~ Sick Mind (Mente enfermiza)~

~Nota de autora~ Principalmente, me gustaría contarles que aunque esta historia esté subida toda el mismo día, no ha sido escrita toda el mismo día. Les explico: no poseo Internet de manera continua y sólo puedo acceder a él una vez cada varios meses. En esos meses en que no tengo Internet, me dedico a escribir estas historias que provienen de mis sueños y de mi imaginación. Ya está, sólo quería aclarar eso.

Segundo, (aunque no menos importante) quiero decir que esta película es fantástica y que el personaje de Mort me dejó cautivada. Escribí este fic a manera de continuación. Debo decir que no hay muchos fics en español en este fandom, pero estoy segura de que los leí casi todos y me dejaron impresionada, así que me dispuse a escribir mi propio.

Sin nada más que decir, espero que les guste leerlo tanto como a mí me gustó escribirlo.

~Capítulo 1~ Just coffee (Sólo café)~

Mort Rainey se despertó esa mañana temprano y lo primero que hizo fue ir a la cocina para hacerse algo de café. En el camino, se puso sus lentes y tomó la deshilachada bata que Amy solía usar. Luego de bajar las escaleras, ingresó en la cocina y abrió la alacena situada sobre la mesada de granito, en dónde aún había algunas mazorcas esperando a ser cocinadas. En un gancho de la puerta, un sombrero de granjero negro reposaba polvoriento debido al escaso uso últimamente.

Después de buscar el café detrás del azúcar y revolver con cuidado toda la alacena, sacó la conclusión de que ya no tenía y de que debía comprar más. Se puso su gorro de lana sin siquiera peinarse y cambió la bata por un abrigo de color marrón. Tomó las llaves de su camioneta, mientras salía por la puerta principal.

Sabía que no debía ir al pueblo, el sheriff le dijo que haga sus compras en la ciudad, pero ahora no tenía ganas de conducir tanto, teniendo el mercado tan cerca. Sin más, puso en marcha su auto y se dirigió al pequeño pueblo al cual no debía acercarse. Una vez estacionado, se encaminó hacia la puerta y notó como todas las personas lo miraban. Era obvio, aún era sospechoso de la desaparición de su ex-esposa y de su novio. Nadie podía culparlo oficialmente, los cuerpos no habían aparecido nunca, pero todos estaban seguros de cuál era la verdad. Todos en ese pueblo le temían o le tenían desprecio.

"Pueblo chico, infierno grande" pensó para sí mismo.

Rápidamente, se dirigió a donde estaba el café instantáneo y tomó uno de los frascos que le pareció más conveniente, el más barato pues no tenía mucho dinero. Se dirigió luego hacia el frente, ignorando todas las miradas que se posaban sobre él y los descarados cuchicheos de la pequeña cantidad de gente presente en el mercado. Sin darse cuenta, se chocó con una mujer que se dirigía a una de las salidas, en dirección opuesta a la suya:

"Lo siento, señorita" dijo Mort sin mirarla mucho.

"No se disculpe, señor. Es que soy muy torpe" Mort le prestó atención. La mujer era de tez morena, ojos azules y cabellos castaños. Su vestimenta era completamente negra, sus botas altas, su falda, su tapado y su gorro de lana. Llevaba un vaso de café en su mano derecha y una bolsa de víveres en la otra. La mujer le sonrió angelicalmente. Mort notó que esta mujer no lo miraba con miedo o desprecio como el resto del pueblo. Era diferente. Seguramente la mujer no era de por allí.

"Debe de ser nueva en el pueblo" dijo Mort amablemente.

"¿De verdad es tan obvio?" ella arrugó su nariz "No tengo un cartel en la cabeza ¿Verdad?" ella rió, él también.

"¡Qué bella risa!" pensó Mort para sí mismo "Mi nombre es Mort. Mort Rainey" le ofreció su mano.

"Emily Smith, mucho gusto" Mort estrechó su mano. Su piel era muy suave.

"¿Hace cuánto te has mudado aquí?"

"Un par de días. Me mudé con unos amigos de la universidad. Y hoy vine a comprar comida" Emily levantó un poco su bolsa de compras "Aún me pierdo un poco. Eso que es un pueblo pequeño. No sé qué haría si fuera una ciudad"

Mort podía ver que era una persona muy elocuente "Deberías contratar un guía"

Ella abrió sus ojos "Tal vez" se quedaron un segundo mirándose "Bueno. Quizás nos veamos seguido en el pueblo" dijo ella, intentando darle un fin no incómodo a la situación.

"Te invitaría un café, pero veo que te me adelantaste" Mort señaló el café para llevar que tenía Emily y la hizo sonreír una vez más.

"Si te interesa, hay un Starbucks en la esquina." Emily señaló en dirección hacia afuera "Vengo de allí. Podríamos vernos mañana."

"¿Te parece bien a las 7.30?"

"Me encantaría. Nos vemos entonces" Emily se fue del mercado, con la mirada de Mort siguiéndola. Este esbozó una pequeña sonrisa, la primera en bastante tiempo. Se había sentido muy cómodo con ella y sólo fue una conversación muy corta y trivial. Para cuando Morty volvió a la realidad, se dio cuenta de que se había quedado parado en medio del mercado, de una manera muy estúpida en realidad. Entonces, se dirigió al mostrador, pagó por el café y se fue a su casa, con Emily aun rondando en su cabeza.

~Continuará~

~Gracias por leer, las reviews serán apreciadas~

~Disclaimer~ Secret Window no me pertenece~