Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de Stephenie Meyer. La historia original pertenece a Nolebucgrl (link en mi perfil) Yo sólo la traduzco.


Words with friends

Capítulo 1

"¡Apúrate! ¡Ya casi empieza!" chilló desde la sala de estar Alice, mi mejor amiga y compañera de apartamento. Eché un vistazo al reloj y salté de la cama para dirigirme hacia el living. Alice y Rose estaban acurrucadas en el sofá así que me hundí en mi asiento y me acomodé para tener total atención.

"Justo después del comercial" dijo Rose. Alice, usando su pijama rosa favorito de Victoria's Secret estaba prácticamente vibrando de entusiasmo. Rose trataba de parecer aburrida pero yo la observaba tamborileando sus dedos contra su rodilla.

El ridículo comercial de pañales terminó y todas nos inclinamos cuando David Letterman anunció: "Nuestro primer invitado de esta noche es el actor estrella de la trilogía Steele y está aquí para hablar sobre su nueva película, Wild at Heart. Damas y caballeros, ¡Edward Cullen! El público aplaudió y allí estaba él, luciendo devastadoramente hermoso en jeans negros y remera verde oscura que resaltaba sus ojos. Su pelo estaba en su usual estado indomable que lo hacía parecer que hubiera tenido sexo en la sala verde, lo cual no era del todo imposible siendo que él era una de las estrellas más calientes de Hollywood.

Dio esa sonrisa, su marca registrada, esa sonrisa torcida, ese tipo de sonrisa que te da un hombre cuando sabe que quieres estar desnuda, debajo de él y con las piernas abiertas lo más pronto posible. Mi corazón palpitó en mi pecho al verlo. Era demasiado hermoso para ser real.

"Bella está ida" anunció Rose, chasqueando sus dedos frente a mis ojos. Quité sus manos impacientemente y me concentré en el glorioso hombre frente a mí. Con tan solo 25 años ya había protagonizado cinco películas taquilleras; la trilogía de acción Steele y dos comedias románticas. Wild at Heart era su primer drama romántico y no podía esperar para verlo lucir sus destrezas actorales. Habían una cantidad de rumores alrededor de esta película, primero por su actuación y luego porque había estado envuelto románticamente con su co-estrella Irina Ivanov, una importación rusa de pelo negro, fríos ojos color azul y pómulos que podrían cortar vidrio. Habían sido una pareja despampanante pero terminaron abruptamente luego del rodaje de la película. Gracias a dios, porque ella parecía una perra total y existían rumores de que lo había engañado. ¿Cómo alguien podía ser tan estúpida para engañar a Edward Cullen?, no lo entendía. Jamás miraría a otro hombre si él fuera mío.

"En esta película interpretas a un jinete de rodeo el cual resulta severamente lesionado y tiene que someterse a terapia, ¿verdad?" preguntó Dave.

Edward asintió. "Matt Walker es un famoso jinete de rodeo que sufre una parálisis al haberse caído de un caballo durante una competencia y piensa que no tiene más nada por qué vivir. Su enfermera, Sarah Millings, lucha con y por él y terminan enamorándose al final. Canalizar esa impotencia fue un gran reto."

"¿Y tu ex - novia, Irina Ivanov hace el papel de Sarah?"

Edward se detuvo para tomar un sorbo de agua. Para la mayoría de la gente parecería que solo estuviera tomando su bebida, pero yo podía notar que estaba irritado. Un destello de ira apareció en sus ojos verdes, difícil de reconocer salvo que estuvieras prestando mucha atención.

"Sí. Ella hace un buen papel en su actuación. Se requería ser dura pero también comprensiva y tenía que eludir esa línea entre abrazarlo y desafiarlo. Irina supo balancear eso."

"¿Es difícil verse los dos juntos en la gran pantalla?"

Edward negó con su cabeza. "Es como en cualquier papel. Te acuerdas del personaje, pero ya no eres él. Me estoy preparando para filmar la próxima película Steele así que me he vuelto a identificar con Steven Steele."

"Y no podemos esperar para esa próxima película." Letterman se giró hacia la audiencia. "Ya volvemos con Edward Cullen después de la pausa."

"Imbécil" murmuré cuando aparecieron los comerciales.

"¿Edward? ¡Yo creo que estuvo genial!" lo defendió calurosamente Alice. Su enamoramiento por él era casi tan fuerte como el mío, aunque no creo que ella pensara en él tan seguido como, vergonzosamente, yo lo hacía.

"¡Edward no! Él estuvo perfecto, como siempre. Letterman, preguntándole por Irina como quien no quiere la cosa."

"Zorra" entonó Rose al mismo tiempo que Alice dijo "cabrona."

"Exactamente. Apesta que le pregunten sobre eso todo el tiempo. Hace seis meses que terminaron." Me enojaba en su defensa, lo cual sabía que era estúpido pero me sentía bien defendiéndolo. Por lo menos alguien lo hacía. Su ex aparecía todas las semanas en diferentes revistas con un hombre nuevo, mientras a Edward se lo veía solo o con sus amigos. No estaba saliendo con nadie, y si así fuera lo mantenía muy en secreto. Esperaba que no estuviera saliendo. Quiero decir, quería que fuera feliz, pero me gustaba imaginarme que él estaba soltero y que yo todavía tenía una chance con él, por más minúscula que fuera.

Los comerciales terminaron y Edward le contó a Dave sobre su último viaje a Chicago natal. "Se me cayó mi celular en el Lago Michigan cuando una ola inclinó el barco en el que estaba. Gracias a Dios hay una tienda Apple a la vuelta de la esquina de la casa de mis padres."

"Ahh, así que eres un usuario iPhone, huh?"

Edward sonrió. "No le doy mucha importancia, pero soy muy adicto a la aplicación Words With Friends. No puedo estar un día sin jugar." Me enderecé mirando a Alice y a Rose. Alice se levantó en un segundo, corrió a su habitación y regresó al sofá con su iPhone en la mano.

"¡Voy a jugar Words With Friends con Edward Cullen!" anunció. En la televisión estaban pasando un adelanto de la película de Edward. Estaba discutiendo con Irina sobre la terapia, luciendo masivamente caliente, incluso en una bata de hospital.

"No sabes su nombre de usuario" ignorando a Rose, Alice siguió tecleando en su teléfono.

"¡StevenSteele funciona! ¡Acabo de mandarle una invitación!". Alice abrazó el celular a su pecho mirando ilusionada.

"¿En serio crees que usaría el nombre de su personaje para su teléfono?" le pregunté, mirándola incrédula.

"Bueno, ¿Cuál otro usaría sino?" preguntó, Alice apagando la televisión luego de que la parte de Edward en el show había terminado.

Abrí mi boca para decirle exactamente cual usaría pero la cerré al instante. ¿Para qué darle una pista? Si yo podría intentar jugar con él. Mmm, jugar con Edward Cullen, eso sería bueno. Me encogí de hombros.

"Espera y verás. ¡Va a responder!" anunció Alice, levantándose para irse a su habitación.

Rose resopló. "Claro, pequeña. Edward Cullen te elegirá al azar de entre todas las que fueron corriendo a enviarle una invitación para jugar."

"Nunca lo sabrías" canturreó mientras se fue bailoteando a su habitación. Me levanté de mi sillón, le dije buenas noches a Rose y me dirigí a mi habitación. Tenía una clase de literatura a las ocho de la mañana y ya era hora de irme a dormir.

Me metí en mi cama y apagué la lámpara. Mi iPhone estaba en mi mesita de luz, cargándose. Lo tomé para prenderlo, apretando la aplicación Words With Friends. BluBel22 tenía cinco juegos pendientes pero los ignoré y apreté el signo de más verde de la esquina. Elegí el nombre de usuario y tecleé Skeletor. Edward había hablado en varias entrevistas sobre su amor cuando era niño por el dibujo animado He-Man y como el villano Skeletor lo divertía. Tenía una chance de que fuera él, ¿verdad? Bueno, tal vez necesitaba algo más. Su número favorito era 17; lo había dicho en su primera entrevista para Entertainment Weekly.

Skeletor17 apareció como nombre activo e inicié un nuevo juego. Reí tontamente cuando vi las letras que me tocaron. ¿PENE? No iba a jugar la palabra pene contra Edward Cullen. ¿Bronme? Eh, Nombre, esa estaba mejor. Eso tenía sentido. Cómo quería saber su nombre, si Skeletor17 era Edward Cullen. Jugué eso por ocho míseros puntos y cerré la aplicación antes de apagar mi celular.

Tenía que irme a dormir ya mismo si no quería ir a clases mañana como una zombie. Tal vez Edward Cullen me respondería. Una chica podía soñar.