Capitulo Nº 3 "Definiendo esto"

POV SEIYA

Había quedado estupefacto, cuando bombón me indico donde vivía, aun no entraba en mi cabeza, como es que nunca la había visto, ¿y ella?, porque nunca menciono que éramos vecinos. La vi cruzando la calle, doble rápidamente formando una u en el pavimento y fui en busca de Andrew, por la hora todavía estaría en la cafetería.

El café estaba abarrotado de gente, como cada domingo por la madrugada, todos los jóvenes vienen a desayunar luego de una noche de lujuria, alcohol, y música, de todas formas solo me llevo unos minutos encontrarlo, allí estaba, junto a Diamante y Alan, otros amigos, se podía decir que éramos el cuarteto perfecto, cada uno brindaba al grupo algo distinto.

- Bueno, bueno, bueno…..al parecer no nos fue tan bien si estamos aquí tan temprano – me dijo a modo de saludo el petulante de Diamante, además de mi amigo también era mi socio en la disquera.

- Aunque no parezca, me fue mas que bien – le respondí mientras tomaba asiento entre el y Alan, Andrew estaba pensativo, perdido mirando y revolviendo su café. Creí que estaría mas animado después de haberlo visto devorando los labios de su amor – bueno pero al que no le a ido nada mal esta noche es a nuestro amigo – lo señale con un movimiento de cabeza – aun no puedo creer que Andrew finalmente encaro a la chica de sus sueños, y disfruto de una hermosa noche. – golpee con el codo a Alan, para que me siguiera la corriente, este se sorprendió tragando de golpe su café.

- Pero muy bien! – dijo en un tono bastante alto – hasta que encaraste a Serena – en ese preciso momento mi mente se lleno de muchas cosas, la mirada triste y exaltada de Andrew mirándome, sus palabras la semana pasada "esta con un idiota que no se la merece", su actitud cuando bombón y yo estábamos charlando, quien podía pensarlo, el jamás me dijo quien era la chica a la que el amaba desde las sombras, y ahora mi mejor amigo, mi hermano del alma, sufría porque yo, había robado a la mujer de sus sueños, el corazón se me estrujo y todo momento de alegría se evaporo rápidamente.

- ¿Por qué no me dijiste en aquel momento que era ella? ¿Por qué no me frenaste? – le dije aun abatido por lo que acababa de saber.

- Que caso tiene, ya esta, ella jamás se fijaría en mi – respondió aun sumido en su tristeza.

- No Andrew, deberías habérmelo dicho, perdóname, yo….no sabia…..es que tu...-

- A ver, a ver, a ver si entiendo – interrumpió nuestra charla Diamante, con un todo de incredulidad- el bombón con el que te fuiste hoy, es la misma mujer que este tarado a estado idolatrando hace años – pregunto aun asombrado, yo solo asentí y con mis manos me tome de la cabeza, sentía que me iba a estallar, Diamante, le dio unas palmadas de consuelo a Andrew y luego añadió – es por eso que no le presento mis mujeres a Seiya – él y Alan comenzaron a reír, no pude acompañarlos, sabia lo que mi amigo estaría sufriendo por dentro, maldición era como mi hermano, como podía hacerle aquello.

- Lo siento – volví a decirle – me alejare de ella, saldré de su vida, te lo prometo – aquellas palabras me dolían como si me clavaran mil veces un puñal en el corazón, como podía ser que sintiera esto por una mujer que apenas conocía, esto no debía suceder.

- Ya no te atormentes – finalmente me dirigió la mirada, había una chispa de alegría en sus ojos – lo único que quiero pedirte es que la cuides, que no la uses como a uno de tus juguetes, ella es una mujer excepcional, lo digo en serio, tiene un corazón muy puro, a pesar de lo atrevida, y sensual que pueda aparentar en la disco, ella no es así realmente, es dulce, atenta, inteligente, familiera – sus palabras realmente estaban cargadas de amor.

- No entiendo como nunca la había visto – le confesé, el sonrió

-¿ya te dijo donde vive? – me pregunto con un tono burlón.

- Digamos que si, hoy la he llevado hasta su casa, en realidad a la cuadra no me dijo donde vivía, pero no entiendo como es que jamás la vi por el barrio – volvió a sonreírse.

- Digamos que Serena no era una chica muy agraciada hace unos años – añadió Alan, que al parecer el también la conocía – Siempre fue una chica inteligente, pero no de resaltar, era una chica de hogar, salía muy poco, y ahora que ha terminado el secundario y no estudia ninguna carrera se la ve mas por la noche, antes salía solo una vez al mes, y como dije antes, no era tan linda. – aquello me dejo perplejo, es que acaso todos conocían a Serena.

- Pero Alan tu también la conoces – pregunte asombrado.

-Si ella es la hermana de Sammy Tsukino, lo recuerdas? – aquel nombre me sonaba y no sabia porque- íbamos juntos en primero de secundaria, pero al año siguiente se cambio de curso, tu deberías recordarlo, le partiste la nariz, la segunda semana de clases – los tres comenzaron a reír y yo en mi mente viaje en el tiempo, efectivamente, lo recordaba, petulante, inteligente y nada afortunado con las mujeres, por supuesto que lo recordaba, espero que él no, de lo contrario me complicaría la vida con bombón.

- La conclusión es que es una chica inteligente, y por eso es que no te habías fijado en ella – termino la conversación Diamante, ellos aun reían. Era verdad, siempre fui demasiado superficial, buscando mujeres hermosas y sofisticadas, pero jamás podía entablar conversaciones, no como con bombón. Pero hoy mas que nunca estaba seguro que ella cambiaria mi mundo rotundamente.

Los días fueron pasando, yo decidí no pasar tanto tiempo en la disquera y comencé a remodelar mi auto, colocándole unos spolier, y bajándole la suspensión un poco mas, quería pasar tiempo en casa, para ver si de esa manera podría verla, necesitaba verla. Diamante que era amante de los autos, me daba una mano, pero era inútil, los días pasaban y ella jamás pasaba por allí.

Hoy ya es jueves 16 de diciembre, no pude aguantarme mas, fui hasta lo de Andrew

- Es raro verte a esta hora, que es lo que te anda pasando – me pregunto mientras amablemente me invitaba a entrar.

- La verdad es que tenia la esperanza de que tuvieras el teléfono de Serena – el bajo la mirada con una sonrisa triste asintió, busco la agenda de la familia y copio el numero para mi.

- Te ha flechado cupido –

- No – mentí – simplemente es que como ella no me ha dado ningún dato quiero preguntarle si realmente ira el sábado.

- Sabes que así será, ella siempre va, no se porque te preocupa entonces si no la ves – baje la mirada y el palmeo mi espalda – debo irme mi hora de almuerzo termino y tengo que llevar a Unazuki por unos regalos para navidad.

Me despedí y me encamine hacia mi casa, al llegar ella se encontraba sentada, leyendo una revista y tomando su te digestivo.

-Es que no piensas ir a la disquera nunca mas – pregunto inquieta.

- No te preocupes, si te molesta mi presencia en casa puedo andarme por ahí– se sonrió.

- No es eso, es que aun no logro entender a que se debe este repentino cambio en ti – No quería contarle, no aun, tendría que esperar a ver realmente que iba a pasar con bombón.

- Por cierto, ha telefoneado tu padre – hacia semanas que no sabia de él – vuelve la semana que viene, así que estará para las fiestas. – Eso me alegro mucho.

Fui hacia el dormitorio, cerré la puerta y comencé a marcar. Una voz masculina atendió el teléfono.

-Familia Tsukino – me sentí medio cohibido, pero tome fuerzas.

- Si buenas tardes, se encontraría Serena – pregunte amablemente.

-No, ella se encuentra trabajando, quiere dejar un mensaje – su tono era rudo, no quise dejar mi nombre.

-Intentare más tarde, muchas gracias – le agradecí.

Las horas pasaron y volví a intentarlo, esta vez era la voz de una niña, volvió a confirmarme que bombón aun no había llegado, es que acaso le había pasado algo, porque no ha vuelto aun, y lo mas importante porque es que me importa tanto que ella no haya llegado. Intente por la noche en que Andrew me dijera en donde vivía, pero el alego que si ella no me dio la dirección no debía dármela, sabia que era lo correcto.

Los días pasaron y llego el sábado, mi ansias de verla estaba a flor de piel.

-Puedes de una vez calmarte y quedarte tranquilo andando de un lado a otro, lograras ponerme mas loca todavía – me pidió Setsuna - ¿Qué e lo que estas esperando que andas como un perro enjaulado, has estado así todo el día? – que podría contestarle ¿la verdad? No eso jamás. Sin contestarle me fui a preparar para salir, la hora de ir a buscar a los chicos había llegado, me puse unos jean de apariencia gastada, unos zapatos de cuero negro, y una camisa blanca de seda, y mi campera de cuero negra.

Nos dirigimos a una avenida conocida en donde todos los jóvenes pasan horas dando vueltas, consumiendo alcohol y escuchando música, todo para hacer tiempo y entrar tarde a la disco, hoy no me apetecía hacer esto, quería entrar lo antes posible con tal de poder ver a bombón.


POV SERENA

Todavía la cabeza me daba vueltas, me sentía flotando en las nubes, cierro los ojos y juro que aun puedo sentir sus labios, sus caricias, este hombre si que me llevara derecho al loquero.

Entre en mi dormitorio que era el segundo del largo pasillo, frente al mío estaba el de mi hermana Rini (le decimos así de cariño ya que parece mas mi hija que mi hermana, pero su nombre en realidad es Selene, mis pobres padres no se dieron cuenta que nos pusieron a ambas sIn querer el mismo nombre). Al lado del dormitorio de ella se encontraba el de mi hermano Sammy, el era mayor que yo y la verdad ahora éramos perros y gatos, hasta hace un tiempo atrás éramos muy unidos, pero desde que se había puesto de novio con Esmeralda, ella era una mujer esbelta con un hermoso cuerpo una cabellera de color del mismo nombre que llevaba, muy refinada no encajaba para nada con nuestra familia, y él cambio muchísimo, no pasa tiempo en familia y todo de nosotros le molesta. Mi pobre madre Ikuko estaba sufriendo mucho con este alejamiento. Pero nada podíamos hacer, el solo debería darse cuenta de la clase de la mujer que tenia a su lado. Ya me preocuparía por eso, ahora quería disfrutar de mi felicidad, aunque sea una pequeña felicidad, aun debía averiguar quien era aquella mujer.

Los días comenzaron a pasar, Molly insistió un par de veces en que vayamos a la plaza que se encontraba cerca desde donde se veía la casa de Seiya, ya que según me contó el se encontraba trabajando en su auto fuera de su casa. Me vi tentada varias veces pero hasta que no pudiera resolver quien era aquella mujer no quería hacer nada, ya que conociéndome no daría marcha atrás, y no tenia ganas de comenzar a sufrir en otra relación.

El jueves había llegado ya y el día laboral se me estaba haciendo eterno, no veía la hora de irme, y como si me leyera la mente mi rescate llegaba, con un pantalón Beige una camisa blanca ajustada a su cuerpo, su pelo revoloteando por el viento y un penetrante y rico perfume Haruka entraba a la oficina.

-¿No me digas que estas aburrida gatita? – pregunto mientras entraba, yo salte de mi escritorio y salte hacia él en un abrazo.

-Hola! – grite alegremente – me has salvado, no sabes lo insoportablemente aburrido que esta esto – me devolvió el abrazo y luego se sentó en una de las sillas frente a mi escritorio, yo volví a mi lugar.

-Es reconfortante saber que no te has olvidado de mi, ya que me has tenido abandonado toda la semana – me reprocho cruzándose de brazos haciendo un puchero.

-Lo siento de veras, es que he andado con Molly que me ha vuelto loca todos los días.-

-Y cuéntame como te fue el fin de semana – sabia a que se refería, baje la mirada y me sonroje pensando en las caricias de Seiya. – Por tu cara veo que te la pasaste en grande – comenzó a reírse.

- No puedo explicarte con palabras lo maravillosamente hermoso que fue, es muy dulce, caballero, romántico – solté un largo suspiro entrando en un sueño recordando su marcado cuerpo, sus dulces labios.

-¿y cuando quedaron en verse? – había cosas que mejor no decirle a Haruka, podía llegar a ser demasiado sobre protector, mas aun que mi propio hermano.

- Por el momento solo quiero conocerlo, no me parece correcto darle mis datos, quiero hacer las cosas bien esta vez e ir lentamente, por lo menos ahora se que vive a la vuelta de casa.

-Si eso me dejo bastante sorprendido, la verdad que no lo recuerdo en los años que viví allí. – hasta hace un tiempo el vivía también en el barrio, a dos casa de la mía, es por eso de nuestra gran amistad, pero ahora el vivía con unos amigos cerca de mi oficina, muchas veces se hacían grandes fiestas allí. – Se me ocurrió que quizás pueda preguntarle a mi mama, ya sabes, si quieres saber algo del barrio hay que concurrir con ella – como es que no se me había ocurrido antes, Kariko era una mujer muy empeñada a conocer a todos sus vecinos, por no decir la chusma del barrio.

- Sería genial, los míos no saben absolutamente nada de la gente del barrio, tu sabes que siempre fueron muy reservados.

-Por eso mismo es que me pregunto muchas veces a quien habrás salido tú – ambos estallamos en risas y por suerte la hora de salida había llegado, Haru me ofreció ir a cenar a su casa, ni bien llegamos llame a mis padres para no preocuparlos informándoles donde estaría.

La noche había sido muy divertida, Haruka, Kelvin y Nicolas, que eran los jóvenes que vivían con él, el primero era un muchacho flacuchento, de pelo desalineado y corto usaba unas gafas que no le favorecían para nada, su pelo era castaño y su vestir era similar al de Haru, era muy evidente que quería imitarlo en todo, aunque su voz era chistosa; el segundo era mas alto de pelo castaño largo que cubría la mayoría de su rostro, su vestir era mas sport, era un muchacho callado, pero cuando hablaba era muy chistoso. Entre bromas y música la velada fue increíble, se había hecho tarde y Haruka me llevo a casa. Al llegar mi padre aun se encontraba despierto en la sala mirando la tele, deposite un beso en su frente y él me invito acompañarlo, me senté a su lado.

- Y dime princesa ¿Cómo te esta yendo en tus cosas, ya decidiste que estudiaras?

-No papá, la verdad es que aun no encuentro nada que me interese realmente – conteste sincera. – en el trabajo me va muy bien, la verdad que no hay muchos clientes que estén interesados en las casas que la inmobiliaria tiene.

-Bueno pero al menos es un empleo – me alentó, volví a depositar un beso despidiéndome, cuando estaba saliendo recordó– Por cierto, por la tarde te ha llamado un muchacho, no dejo su nombre. – Eso me sorprendió, la verdad no esperaba la llamada de nadie. Al llegar a mi cuarto la pequeña Rini me estaba esperando.

-Hasta que te apareciste – me dijo mientras se ponía de pie y llevaba sus manos en jarra sobre su cintura, era una pequeña de ocho años, su cabellera rosa peinada copiando mi peinado, algo rellenita para su edad, pero con unos ojos escarlata realmente hermosos, pase a su lado y acaricie su cabeza deje la cartera sobre el perchero y me tumbe en la cama, demasiado agotada por el aburrimiento como para poder hacer algo mas.

-¿Y a que se debe que me hayas esperado despierta?, sabes que si papa te ve te castigara- le dije sonriéndome amenazadamente.

-No importa eso, lo importantes es que te llamo un tal Seiya – Aquel nombre hizo explotar mi corazón, la sangre comenzó a revolotear por todo mi cuerpo, sentí un fuego abrasador recorriéndome hasta la punta de los pies.

-¿Cómo lo sabes? – inquirí sentándome de golpe.

-Porque hablo conmigo justo estábamos sentándonos a cenar, yo no le dije donde estabas, solo le dije que aun no habías llegado, porque la verdad no me parece correcto que….- no preste atención a lo que mi pequeña hermana seguía parloteando, mi cabeza comenzó a soñar ni bien escuche aquello, el me había buscado, el pregunto por mi, esto si que estaba tomando color, entonces quizás signifique que aquella mujer no es tan importante para él.

-Gracias Rini, no sabes lo feliz que me hace escuchar eso – le dije mientras la abrazaba calidamente.

-Oye Sere, ese tal Seiya, ¿es tu novio? – pregunto inocentemente.

-No Rini, pero creo que pronto lo será – ella me devolvió la sonrisa, desde chica disfruta los cuentos que le invento, que en realidad son mis propias experiencias de amores frustrados, solo que le cambio los finales, porque sino mi hermana crecería no creyendo en el amor. Hoy más que nunca quería que llegara el sábado, quería verlo, necesitaba sentirlo mío.

El destino parecía empecinado en no dejarme ser feliz, sábado por la mañana, luego de darme una larga ducha para despertarme, me doy cuenta que había entrado en mis días, era horrible, cada vez los dolores eran mas fuertes, se hacia difícil poder andar, tome el teléfono y llame a Molly, me disculpe con ella por no poder ir, y ella me aseguro que le haría llegar el aviso a Seiya.

A sabiendas que no podría hacer nada mi madre me atendió en la cama todo el día, la verdad que no puedo quejarme tengo una familia súper cariñosa y comprensible, sabia que estos días eran tan intensos que necesitaba su ayuda. Pero lo peor de todo es que pasaría otra semana sin verlo, eso si que seria insoportable, tome el teléfono y telefonee a su casa, me atendió aquella mujer nuevamente, no me anime a contestarle, corte como una cobarde.

Por suerte los analgésicos estaban haciendo efecto, el dolor aminoraría, y podría dormirme, quizás de esa forma podría sobrellevar este día un poco mas.


POV SEIYA

El reloj marcaba las tres de la madrugada, ya no soportaba esta ansiedad, nos dirigimos a la disco, entramos como siempre. Comencé a buscarla desesperadamente, ni bien entramos perdí de vista a mis amigos. Fui a la barra donde nos conocimos, y allí estaba su amigo Haruka junto a la joven hermosa y sofisticada que no sabia el nombre, mire a los alrededores de ellos para ver si la veía pero nada, luego fui a la zona VIP, allí estaba su amiga la pelirroja con aquel hombre que a bombón no le caía ni media pizca. Mire a la pasarela pero tampoco estaba allí, me recargue sobre la baranda que permitía ver las dos pistas mas importantes, con la esperanza de poder verla, pero no la veía.

El tiempo iba pasando y las copas iban y venían, Diamante se unió conmigo, ya que al parecer su chica le había fallado también, en un momento intente acercarme a la amiga de bombón, pero su novio me saco de allí sin poder hablarle a la joven. Sentí un gran vacío en mi pecho.

Al cerrar la disco no me encontraba de ánimos para ir a la cafetería, tome mi auto, tome la autopista que me llevaba por la costanera, disfrutando de un nuevo amanecer, mientras intentaba arrancarme la carita de bombón de mi cabeza.

Llegue a casa y ella estaba esperándome despierta.

-Estaba preocupada, el teléfono sonó varias veces y nadie me contestaba, creí que te había pasado algo –

-Estoy bien, en serio, vamos a descansar – la abrase y la lleve a la cama, luego de arroparla me dirigí a la heladera, tome un trago de jugo y luego me recosté en el sofá, pensando que era lo que había pasado que bombón no fue a bailar, porque no a contestado a mis llamados. Quizás ella quiera solo verme de vez en cuando, quizás no quiera una relación seria conmigo. Si Andrew la conoce, de seguro conoce mi reputación y por eso no se involucro conmigo. Será mejor que deje las cosas así, no voy a meterme más en esto. Que suceda lo que deba suceder y a su paso.

Volví a mi prisión paga, me la pasaba en la disquera, intentando no pensar en ella, los días fueron pasando y era imposible no pensarla, no intente llamarla de nuevo, no quería una nueva decepción. Estaba por salir de la oficina este fin de semana comenzaría hoy, ya que es noche buena cuando de pronto la vi entrar, una joven de castaños cabellos, con una mirada profunda, un cuerpo bellísimo y una sonrisa que iluminaba el lugar, me acerque a ella y me presente.

-Buenas tardes, mi nombre es Seiya Kou – le dije galantemente mientras tomaba su mano y depositaba un beso en ella.

- Hola mi nombre es Lizzy – Me dijo la joven mientras sus mejillas se teñían de un adorado carmín, no tan hermoso como el de bombón, pero si muy bello.

- Y dime Lizzy, ¿a que debo el honor de tu presencia? – pregunte recargándome sobre el mostrador de recepción.

- Soy la nueva recepcionista, es un placer conocerlo finalmente -

- El placer es todo mío – le conteste mientras le guiñaba el ojo. Me despedí de aquella joven, será bueno venir a la oficina mas seguido sabiendo que esta muchacha esta aquí.

Llegue a casa temprano, por ser noche buena, Setsuna se encontraba preparando la mesa, la familia de Andrew vendría a celebrar con nosotros y por supuesto luego de las doce de la noche estaríamos recorriendo la ciudad llevando besito de san Nicolás a todas las jovencitas, aunque…..quizás la encuentre temprano y pueda dárselos todos a ella, si eso es, corrí al dormitorio para tener privacidad y marque a su casa, me dijeron que no podía ponerse al teléfono, otra vez maldición.


POV SERENA

Noche buena estaba cerca, así que toda la semana pase mis días dedicándolos a buscar regalos para mi familia. ¿si había pensado en él? Por supuesto cada segundo de mi vida, su imagen aparecía en mi mente, no quise intentar llamarlo de nuevo, simplemente esperaría a navidad para poder verlo, o al menos eso esperaba.

En el trabajo las cosas no andaban muy bien, estaba todo complicado apenas si me pagaban, por eso decidida a comenzar el año con un nuevo empleo comencé a buscar otro mientras tanto este pagaba mis salidas.

Noche buena había llegado, de salida del trabajo pase a retirar dinero por el banco, me pare sobre la misma esquina intentando ver si por esas casualidades lograba verlo, miraba para mi derecha, para mi izquierda, buscando aquel auto, pero no estaba, mis esperanzas estaban puestas en esta noche. Llegue a casa y por supuesto ya era un caos, todos corriendo para todos lados, la familia de Haruka vendría a recibir la navidad con nosotros, mi padre siempre cocina un excelente pavo, y muchas comidas frías, es el día que adoro en el año no solo por los regalos, sino por las exquisiteces con las que nos deleita mi padre.

Escuche que el teléfono sonó cuando estaba cambiándome, papa me dijo que era para mi.

- No puedo estoy vistiéndome que me llamen mas tarde – grite peleando con el vestido, esta noche elegí uno corto, por supuesto, entallado al cuerpo de color negro y detalles de encajes.

Los invitados llegaron y la cena fue un éxito, las charlas y las risas no se hicieron esperar, Sammy estaba un poco ansioso ya que hoy conocería a la familia de Esmeralda. Haruka estaba sentado a mi lado y del otro lado se encontraba Michiru, que envidia me daba, ella era una mujer refinada, y hermosa, toda una modelo, por supuesto ella puede tener los chicos que quiera a sus pies. Mi hermana Rini estaba junto a Hotaru, la pequeña hermana de Haru, ella era adoptada. Y por supuesto los mayores todos en la punta. El reloj daba las once y cincuenta comenzamos rápidamente a colocar las copas en la mesa y abrir los champagne las campanas de la iglesia comenzaron a sonar,

-Feliz Navidad! – gritamos todos mientras chocábamos nuestras copas y comenzábamos a saludarnos, todos salimos corriendo a ver los fuegos artificiales, mientras las madres colocaban en el árbol los regalos para simular la llegada de papa Noel, que hermoso la inocencia, la tranquilidad que la vida te regala a esa edad. Entramos todos haciéndonos los sorprendidos por los regalos que habíamos recibido, y agradeciéndonos en silencio. Mi padre saco los típicos gorros navideños para que todos usemos, pero este año a mi me había comprado uno muy bello, con unas hermosas estrellas plateadas.

Nos entretuvimos mucho, cuando llego el momento de dormir a las pequeñas fue el pie para que nosotros saliéramos a la disco.

Ya eran entradas las tres y media de la madrugada, el lugar estaba abarrotado de gente, creo que jamás había visto tanta, nos dirigimos hacia la zona VIP, esperando ver a mi amiga, que en toda la semana me había abandonado y hoy no se había pasado por casa, desde que estaba con ese imbecil cada vez era peor.

Era imposible encontrar a alguien allí, demasiada gente, mis esperanzas para encontrar también a Seiya comenzaban a disminuir. La música era excelente imposible ignorarla, a todos lo que me pedían aceptaba gustosa bailar, no me perdería una noche de baile. Quizás si estaba en alguna pista Seiya podría encontrarme, el momento de los lentos había llegado, y como era de costumbre e dirigí a la barra de tragos, no quería entregarme a los brazos de nadie que no fuera él, ya me encontraba totalmente entregada sin quererlo.


POV SEIYA

Era imposible, casi no se podía caminar entre medio de la gente mucho menos encontrar a alguien, pero como si fuera para peor allí estaba Lizzy, la nueva recepcionista, con un ajustado vestido rojo de shifon por lo poco que conozco de telas, sus ojos se clavaban en mi sensualmente, su cabello recogido en una coleta hacia el costado con unos bucles encantadores, me acerque galantemente a ella y la invite un trago, como festejo de la navidad por supuesto. En la disco comenzaron a sonar los temas lentos, eso me recordó a bombón y no me gusto, no quería que fuera así, esto seria enfermizo, tome valor y sin preguntarle nada tire de ella hacia la pista central. La hice girar y coloque mi mano izquierda en su cintura, con la derecha corrí sus rizos.

-No se si es correcto que el jefe baile con la empleada – me dijo con una voz sumamente encantadora.

-Hoy solo soy Seiya y tu solo una hermosa niña que conocí en navidad – le sonreí y ella poso su rostro en mi pecho mientras bailábamos, mis ojos como si tuvieran vida propia, en contra de mi voluntad seguían buscándola, de pronto divise a Haruka su amigo, comencé a ver a su alrededor, y allí estaba, recargada sobre la baranda de la parte VIP. Me separe lentamente de Lizz y bese su mano. – Lo siento preciosa, pero he de irme – le mentí sin querer decir que mi corazón tenia dueña en contra de mi razón. Note una nota de aflicción en su mirada.

-No hay problema, gracias por haberme regalado este momento – dijo amablemente y corrí antes de que ella se moviera nuevamente, la gente no ayudaba, me era cada vez mas difícil llegar hacia las escaleras que me llevarían a los brazos de aquella hermosa mujer que me tenia completamente idiotizado. Subía como un bólido escaleras arriba viendo de no tropezarme cuando choque con algo que hizo perder mi equilibrio, de no ser porque me agarro de la camisa casi caigo por las escaleras. Levante mis ojos y allí junto a la persona que me había salvado, esos celestes que sabia amaba. Sentí como en mi rostro se formaba una gran sonrisa, mi cuerpo temblaba, el aliento comenzaba a faltarme, todo eso ella provocaba en mi.

-Al fin te encontré bombón- le dije extendiendo mi mano, y para mi sorpresa no me rechazo, la tomo y tiro de ella para hacerme subir de un salto los dos escalones que me quedaban, poso sus brazos en mis hombros rodeando mi cuello y acariciándome el cabello mientras sus labios chocaban contra los míos, no dijo nada no hizo falta, en aquel desesperante beso sentí cuanto ella también había sentido la necesidad de los míos. Nuestras lenguas comenzaron a danzar y casi inconscientemente sin darnos cuentas nuestros pies se movían al ritmo de nuestro beso. Sentía como todo mi cuerpo reaccionaba ante su contacto, su cuerpo emanaba una hermosa calidez, me sentía en casa realmente en aquellos brazos, luego de no se cuanto tiempo, cortamos ese hermoso beso y ella reposo su cabeza sobre mi pecho, y yo la abrace con fuerza, como si no quisiera que se fuera de mi lado, como si temiera con todo mi ser que desapareciera de golpe. No….no quería perderla – Feliz Navidad Bombón – Susurre a su oído, ella levanto su hermoso rostro con una sonrisa completamente iluminada.

-Feliz Navidad estrellita – me dijo tiernamente y volvió en busca de mis labios, no podía negarme a besarla, necesitaba desesperadamente del néctar de los suyos. El siguiente beso se torno mas apasionado, sentía como mi miembro reaccionaba y pedía por ella, la apreté mas hacia mi y par mi sorpresa ella fue moviéndose, caminando hacia atrás pero sin dejar de bailar, hasta que chocamos contra una pared, y allí la aprisione mas contra mi, sentí un leve jadeo por su parte, sentía como ella también necesitaba de mi, y sin pensar en el lugar donde estábamos comencé a besarla con mayor pasión. Deje sus labios para besar su lóbulo derecho, luego poco a poco fui besando su cuello bajando lentamente, sin dejar piel sin besar. Una de mis manos comenzó a bajar hasta llegar a su pierna izquierda, baje hasta ya no sentir ese hermoso vestido que llevaba, sentía su piel, suave, calida y subí lentamente, si levantarle el vestido, para que nadie mas que yo pudiera ver nada, otro jadeo de sus labios de carmín, me éxito mas todavía y volví hacia sus labios, ella tomo con fuerza de mi coleta y aprisiono mis labios, y me entregue a ese beso de fuego, sentí arder en vida por hacerla mía. Frotaba mi miembro de arriba abajo en su pelvis, y entre cada espacio un jadeo desesperado salía de sus labios. De pronto sentí una pesada mano en mi hombro que me separo abruptamente de bombón.

- Les recomiendo ir a un hotel, aquí no se permite este tipo de espectáculos – nos llamo la atención un gorila de la seguridad, las mejillas de bombón se encendieron en un rojo flameante, a sabiendas de la vergüenza, le hice señas de irnos y ella acepto, sin decir palabra, solo tomo mi mano, como entregándose por completo sin preguntas, sin palabras, lo sabia, ella también siente lo mismo que yo.

Tome su mano y comenzamos a bajar la escalera, en medio de ella se encontraba su amigo que hacia gesto de negación pero con una picara sonrisa, no le respondí el gesto, supuse que era solo para bombón. Cuando salimos ya estaba amaneciendo y el frío me hizo recordar que ella no tenia abrigo, voltee a verla la acerque hacia mi le di un corto beso – Esperame aquí bombón no quiero que te enfermes, iré por el auto – le dije dejándola dentro del hall del lugar. Estacione el auto y ella no dio tiempo a que bajara abrirle, corrió y entro sin mas.

-Creí que hoy no te vería – dijo finalmente mientras yo arranque.

-Yo creí lo mismo, es a mi a quien dejaste plantado la semana pasada – le dije con un gesto de ofendido, ella pareció sorprenderse.

-Pero al menos te avise que no vendría – me decía aun sonriente.

-No bombón, a mi no me dijiste nada, a no ser que te equivoques de estrellita – le dije mientras la veía de reojo para ver su reacción, fue de asombro.

-Pero si Molly, es que acaso no te dijo, ella lo prometió, es mi mejor amiga – decía todo rápido, como si estuviera confundida.

-Intente preguntarle, pero su novio no me dejo acercarme – le explique para que no pensara mal de su amiga, quizás eso la estaba preocupando, y no quería que nada afectara esa carita de ángel.

-Ese Netfly, le ha llenado la cabeza a mi amiga y la maneja como quiere, cada vez es peor – sus palabras estaban cargadas de odio, podía sentirlo, con mi mano izquierda tome su mano y entrelace nuestros dedos, ella miro el gesto y luego levanto la mirada – lo siento, es que me duele perder a una amiga por un hombre, son cosas que no soporto – me dijo apenada.

-No tienes porque apenarte, me gusta saber lo que piensas, quiero conocerte…..y hablando de conocerte, nunca me dijiste de donde conociste a Andrew – ella revoleó los ojos y mordió su labio inferior con gesto pensativo. - ¿es secreto? – pregunte intrigado, ella negó con la cabeza.

-Vamos al lugar donde me llevaste la otra vez y te cuento –

-Eso es extorsión – le dije con una picara sonrisa, sonrió con ganas. Estacione en el mismo lugar, viendo como el cielo comenzaba a teñirse de naranja, amarillo, púrpura, chocando contra el océano, creando el mejor de los ambientes para estar junto a su lado. Deje la calefacción encendida y baje el volumen a la radio, pasaban unos hermosos temas lentos.

- A Andrew lo conozco hace seis años mas o menos, desde que me mude al barrio yo tenia trece años recién cumplidos cuando me mude, el y yo íbamos a la misma iglesia, allí nos conocimos, luego cada vez que llevaba a mi hermana a la plaza el venia a saludarme, fueron pasando los años y nos hicimos mas amigos, tomábamos el té juntos, a veces me acompañaba al colegio el iba por la mañana y yo por la tarde, y siempre nos encontrábamos en la parada de colectivo, no se si era casualidad o no, no le di importancia. Un día me acompaño hasta casa y me beso bajo la mirada apenada y sus mejillas se sonrojaron – me sentí muy mal, le explique que me gustaba un amigo de él, que yo no podía verlo mas que como un simple amigo, y de ahí comenzamos alejarnos. Pero de vez en cuando se pasa por casa a tomar el té y escucha mis lamentos amorosos, es un gran amigo, eso es todo….y ¿ tu como lo conoces?– cuando termino de contarme, entendí el dolor de mi amigo, el nunca dejo de perder las esperanzas con ella, y ahora llegaba yo, y le quitaba todo.

-Nos conocimos también en el barrio, yo me mude aquí a los nueve años y en el mismo día nos hicimos amigos, a los dieciséis me fui a Tokio a probar suerte, con mi música, pero mi madre enfermo el año pasado y tuve que volver a cuidar de ella y mi padre me puso a cargo en la disquera, mientras el cumplía su sueño de viajar por el mundo, injusto? Si por supuesto pero bueno es mi vida, y la amistad con Andrew nunca disminuyo, ni cuando me fui, y ahora…..- mi voz ya sonaba en un susurro, la conciencia me estaba reclamando lo mal que estaba haciendo.

-Acaso, soy causa de tu alejamiento con el – pregunto inocentemente, yo negué con la cabeza y tome su rostro entre mis manos –

-Eso nunca lo pienses bombón, es cosa de hombres de verdad – le asegure, mintiéndole y mintiéndome y al sostener así su rostro no pude contenerme y comencé a besarla, lentamente, disfrutando del sabor de sus besos.


POV SERENA

Entonces el beso comenzó a ser mas apasionado, sentía como mi piel reclamaba la suya, mi intimidad comenzaba a mojarse de deseo por sentirlo, cada uno de mis músculos se contraía deseándolo, sin pensarlo cruce de asiento sentándome sobre el, el vestido ajustado se levanto hasta mi cintura, dejando a la vista mi tanga de encaje rosa como en cada navidad estrenando una, el llevo sus manos hacia mi cintura, metiéndolas debajo del vestido, me privó de sus dulces labios para besar mi cuello y poco a poco comenzó a bajar hasta donde el vestido le permitía, sus manos soltaron mi cintura para que salvajemente vayan hacia mis pechos. Los acariciaba con suavidad, lentamente bajo mis breteles dejando mis pechos al descubierto, los miro extasiado, con esa sonrisa que tanto me gusta comenzó a besarlos y luego poco a poco fue succionando de ellos, mientras acariciaba uno lamía el otro, y mi intimidad estallaba cada vez mas de deseo por sentirlo, un fuerte jadeo salio de mi boca, y lentamente fui frotando mi intimidad en el bulto de su pantalón, se podía sentir lo bien dotado que estaba intente llevar mis manos hacia su miembro y de pronto detuvo mis manos y paro sus besos.

-Espera bombón, espera por favor – ambos estábamos falto de aliento. – no quiero que sea así, no aquí – miro la hora y luego volvió a mirarme – tienes tiempo? – me pregunto ansioso, cuando vi el reloj pude ver que eran las siete de la mañana.

-OH! Por dios! Mi padre me matara – le dije saltando a mi asiento y comenzando arreglar mis ropas – en dos horas nos iremos a Amagasaki, es una estupida tradición que hacemos en navidad y año nuevo, lo siento lo siento – continuaba diciendo mientras terminaba de arreglarme, voltee a verlo y vi en sus ojos una sombra de tristeza – vuelvo por la noche, prometo que el fin de semana estaré nuevamente en el boliche – le dije sin querer obligarlo a que nos viéramos fuera de aquel lugar de encuentro que teníamos, de esa forma no podía obligarlo a no ser que saliera de él jamás le diría de verlo en otro sitio, el callo durante un momento y me dio una sonrisa, sabia que no era totalmente sincera, pero asintió y comenzó a conducir. Entrelazo nuevamente nuestras manos e hicimos el camino de regreso en silencio, sabia que se encontraba sumido en sus pensamientos, quizás el quería tener relaciones, y es por eso que esta así, y si no lo hago con él lo mas probable es que se busque una chica que llegue al talle, no tengo que perderlo, no quiero, pero como haré, ya bastante locuras vengo cometiendo. Llegamos pronto a la esquina de casa, volvió a dejarme en el mismo lugar, no me animaba a bajar y de pronto el rompió el silencio.

-Estaré ansioso hasta el sábado, no me hagas esperar demasiado-. Me dijo esta vez con una sonrisa sincera, esa que me gusta.

-Por supuesto que no – le asegure mientras besaba por ultima vez sus deliciosos labios –Te veo el fin de semana estrellita….extráñame – le dije casi en suplica, tratando de convencerme a mi misma que así seria, entonces el quiere eso, si realmente me lo debe decir porque quiere que me entregue a él, no importa se que ese será el paso para estar juntos, así que el próximo fin de semana así será. Me dije a mi misma y baje del coche, el se quedo ahí detenido hasta que no lo vi mas al doblar para ir a mi casa. Cuando llegue por supuesto mi padre estaba levantado ya con todas las cosas preparadas.

- ¿has perdido el gorro? – pregunto sin siquiera decirme algo por el horario, de pronto toque mi cabeza y efectivamente no estaba allí, en que momento me lo saque, no lo recordaba.

-Bueno días papa – le dije con una sonrisa dándole un gran abrazo – no se me ha quedado en el auto de Haru – le mentí…

- Ah…eso esta bien, bueno ve a descansar algo porque de lo contrario estarás de nuevo todo el día dormida y no disfrutaras del día familiar – me dijo empujándome hacia la escalera, subí rápidamente para no perder tiempo de sueño, pero como iba a dormir después de estar con el así, tan…..tan ardiente.


POV SEIYA

Ya no sabia que pensar, es que acaso estaba jugando conmigo, como podía hacerme eso, o quizás ella no quiera nada serio conmigo, por eso no permite que lleguemos mas lejos, y yo como un tonto no le pedí de nuevo su teléfono, maldición, ella tampoco me lo pidió, ni siquiera me dijo de vernos mas que en el boliche, entonces en eso quedara esto, solo en momentos ardientes y apasionados luego de la disco, no, no podía ser así, algo tendría que hacer.

Llegue a casa y me sorprendió ver a mi padre, sentado en el sofá tomando un te.

-Te dignaste a volver – dije con ironía, no era una pregunta era sarcasmo puro y el lo sabia.

-Feliz navidad para ti también hijo – me dijo dejando de un lado su te y abrazándome, es mi padre y lo amo, con todo sus defectos, correspondí a su abrazo.

-Bueno veo que ya se vieron, si me disculpan iré a recostarme ahora que has vuelto – me dijo setsuna saludándome.

-Lo siento se me hizo tarde, me iré a dormir yo también para recuperar fuerzas – y enfriarme de ese encuentro tan hermoso y caliente con mi bombón, pensé para mis adentros, inevitablemente una sonrisa se dibujo en mi rostro.

-Al parecer a alguien le fue bien esta noche – dijo mi padre sacándome de mi ensoñamiento, lo mire y luego a ella.

-Que diablos dices…hasta luego – salude y me fui a dormir, o al menos a intentarlo, pase bastante tiempo intentándolo, pero aquel dulce rostro no se iba de mi mente, en mis labios seguía sintiendo su delicioso néctar. Era adictivo realmente. Poco a poco el sueño logro llegar a mi.

-Seiya…..Seiya tienes teléfono – decía Set mientas me sacudía despertándome del hermoso sueño con mi bombón…..medio dormido abrí un ojo y la mire.

-¿Pero que hora es? – pregunte mal humorado.

-Son las seis de la tarde, dormiste casi diez horas levántate – me decía y yo me revolvía en la cama. – tienes teléfono levántate

-Dile que me telefonee luego – le dije cubriéndome la cara.

-Es una tal Serena – Me dijo con voz preocupada, me destape y la mire a la cara.

-Tomo la llamada aquí – le dije levantándome de un salto, ella me obsequio una leve sonrisa y salio. Intente calmarme, para no perder la calma ni sonar ansioso, no quería estropearlo. - ¿Hola? – pregunte dudoso, quizás era alguno de mis amigos jugándome una broma.

-Feliz Navidad Estrellita – me dijo con su dulce voz, no no era ni un sueño, ni una broma era ella realmente – acaso te desperté – pregunto con culpa.

-Algo así – asumí yo - ¿pero como estas bombón, de donde has sacado mi numero? – no dude en preguntarle, acaso Andrew se lo habrá dado…..

-Espero que no te moleste, fue fácil, busque por tu apellido, y la dirección coincidió aunque esta a nombre de Taiki Kou – hablaba rápido, y pude notar que su voz sonaba apenada. – Pero entonces me atendió una mujer, y dude si presentarme, le dije que era por un tema de la empresa, espero no te moleste.

-jajajajajja, por supuesto que no me molesta bombón – ya podía imaginarme lo que estaría pensando- quien te atendió es mi madre por supuesto que no va a molestarme, aunque no lo creas vivo con mis padres.

-Pero eres un empresario –

-Si, pero como te comente, mi madre no esta bien de salud, mi padre se la pasa viajando y no confío en otra persona que no sea yo para cuidarla – le explique como jamás lo había hecho con nadie, era tan fácil hablar con ella, escuche un suspiro del otro lado. – Acaso pensaste otra cosa – quise saber y ella comenzó a reírse, no necesite mas. – como crees que me hubiese acercado a ti, si estaba con alguien, no soy así bombón, cuando estoy en serio con alguien no salgo con otras personas – quizás eso fue demasiada información, quizás ella preferiría algo sin compromiso – pero como sabes no busco compromiso por el momento, somos jóvenes, o no – un simple mmmhhh se escucho del otro lado.

-Por supuesto que si, quien quiere a esta edad engancharse con alguien, uno tiene que disfrutar y probar diferentes cosas en la vida, para que después la vida no se te pase o no – me dijo ella, y con esas palabras me di cuenta que no buscaba nada serio.

-Y a que debo el honor de tu llamado –

- Quería darte mi teléfono, por si algún día estas aburrido, o solo y quieres reírte un rato o alguien que te escuche cuentes conmigo.

- Y si ….¿quiero verte? ¿También puedo llamarte?-

-Por supuesto, siempre que este disponible puedes contar conmigo – sus palabras me dejaron intranquilo, ella no quería nada serio conmigo, eso era seguro

-Bueno la verdad es que lo mismo quería proponerte – le dije, no quería que ella se diera cuenta, no le daría importancia, no.

-Mi teléfono ya lo tienes así que cuando quieras puedes llamarme, tengo que dejarte, mi hermana esta agarrando mi ropa y voy a matarla – dijo casi a modo de grito, de seguro para que la hermana la escuche.

-Bueno bombón, nos estaremos hablando.


POV SERENA.

Corte el teléfono y me tumbe en la cama, estaba completamente confirmado, el no quería nada serio, esa era la única forma de confirmarlo, que podría hacer era sabido, el debe buscar otra cosa, mujeres mas hermosas, glamorosas, sofisticadas, todo lo que yo no era, y con mi comportamiento las veces que estuvimos juntos, deje mas que claro que era una chica fácil, que estupida fui por dios!

Los días fueron pasando, Seiya y yo nos veíamos en el boliche, y una vez a la semana para tomar algo charlar, besarnos un rato y así paso el año nuevo, yo cada vez estaba mas enamorada de el, la pasábamos muy bien juntos, eso me sorprendía, cualquiera que nos veía pensaría que éramos pareja, pero no…..amigos con derecho seria la palabra exacta para describirnos, un touch and go, si eso éramos, nada serio, como el lo había asegurado, cada vez. Ya hacia mes y medio que llevaba en esta locura, y yo me moría por dentro, quería decirle lo que me pasaba, quería decirle que quería estar junto a él.

Antes que termine enero como cada vez me llamo por teléfono para vernos, a las diez de la noche, como siempre, en la oscuridad, el claxon sonó y salí como un rayo a su encuentro, sabia que a mi padre no le gustaba esa actitud, siempre me decía "eso no es de jóvenes decentes, debería bajar a buscarte", pero claro, mi padre no sabia que el no tenia ni idea cual era mi casa, no quise decírselo, a diferencia de él que yo sabia muy bien donde vivía.

-Hola estrellita – lo salude depositando un tierno beso en sus labios.

-Hola bombón, hoy no tendremos mucho tiempo – dijo mientras arrancaba a nuestro lugar- mañana parto hacia Aomori, me iré unos días – eso me dolió, si bien no nos veíamos todos los días saberlo lejos no me gustaba. El noto mi estado de animo – es por trabajo, vuelvo en unos días

-Que pena, espero que vuelvas antes de que me vaya, o te extrañare mucho – le dije sonriéndole, esperando que se diera cuenta que realmente seria así.

-Y yo a ti, la verdad que en el trabajo no puedo hablar con nadie como lo hago contigo – y ahí vamos de nuevo, era mas por amistad que por amor, ya me estaba dando cuenta, pero cada vez que me besaba yo sentía todo de otra manera, que era lo que sucedía realmente, cuanto mas podríamos estar así. – pero acaso tu también te vas – note en su voz un tono de angustia, todo era tan confuso.

- Si pero me ire el tres de febrero, mis abuelos cumplen cincuenta años de casados y nos iremos de vacaciones familiares para estar junto a ellos -

-Estaré antes lo prometo – me dijo mientras me guiñaba el ojo. Porque siempre tenia que ser tan encantador, tan dulce, con esos gestos me derretía por completo.

Fue una noche hermosa como cada vez que nos veíamos, charlábamos de trabajo, de nuestros amigos, nos reíamos y disfrutábamos de nuestros besos, nunca llegamos a mas de deseo, aun no me había entregado a él, no quería, porque sabia que en ese preciso momento lo perdería, y no quería, intentaría lo mas posible de estar con él, quizás solo esta esperando poder ir a la cama conmigo, y si extendía eso podría tenerlo mas a mi lado, esa era mi jugada, eso es lo que haría.


Bueno finalmente luego de un año decidí retomar esta historia, es medio complicado para mi, ya que fue una relación que viví, y es una persona que al día de hoy remueve muchas cosas y a pesar de estar casada con otro me sigue moviendo la estantería, es duro, pero me prometí terminarla, así que seguiré escribiendo, esperen mas, prometo actualizar pronto nuevamente, les mando un beso grande!