Hola queridas lectoras n.n bueno traigo nuevo capitulo, perdon de antemano si tengo algunos errores espero que les guste, el proximo tardara en salir debido a que tengo examenes...
Gracias por leer y un montón mas por opinar


Cuatro.

Souichi sintió un leve temblor en sus piernas, "¿Cómo serán los padres de él?" se preguntaba a si mismo cuando ya estaban a pocos metros de la entrada. El profesor Himaruya seguía diciendo algo "Como no seas tímido" pero el chico de cabello plateado lo ignoraba.

El hombre de mediana edad abrió la puerta y entraron a la residencia. Era una casa común y corriente, además bastante limpia y acogedora o al menos a sí estaba la sala de estar. Muebles tapizados de color beige y una pequeña mesita en el centro con un florero.

-¡Estoy en casa! –dijo el profesor con tranquilidad avanzó un poco de la sala de estar, Tatsumi solo avanzó un par

de pasos, quedándose prácticamente junto a la puerta.

-Voy para allá- se escuchó a lo lejos una voz de mujer-

Ella caminó hasta entrar a la habitación donde estaban los hombres. Souichi la contempló y analizo con frialdad: Era una mujer de más de 40 años, cabello corto de color café, delgada y un poco alta, piel blanca, pero principalmente: Unos grandes ojos verdes, los cuales se fijaron en Tatsumi:

-¡Trajiste un alumno!- exclamó tranquila y le tendió la mano- Mucho gusto, soy la señora Morinaga

-Soy Souichi Tatsumi –le tendió la mano de no muy buena manera- Gusto en conocerla señora Morinaga- sintió raro en utilizar este nombre para alguien más que no fuera su kohai.

-¿Puedo preparar café? Quiero tomar un poco en lo que hablo con mi alumno- preguntó Himaruya al sentir la frialdad con que su alumno trataba a su amiga, quería evitar una pelea, en el restaurante, tuvo una probada del carácter explosivo del chico, la cual llamó su atención de una manera que no pudo comprender.

-Yo se los traigo, no se preocupen, sería una mala ama de casa si no lo hago- sugirió dándose la vuelta sonriendo y dirigiéndose a la cocina.

Souichi y el profesor se sentaron en el sofá más grande que estaba en la sala de estar. El chico de ojos color ámbar recorrió la habitación con la mirada, y algo llamó su atención. Una foto de la familia, debería tener varios años puesto que los hijos estaban chicos. Ahí estaba estaban la mujer de hace unos momentos, un hombre parecido a Morinaga pero no tenía los ojos verdes, Kuhiro serio como siempre y por supuesto un pequeño de rostro sonriente. "Su cara de idiota la tenia desde niño" se dijo.

-¿Quieres que te acerque la foto?- interrumpió el profesor, había notado que el chico no apartaba la mirada.

-No, no es necesario- respondió con su frialdad acostumbrada. Le pareció que el maestro utilizó un tono ligero de burla y eso lo hizo enfadar. "¿Por qué demonios estoy aquí?" pensó.

-Ya que vez la foto de mis amigos y sus hijos…-El hombre de mayor edad hizo una pausa para mirarlo a los ojos, como si quisiera leer las expresiones de su cara -¿Y tus padres? Creo que comentaste algo de tu padre.

-Mi viejo es un investigador maniático.- contestó rudamente.- Viene pocas veces al año. – no tenia intención de decir más.

-Supongo que es difícil para tu madre…-suspiró

- Mi madre murió hace mucho tiempo –murmuró, era un tema del que no le gustaba hablar-

-Y supongo que como buen joven ayudaste a tus hermanos –interrumpió la señora quien iba llegando con tres tazas de café jovialmente-

-Sí – respondió seco, no tenía porque darle detalles de su vida a otras personas. Y menos a la madre de su molesto ex asistente

"Que señora más metiche, se supone que la conversación seria entre este tipo y yo, ahora entiendo de dónde sacó Morinaga lo entrometido" pensó el de cabello plateado.

La situación era verdaderamente incomoda, en lo que alumno y profesor trataban de hablar, la mujer los interrumpía haciéndole preguntas a Souichi como: "¿De dónde eres?" "¿Ya conocías al profesor?" a las que el joven estudiante de agricultura contestaba sin mucho ánimo, ya que aparte de no caerle bien la mujer, no era muy sociable

-Oye este chico conoce a Tetsuhiro –comentó el hombre de mediana edad de manera animada señalando al joven.- Van en la misma facultad.

-Ese muchacho – dijo ella su voz no expresaba un "tono de madre"- Supongo que ha de ser un pésimo estudiante y ha de estar dando muchas molestias a los demás.

El joven de 25 años sintió una molestia cuando oyó aquel comentario. ¿Por qué tenia que expresarse a sí de su hijo solo por lo que había ocurrido en el pasado? Era su madre ¿No? El lío con Masaki no tenía nada que ver con ser buen o mal estudiante. Y Tetsuhiro fue un buen asistente el tiempo que compartieron en el laboratorio.

-En realidad todo lo contrario – intervino el de cabello largo- Era una buen estudiante, bastante aplicado, y se llevaba bien con todos. Y Acaba de graduarse hace poco. Supongo que usted no es una buena madre y no lo sabía -

-¿Qué acabas de decir? –ló miro con sorpresa- Él es un pésimo hijo –sollozo la señora- Yo también que lo crie y el…él. –volvió a sollozar, de forma exagerada- abusó del pobre Masaki. ¡Tan buen muchacho que era él! ¡Y tan puro!

-¿Segura señora? –Puso una sonrisa sarcástica en su rostro- ¿Usted ha visto a alguno de los dos últimamente?- En realidad, el prefería nunca haberse topado con ese Masaki, su solo nombre lo irritaba aunque no supiera muy bien porque. Pero en ese momento, lo utilizó como ventaja para poner en su lugar a aquella mujer que le parecía tan irritante-

-¡Quita esa sonrisa de tu rostro jovencito! –regañó ella.

-¡Usted no es mi madre, vieja!-gritó Tatsumi, controlando el impulso de darle una bofetada.-¡Además ni cuido bien a sus propios hijos!

-Este, Joven Tatsumi, creo que es mejor que….-interrumpió el profesor antes de que la señora Morinaga contestara- Ya es tarde…me tengo que ir a otra parte, lo acompañare a la salida.

El profesor jaló de la manga al chico de cabello largo, quien no opuso resistencia, quería alejarse de esa "vieja". La mujer no dijo nada, solo refeccionó sobre la sonrisa del joven. "¿Sabrá algo que no se yo?" Se cuestionó, tenía que volver a hablar con ese chico y averiguar qué había ocurrido con su hijo.


Salieron de la residencia de inmediato bastante agitados, ya en la calle, el profesor se detuvo en una esquina y se puso muy serio ante el chico:

-¿Qué paso joven Tasumi?- le preguntó mirándolo- Defendiste tan bien a ese chico, deben ser muy buenos amigos.

-¿Eh? –la cara del aludido se tornó un rojo intenso, había actuado sin pensar y ahora había dejado el lado sensible que tenía cuando algo afectaba a la gente importante para él.- No tanto, solo que me pareció injusto eso, es todo.- mintió, ni iba a decirle la verdad por nada del mundo.

-Usted dijo odiar a los homosexuales hace rato y sin embargo usted parece ser un gran amigo de ese chico que es homosexual y no un muy sano– tal vez Souichi estaba exagerando, pero le pareció que en ese momento el profesor se le acercó demasiado y no de una manera muy normal. – Puedes contarme lo que quieras –susurro.

El chico de ojos color ámbar se separó rápidamente, ese hombre era en verdad extraño, pero era el menor de sus preocupaciones, acababa de conocer a la madre del pervertido con quien vivía y lo había defendido y "Demonios que hice, que me pasa, no debí defenderlo, ¡Demonios, que hice! Dije demasiado" se lamentó.

-Bueno Tatsumi, me retirare – dio una palmada en el hombro- lo veo después, yo le llamó

Souichi hizo una mueca ante el roce, y enseguida el profesor se retiró. A los pocos minutos sonó su celular, se trataba de su ex kohai.

-Senpai –dijo este en un tono dulce- ¿Dónde está? Quiero verlo

-Estoy saliendo de la casa del profesor –contestó de mal humor, sabia lo histérico que se pondría el otro.

-¿Estuvo en la casa de ese hombre solo con él? – preguntó Morinaga, su imaginación empezaba a volar muy lejos como siempre.

-¡Cállate! –gritó, no quería tener que explicar lo ocurrido. - ¿En qué hotel nos hospedaremos?

-Primero quiero pasar a comer algo ¿Le parece? -Tatsumi aceptó y Morinaga le indico el lugar.- Lo amo – dijo para

finalizar y colgó.

El chico de cabellos largos y su enamorado se vieron en un restaurant sencillo de la cuidad, pero dejaba ver las hermosas calles de esta, la mayoría de la gente de ahí, eran familias. Durante la comida, que estaba bastante buena, Tatsumi estaba mal humorado como de costumbre mientras el otro sonreía.

-¿Y qué estuviste haciendo este tiempo? –dijo Souichi en lo que comía, sin dejar de fruncir el ceño.

-Vi a una amiga de por aquí –respondió sonriendo animadamente con su naturalidad acostumbrada- Pero no se preocupe soy gay no intentare nada con ella.

Antes de que pudiera intervenir, recibió una llamada de su nuevo asistente Honda, quien no sabía muy bien qué hacer con los cultivos, de mala gana lo instruyó, varias veces, ya que durante la cena no dejó de llamarlo a cada rato, preguntando por cosas que su senpai consideraba triviales

-Es un idiota, -gritaba- en verdad no sé cómo llegó a ese nivel.

-Pobre chico –murmuró Tetsuhiro.

Después de la cena el chico de cabello oscuro llevó a su amado al hotel. Pero tenía una sorpresa para su amado: Solo había solicitado una habitación. Esto provocó la furia del chico de cabello platinado, quien se sentó en la cama con los brazos cruzados, el insistió en que uno de los dos tenias que abandonar la habitación.

-Pero senpai…-decía el chico de ojos esmeralda- Así es mejor sé que usted también así lo desea.

-¡Yo no lo deseo!-su rostro se volvió rojo, aun sentía un pequeñito dolor en las caderas de la noche anterior.

Souichi tenía muchas preocupaciones, pero están parecían desaparecer de inmediato cuando Morinaga acercaba sus labios cerca de los suyos. El beso, primero fue solo un rocé, pero se volvió más intenso, la lengua de Tetsuhiro recorrió toda la boca de su senpai. El pensamiento de hacer el amor con el chico de cabello de oscuro para olvidarse de sus preocupaciones paso por su mente. Las manos del menor comenzaban a recorrerle la espalda y lo tumbó sobre la cama,

-¡Déjame!- le dio una patada en la pierna- ¡Pervertido!

-Pero pensé que usted quería…-interrumpió bastante adolorido

El mayor salió de la habitación de manera apresurada dando un portazo. El otro solo se recostó sobre la cama con la mirada llorosa. "Simplemente senpai es difícil de entender, pero… lo amo tanto" se quedo así por un tiempo, esperando que tal vez senpai regresara.

Morinaga no se dio cuenta cuando se quedo dormido, pero sin embargo despertó en plena madrugada porque sintió que alguien entró en la habitación.

-¿Senpai? –murmuró pero no hubo respuesta.

Tan solo sintió que unas manos suaves acariciaban su cabello y su cara, ¿Seria su amado? No, no parecía serlo, porque el contacto estaba durando mucho tiempo, trato de pararse, pero no pudo su cuerpo estaba muy cansado por el trabajo de estos últimos días, dejo a aquella persona de manos frías, delgadas y suaves seguir con sus caricias hasta quedarse dormido.


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