mientras ellos empobrecían.

Decidida me fui hasta la habitación de mi mano derecha, es decir Ken, entrando sin llamar, sabiendo que aún estaría dormido, cosa que no me equivoqué.

Ken estaba tumbado en la cama con el teclado de su ordenador en la cara, forma para nada extraña de dormir un estudiante de informática.

- Los marcianitos nos atacan- grité haciendo a Ken levantarse de golpe, en boxers, de la cama mientras yo reía

- ¡Dios Sakura me vas a matar!

- Tenemos un problema genio- le dije seria- Si quieres seguir durmiendo en esa cama es mejor que te levantes- no estaba diciendo ninguna tontería

Salí de la habitación para darle un poco de intimidad para que pudiera vestirse, mientras me fui al estudio para comenzar a preparar el contenido de la reunión del día siguiente.

Apenas me dio tiempo de nada, cuando Ken llegó con cara de asustado.

- Cuéntame, no me ha gustado nada de lo que has dicho antes.

- La Barbie diabólica va a proponer mañana el cierre de las instalaciones Zeta Psi- al decirle eso trastabilló varios pasos hacia atrás, cayendo por suerte encima de un pequeño sofá.- Quieren usar estas instalaciones para supuestamente la sala de juntas y otras cosas.

- Hija de puta ¿Y por qué no usa la mansión de las Kappas? Cada vez acaparan más terreno del campus y nadie dice nada.- Ken estaba colérico, nunca lo había visto así.

- Como ves no se andan con chiquitas. Alegan que somos pocos miembros y como compensación quieren darnos la antigua sala de juntas para… estudiar- reí irónicamente.

- Sakura…tenemos que hacer algo, no nos pueden quitar lo poco que tenemos, es… nuestra casa.

- Tranquilo Ken, la pelodeestropajo no se va a salir con la suya, vamos a ir a por ella.

- Y… ¿Los Alphas?- esa era la pregunta clave

- Ellos… la apoyan, son sus hermanos- dije mirando al suelo.

- ¿Eso te ha dicho tu hermano?- estaba enfadado.

- En este juego no hay hermanos Ken, cuando Itachi está con los Alphas es un miembro Alpha y cuando yo estoy con vosotros estoy con mis hermanos- aclaré.

- ¿Qué vamos a hacer Sakura? Apenas queda tiempo.

- Tendremos que hacer un esfuerzo, hay que convocar una reunión con todos los hermanos a puerta cerrada. Tenemos que conseguir hermanarnos con los Omegas o las Betas y por supuesto aumentar el número de Zetas. Tenemos que hacer presión.


Hola lamento mucho mi demora, la verdad he pasado una semana fatal. El sábado pasado me tuvieron que internar de urgencia ya que me había dado una crisis asmática, y eso que aun no se me había desarrollado el asma, el caso es que me internaron a las 3:00 pm, me hicieron 5 nebulizaciones, y Salí a las tres de la mañana del domingo. Créanme que en ese momento la sentí cerca, pero gracias a dios sigo aquí. Hasta hace poco que será un par de horas me sentí con el ánimo para leer y poder actualizarles un poco y porque ustedes tienen el derecho de saber del porque de mi ausencia. Me parece que actualizare un poco más pero muy probable, me dedique solo un poco ya que mis fuerzas no son las mejores. Bueno eso es todo. Adiós.