OK, lo se lo se. Comenté que cada semana subiría pero...escuela ._. creo que eso lo dice todo xD

Por cierto, sólo como pequeño comentario, adoro todos y cada uno de los comentarios que me dejan chicos! Realmente los aprecio pero...últimamente he recibido algunos en los que prácticamente me 'exigen' que actualice.

Sé que a veces me tardo demasiado y se desesperan pero hay maneras de pedir las cosas, lamento si los ofendo, pero es algo que siento chicos; la mayoría son súper lindos y amables pero hay otros un poco mas exgientes, Los adoro pero no es manera;)

En fin, luego de mi discurso (? y del disclaimer (Esta historia no es mía EN NINGUNA FORMA: la idea original es de Dan Schneider y Nickelodeon y el fanfic es de icarlyfreak) les dejo el próximo capítulo


Salí de la desnuda habitación hecha de metal de la comisaría. Estaba feliz de poder salir de ahí. Sólo había una mesa y dos sillas. Una para mí y otra para el policía que me estaba interrogando. Me dio una tarjeta antes de salir. Era el número de un terapeuta. Él vio por mí. Casi me eché a llorar mientras contaba una parte de la historia, pero en lugar de mostrar mis emociones, cerré mis puños fuertemente contra la mesa.

Freddie se levantó de su asiento junto a una larga y fea planta y caminó junto a mí. Él también iba a ser interrogado. Ya iba a ser su turno. Le conté a la policía sobre lo que hizo. Me dijeron que sólo debían hablar con él para tener la versión completa.

Freddie acarició mi hombro mientras se dirigía al cuarto. Me miró fijamente, antes de entrar. Freddie vio lo que tenía en la mano, sin duda alguna.

Miré hacia la tarjeta. Un terapeuta seguro ayudaría. Digo, al que fui con mi mama ayudó, pero tener un terapeuta por algo como esto, me hace sentir débil. Me hace enfurecer. Si tan sólo hubiera peleado cuando nos secuestraron tal vez no estaría embarazada y no necesitaría un terapeuta. Detesto pensar sobre el tema. Soy una persona fuerte. No necesito a ningún riquillo con traje de diseñador que me diga como lidiar con mis emociones.

La forma normal de luchar contra lo que siento, que ahora ya no es tan normal, era golpear a Freddie. Ahora, bueno, no tengo ni idea. Mandaré a volar todo lo que hago por los próximos nueve meses. Fruncí el seño mientras leía la tarjeta una y otra vez. Dr. Jones, Terapeuta, 555-2192.

Gruñí, arrugué la tarjeta y la tiré en el bote de basura que estaba a mi lado. Rápidamente miré hacia la puerta de metal, esperando que Freddie ya hubiera salido.

Por alguna razón, sin Freddie, me siento vacía y nerviosa. Con Freddie a mi lado, me siento segura y feliz. Me senté justo en el lugar donde Freddie se había sentado, y esperé.


Muy pronto, salió del lugar. Me levanté y el caminó hacia mí.

"Y bien ¿Qué paso?" pregunté vacilante.

Se encogió de hombros. "Estoy fuera del hoyo. Tuvimos una larga charla al respecto."

Sonreí, y el sonrió igual.

Luego de un silencio incómodo, él habló. "Supongo que debo llamar a Spencer para que nos recoja."

Negué con la cabeza. "No es necesario. Lo llamé mientras estabas adentro. Está en camino." Ambos reímos, pero cuando puse mi mano sobre mi estómago, mi tímida sonrisa desapareció.

Freddie entrecerró sus ojos mientras me miraba. "¿Pasa algo? ¿Estás bien?"

Suspiré. "No pasa nada." Si pasa algo. Estoy embarazada. No puedo estar bien. No puedo estar del todo tranquila. Cerré mis ojos por unos segundos y presioné levemente mi mano en mi estómago, al mismo tiempo que agachaba la cabeza. Mi estómago estaba duro, no suave y pachoncito. Tengo un pequeño ser creciendo y viviendo en mí. Ese simple pensamiento aterra cada centímetro de mi cuerpo. Respiré profundamente y miré hacia Freddie. Nuestros ojos se encontraron y dije calmadamente. "Estoy asustada."

Él no estaba sorprendido. Antes que todo esto pasara, si yo le hubiera dicho que estaba asustada, el hubiera reído a carcajadas. Pero hoy, él tomó la mano que estaba en mi estómago y la puso cerca de su pecho. "Tienes toda la razón en estar asustada, pero las cosas volverán a estar simplemente bien."

Miré hacia el otro lado. "No, no lo estará. Estoy asustada. No se supone que deba estar asustada."

"¿Por qué estas asustada?" El se veía realmente preocupado.

No le respondí. Sólo lo miré con una mirada angustiada. Estaba apunto de decir todo lo que sentía, pero eso no es común en mí, sería perder el control de mi misma. Jamás pierdo el control sobre mí.

Freddie comenzó a adivinar "¿Es por qué no sabes que harás con él bebé?" Presionó más fuerte mi mano.

Sentí mis ojos húmedos y mi visión se hizo borrosa mientras retenía las lágrimas que realmente querían caer. "No seas estúpido. Yo sé que no voy a quedármelo."

Freddie se puso rígido. "…Entonces, sólo haz lo que te haga feliz."

Me dí cuenta que a Freddie no le gustaba la idea que lo diera en adopción. Yo realmente no quería hablar al respecto. "Voy afuera a esperar a Spencer." Aparte mi mano de la de Freddie. "No debe de tardar." Me dí la vuelta y fui a la salida.

Él me miró marcharme. Buscó en su bolsillo y sacó un paquete de chicles. Al quitarle la envoltura, se dirigió al bote de basura. Puso la goma de mascar en su boca, guardo el paquete de chicles, semi-vacía, y lanzó la envoltura a la basura. Algo captó su atención. Era un arrugado pedazo de papel. Un pequeño pedazo de papel. Él no lo vio en mi mano al salir. Lo tomó con cuidado. Alejándose de la basura, lo desarrugó y comenzó a leerlo.

Sam necesita esto, pensó, Realmente podría ser útil para ella ¿Por qué lo tiraría a la basura?

Suspiró y caminó detrás de Sam hacia el carro de Spencer.


Dimos vuelta en la esquina del octavo piso en el Bushwell y Freddie se dirigió a su departamento, dirigiéndome una sonrisa coqueta antes de cerrar la puerta. Spencer y yo caminamos hacia su apartamento que compartía con Carly.

Carly bajo corriendo las escaleras. "¡Sam!" gritó con una sonrisa. "¿Cómo les fue?" Se detuvo frente a mí.

Me encogí de hombros y dije con una sonrisa. "Como cualquier otro interrogatorio al que he ido."

"Si, pero esta vez no eras tú la del problema. ¿Por qué volvió a ir Freddie?" Se preguntó.

Froté mi brazo, nerviosa. "Oh. Um, él también fue interrogado." Lo se, lo se. Fue porque confesó que le disparó a Marcus, pero ella no necesitaba saber eso.

Carly me miró confundida.

"Ya sabes, porque el también fue víctima de este crimen."

"Oh, cierto. Oye, ¿Sam?"

"¿Qué pasa?" Pregunté, molesta y cansada repentinamente. Me tomó de la mano y me llevó a su cuarto. Nos sentamos en el sofá. Levanté los pies y me recargué, sintiéndome cómoda. Ella sólo me miro con una expresión extraña. "¿Qué?" Levanté la voz, poniéndome a la defensiva.

Ella me miró directo a los ojos. "¿Podrías decirme que está pasando entre tu y Freddie?"

"Claro, soy físicamente capaz de decírtelo. Pero no lo haré de todas formas."

Su emocionada sonrisa desapareció. "Pero ¿Por qué no?"

"No hay nada que decir." Me encogí de brazos.

"Oh, por favor. Es de ti y de Freddie de quienes estamos hablando. Ustedes dos tienen la relación más interesante del mundo. Cuéntame."

"Nada está pasando."

"Se supone que nos contaríamos todo. "Me dijo, firmemente, con una de esas miradas que matan.

Me senté derecha. "Mira, no es nada que te incumba. Sólo olvídalo ¿Quieres?"

Carly sólo negaba con la cabeza, incrédula ante la reacción de su supuesta mejor amiga.

Sam se quedó con la boca muy abierta ante el egoísmo de Carly. "Oh por Dios, Carly. ¿En serio vas a armar un drama por esto?"

"¡No estoy armando un drama! Simplemente no puedo creer que hayamos prometido contarnos todo y que estés rompiendo esa promesa.

La miré fijamente y me levanté en señal de molestia. Prácticamente estaba gritando. "¿Y que rayos quieres que te diga? ¿Qué Freddie y yo fuimos forzados a tener relaciones y que estoy embarazada de su hijo que ninguno de los dos quiere? ¿Qué en algún momento de la vida nos enamoramos pero que ahora gracias a ese rarozoide que Freddie mató, estoy demasiado aterrada de tener un noviazgo? ¿Qué mi relación con Freddie está completamente arruinada por todo lo que pasó?" Suspiré profundamente.

Al principio se quedó muda. Luego de unos segundos de mirarme asombrada, dijo, "Lo siento."

No la perdoné. Le dí la espalda y traté de contener esa ira repentina dentro de mí. De pronto sentí unos fuertes dolores en mi costado. Agarré mi costado y me senté lentamente.

"¿Estás bien?" Me preguntó Carly, esperando que la hubiera perdonado.

"No pasa nada. Sólo son cólicos."

"Típico de embarazos ¿no? Escuché que las mujeres embarazadas los tenían. Son similares a los cólicos menstruales."

Me recargué en el sofá con los ojos cerrados. "Gracias, Doctora Shay. Odio estar embarazada. Mientras vivíamos con Marcus, el cocinó tocino y vomité con el puro olor. "Le dije.

"Wow, eso debe ser horrible. Pero pronto estarás comiendo mezclas raras de alimentos." Me respondió con una tímida sonrisa.

"No puedo esperar hasta entonces."

Carly trató de cambiar casualmente el tema. "Entonces…supongo que tener sexo no es lo que pensaste que sería."

Abrí mis ojos y la miré. "No, no lo fue. No fue…divertido. Fue asqueroso." Dije no muy convencida.

Sus ojos se entrecerraron. "Tu…lo hiciste con Freddie ¿verdad?"

No le conteste. No era necesario. Ella ya sabía la respuesta.

"No puedo creerlo. Lo disfrutaste ¿No es así?"

"¡Cállate! Esto ya se está volviendo muy, realmente demasiado personal." Me levanté y me dí la vuelta hacia la puerta para ver a Freddie en el marco de la entrada, esperando impacientemente mi respuesta. Recordé que jamás le respondí lo que me preguntó cuando estábamos…ya saben.

Realmente no quería contestar esa pregunta. ¿A dónde podía correr?

A ningún lado.

Uh oh.


Uy Uy UY! Sam no tiene a dónde correr! Sinceramente creo que fue algo grosera con Carly, ella no sabía por todo lo que había pasado y no podía saber cómo ser con ella, y sólo trataba de ayudarle con sus dolores.

Pero ahora que lo sabe...no hay justificación, parece que el siguente episodio será emocionante!

Ustedes a quien apoyan ¿Sam o Carly?

Los quiero! Bye

Un review por el hermoso&triste "Te amo"