note. naruto © masashi kishimoto. catch 22 © january eclipses.
.& no, no es mi historia. es una traducción. maybe. a lovely thank you to miss january.


nota de autor: esta es una historia corta que he querido hacer desde... siempre. debería ser llamada básicamente Naruto: Cómo Debería Haber Sido Escrito porque sé que naruto es el personaje principal, pero kishimoto no sabe crear una heroína. cada vez que sakura aparece en el manga o en el animé, siempre parece estar llorando y cuando se vuelve realmente determinada... no va a ninguna parte, especialmente antes de shippuden. así que aquí está naruto desde la perspectiva de sakura. habrá alerta de spoilers para cada capítulo, así que sino has visto esos episodios (desafortunadamente voy con el animé, parcialmente porque es más largo que el manga y por los episodios de relleno) NO LEAS a menos que no te importe. por cierto, estos son sólo momentos de la vida de sakura, algunos del manga/animé, algunos que deberían haber sucedido pero no lo hicieron.

manteniendo mi tradición de tener capítulos con cierto tema... para esta historia serán citas.

cita:«¿por qué nos caemos, bruce? para aprender a levantarnos.» —alfred a bruce wayne, batman begins.


— catch 22
by january eclipses

chapter one;
— ¿por qué nos caemos, bruce?

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Nunca la habían visto como una luchadora.

Sasuke estaba muy ocupado poniendo el peso del mundo en sus hombros. La protegía debido a la culpa porque no había podido hacer lo mismo por su familia. Se burlaba de que era débil e irritante, lo que era la abrupta verdad porque Sasuke nunca endulzaba nada. Cuando Sakura era más joven, pensaba que era romántico que la protegiera. Pensaba que significaba que él se preocupaba por ella. En cierta manera, lo hacía, pero no de la forma que ella querría. La protegía porque no podía protegerse a sí misma. Llámalo el trabajo de un hombre el proteger a una mujer, pero el hecho era que cuando se suponía que debían estar en igualdad de condiciones, Sasuke inclinaba la balanza a su favor.

Naruto la adoraba demasiado para dejar que se hiriera en primer lugar. Saltaba en frente de ella cuando Sasuke no podía, y si tenía un pequeño arañazo se volvería loco y culparse a sí mismo por dejar que se dañara. Naruto y Sasuke dudaban de su habilidad para protegerse. Si le preguntabas, Naruto diría que una cara tan bonita no necesitaba ensuciarse para nada. A pesar de que era más fuerte en Sasuke, ambos tenían un aire cuando luchaban en presencia de Sakura que decía claramente, «Danos un minuto, mujer, los hombres están trabajando». Naruto era como su hermano, y poseía toda la protección obsesiva que venía con ello. La llenaba de atención en lugar de ayudarla a entrenar, incluso distrayéndola de sus prácticas. Sakura se quedó atrás.

Kakashi metió la idea de trabajo en equipo en sus cabezas desde el primer día. Sin embargo, «trabajo en equipo» implica un sentido de igualidad entre sus miembros, una igualidad no expresada con Kakashi. Se enfocaba en el entrenamiento de Sasuke y Naruto, quienes mostraban gran potencial en todo lo que hacían. Sakura era libro-inteligente, que era un tipo de inteligencia Kakashi sabía no la llevaría muy lejos en el mundo Shinobi. Los chicos eran más inteligentes de calle, y Kakashi lo notó rápidamente. Cuando ella los venció claramente en el ejercicio de trepar el árbol, estaba internamente orgulloso, pero sorprendido de que se las hubiera ingeniado para ganarles. Hizo una nota mental: ella excedería en jutsus, pero simple entrenamiento era otra cosa. El profesor de cabello plateado siempre se aseguró de que Naruto y Sasuke pelearan juntos y él podría entrenar con Sakura, así ella no se heriría. Nunca le permitió tener un reto, e inocente Sakura no podía ver la diferencia.


Sakura los miró abajo desde el árbol, riéndose cuando sus compañeros de equipo la observaron en completo estupor. Para ser honestos, no había pensado que realmente podría hacerlo, pero entonces sus pies sólo... se pegaron. Se había sentido bastante segura cuando había ordenado a su chakra reunírse bajo sus pies, pero se había sentido segura antes sólo para que nada sucediera.

Casi había chillado en excitación cuando resultó que caminar hacia arriba en el árbol era fácil.

—¿Oh? Parece que el mejor en control de chakra es Sakura, la chica —dijo Kakashi. Naruto empezó a aplaudirla desde el suelo del bosque... pero Sasuke se giró en irritación.

¿Qué sucede? se preguntó a sí misma. ¿Qué hice? ¿Por qué no me está felicitando?

Suspiró desde su posición en la rama, cuando en realidad debería haberse estado regodeando en su logro. Era uno de los pocos momentos en los que se sentiría superior a sus compañeros de equipo.


La pelea con Zabuza le había dado un subidón de adrenalina, y le dijeron que protegiera su carga de cualquier daño. Se había sentido orgullosa de sí misma en ese momeno porque le habían dado el trabajo más importante de proteger a Tazuna, ¡quien estaba bajo la protección de Konoha misma!

Pero más tarde se preguntaría, ¿daño de qué?

Naruto y Sasuke habían sido ordenados lidiar con Haku, mientras Kakashi se enfrentaba a Zabuza. No habían otras amenazas para proteger a su carga. Se había quedado atrapada en ese trabajo para apartarse del camino de los hombres, y se habían preocupado de darle algo que hacer, así se sentiría útil.

En ese entonces sí se sintió útil. Pero después el amor de su vida se tambaleaba al borde de la muerte y se sintió absolutamente indigna.


Sakura estaba orgullosa de sí misma cuando vió a través de la ilusión de Iruka la vez que él le dijo que no se uniera a su equipo durante el Examen Chuunin. Para ser honestos, no lo habría hecho sino hubiera conocido a Sasuke tan bien por su idolatración.

Ése orgullo fue reforzado cuando Sasuke reconoció sus habilidades con los genjutsu, y otra vez cuando Kakashi los encontró en la puerta y les dijo lo orgulloso que estaba de que viniera. Su sentido más grande de realización vino de ser capaz de responder casi completamente la parte escrita del Examen Chuunin sin tener que hacer trampa. A pesar de que todo fue cuesta abajo desde allí.

Siendo una chica femenina, Sakura difícilmente sabía la primera cosa acerca de sobrevivir en un lugar como el Bosque de la Muerte. Internamente, se estaba enloqueciendo porque tenía que ir al baño en el exterior cuando debería haber estado preocupada acerca de ninjas enemigos acechando en cada esquina. No fue capaz de sentir a Orochimaru, quien había hecho el henge para verse como Naruto. No fue capaz de romper lo que era realmente un genjutsu muy simple, una técnica de la que se sentía capaz. Incluso Naruto se había unido a la batalla y perdido, lo que hubiera sido más honorable que la alternativa de mirar la escena como una película. No pudo siquiera empezar a pelear con él después de que Sasuke fuera herido, sólo se quedó en esa rama. Era Sasuke quien había hecho todo, Sakura era sólo su animadora.

Su única consolación fue sostener a Sasuke después de que el sello maldito apareciera en su cuello porque era la única cosa que podría hacer por él: apoyarlo. Era la única cosa que se había quedado en su cabeza el momento en que se volvió lo suficientemente mayor. Mira a los hombres, haciendo su deber a este país, trátalos bien. Mira a los hombres, cuídalos.

Cuando los ninja del Sonido vinieron buscando a Sasuke, Sakura vio su oportunidad. Batalló con ellos porque ahora ella los estaba protegiendo, y después de todo lo que habían hecho, no podía fallarles ahora.

Apareció un sentimiento de confianza cuando se cortó su propio cabello, su precioso cabello que había dejado crecer porque a Sasuke le gustaban las chicas de pelo largo. Pero habría hecho cualquier cosa por su equipo, y sabía que ellos harían cualquier cosa para salvarla. Habían arriesgado sus vidas por ella en más de una ocasión. Furia y determinación brillando en sus ojos, luchó con el enemigo con cada fibra de su ser. Dolió, y la sangre estaba escapando de sus cortes más rapido de lo que le gustaría admitir, pero tenía su inteligencia, y había superado a esos tontos ninjas del Sonido.

Incluso cuando lo dió todo, todavía estaba a la merced de Zaku. Lee se había herido protegiéndola. Pero cortando su (largo, lustroso, maravilloso) cabello en un intento de salvar la vida de las personas que amaba en un momento de fuerza que parecía ser en vano ahora, mientras esperaba por el golpe final.

Gracias a Dios tenía a InoShikaCho a su rescate. Estaba acostumbrada a eso, gente rescatándola. Se preocupaba por sus compañeros de equipo mientras su antigua mejor amiga y su propio equipo peleaban el enemigo ninja, degradándose todo el tiempo por ser tan débil.

Y entonces...

—Sakura, ¿quién te hizo esto?

Sasuke la rescató. Otra vez.

Quería creer que la amaba, y sus palabras fuera de contexto hubieran hecho a cualquier romántico desmayar, pero el horror frente a ella desvaneció cualquier noción romántica que existiera. No era justicia, era venganza. Ni siquiera sabía quién era ese hombre, con lujuria de sangre tan obvia en sus ojos. La dejó sin respiración, y no de una buena manera.

Y por primera vez, Sakura rescató a Sasuke. De sí mismo.

Lo abrazó en la secuela del sello. ¡Oh, Sasuke-kun! ¿Qué te sucede?

—¡Sakura-chan! ¡Tu cabello! —Naruto arruinó el momento con su ruidosa voz.

—Sí... era poco práctico, así que lo corté.

No los preocuparía. Tenía que ser valiente. Por ellos.


Su pelea con Ino le dijo a Kakashi que tal vez no era tan débil como habían asumido. La fortaleza de Sakura era su mente. Sasuke y Naruto la superaban en fuerza y resistencia, pero Sakura los superaba a ambos con sus habilidades mentales.

Ninguno de ellos conocía esas habilidades.

Todos los estudiantes de Kakashi tenían sus manías. Sasuke era retraído y melancólico. Naruto era despistado, pero feliz la mayor parte del tiempo. Sakura era tan bipolar que daba miedo.

Habían visto su «otro lado», principalmente con Naruto. El que era fácilmente irritado y fuerte como el infierno, pero no sabían realmente lo que el «otro lado» podía hacer. No hasta que su mente, su única fuerza, fue tomada por su mejor amiga de la infancia. Con el estímulo de Naruto, rechazó el Shintenshin no Jutsu de Ino de su cuerpo, algo absolutamente jamás oído.

A pesar de que Sakura era la única del Equipo 7 que no avanzó hasta la ronda final, era la estudiante de la que Kakashi estaba más orgulloso.


Para la chica de cabello rosa, la pelea con Gaara pasó en un borrón. Todo lo que podía recordar era su sensei salvándola en el estadio, y entonces intentando y fallando proteger a Sasuke de los peligrosos hermanos de la Arena.

Su resolución se fortaleció como nunca antes. Tal vez no era una cobarde, pero estaba enferma y cansada de ser débil.


Recordó la manera en que Sasuke abrió los ojos cuando se despertó de su coma. Aturdido. Desorientado. De hecho, estaba tan perdido que probablemente ni siquiera notó que lo estaba abrazando, llorando en su hombro. Había estado enferma hasta la muerte con preocupación, y en unos cuantos segundos había sido sanado por una mujer bastante voluptuosa. Deseó poder ser así de fuerte, por Sasuke. Incluso por Naruto. Sentía como que cada paso que daba, sus compañeros de equipo ya habían dado un mil en otro. Era suficiente no sólo para bajar su ego unos cuantos puntos, sino su orgullo también.

No era la primera vez que se sentía como si no perteneciera. A menudo pensaba que debería haber sido una Shinobi Teorista, si tal cosa existiera. Mesurar la trayectoria de una kunai con perfecta velocida de viento a un ángulo de 45 grados. Pertenecía a un mundo ideal. No allí.

De hecho, cuando Sasuke había venido en un frenesí, preguntando si sabía dónde estaba Naruto, murmurando algo acerca de Itachi, se preguntó «¿Quién es Itachi?» lo que sólo probó qué tan poco sabía de sus compañeros de equipo.


Sasuke odiaba a los matones, excepto cuando él era el matón. Y él era un matón con buenas intenciones. Sakura se rió cuando venció a un par de maleantes intentando tomar dinero de un hombre mayor. Le gustó el hecho de haber podido calmar los nervios del vendedor en el País del Té, y entonces observar con confianza porque sabía que esos maleantes no tenían comparación para Sasuke de trece años. Intimidaba a la gente, y con buena razón. Reflexionó que probablemente cargaría por siempre un aire de realeza a su alrededor. Las chicas lo miraban por su buena apariencia, y entonces lo empujaban lejos cuando empezaban a conocerlo de verdad. Era de humor cambiante y arrogante y no una persona agradable con la que estar.

Pero si te quedabas el suficiente tiempo, eras capaz de ver un lado de Sasuke que sólo unos pocos privilegiados eran permitidos. Un Sasuke con la guardia baja que te tenía como su amigo. Nunca te sentías intimidado, siempre calmo en su presencia. Estabas protegido. Sakura, después de un año, sentía que finalmente había llegado a esa etapa, a pesar de que había sido última en comparación a Naruto.

En misiones de escolta, a Sakura usualmente le daban el trabajo de proteger al huésped. Kakashi se lo daba, así él y Sasuke y Naruto podrían pelear con los chicos malos. En esa misión, Kakashi no estaba, pero Sakura tomó la posición de todos modos, protegiendo a Morino Idate. El estilo de Naruto era demasiado destruye-destruye para quedarse mucho tiempo en un lugar, y Sasuke trabajaba demasiado rápido y era demasiado importante para quedarse quieto. Sólo Sakura tenía la paciencia y los reflejos para proteger a la carga. Era más fácil esquivar cuando estabas constantemente revoloteando alrededor, debido a que no moverse por un período prolongado dejaba tu espalda como un blanco.

Se volvió verdaderamente irritante cuando la carga era tan desafiante que se rehusaba a escuchar a cualquier cosa que tuvieras que decir.

Ninjas de la Lluvia estaban en todas partes y el bote se estaba hundiendo en llamas rápido.

—¡Vete, Idate! —gritó Sakura.

—¡No! ¡Me usarás como señuelo!

Los clones estaban rodeándolos. Con un súbito estallido de fuerza que no sabía que tenía, Sakura levantó el principal mástil de la cubierta y eliminó a los clones.

—Nunca te usaríamos como señuelo —le dijo al asustado hombre—. Ahora vé, estamos bien...

Había una kunai dirigida a Idate, y Sakura apenas se las arregló para bloquearla. La cuchilla cortó su brazo, y escuchó gritos de preocupación de sus compañeros de equipo.

—Ve, Idate.

Y era era otra razón de por qué Sakura estaba siempre a cargo del huésped. Porque siempre era capaz de tranquilizar sus miedos como nadie más podría.


—¡Te amo tanto! —le gritó a Sasuke—. ¡Llévame contigo!

Porque quiero ser fuerte también.

Pero todavía era débil, y por lo tanto no tenía valor para su verdadero amor. Eso dolió más que nada.

—Sakura, gracias.

Después pensaría clínicamente, ¿Por qué me estás agradeciendo? No tienes nada por qué agradecerme. No he hecho nada para ayudarte, Sasuke-kun.

Nunca sabría por qué le agradecía, pero esperaba que cuando volviera le diría.


—¡Lo traeré de vuelta, Sakura-chan! ¡Es una promesa de vida!

¿Me estás dejando aquí? quería gritarle. ¿Por qué los llevas a ellos? ¡Difícilmente siquiera conocen a Sasuke! ¡Es mi—nuestro—compañero de equipo! ¡No el suyo!

Pero era su deber como ninja sonreír y asentir a través de ojos empañados.


Sakura empuñó sus manos, caminando en su habitación. Estaban en la búsqueda de Sasuke, y ella no estaba allí con ellos.

Es todo mi culpa, pensó. Si sólo lo hubiera parado a tiempo... si hubiera sido menos irritante... más fuerte... ¿se hubiera quedado? Si...

El tren de pensamiento de la chica de cabello rosa se rompió cuando sintió como si un hueco se abriera en su pecho. Algo estaba mal. Algo estaba yendo terriblemente mal, y Sasuke y Naruto estaban justo en el medio.

Sakura abrió su ventana y barrió la calle con la mirada, viendo a Kakashi pasar con su libro. Era sólo porque lo conocía que sabía que estaba nervioso también, la mano que sostenía el libro estaba más apretada de lo normal, y parecía que estaba muriendo por tener algo que hacer. Sakura saltó, gritando su nombre.

—¡Tienes que encontrarlos, Kakashi-sensei! —él alzó una ceja—. Por favor, ¡algo está mal!

—Sakura, probablemente están luchando. Por supuesto que algo...

Cabello rosa voló cuando Sakura sacudió su cabeza.

—No... ya sé eso, pero... No puedo explicarlo, pero algo está realmente mal.

—¿Cómo lo sabes?

Sakura puso una mano donde el hueco dentro de ella estaba rompiendo su interior.

—Me duele, Kakashi-sensei.

Su sensei alejó su libro lentamente.

—Iré a hablar con la Hokage y veré que puedo hacer.

—Gracias.

Y al día siguiente, Naruto entró a la villa cen la espalda de Kakashi, inconsciente y no lejos de la muerte.


La oportunidad finalmente se alzó por Sakura para ir con Naruto y Jiraiya a rescatar a Sasuke. Naruto estaba atrapado en una barrera, y Sakura estaba absolutamente congelada.

No puedo hacer nada, pensó mientras el cuerpo de Naruto era lentamente aplastado frente a ella. ¡Nada ha cambiado! ¡Todavía no sirvo!

Las tenazas de Arashi bajaron fuerte para golpear a Sasame, pero Sakura se afirmó. Rechazó el arma con una kunai y endureció sus ojos para no mostrar miedo como Sasuke y Naruto lo habían hecho. ¡Soy un ninja! ¡Un shinobi de Konoha! ¡Me rehúso a ser débil! ¡Shannaro!

Sus ojos estaban llenos de furia.

No te dejaré ganar. ¡Daré mi vida antes de dejarte ganar!

—¡Sakura! —pronunció Sarame sorprendido.

—Sa-ku-ra. Ten cuidado o tú irás primero, ¿es eso lo que quieres? —Arashi, o más bien el monstruo que había tomado su lugar, se burló despectivamente.

Lo fulminó con la mirada.

—¡La muerte no es algo de lo que estar asustado, Sasame me enseñó eso! —las pinzas mortales se estaban cerrando alrededor de su cuello, pero aún así gritó—. Peor que la muerte es una vida que no ayuda a nadie. ¡No estoy asustada de dar mi vida si así ayudaré a alguien que es importante para mi!

Pero Naruto no la dejaría morir.

Pudo ver qué tan fuerte era Naruto cuando estaba realmente determinado. Rompió la barrera y venció al enemigo de un golpe, saliendo casi ileso.

—¡Naruto!

Estás a salvo. Gracias

—Prométeme que nunca harás eso otra vez. Ninguna vida debería ser arrojada, ni siquiera por alguien más.

¿Estaba siendo regañada? ¿Por Naruto? La idea de él dándole una lectura la dejó avergonzada y apenada. Bajó su cabeza. Pero entonces algo se le ocurrió.

¡Maldita sea! Es mi deber como shinobi el dar mi vida. ¡Naruto, deja de protegerme! No quiero que tengas que

Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando Jiraiya apareció.

Mientras caminaban a casa, reflexionó.

—Arashi estaba en lo correcto, sólo soy un estorbo.

—¿Estás bromeando? —dijo Naruto finalmente—. ¡Si no hubieras arriesgado tu cuello de esa manera, no hubiera tenido la fuerza para continuar! ¡Estuviste increíble!

—Gracias, Naruto.

Incluso si no quieres decirlo en serio. Sólo estaba pensando en proteger a alguien que me importa...

Y entonces se dio cuenta.

Al fin haría algo al respecto.

—¡Adelante!

—Hokage-sama —dijo Sakura con confianza—. Quiero volverme tu aprendiz.

Estoy deshaciéndome de la vieja Sakura. Para siempre.

No dejaría que su destino descansara en las manos de otros nunca más.


Sakura no vio un montón a Naruto. Él iba en misiones mientras que Sakura se quedaba en la villa para perfeccionar su ninjutsu médico. No había salido de la aldea en el último mes, y estaba empezando a contraer fiebre de cabina. De verdad empezaba a sentirse mal por todos los animales que no podía salvar. Había matado a tantos peces en las dos semanas pasadas...

Todo su entrenamiento valió la pena, sin embargo, cuando caminó a casa y encontró un pajarito moribundo junto a la vitrina de una tienda. Obviamente había chocado con el cristal y ella apenas podía ver el movimiento de su respiración. El hecho de que estaba yaciendo de costado era un mal signo, también. El dueño de la tienda salió con un recogedor, y Sakura se dio cuenta con una no pequeña cantidad de horror que iba a deshacerse del pobre animal.

—¡Espere! —gritó Sakura—. ¡No lo mate!

—Es malo para el negocio, chica. Y además, lo estoy arrancando de su miseria.

—Sólo deme un minuto... —y se arrodilló junto al pajarito y chakra verde manó de sus manos. Sintió el ala y las costillas rotas, y los cosió cuidadosamente de vuelta. Se levantó respirando entrecortadamente, y algo parecido a alivio la recorrió cuando el pajarito se levantó, aturdido por un minuto, y entonces voló lejos.

El dueño de la tienda miró fijamente al pajarito en asombro, y Sakura sonrió.


Sakura finalmente tuvo la oportunidad de escapar de la aldea cuando Tsunade la llevó a una zona un tanto desolada del Oeste de Konoha. Sakura suspechaba que sólo lo hacía para alejarse de las montañas de papeleo en su escritorio.

El área era un poquito rocosa, y Sakura frunció su nariz a un identificable olor persistiendo en el aire.

—Golpea el suelo, Sakura.

Sakura ladeó un poco su cabeza.

—Moldea chakra en tu puño y golpea.

Y Sakura lo hizo, y estuvo satisfecha cuando un hoyo de tamaño decente apareció debajo de ella. Miró a Tsunade esperando un cumplido, pero encontró que la mujer mayor le daba una mirada desinteresada.

—Eso es patético, Sakura.

Sakura miró boquiabierta a su profesora. ¡Era su primera vez! ¿Qué esperabas?

—Párate detrás de mí. —Cuando la chica de pelo rosa estaba detrás de la Hokage, Tsunade golpeó el suelo, ni siquiera poniendo un montón de esfuerzo en ello como Sakura lo había hecho. La médico-en-entrenamiento tropezó cuando el mundo a su alrededor se tambaleó, y se desequilibró. Cuando miró a la destrucción, rocas estaban en otro lugar, sobresaliendo del suelo en formas puntiagudas, y había un cráter en el suelo que era probablemente tan profundo como las Montañas de los Hokage eran altas.

Jadeó otra vez.

—Ahora, Sakura, inténtalo otra vez.


Sakura se forzó a sonreír mientras Michiru, el príncipe del País de la Luna, se acercaba y la admiraba obviamente. Ése cerdo era el hombre que compraba cosas sin ningún sentido de responsabilidad, y ella sintió un instantáneo disgusto por él. Estaba sorprendida por la atención, sin embargo, nadie en Konoha (por lo menos ningún chico además de Lee) le daba un segundo pensamiento. Razonó que debía intimidarlos, lo que desafortunadamente no podía hacer con este hombre porque recién lo había conocido.

—¿De verdad eres una ninja, a pesar de que eres tan bonita?

¿Cuántos años tienes de nuevo? le preguntó Sakura en su cabeza. Sintió la agitación de Naruto y Lee.

¡Shannaro! protestó Inner sakura. ¡Mira más allá del cabello rosa, tú imbécil! ¡Te voy a matar!

—Es joven, pero es excelente —dijo Kakashi a su favor. Sakura sintió su orgullo hincharse un poco. Ni siquiera él sabía lo que su entrenamiento con Tsunade incluía, y estaba ansiosa por sorprender a sus amigos y compañeros de equipo.

—Encantado de conocerte, pequeña señorita —y agitó su mano, acariciando el dorso con sus gruesos dedos. Naruto y Lee miraban indignados. Sakura se quedó muy quieta por un momento y entonces se obligó a sonreír.

¡Crack! ¡Crack! ¡Crack!

La cara del príncipe se volvió de una encantadora sombra de púrpura mientras Sakura agitaba su mano con más fuerza de la necesaria. Lo dejó ir cuando decidió que había aprendido su lección. Su equipo se rió, y recibió una pequeña mirada de advertencia de parte de Kakashi antes de que su único ojo se moviera con diversión.

—Y —explicó Kakashi— es más fuerte que la mayoría de los adultos, también.

Oh, Kakashi-sensei, pensó Sakura con deleite, no sabes ni la mitad.


Naruto se había marchado unas cuantas horas atrás con Jiraiya para entrenar por un indeterminable monto de tiempo. Sakura miraba la carretera que salía de Konoha con ojos tristes.

Tsunade puso una mano en su hombro.

—Es lor mejor, Sakura.

—Seguro no parece que lo fuera. —Había contado con el apoyo de Naruto para ayudarla a seguir adelante.

—Sé cómo te sientes, pero tienes que confiar en mí en esta. Tenía compañeros de equipo hombres también.

—Pero tú puedes romper cráteres en el suelo. Apuesto a que nunca te dejaron atrás.

—Todavía soy una mujer, Sakura. Cualquier miembro masculino de un equipo va a proteger a la chica no importa lo buena que sea ella. Ahora que se fueron no tienes a nadide que te proteja —sus ojos ámbar encontraron los verdes suyos—. Sé cómo los profesores hombres tratan a las mujeres también, y es tiempo de que sacaras tu cabeza de allí. Te herirán, y sangrarás, y probablemente harás cosas que tus compañeros de equipo no soñarían ni en un millón de años. Es lo mejor, necesitas dejar de apoyarte en ellos para que cuiden de ti.

Sus palabras dieron en el blanco y Sakura sabía que estaba en lo correcto. Los extraño, chicos, pero francamentebuen viaje.

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to be continued.