Mini fic de Ghost Girl. Los personajes le pertenecen a Tonya Hurley, yo sólo los tome prestados ;)

"El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas." –William George Ward

GRACIAS POR SALVARME

Era una noche fría y lluviosa, nadie estaba en la calle a tales horas de la noche, excepto una solitaria chica llamada Charlotte Usher. Ella caminaba con paso veloz mientras la lluvia caía, no había ningún taxi o autobús. Charlotte se maldecía a si misma, sólo a ella le pasaban ese tipo de cosas.

Cerca de ahí un chico de aspecto roquero pasaba por su auto con música de su propia invención a todo volumen. Se supone que iba a cantar por primera vez frente a una gran audiencia, pero debido a la lluvia cancelaron el concierto y ahora conducía hacia su departamento a baja velocidad. Ahí fue cuando vio a una chica de larga cabellera negra, tenía una falda o vestido gris y estaba cubierta por una chaqueta, la pobrecita parecía estar congelándose y quien no lo estaría con semejante clima…

Eric se acercó a la acera y se tuvo su auto a lado de Charlotte, ella se sorprendió mucho y dejo de caminar, el chico bajo la ventanilla.

–Oye ¿quieres que te lleve a algún lado?– le preguntó Eric, Charlotte sin dudarlo dos veces se subió al auto.

–Gracias-– dijo Charlotte eternamente agradecida con el chico, sino fuera por él, se hubiese vuelto paleta de hielo.

–No hay de que, entonces ¿a donde te llevo?.

Charlotte le dio las indicaciones de su casa.

–sabes que eso queda del otro lado de la ciudad ¿verdad?-–le preguntó Eric y ella asintió, claro que lo sabía había caminado durante horas hasta el parque que esta en el centro.

–oh, bueno creo que mejor busco un autobús– dijo Charlotte con intenciones de bajarse del auto.

–¡No!- le grito Eric –digo… es decir… es demasiado tarde como para que una chica como tu este sola en la calle, dime la dirección de nuevo.

Charlotte no supo que decir sobre a lo que se refería el chico con "una chica como tu" él no la conocía.

–Entonces ¿cómo dijiste que te llamabas?.

–Charlotte, ¿y tú?.

–Eric, tienes un bonito nombre.

–Gracias– respondió Charlotte sonrojándose, nunca le habían dicho algo así.

–¿Y que hacías tan noche de regreso a tu casa?– preguntó Eric con interés.

Charlotte suspiró. Un par de porristas creyeron que sería muy divertido encerrarla en los vestidores después de su clase de educación física, fue una suerte que el conserje la sacara de ahí después de haber limpiado toda la escuela, claro que a cambio de cinco dólares...intento regresar a su casa y tomo el autobús, pero se quedo dormida y se dio cuenta lo lejos que estaba al observar las tiendas del centro, se bajo cerca de un parque y entonces el chico la encontró, sin duda sería muy vergonzoso contarle eso a Eric.

–Digamos que tome el autobús equivocado.

–Suele pasar, pero tienes que tener cuidado, fue una suerte que pasara por ahí– dijo Eric sin quitar su vista del camino.

–Suerte, si ha sido eso.

Así Eric condujo hasta la casa de la chica. Durante el camino ambos conversaron un poco de ellos y el tiempo se paso rápido.

–En serio gracias, creo que te debo una– dijo la chica al llegar al conjunto de casas blancas.

–Lo sé, que te parece si me das tu número y veré la forma en que me devuelvas el favor.

Charlotte se quedo sin habla, y sonrió como tonta, no tenía celular así que le dijo el número de su casa

–Lo tengo, te llamaré luego, buenas noches Charlotte.

–Eh…si, adiós Eric.

El chico se fue con una sonrisa en su rostro, le interesaba Charlotte al no ser como las otras chicas superficiales sin cerebro, aunque no era el tipo de chicas con las que salía -tampoco era como si hubiese salido con muchas- realmente le parecía una linda chica, dulce e inocente.

Charlotte se sintió repentinamente sola al entrar a su casa, era una suerte que Eric se hubiese preocupado por ella al estar perdida, ya que sus "padres" no tenían tiempo para su única "hija". Ellos estaban en un "viaje de negocios" en las Vegas. Si claro pensó. Aunque igual era una costumbre quedarse en soledad, lo cual era malo, no quería pasarse el resto de su vida así, de tan sólo pensarlo se deprimía.

Hablar con alguien aunque fuera unos minutos la hacía sentirse un poco más optimista., por lo cual Charlotte había pensado aprovechar su verano y conseguir todo tipo de revistas adolescentes con los mejores tips de moda, quería iniciar un nuevo semestre siendo una persona diferente, quería ser tan popular como Petula y las Wendy's, sólo necesitaba las armas necesarias para cautivar al chico de sus sueños y ¡bienvenida sea la felicidad!

Le quedaba un mes de clases para poner su plan en marcha y si Eric se había tomado la molestia de mirarla entonces existía la oportunidad de lograr su cometido.