Hola! He vuelto!

Me demoré un poco en actualizar porque me fui de vacaciones. Argentina gracias por recibirme 3 Un saludos a los lectores de ese gran país y a todos lo que siempre leen y comentan mi fic. Saludos.


Capítulo 16

"Debes elegir" (parte 1)

- ¡Ella! ¡Debes concentrarte más!

La voz de Jamon se sintió fuerte pero intentando no sonar tan severa. Ella estaba de espaldas en el suelo tratando de reincorporarse. Las manos le ardían cuando trataba de limpiarse la tierra de sus palmas.

- Lo siento Jamon. Creo que hoy no es un buen día para entrenar mis poderes.

- Dijiste que ya no dirías más frases como ésa una vez que ya estuvieses viviendo aquí. ¿Y adivina qué? Ya vives aquí. Se supone que estés 100% concentrada en tus deberes. Era la idea de mudarte ¿no es así? allá afuera habría distracciones y aquí no.

- Lo sé, lo sé... y de verdad lo siento. Quiero dar lo mejor de mí pero mi cabeza me juega malas pasadas.

Jamon respiró un segundo y pensó bien en lo que estaba a punto de decir. No quería desviar el tema ni menos acercarse a asuntos que ya parecían complicados por naturaleza, pero comprendía que era necesario hablar estos temas antes de que se volvieran aún más confusos.

- Ella ¿está todo bien entre tú y Leo, cierto? -no importaba cuánto quisiera no verse involucrado en ellos.

- Si... estamos bien Jamon -le respondió Ella ya levantada del suelo-.

- ¿Ya se le quitó esa idea tonta de que Theo sea tu guardián?

- Si... -Ella rió- ya se le quitó.

- Bien, eso está muy bien. Si queremos que todo salga bien aquí con todo lo nuevo que está pasando, lo mejor es tener a Leo a tu lado cuidándote. Nadie es tan fuerte como él.

Por un segundo Ella pensó en el problema de Leo y su corazón roto, de cómo podía dolerle hasta matarlo. No lo pareció una buena idea comentárselo a Jamon porque aquello podría influir negativamente en su idea de que Leo era el más apto para protegerla. Aún así su curiosidad fue más fuerte. Intentó disimularlo.

- ¿Es Leo realmente el vampiro más fuerte que existe?

- El que yo conozco por lo menos.

- ¿Y cómo exactamente se llega a ser el vampiro más fuerte de todos?

- Mmm... no diría que es algo que se logre. La fortaleza de un vampiro yace en su esencia como ser... en aquello que lo define. Un mal hombre en vida jamás llegará a ser un buen vampiro, o una que vivirá muchos años. Al final es la fortaleza que logras en vida la que determina tu resistencia, tu coraje, tu confianza... y la fuerza de voluntad de tus principios. Mi creencia es que sólo eso hará un gran vampiro de ti una vez que te conviertas.

- Ya veo... entonces Leo debe haber sido un humano muy especial cuando aún estaba vivo. - Ella sintió un poco de pena.

- Lo más probable. Me hubiera gustado conocerle. -Jamón miró a Ella de reojo- Bueno como ves no es algo que se logre con entrenamiento. Ahora bien, el ser un dividido poderoso sí es algo que podemos entrenar.

Ella lo miró como una colegiala mira a su madre cuando ésta le dice que se abrigue al salir de casa por tercera vez.

- ¿Te sientes como un maestro con estos ejemplos tan didácticos? -le preguntó con sarcasmo.

- Necesito formas de llegar a ti sin parecer agresivo, o que te exijo de más. Temo que aún no entiendas qué tan importante es que te entrenes para ser nuestra representante y protectora.

- Lo comprendo Jamon.

- Entonces necesito que, sin importar qué es lo que esté sucediendo contigo, mantengas tu cabeza y tus energías concentradas en lo que estamos haciendo aquí y ahora.

Ella respiró hondo y sonrió.

- Tienes razón. Lo lamento, no volverá a ocurrir.

- Bueno entonces prosigamos.

Ambos tomaron distancia el uno del otro y se posicionaron uno en cada extremo del gran círculo que se encontraba dibujado en el suelo. Ella extendió sus brazos hacia abajo y concentrando su poder incendió de a poco los símbolos en sus dedos. Lentamente comenzó a levantar ambas manos y un gran óvalo, similar a un fuego azul, comenzó a formarse alrededor de ellas. La voz de Jamón se alzó para poder escucharse por sobre la concentración de Ella.

- Esto es lo que llamamos el círculo de protección. Servirá para crear un campo de fuerza que te separará a ti y a los tuyos de un grupo grande y poderoso que venga en tu dirección. Funciona a modo de trampa, por eso es circular, porque los atrapa y los envuelve quitándoles parte de su poder. Dependiendo de su intensidad podrá durar varios segundos que serán útiles mientras eliges una estrategia de ataque, al mismo tiempo que le quitas fuerza a tus oponentes. Ahora intenta sacarlo de ti.

- ¿Qué dices? -Ella contestó asustada intentó manejar la creciente bola de energía que crecía alrededor de sus puños.

- Expúlsalo hacia adelante, hacia el oponente.

- ¡Pero si ahí no hay ningún oponente!

- ¡Ay niña! ¡Has como si lo hubiera! Si no hay nadie allí no podrás lastimar a nadie.

Ella entonces cerró uno de sus ojos para no observar la potencial calamidad que podría dejar. Con temor le dijo a su bola de fuego azul que avanzara hacia adelante y ésta entonces lentamente comenzó a viajar. Antes de que Ella pudiera cantar victoria la bola se terminó de separar de sus manos y perdió su intensidad por completo. No logró avanzar más de medio metro hasta que se deshizo en el aire.

- ¡Demonios! -gritó molesta- Por un momento pensé que podía lograrlo.

- Bueno... si lo piensas durante todo el ejercicio la próxima vez puede que resulte.

Ella miró a Jamon sabiendo lo que eso significaba.

- Trabajar en tus poderes no sólo es trabajar en tus habilidades como dividida, también significa trabajar en tu autoconfianza. Si tú no crees en ti misma ¿qué te hace pensar que tus poderes lo harán?


Ella estaba clara en que su mayor preocupación debía ser cómo había fallado en el entrenamiento de aquella tarde con Jamon. El problema es que no podía dejar de pensar en Leo y en el miedo que le daba pensar en la posibilidad de que él muriera. Estaba eso y el problema de Omer, que ahora quería ser un vampiro para estar junto a ella. Eran demasiadas cosas para salir exitosa de un entrenamiento pero no podía contarle a Jamon todas esas cosas.

- ¡Pero haremos a Omer un vampiro entonces! ¿Cuál es el problema?

La voz de Jamón se le apareció en su cabeza imaginando cómo sería si le contase. ¿Sería eso posible? ¿Realmente pensaría así? ... ¿Y qué si lo pensase? ¡Dios! sería demasiado. "El problema es que en realidad sabes que eso no es lo que quieres", se dijo a sí misma.

Omer no debía haber regresado y menos con esa idea en mente. Ella no estaba preparada para algo así. Lo cierto es que pensaba que el problema de Omer ya estaba resuelto -no bien, pero resuelto-, ése y cualquier otro que pudiera venir del mundo de los humanos. ¿Por qué le estaba haciendo esto cuándo ella pensó que lo suyo ya había acabado para siempre?

Y Leo... por supuesto que también estaba Leo. Ni siquiera había querido meter a Leo y a Omer en la misma oración. Si le preocupaba el problema de Leo y su corazón roto entonces aceptar a Omer de vuelta era lo último que podía hacer! ¿Pero Omer lo entendería? Claro que no, sería otra excusa más para sus celos. Aaarrgghh! Estaba harta! Harta de pensar así y no lidiar con la realidad incluso teniéndola pegada justo enfrente. Jamon lo dijo incluso, cómo sus habilidades responderían a ella si carecía de la fortaleza y confianza necesarias para ser en efecto una persona poderosa. "Nunca verías a una diosa griega no responder a un ataque porque es muy tímida para hacerlo ¿no es así?" Pensó para sí misma. Pero era demasiado pronto. Ella aún no tenía la suficiente confianza para decirse a sí misma que no quería a Omer a su lado no porque no quisiera verlo vampiro, sino porque ya había dejado de amarlo. Y tampoco estaba lista para aceptar que su miedo de herir a Leo se debía a que en el fondo, aún tenía sentimientos por él.

Lo pensó bien. Aún había algo que hacer.

Theo aún no terminaba de encender las velas en su cuarto cuando escuchó a Ella en la entrada. Se estaba volviendo más sigilosa sin duda, digna de compartir residencia con un grupo de vampiros.

- ¿Te interrumpo?

- No, para nada -Theo encontró rara la forma en que la muchacha se aproximó-. Entra si quieres.

- Esperaba que pudieses hacerme un favor.

- Por supuesto, sólo dilo.

- Necesito que le lleves esto a Omer -Ella sacó un trozo de papel de su bolsillo y se lo extendió-, el chico que estuvo aquí ayer por la tarde.

Theo tomó el papel y miró a Ella con cara de preocupación.

- Asumo que tendrá que ver con sus intenciones de convertirse en uno de nosotros.

- ¿Cómo lo sabes?

- Los escuché hablando. ¿Es un tipo de respuesta? -preguntó mostrándole la nota-.

- Haces eso muy a menudo ¿sabes?

- ¿Qué? ¿Escuchar conversaciones ajenas? Me lo han dicho. Es que me aburro mucho.

- Si, bueno... -dijo Ella con un poco de lástima- de todas formas no es excusa. ¿Le entregarás la carta a Omer, y le dirás que lo siento por no ir en persona?

- Claro, confía en mí.

Teo levantó tímido la vista mientras Ella se marchaba y tuvo que decirlo.

- Tampoco le diré a Leo si no quieres.

Ella se volteó con una sonrisa dolida y le respondió

- No tengo intenciones de ocultarle a Leo que Omer estuvo aquí.


Este capítulo es más corto porque es en 2 partes. Preferí hacerlo así antes de seguir demorándome en publicar.

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