Hola a todos, aquí les traigo otro capítulo el cual les advierto a todos que va a ser horroroso. Si no te gusta el horror fuerte no lo leas. También va a ver sexo entre Harry usando poción multijugos y Voldemort. Lo advierto por si no lo queréis leer.

Ahora aquí tienen el capítulo, disfruten u horrorícense a su gusto.

Capitulo 6

Llegando a Navidad

El tiempo pasaba tranquilamente en Hogwarts, los alumnos estaban felices y contentos debido a que las fiestas navideñas se estaban acercando. Algunos alumnos pasarían las fiestas en el castillo y otros se irían a ver a sus familias.

Harry pasaba el tiempo estudiando para las clases, juntándose con sus amigos y en secreto practicaba magia oscura y magia blanca para seguir incrementando su poder. También el muchacho había estado investigando los artefactos muggles para poder usarlos dentro de Hogwarts y poder espiar a Dumbledore, la labor era lenta y laboriosa ya que Harry tuvo que hacerse con varios libros sobre ciencia muggle pero poco a poco los resultados iban mejorando. También habían empezado las clases con algunos Slytherin sobre los conocimientos muggles, muchos alumnos se habían quedado sorprendidos ante los conocimientos que tenían los muggles.

Desde el regreso del señor tenebroso muchas cosas habían cambiado en el colegio, los Gryffindor estaban felices y contentos ya que poco a poco recobraban los puntos perdidos por Ron Weasley, tras la expulsión del joven los periódicos se ensañaron con la familia Weasley y fue la oportuna intervención de Harry lo que había calmado los ánimos.

- Flash Back -

El Profeta se había enseñado duramente con la familia Weasley por los acontecimientos de Ron Weasley. Cuando Harry había leído el profeta decidió intervenir y rápidamente fue a hablar con el profesor Dumbledore.

- Profesor ¿podemos hablar?

- Claro Harry ¿qué pasa?

- Necesito contactar con el director del Profeta, quiero dar una entrevista para ayudar un poco a la familia Weasley.

- Te lo agradezco Harry, los Weasley son buenas personas y por lo errores de uno solo no me gustaría que toda la familia resultase perjudicada.

- Pues si le parece bien le concederé una entrevista al director y a un periodista cuando terminen las clases.

- Estará todo preparado.

Harry tras eso fue a informar a Voldemort sobre sus planes, en un principio el señor oscuro se extraño pero cuando Harry le dijo que era para que Dumbledore confiara más en él, dejo al joven realizar la entrevista.

Cuando llego el momento de la entrevista se encontraba el director del Profeta junto con un joven periodista.

- Harry te presento a Marcus - dijo Dumbledore - el periodista se llama Iván.

- Encantado de conocerlos señores.

- El placer es nuestro señor Potter, cuando usted quiera empezamos con las preguntas.

Harry se sentó en un sillón para comenzar la entrevista.

- Bueno señor Potter la primera pregunta es ¿qué piensa sobre Ron Weasley?

- Es alguien que debo reconocer que desde el primer momento me cayó mal, es una persona que solo quería juntarse conmigo por mi fama y yo busco hacer amigos por mis meritos.

- ¿Qué opina sobre las opiniones en contra de la familia Weasley?

- Que deberían parar, los padres crían a sus hijos lo mejor que pueden, pero al final es el hijo el que se comporta como quiere, es cierto que quizás los señores Weasley tienen algo de culpa de cómo es su hijo, pero no quiere decir que se les deba castigar por ello.

- ¿Qué otros miembros de la familia Weasley conoce?

- Soy muy buen amigo de los gemelos Weasley, ambos son grandes bromistas, conozco ligeramente a Arthur Weasley y me ha parecido un hombre honrado que quiere lo mejor para su familia.

- ¿Por qué el señor Ron Weasley no le acepta?

- Es debido a haber acabado en Slytherin, Ron Weasley no es capaz de ver que por ser de una casa no vas a ser un mago oscuro.

- Pero se dice que muchos magos oscuros han salido de Slytherin ¿qué opina a eso?

- Yo creo que la opinión que tiene la gente de aquellos que han estado o están en la casa Slytherin es lo que provoca a los miembros de la misma casa, ser despreciados solo por qué la gente piensa que vas a ser oscuro puede que haga que esas personas acaben siendo oscuras.

- ¿Cómo es su vida en Slytherin?

- Bastante bien, tengo muchos amigos y no están solo de la casa Slytherin, creo que es lo que hacía falta para la casa, que alguien como yo, de origen de Gryffindor acabe en la casa Slytherin.

- Gracias por sus palabras señor Potter, eso es todo.

- Es un placer haberlo conocido señor.

Tras terminar la entrevista Harry salió del despacho bastante contento. Dumbledore lo siguió de cerca.

- Muy bien hecho Harry, estoy orgulloso de ti.

- Gracias profesor.

Tras eso Harry volvió a la normalidad ese día.

- Fin Flash Back -

Tras aquella entrevista Harry había sido vitoreado como un héroe, casi nunca había sucedido algo así y todos estaban deseando ser amigos de Harry. Pero Harry siguió con su pequeño grupo de amigos tranquilamente.

Harry estaba en su baúl aquel día cuando el señor oscuro entro por el armario, Harry se dirigió al hombre y se arrodillo.

- Maestro.

- Harry ¿qué haces?

- Estoy terminando la falsificación de una carta de Petunia Dursley para poder salir durante la navidad.

- ¿Qué planeas para ese tiempo fuera?

- Además de estar en casa de los Malfoy quiero hablar con algunas personas, también si le parece bien deberíamos presentarnos frente a Ragnok el líder de la nación duende.

- Es cierto, deberíamos hablar con él.

- También ya he elegido las victimas muggles para nuestro plan.

- ¿Quiénes son?

- Los padres de Penélope Clearwater, por lo que me ha informado Severus ella se va con sus padres y quiero que cuando llegue a su casa se encuentre a sus padres muertos.

- ¿Vas a llevarte a alguien para la labor?

- Si usted quiere, yo llevo a alguien, aunque tenía la idea de hacerlo yo solo.

- Quiero que te lleves contigo a Nott, aunque has visto cosas duras debes ver el horror en estado puro.

- Si maestro.

- Ahora si has terminado la carta ves a Dumbledore con ella.

Harry salió del lugar, al ser sábado los alumnos estaban tranquilos y relajados, gran parte de ellos hablaban del partido entre Gryffindor y Slytherin que tendría en unos días.

Harry estaba nostálgico de no poder jugar, pero sus planes eran otros y tenía bastante trabajo. Desde el regreso del señor tenebroso cada vez que entraba a su baúl se tenía que ver de vez en cuando con maldiciones que Voldemort le lanzaba para comprobar sus progresos. Harry había sido sometido a la maldición cruciatus varias veces y otros hechizos variados. Gracias a eso el joven había mejorado mucho en reflejos incluso cada vez que le lanzaban la cruciatus cada vez era capaz de soportarla mejor.

Cuando llego al gran salón vio que Dumbledore estaba sentado hablando con Mcgonagall y se acerco a ellos.

- Profesor Dumbledore.

- ¿Dime Harry?

- ¿A quién debo entregarle la autorización para poder salir en navidades?

- O a tu jefe de casa o a mí.

- Es que mi tía me ha mandado una carta autorizándome.

- ¿Puedo verla?

- Claro señor.

Harry le entrego la carta causándole un dejavú como cuando el hombre le había pedido la carta de su padre. Dumbledore empezó a leer la carta de Petunia.

Mocoso

Mientras no nos arruines la navidad puedes pasarla donde quieras, además, nosotros nos vamos a ir de vacaciones estas fiestas y no te queremos con nosotros.

Petunia Dursley.

Yo Petunia Dursley doy autorización a Harry Potter para poder salir del colegio estas fiestas.

Dumbledore suspiro, quería que el joven se hubiera quedado en el castillo para mantenerlo vigilado o en su caso hubiera ido con algún aliado. Pero no era así, Harry se iría con los Malfoy y eso significaría que el joven no estaría aislado como él quería. Decidió probar con un último recurso.

- Harry, todo está en orden, pero ayer Molly Weasley me escribió pidiendo que si querías pasar la navidad con ellos, sé que no te cae bien Ron, pero la mujer espera que al menos consigáis mejorar la relación.

- Sería un gran honor aceptar la invitación de la señora Weasley - dijo Harry mientras Dumbledore sonreía - pero acepte primero la invitación del señor Malfoy y me parecería muy irrespetuoso no ir.

A Dumbledore se le borro la sonrisa de un golpe, eran palabras sencillas pero llenas de sabiduría por parte del joven.

- Esta bien Harry avisare a la señora Weasley de lo que me has dicho.

- Gracias profesor - Harry paso al lado de Mcgonagall - profesora.

- Señor Potter.

Harry siguió su camino sintiendo la mirada del director en su espalda, no hacía falta girarse para saber que Dumbledore estaba malhumorado e intentando discernir como podría controlarlo.

El joven llego a la sala común de Slytherin donde se encontraba Draco esperándolo con una carta.

- Mi padre me ha escrito, dice que nos recogerá en la estación.

- Estoy deseando salir de Hogwarts, tener la mirada del viejo encima es un atosigamiento.

- ¿No se rinde?

- Te puedes creer que quería que pasara las navidades donde los Weasley, acaso se piensa que voy a soportar estar bajo el mismo techo que Ron Weasley.

- Lo único que quiere es tenerte bajo control.

- Lo cierto es que si voy a ir a casa de los Weasley, pero por otro motivo.

- ¿Cuál?

- Debo encontrar al que traiciono a mis padres, está allí escondido.

- ¿Un Weasley traiciono a tus padres?

- En realidad el culpable es un maldito animago que se esconde como mascota, más concretamente como mascota de Ron Weasley.

- ¿La rata es un animago?

- Peter Pettigrew.

- ¡Que!

- Es cierto, el es el verdadero culpable de la muerte de mis padres, no solo eso culpo a Sirius de los crímenes.

- ¿Pero entonces por qué Sirius fue encerrado?

- No tuvo juicio, Crouch lo encerró sin poder defenderse.

- Por eso quieres contactar estas navidades con Amelia Bones, ella te ayudara a liberar a Sirius.

- En efecto.

- Por suerte podrás hablar con ella en la reunión del ministerio.

- Cierto, el señor Greengrass me ha ayudado a reunirme con Fudge, así también me reuniré con Bones.

- Bueno Harry, yo voy a preparar mis cosas.

- Mejor, no las dejes para última hora.

Harry tranquilamente se sentó en la sala común mientras hojeaba el Profeta. Las noticias no eran muy importantes y se notaba que las críticas a los Weasley habían disminuido considerablemente.

Cuando llego el día anterior a regresar a Hogwarts el joven miraba los relojes de puntos, Slytherin iba a la cabeza sobre todo gracias a su colaboración, seguido de lejos por Ravenclaw y Hufflepuff. Gryffindor iba la última pero poco a poco remontando y acercándose a Hufflepuff.

Dumbledore había informado a la señora Weasley de la negativa de Harry y eso había enfurecido a la mujer, esperaba poder mejorar las relaciones con el mocoso y no había manera. Su enfado lo descargo contra Ron al cual culpaba de todo.

Según pasaba el día Harry estaba más impaciente, deseaba salir del castillo para realizar la misión en contra de los padres de Clearwater. Tenía todo preparado y así se lo había informado a Voldemort.

Voldemort era otro que había cambiado en el tiempo que había pasado tras su restauración. Extrañamente cada vez parecía recuperar su aspecto como si los Horrocrux no hubieran estado nunca en él. Al final dedujeron gracias a la información que obtuvieron de la biblioteca de Durmstrang que al tomar el elixir de la vida su alma estaba siendo restaurada. Aquello fue una gran noticia ya que gracias a aquello Voldemort decidió realizar un par de Horrocrux más. Harry le entrego una reliquia de la familia Potter, un medallón para poder guardar una parte de su alma dentro, la otra parte estaría guardada en Nagini. El medallón fue ocultado en la cámara de los secretos, un lugar donde solo Harry, Severus o Tom tendrían acceso, aquellos que hablaran Parsel serían los únicos en entrar.

Harry caminaba por los pasillos del colegio cuando vio un brillo acercándose a él, al principio no lo reconoció pero según se acercaba vislumbro lo que era. Fawkes el fénix de Dumbledore se acercaba a él, en un momento tenía al fénix en su hombro como otras muchas veces en su otra vida, el fénix entonces conecto su magia con la de Harry y leyó sus sentimientos y pensamientos. Tras eso el fénix bajo de su hombro y se poso en el suelo.

- ¿Qué harás viejo amigo? has visto lo que planeo, mi odio y mi furia, sabes cuales son mis motivos ¿me delataras al hombre que me condeno a una vida de sufrimiento para que me controle? ¿o dejaras que el destino siga su curso?

El fénix ante esas preguntas alzo el vuelo y empezó a brillar alrededor de Harry, el joven notaba una energía cálida y poderosa entrando en él y recorría todo su cuerpo. Harry se quedo sorprendido ante aquello, Fawkes se había convertido en su familiar, el fénix le había jurado fidelidad.

De pronto las plumas de Fawkes cambiaron y ante la atenta mirada del joven paso a ser un fénix de color negro brillante con tonalidades doradas.

- Debes volver a tu estado anterior amigo mío - dijo Harry acariciando suavemente al fénix - Dumbledore no debe saber de tu cambio, te pido que lo espíes para mí.

El fénix volvió a su estado anterior y voló rápidamente lejos de Harry. El joven debía informar a su maestro cuanto antes, aquella noticia era demasiado importante, no sabía muy bien lo que había pasado.

Con calma se dirigió a la cámara de los secretos donde se encontraba en ese momento Voldemort, no uso los lavabos de Myrtle la llorona sino que se apareció allí. Cuando llego a la cámara principal vio al señor tenebroso sentado en un asiento leyendo tranquilamente.

- No te he convocado Harry, espero que sea importante.

- Lo es mi señor, es algo impresionante.

- ¿Qué ha pasado?

Harry entonces le conto su encuentro con el que era el fénix de Dumbledore. Cada palabra era una sorpresa para Voldemort, aquello era algo que nunca se hubiera esperado, cambiar a un fénix era un acontecimientos que a lo largo de la historia se podía contar con los dedos de la mano.

- Es algo que no me esperaba, se dice que la última persona que cambio a un fénix vivió hace más de doscientos años, no solo eso, por el cambio que me has explicado el fénix se ha convertido en un fénix de la luz y la oscuridad, tu Harry Potter gobernaras a través de la magia oscura y la magia blanca.

- Es un honor para mí que diga que voy a gobernar, pero será usted maestro el que lo haga.

- Llegado el momento serás tú el que gobierne, luego al igual que yo hare lo será tu descendencia.

- Le puedo asegurar que estará complacido mi señor.

- Debes volver a tus labores, por cierto, seré yo el que te acompañe a donde los padres de la sangre sucia.

- Está bien maestro.

Harry entonces se desapareció de allí en dirección a su habitación, quedaba poco tiempo para la hora de la cena y decidió dejar todo preparado, le había sorprendido que Voldemort fuera a ir con él, pero no había hecho ninguna pregunta.

El joven entonces fue al salón comedor donde poco a poco se estaba llenando de gente, era la última cena antes de las vacaciones y todos estaban nerviosos. Harry vio como Dumbledore no le quitaba la mirada desde que había entrado en el salón, seguramente el viejo enfadado por no haber podido impedir que Harry fuera con los Malfoy. Harry sonrió imaginándose la cara de Dumbledore si supiera todo lo que tenía planeado.

Con calma estuvo cenando mientras hablaba con sus compañeros, con quien más hablaba era con Daphne la cual le informaba de los movimientos de su padre.

- Mi padre quiere que pases si puedes por nuestra casa, quiere comentarte varios asuntos.

- No te preocupes Daphne, me pasare, así te doy mi regalo en persona.

- Me alegra saberlo.

- Vas a tener que moverte mucho Harry - dijo Draco - recuerda que tienes reunión con varias personas.

- Van a ser unas navidades moviditas.

Mientras hablaban Dumbledore miraba con furia contenida a Harry, el mocoso le estaba dando varios quebraderos de cabeza ya que no sabía como mantenerlo bajo su control, era cierto que era un buen muchacho según él pero debía mantenerlo más controlado por el bien supremo. No podía usar pociones contra él debido a que algún cambio en su comportamiento sería sospechoso y sus amigos lo notarían, a pesar de que Granger le había pasado varios informes aun no tenía medio de interferir en la vida del joven. Solo podía esperar a tener una mejor situación, quizás en verano cuando estuviera con sus tíos podría hacer algo. Por lo menos esperaba que el año que viene la joven Ginny Weasley tuviera más éxito que su hermano.

Según pasaba la cena poco a poco los alumnos se fueron levantado cada uno de su mesa para que aquellos que se irían la mañana siguiente. Cuando Harry se marcho a su habitación ordeno a las salas de Hogwarts que hiciera que a Dumbledore le entrasen ganas de dormir, no quería que el viejo intentase algo en contra esa noche y que descubriera que no iba a estar.

Harry tras eso dio las buenas noches a Draco y entro en el baúl, allí esperándole estaba Voldemort.

- Estoy listo para partir maestro.

- Bien, por lo que sabemos los padres de la sangre sucia no llegaran hasta dentro de una hora a su casa, así estará todo preparado.

Los dos hombres salieron por el armario a la tienda de Borgin y ya desde allí se aparecieron en la dirección de la alumna. Se trataba de un piso en Londres, nada más llegar Harry uso magia son varita para insonorizar la casa. Estuvieron un rato esperando mientras Harry le mostraba a Voldemort como funcionaban los aparatos muggles.

- Debo reconocer que he subestimado a los muggles, han mejorado mucho desde que estuve en aquel orfanato.

- Pero gracias a que tenemos los conocimientos podremos enfrentarnos a ellos.

- Cierto Harry - Voldemort miro el reloj y vio que se acercaba la hora - los padres de la muchacha están al venir, desnúdate Harry.

- Si maestro.

El joven se desnudo por completo y tras eso Voldemort le dio un frasco de poción, Harry la reconoció como poción multijugos, el joven al ver la mirada de su maestro se bebió el frasco por completo y al momento estaba transformado en Penélope Clearwater. Con el cuerpo de la mujer se miro en el espejo y vio que la muchacha ya estaba algo desarrollada.

- Durante nuestra estancia aquí obedecerás como si fueras su hija, sabes lo suficiente de la muchacha para interpretar perfectamente el papel.

- Si maestro.

- Bien, ahora ponte cómoda y esperemos la llegada de tus padres.

(Aquí empieza donde Harry se va a comportar como si fuera Penélope)

Harry entendió que la interpretación ya había empezado y se sentó en una silla que coloco en el centro de la sala de estar para que cuando los padres llegaran la vieran. Voldemort entonces se coloco preparado para que cuando los padres entraran en la casa no pudieran escapar.

Cuando la puerta del piso se abrió entraron una pareja de unos cuarenta años tranquilamente, se les notaba el cansancio en sus caras, con calma tras cerrar la puerta entraron en la sala principal. Cuando vieron a su hija allí y sobre todo desnuda se quedaron sorprendidos.

- Penélope ¿qué haces aquí? ¿Qué haces desnuda?

- Una buena pregunta mama - la joven levanto su varita y al momento sus padres quedaron inmovilizados - solo obedezco ordenes.

- ¡Somos tus padres! - grito el hombre - ¡nos debes obedecer a nosotros!

- Me temo que su hija ha hecho su elección - dijo Voldemort apareciendo por la espalda de la pareja - es una buena sirvienta.

- Todo lo que usted me mande mi señor.

Voldemort se acerco a Penélope y poco a poco empezó a acariciar su cuerpo, los dedos del mago pasaban por todos los recovecos de la joven que sonreía de placer ante aquello ante el horror de sus padres.

- Muéstrame lo que eres capaz de hacer Penélope.

- Si maestro.

La joven fue hacia sus padres y con un par de movimientos de varita dejo a los dos desnudos y atados del techo por las manos. Tras eso conjuro un par de cubas de agua las cuales coloco a los pies de la pareja. Tras eso Penélope para empezar la tortura recurrió a usar un conjuro eléctrico, al estar en el agua el dolor fue mayor y los gritos de la mujer eran incesantes, increíblemente el hombre no grito.

- Eres fuerte papa, se nota que debo esforzarme más.

- Eres una vergüenza para esta familia - dijo el padre mientras su esposa lloraba - te matare con mis propias manos.

- Lo dudo mucho - dijo la joven y realizo un movimiento de varita para atraer un cuchillo - voy a hacerte gritar como una puta.

- Aquí la única puta eres tú.

- Solo soy una sierva, si mi maestro quiere que sea puta lo seré gustosa.

Penélope entonces realizo un ligero corte en cada una de las piernas del hombre, como veía que se resistía a gritar, la joven clavo el cuchillo más al fondo para hacerle sufrir.

- Parece que te gusta el dolor, me pregunto entonces si prefieres que lo haga con tu esposa.

- No hija por dios, no lo hagas - lloraba la mujer - para esto.

Penélope empezó a cortar la piel de las piernas de su madre, los gritos resonaban por toda la casa, la mujer pedía ayuda sin saber que nadie de fuera la escuchaba. La joven cortaba una vez a su madre y otra a su padre, las piernas estaban llenas de cortes que sangraban levemente. Tras eso la muchacha fue a coger su varita y con calma cauterizaba las heridas que había infringido, entonces paso lo que ella deseaba, los gritos de su padre de dolor. Cuando todas las heridas dejaron de sangrar la mujer fue a coger de nuevo el cuchillo pero una mano se lo impidió.

- Bien hecho esclava.

- Gracias maestro.

- Te has ganado una gran recompensa.

Voldemort realizo un movimiento de varita quedándose desnudo, la joven miro el enorme pene de su maestro.

- Demuéstrales a tus padres, sobre todo a tu padre lo que eres capaz de hacer.

Penélope sin mediar palabra se introdujo el pene en la boca, con suavidad lo chupaba y lamia ante la atenta mirada de sus padres. Su padre lo miraba con furia y rabia y su madre con asco. La joven cada vez se introducía el pene más y más, hasta que llego el momento que no podía más y aun no había llegado a la mitad.

- Siento no darle placer en todo su pene maestro, aun no estoy a la altura.

- Pero si lo has hecho muy bien.

- Gracias por su alago maestro.

Voldemort se puso tumbado en el suelo, con una mirada Penélope sabía lo que tenía que hacer.

- Es la hora esclava.

- Es un honor para mí ser desvirgada por usted maestro.

Con lentitud la joven se sentó encima del pene de su maestro introduciéndoselo poco a poco en la vagina, la joven gemía de dolor y placer pero no dejaba de sonreír ante la atenta mirada de sus padres.

- No parece que este horrorizado papa, parece que te gusta - dijo la joven señalando como el miembro de su padre se ponía cada vez más duro - si quieres te doy placer antes de matarte.

- ¡Cállate zorra!

- Maestro no se contenga conmigo, quiero mostrarle a mi padre lo que soy capaz de hacer.

Voldemort sonrió y de un fuerte movimiento introdujo todo su pene dentro de la joven que grito por la embestida, los gritos iban aumentando y aunque en un principio eran de dolor pasaron poco a poco a ser de placer. La joven se relamía los labios ante las embestidas de su maestro.

- Levántate Penélope.

- Si maestro.

- Ahora quiero el último lugar de tu cuerpo donde no he entrado.

Sin más Penélope se puso de espaldas a Voldemort, mientras la joven sonreía a sus padres sintió como el pene de su maestro se colocaba en la entrada de su culo, poco a poco la presión de cómo se le introducía le daba dolor, pero no iba a rendirse iba a mostrar a sus padres que valía para ser la esclava del señor oscuro, así lo hacía y aunque le dolía no dejaba de sonreírles a unos padres horrorizados ante lo puta que era su hija.

Al igual que paso cuando el pene se le introducía en la vagina llego un momento en que parecía no avanzar más, pero Voldemort la introdujo de golpe, esta vez la joven estaba preparada pero aun así grito por el dolor causado. Las embestidas duraron varios minutos hasta que Voldemort decidió parar.

- Bien hecho esclava - dijo Voldemort poniéndose de pie mientras la joven lo miraba fijamente - ponte de rodillas.

La joven entonces vio como su maestro masturbaba con fuerzas su pene, la joven sabiendo lo que iba a pasar se acerco y ayudo con la masturbación, al cabo de unos minutos la joven sintió como su cara y su boca se llenaban del semen de su maestro. Con calma se trago lo que pudo mientras con los dedos jugaba con el que había quedado chorreándole por la cara.

- ¿Qué os ha parecido el espectáculo?

- Zorra, vete de esta casa.

- Seré zorra, pero tu polla está diciendo que quiere probar un rato mi cuerpo - dijo la joven acariciándole el pene - te puedo dar placer.

- ¡No me toques!

- No quieres que te toque pero cada vez estas mas excitado - dijo la joven, con una mano acariciaba el pene de su padre mientras en la otra escondía un cuchillo que poco a poco se ponía rojo ya que la joven estaba calentándolo con su magia - si quieres que pare lo hare gustosa.

- Para por favor hija.

- Quiero oírlo de él - dijo la joven dirigiéndose a su madre - no me importa lo que tú quieras.

- Está bien, quiero que pares.

La joven sonrió y de un rápido movimiento revelo el cuchillo y corto el pene de su padre casi a la altura de sus testículos. No hubo sangre debido a lo caliente que estaba el cuchillo, pero el hombre grito de horror al ser castrado por su propia hija. La madre vomito de asco llenando su cuerpo de vomito, mientras Voldemort sonrió ante la imaginación de la joven.

- Tú me has pedido que pare, yo lo he hecho a mi modo.

- Eres una zorra - dijo el padre con lagrimas en los ojos - espero que te pudras en el infierno.

La joven ignoro a su padre y arrojo el pene al suelo, con calma convoco un látigo y con fuerza empezó a golpear tanto a su padre como a su madre. Los dos gritaban de dolor algo que a Penélope le parecía perfecto. La sangre corría levemente por los cuerpos de la pareja, las lágrimas cubrían el rostro de ambos mientras la joven se reía a carcajadas de la situación de sus padres. Penélope notaba que su padre estaba perdiendo la consciencia por lo que lo reanimo tirándole agua hirviendo a la cara y el cuerpo. El dolor provocado por las heridas y ahora el agua caliente le hicieron volver a gritar de dolor sacudiéndose con fuerza.

- No quiero que te desmayes, quiero que sientas todo el dolor, quiero oír tus gritos de angustia, quiero que me supliques que te que mate.

- Ja… jamás.

- Ya veremos padre, ya veremos.

Entonces la joven volvió a coger el cuchillo, hirviendo como aun estaba debido al hechizo lo clavo con fuerza en el brazo de su padre, siguió clavando el cuchillo mientras encontraba un hueco donde no había heridas, al cabo de cinco minutos los brazos del hombre estaban llenos de cortes ya cauterizados debido a lo caliente del cuchillo.

Luego fue a su madre, la cual suplicaba con los ojos.

- Dime mama ¿quieres morir?

- Termina con esto, no puedo más.

- Aun queda tiempo - dijo la joven mirando el reloj - el sufrimiento es un plato que me gusta tenerlo con calma y tiempo.

La joven entonces agarro la mano de su madre, con cuidado y precisión clavo poco a poco el cuchillo entre la uña y la carne, el dolor era inmenso los gritos eran brutales que parecían que la mujer se iba a quedar completamente afónica.

Tras introducir varias veces el cuchillo en las uñas de su madre la joven decidió dar a su madre el regalo de la muerte, miro a su maestro el cual asintió con una sonrisa.

- Bueno mama, mi maestro me ha dado permiso para acabar con esto, felicidades vas a morir.

- ¡Detente puta!

La joven miro a su padre, con furia lo electrocuto varios minutos hasta dejarlos sin habla por el dolor.

- Así no nos molestara.

La muchacha entonces fue por una puerta y trajo lo que parecían varias mangueras, con cuidado la joven metió luna manguera por la vagina de su madre, otra por su culo y la otra la fue a meter por la boca.

- ¿Unas palabras antes de morir?

- Pagaras por esto.

- Estoy segura de que si, espero que mi maestro me recompense con permitirme estar con todos sus hombres uno tras otro, follando sin parar, sintiendo enormes pollas en mi interior.

- Zorra.

Esa fue la última palabra de la mujer, ya que Penélope introdujo la última manguera por la boca, la metió hasta el fondo y aunque la mujer podía respirar le costaba.

- Por cierto, no va a ser agua, eso sería muy simple.

Entonces Penélope conecto las mangueras, poco a poco el cuerpo de su madre se fue inflando más y más, la mujer horrorizada olio que se trataba de gasolina, intentaba hablar, intentaba gritar, pero le era imposible. Horrorizada vio como su hija dirigía una cerilla cerca de ella, con cuidado introdujo la cerilla en el barril de gasolina que le estaba llenando por dentro.

La mujer vio que su marido no podía hablar por el dolor, pero su mirada lo delataba todo, estaba aterrado ante lo que iba a pasar. La joven realizo un conjuro protector alrededor del cuerpo de su madre.

- Adiós mama.

La cerilla cayó en el barril. La gasolina prendió con rapidez y las llamas se propagaban claramente por las mangueras llegando al cuerpo de la mujer. El resultado fue letal, la boca de la mujer estallo en llamas, sus dientes quedaron calcinados debido al extremo calor, la garganta estaba abrasada y por el efecto del calor sus pulmones quedaron abrasados.

La vagina de la mujer parecía un rio de fuego, vertía las llamas sin parar haciendo notar que la gasolina aun entraba en su interior, sus órganos sexuales fueron abrasados hasta quedar cenizas de la parte de debajo de su cuerpo.

El culo le paso igual, quemado achicharrado, lo peor fue que como introdujo esa manguera tanto la gasolina que entraba por ahí conecto con la gasolina que entraba por la boca, el efecto fue una explosión que de no haber sido por el conjuro de protección hubiese llenado la casa de restos humanos.

La mujer paso un infierno antes de caer muerta, cuando Penélope paro de mandar gasolina del cuerpo no quedaba casi nada, la poca carne que quedaba estaba en los brazos y en las piernas, el rostro estaba casi calcinado, aun quedaba lo suficiente para que se la reconociese. No había tronco, sus órganos internos había sido completamente abrasados y solo se veían los huesos. Tras eso Penélope deshizo el hechizo de protección, el cadáver de su madre quedo tendido del techo mirando a su padre.

- Tú serás el siguiente, pero a ti te espera otra cosa.

- No, esto es una pesadilla, quiero despertar ¡quiero despertar!

- Grita lo que quieras, de nada te servirá, tu morirás y todos pensaran que es cosa de muggles.

- ¿Qué, que quieres decir?

- Solo hago esto por dos cosas la primera para satisfacer a mi maestro, la segunda y más importante es que cuando se sepa lo que ha pasado todos pensaran que han sido unos muggles que odian la magia, los magos se alzaran contra los muggles y los harán sus esclavos.

- No puedes hacer eso.

- Si que puedo y empezara justamente con vuestra muerte.

Penélope convoco un cubo de la cocina y lo puso debajo de su padre, entonces la joven hizo que las piernas de su padre también quedaran colgadas del techo quedando el hombre en posición vertical. Entonces cogió el cuchillo e hizo varios cortes a lo largo de su pecho, la sangre se vertía en el cubo y la joven no sé detuvo hasta que el cubo estuvo lleno. Tras eso cauterizo las heridas y cogió el cubo. Fue a una de las paredes de las cuales retiro algunos cuadros y tras convocar una brocha empezó a escribir en letras grandes.

Muerte a la magia y a aquellos que la apoyan.

El hombre entonces entendió lo que pretendía su hija, por eso casi no había usado magia para que los muggles pareciesen responsables. A pesar de todo el hombre no sabía que la magia de su hija no podía ser detectada.

- Bueno viejo, es hora de morir.

- Algún día pagaras por lo que has hecho.

La joven entonces convoco una espada, hizo que el filo estuviese muy caliente y empezó a cortar al hombre.

Primero corto los pies a la altura de los tobillos, luego fueron las rodillas, las manos y los codos los siguieron, el hombre veía como cada movimiento cercenaba una parte de su cuerpo hasta que solo quedo el tronco. Entonces siguió el horror, la joven decidió que su padre no había sufrido bastante, lo empapo y lo volvió a electrocutar, cada vez las descargas eran más fuertes. Los espasmos del hombre le hicieron morderse con fuerza la lengua, la sangre broto por su boca y sus dientes quedaron rotos. La joven viendo eso no quería que su padre muriera ahogado en su propia sangre y de un rápido movimiento cogió la espada y corto su cabeza, la poca sangre que quedaba salió del hombre y salpico a la joven.

(Aquí termina la interpretación de Harry)

Entonces Voldemort se levanto de su asiento, con una sonrisa en el rostro se dirigió a la joven.

- Has sabido adaptarte a tu papel a la perfección Harry.

- Gracias maestro.

- Quedan unos minutos para que vuelvas a tu cuerpo, esperaremos con calma.

- Si señor.

Con calma se sentaron y tal y como Voldemort había comentado pasaron unos minutos cuando el cuerpo de Penélope empezó a cambiar, tras eso se volvió a ser a Harry el cual conjuro de nuevo su ropa.

- Magnifico Harry, has estado soberbio.

- Esto iniciara nuestro plan.

- Es hora de marcharse.

- Mi señor, yo voy a ir ahora a casa de los Weasley.

- ¿Vas a por la rata?

- En efecto señor, pero a pesar de que quiero torturarlo sin parar he decidido solo mandarlo a donde Amelia Bones.

- Eso sacara a Sirius Black de la cárcel.

- Eso espero.

- Bien Harry puedes marcharte, yo iré a avisar de que el plan ha comenzado.

El joven deshizo los pocos hechizos quedaban, tras eso se desapareció de allí para aparecer en un prado donde había una casa de varios pisos destartalados. Mientras se camuflaba no dejaba de pensar en que había tenido sexo de una manera que nunca se hubiera esperado, lo confuso para él es que le había gustado, más bien le había encantado.

Con calma e ignorando sus pensamientos entro en la casa sin hacer ningún ruido, dado que conocía el lugar le fue fácil encontrar a Pettigrew, se encontraba al lado de la cama de Weasley como una vulgar rata. Un par de movimientos de varita y tenía al traidor encerrado en una jaula que encanto para evitar que se transformara y escapara.

Desapareció de allí para ir a su piso en Londres donde con calma cogió pluma y papel, comenzó a escribir una carta, tras eso realizo un encanto para hacer aparecer la rata y la carta en el despacho de Amelia Bones, estaba deseando saber la reacción de la mujer cuando llegara por la mañana y se encontrara aquello.

Harry entonces se marcho a Hogwarts donde rápidamente se metió en su cama, durante el resto de la noche el joven se puso a soñar que era una mujer y una y otra vez la follaban hombres sin parar.

Hasta aquí el sexto capítulo ¿les ha gustado? espero que si ¿les ha horrorizado? espero que también ya que si no lo ha hecho eso quiere decir que he perdido mucho en escribir relatos de terror.

El siguiente capítulo tratara de las navidades de Harry, según como se alargue quizás lo deje en dos partes. Ya aviso que en los siguientes capítulos no va a ver tanto horror, serán capítulos de conversaciones y tratos que va a hacer Harry con mucha gente.

Habrá sexo, mucho sexo eso sí, en el que Harry va a participar usando poción multijugos. Voy a estar un mes sin actualizar de este capítulo ya que me gustaría que opinasen sobre la que será la pareja de Harry como reina a su lado. Según lo que opinen la historia ira en una dirección o en otra.

Las opciones son Susan Bones, Daphne Greengrass o Gabrielle Delacour. Si quieres que sea otra díganmelo pero ya advierto que no voy a poner ni a Hermione ni a Ginny, a esas les espera un futuro de esclavitud y prostitución.

Hasta el siguiente capítulo, espero sus reviews con ilusión.